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| Un helicóptero Sea King de la Armada Argentina levantando una carga externa durante las tareas de abastecimiento. (Armada Argentina) |
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| El buque rompehielos “Irizar”. (Armada Argentina) |
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| Un helicóptero Sea King de la Armada Argentina levantando una carga externa durante las tareas de abastecimiento. (Armada Argentina) |
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| El buque rompehielos “Irizar”. (Armada Argentina) |
El pasado 28 de enero, el rompehielos ARA Almirante Irízar de la Armada Argentina zarpó desde el Apostadero Naval Buenos Aires dando inició oficial a la Segunda Etapa de la Campaña Antártica de Verano 2024/25. Previamente, otros buques de la fuerza ya habían zarpado para iniciar sus tareas de apoyo, siendo uno de ellos el buque logístico ARA Patagonia, el cual esta cumpliendo misiones de puente logístico en esta nueva CAV después de completar meses atrás su vuelta al servicio.
Teniendo presente que el ARA Almirante Irízar no realizará escalas en su derrotero a las Base Orcadas y Base Belgrano 2, el rompehielos se encontró con el ARA Patagonia en la zona de El Rincón, próxima a Bahía Blanca. Ambos buques realizaron se amadrinaron para efectuar posteriormente las maniobras de reabastecimiento de combustible naval, antártico y de aviación JP-1. Esto último no es un detalle menor, ya que se espera el próximo arribó de los Sea King de la Segunda Escuadrilla Aeronaval de Helicópteros, después de que las aeronaves involucradas en esta Segunda Etapa completaran trabajos de inspección y mantenimiento.El reabastecimiento de estas bases se realiza durante esta etapa ya que el Mar de Weddell presente mejores condiciones de navegación durante estas fechas. También es preciso destacar que, de cara al puente logístico, el ARA Patagonia “… se sumó como buque cisterna para ayudar a todo lo que es el puente logístico, sobre todo de las cargas liquidas, que es el combustible de los buques, del antártico y de aviación. También una particularidad, que es llevar las estructuras para la construcción de los módulos del proyecto de la casa de Petrel”, detalló el Comandante del COCOANTAR.
Posterior a la finalización del acto de zarpe del ARA Almirante Irízar, Zona Militar pudo dialogar con el Brigadier General Isaac, a fin de interiorizarnos de los últimos esfuerzos que viene siendo realizados para apoyar la presencia argentina en el Continente Blanco, destacando varios puntos como los avances en la construcción de la Base Conjunta Antártica Petrel y los trabajos en la puesta a punto de su pista de aterrizaje.
Con motivo al inició de esta nueva etapa, el Brigadier General Isaac indicó que: “… si bien la ceremonia principal es cuando zarparon en noviembre, sentimos que era nuestra obligación estar acompañándolos, porqué lo rutinario y reiterativo no quiere decir que sea menos desafiante. Por eso cada vez que zarpa el Irízar, en este caso particular, es un desafío”.
ZM: ¿Cual son los principales objetivos de esta Segunda Etapa de la Campaña Antártica de Verano 2024/25?
“Lo más imporante es continuar con los trabajos en la Base Petrel. Si bien estamos trabajando para que todas las bases tengan su logística al día, Marambio no hay que desatenderla, el esfuerzo este puesto en Petrel. Y quiero resaltar, que a veces uno no sabe bien el detalle, uno ve lo que es Petrel hoy, lo que se va haciendo y piensa que la gente nuestra, no son especialistas en construcción, lo hacen con compromiso, con dedicación en ese lugar tan inhóspito geográfica y climatológicamente, para mi tiene un valor fundamental, y ahí estamos, con su pista, con sus instalaciones, para en el menor tiempo posible para convertirla en nuestra puerta de entrada a la Antártida”.
ZM: Teniendo presente que la Fuerza Aérea y Armada han concretado vuelos a Petrel con aeronaves de ala fija, como los Saab 340 y TC-12B Hurón, respectivamente, ¿cuáles son los siguientes pasos para la puesta a punto de la pista de aterrizaje de la base ?
“... Vamos avanzado de a poco. Ahora estamos haciendo un estudio de soporte del peso para que puedan ir los Hércules. Realmente, los Hércules es lo más importante, porqué, inclusive, va a acelerar la logística de Petrel para seguir adelante con la construcción. Vamos de apoco. Empezamos con el Saab, la armada mando su B-200. La pista esta en muy buenas condiciones, donde hay que hacer una serie de estudios más y cuando nuestros especialistas nos den el Ok empezaremos a ir con el Hércules para incorporar como puente aéreo”.
ZM: Durante el acto pudimos apreciar la presencia de personal de la India y los Estados Unidos, ¿ qué representa este intercambio con otros países para las Fuerzas Armadas?
“Significa mucho. Porqué nosotros en las Fuerzas Armadas con algunos países, Estados Unidos, la India, países que son militarmente muy importantes, por ahí nuestros medios no los van a sorprender, pero si lo que los va a sorprender es nuestro profesionalismo, nuestra capacitación, y este punto particular de la Antártida es algo que nosotros tenemos como valor agregado que generalmente lo ofrecemos como un gesto de buena voluntad. Y realmente todos estos países que no tiene la oportunidad de operar permanentemente lo toman como algo muy imporante. Nos da una gran capacidad de interactuar con otras fuerzas, con otros instrumentos militares, así que a mí personalmente, y a todos, nos da un placer especial de que tengamos oficiales extranjeros que nos buscan para que nosotros demostremos de que se trata una Campaña Antártica“.
Por último, el Brigadier General Isaac destacó nuevamente la centralidad que el apoyo a la Campaña Antártica posee, donde las Fuerzas Armadas tiene un compromiso total a sostener la presencia de la República Argentina en el Continente Blanco.
“Este desafío que a veces parece rutinario, no lo es. Detrás de cada zarpada de cualquier de estos buques hay meses y meses de trabajo, de conseguir material, de alimentos, infraestructura, pertrechos, que no se ven, acá solo se ve la zarpada, pero hay meses y meses de trabajo de gente muy comprometida que para mí es lo que hoy quiero destacar”, detalló el Jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas Argentinas. (Source/Photo: Zona Militar)
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| Rompehielos ARA Almirante Irizar. Foto: ARA |
Además, las dotaciones salientes de las bases Petrel y Esperanza fueron replegadas a Buenos Aires, mientras que las entrantes de las bases Brown, Primavera y Cámara se embarcaron para iniciar sus actividades estacionales.
El Irízar continuó su misión hacia otras bases antárticas, incluyendo la BAC Esperanza, donde personal del Servicio de Hidrografía Naval inició trabajos de batimetría y oceanografía. En las bases temporarias, Brown, Primavera y Cámara, se llevaron a cabo tareas de reapertura, que incluyeron la puesta en funcionamiento de instalaciones, el desembarco de equipos y el mantenimiento necesario para garantizar operaciones seguras y eficientes. Estas bases permanecerán activas hasta marzo, sirviendo como puntos clave para investigaciones científicas y logísticas en el continente blanco.
Colaboración internacional y prácticas de intercambio
El rompehielos también destacó por albergar oficiales extranjeros de la Armada del Reino de España y la Marina Militar Italiana, quienes participan en programas de intercambio profesional. El teniente de navío Alberto Román Fernández, veterano de cinco campañas en el buque de investigación oceanográfica Hespérides (A-33), resaltó las diferencias logísticas y operativas entre ambas embarcaciones, destacando la capacidad del Irízar para abrirse paso en zonas inaccesibles para otros buques.
Fernández explicó: “Hay muchas diferencias con el Hespérides. El Irízar es mucho más grande, tiene 300 tripulantes mientras que el buque polar tiene poco más de 50, por lo que la organización es mucho más compleja. En segundo lugar, las características de sus operaciones que, al tener 13 bases repartidas por el continente antártico, requiere de una logística mucho mayor que la nuestra, con dos bases. Y por último la forma de navegación, donde pude apreciar las técnicas que el comandante aplica para abrirse paso rompiendo hielo a lugares a los que un buque polar no podría llegar. Es una experiencia muy interesante”.
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| Teniente de navío Alberto Román Fernández. Foto: ARA |
En las próximas etapas de la CAV, se espera la incorporación de nuevos oficiales de intercambio provenientes de las armadas de Estados Unidos, India y Bulgaria, fortaleciendo la cooperación internacional en operaciones antárticas.
Primer curso de buceo en aguas polares en la Base Carlini
La Base Carlini fue escenario del primer curso de buceo en aguas polares dictado por la Escuela de Buceo de la Armada Argentina (ESBU). Cuatro buzos militares, provenientes de la Armada y el Ejército, participaron en este entrenamiento especializado, diseñado para preparar al personal que desempeñará tareas científicas y logísticas en condiciones extremas. Durante la fase práctica, los cursantes realizaron buceos bajo hielo y en el Mar Antártico, garantizando su preparación para operar de manera segura en entornos desafiantes.
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| Curso de Buceo Base Carlini. Foto: ARA |
Bajo el control operacional del Comando Conjunto Antártico, el “Almirante Irízar” comenzó el despliegue de sus botes y de las Embarcaciones de Desembarco de Personal y Vehículos (EDPV), en las que se transportó equipamiento científico y carga general, además de materiales de construcción, repuestos, etc., el cual fue recibido en la costa por personal de la Base Antártica Carlini.
En simultáneo, arribó a la Caleta Potter el aviso ARA “Puerto Argentino”, con la finalidad de recibir el traspaso de la dotación entrante que invernará en la Base Antártica Conjunta Orcadas, junto a su equipaje personal y carga general básica destinada a dicha base.
Durante largas horas a muy bajas temperaturas, las embarcaciones menores del Almirante Irizar fueron cumpliendo cada uno de los objetivos para esta primera visita a la Base Carlini. Estas actividades logísticas preparan a la base para la invernada y le da continuidad al desarrollo de los proyectos científicos en el continente blanco.
Al respecto, el Capitán de Fragata Miguel Caviglia, Segundo Comandante del rompehielos, afirmó que “el personal del rompehielos trabajó con seguridad y profesionalismo en cada maniobra, para garantizar que tanto las personas como las cargas trasladadas lleguen sin inconvenientes a destino. Cada uno comprende la importancia que tiene para nuestro país el trabajo que estamos haciendo aquí”.
Concluidas las maniobras de carga y transporte de personal, el “Almirante Irízar” levó anclas despidiéndose de sus camaradas del aviso ARA “Puerto Argentino”, que zarpó rumbo a las islas Orcadas, para iniciar su derrota a la Base Antártica Conjunta San Martín.
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| Ceremonia de Inicio de la CAV. Foto: ARA |
Durante el evento, el brigadier Isaac destacó los desafíos que implica cada campaña antártica y los múltiples objetivos. “Cada campaña antártica es una nueva aventura y desafío con muchos objetivos que cumplir”, indicó.
El rompehielos ARA Almirante Irízar, comandado por el capitán de navío Sebastián Alejandro Musa, será el principal medio para cumplir las tareas programadas. En este caso incluyen el relevo de personal y el reaprovisionamiento de las siete bases permanentes argentinas: Marambio, Esperanza, Orcadas, San Martín, Belgrano II, Petrel y Carlini. Además, se prevé la apertura de bases temporarias. Sus operaciones se dividirán en tres etapas, asegurando el abastecimiento y el éxito logístico de la misión.
La CAV moviliza a más de 1.200 efectivos y contempla una programación de vuelo que superará las 1.000 horas y las 30.000 millas náuticas de navegación, subrayando el esfuerzo conjunto de las Fuerzas Armadas y los recursos asignados para garantizar la presencia argentina en el continente blanco. Este despliegue es fundamental para el mantenimiento de las bases, esenciales tanto para la soberanía nacional como para el desarrollo de la investigación científica en la región.
La campaña antártica reafirma el compromiso de Argentina con la exploración, investigación y cooperación internacional en la Antártida, consolidando su liderazgo en la región y fortaleciendo sus capacidades operativas en uno de los entornos más extremos del planeta.
El acto contó con la presencia de altas autoridades militares, incluido el jefe de la Armada, vicealmirante Carlos María Allievi; el jefe de la Fuerza Aérea, brigadier Gustavo Javier Valverde; y el comandante conjunto antártico, comodoro Maximiliano Mangiaterra.
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| ARA Almirante Irízar (Q-5). |
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| Trabajos en Sistema de Proyección. Foto: Tandanor |
Según se informó, el equipo de electricidad del astillero argentino finalizó la instalación y conexión del proyector de búsqueda en la banda de estribor. Esta actualización marca el cierre de un proceso de mantenimiento y actualización de los proyectores de búsqueda del buque, esenciales para su operatividad en las complejas condiciones antárticas.
La reparación comenzó con el desmontaje de los proyectores y su traslado al taller de Tandanor, donde se llevó a cabo el rebobinado de motores y la reinstalación de los mecanismos que regulan su desplazamiento. Además, se fabricó una nueva placa de encendido electrónico para la unidad de ignición para mejorar la fiabilidad del sistema. Una vez concluidos los ajustes y pruebas en el taller, los proyectores fueron devueltos al Apostadero Naval para completar el montaje final.
Los proyectores de búsqueda del ARA Almirante Irízar son herramientas críticas para la navegación en la Antártida, especialmente en condiciones de baja visibilidad. Con un alcance de hasta cinco kilómetros, estas luces de alta potencia permiten al rompehielos detectar témpanos y obstáculos en el hielo, un requisito vital para su tránsito seguro durante las noches antárticas y en condiciones de clima adverso.
Además de la detección de peligros naturales, estos proyectores juegan un papel importante en maniobras y operaciones de rescate, reforzando tanto la seguridad como la operatividad del buque. Con esta mejora, el ARA Almirante Irízar se encuentra mejor preparado para enfrentar los desafíos de la próxima campaña antártica, contribuyendo a las labores científicas y logísticas de Argentina en la región polar.
Es así que el Suboficial Mayor Jorge Marcelo Vallejos del Ejército Argentino; el Suboficial Mayor Enrique Javier Duvanced de la Armada Argentina; y el Suboficial Mayor Alejandro José Rubio de la Fuerza Aérea reflexionaron sobre el trabajo conjunto que se lleva a cabo en el continente antártico.
El Suboficial Vallejos explicó que fueron invitados por la Armada Argentina para participar de la navegación y reconoció que “cuando recibí la invitación me pareció brillante, no podía faltar”.
En tanto que el Suboficial Rubio, de la Fuerza Aérea, afirmó: “No había navegado antes en ningún buque de la Armada y hacerlo en el rompehielos significa una alegría enorme”, al mismo tiempo que contó que si bien en muchas oportunidades había volado en mar abierto, “navegar es una sensación totalmente diferente”.
Previo a la prueba de máquinas, tanto la compañía de comunicaciones conjuntas cómo los efectivos de la Armada realizaron una instrucción teórica a principios de septiembre. Seguidamente la parte práctica de la capacitación del personal se realizó una vez embarcados en el buque rompehielos A.R.A Almirante Irizar. En ese marco, tuvimos la oportunidad de conversar con el Suboficial Principal José María Carril, teniente Primero Luciana Beatriz Galván y el Suboficial Mayor Guillermo Amado Gerez.
“El apoyo de comunicaciones realizado al rompehielos Almirante Irizar comenzó el 4 septiembre hasta el 9 del mes, esto permitió poner en práctica todos los conocimientos teóricos impartidos con anterioridad al personal de comunicaciones del Q5” explicó la TP Luciana Galván.
“Además de las unidades de la Armada (Puerto Belgrano – ETPB – A.R.A Fragata Libertad), se probó comunicación a través de los Harris 5800 con la Policía Federal Argentina K21, la Gendarmería nacional, y el Grupo 3 de comunicaciones (FAA) – Tandil – Paraná 2” agregó.
Asimismo, explicó que se trabajó en los modos FIX y 3G, donde se transmitieron imágenes e informes meteorológicos.
Los helicópteros SH-3H Sea King, matriculas 2-H-244 y 2-H-245, de la Armada Argentina arribaron al puerto de Rosario, provincia de Santa Fe, recientemente. Al día de la fecha aguardan para partir con rumbo Ingeniero White, localidad de Bahía Blanca, Buenos Aires; para una vez allí ser recibidos en la Base Aeronaval Comandante Espora (BACE).
De esta forma, la 2.ª Escuadrilla Aeronaval de Helicópteros del Comando de Aviación Naval de la Armada Argentina verá incrementada sus capacidades operativas y logísticas. Estos dos nuevos SH-3H Sea King fueron adquiridos de la empresa Carson Helicopters de los Estados Unidos; siendo debidamente remanufacturados y modernizados. El monto total de la operación alcanzó los USD 12.835.000.En este sentido, es preciso destacar que Carson Helicopters posee amplia trayectoria en la modernización, reconstrucción e incremento de capacidades de helicópteros Sea King. Con estos antecedentes, entre las características de los nuevos SH-3H de la Armada Argentina se destaca un nuevo rotor principal con palas de material compuesto con plegado automático. A su vez, en el plano de la modernización de aviónica resalta la presencia de una cabina digital integrada que dispondrá de MFCD (Multifunction Control Display) y GMPS (Ground Mission Planning System), con una configuración tipo «Full-Glass-Cockpit».
Por su parte, de cara a sus capacidades logísticas y de transporte, la Armada Argentina requirió en el contrato de adquisición de los dos Sea King la instalación de asientos de tropa del tipo 16G atenuadores de impacto. Brindando así la capacidad de transporte de hasta 15 pasajeros; junto a posibilidad de instalar camillas médicas para configuraciones tipo MEDEVAC.
Con el arribo a la Argentina confirmado, los dos nuevos SH-3H Sea King de la Armada Argentina el incrementan las capacidades y disponibilidad de aeronaves de la fuerza. Actualmente, el Comando de Aviación Naval, dependiendo de los reportes recabados, disponía de entre dos o tres aeronaves UH-H3 Sea King. Siendo empleadas para misiones de transporte de diverso tipo, al igual que apoyo a la Campaña Antártica de Verano a bordo del Rompehielos ARA Almirante Irizar.(Source/Photo: Zona Militar)
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| El rompehielos ARA Almirante Irizar a su llegada a Buenos Aires. Foto: ARA |
El suboficial segundo Furriel Alejandro Gabriel Cardozo comentó sobre su experiencia: "Fue una experiencia hermosa y única la de conocer la Antártida, circular por todas las bases, desde la Base Belgrano hasta Orcadas, y la verdad fue una experiencia hermosa, cumplí una de mis metas dentro de la Armada y agradezco a mi familia por todo su apoyo".
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| Tripulación del ARA Irizar a su llegada a Buenos Aires. Foto: ARA |
Durante la CAV, medios navales de superficie, aéreos y de Infantería de Marina, bajo el control operacional del Comando Conjunto Antártico, realizaron el relevo y el reabastecimiento de las bases antárticas argentinas, además de brindar apoyo logístico a las actividades científicas que desarrolla el país en el continente blanco.
En la última etapa de la campaña, que comenzó en abril, se efectuó el relevo y reabastecimiento total de la Base San Martín, y se completó el abastecimiento de las bases Esperanza, Petrel, Carlini y Orcadas
Se avanzó en las tareas de acondicionamiento de la Base Antártica Petrel para dejarla en condiciones de habitabilidad y reconvertirla en base permanente, la cual será una importante escala logística.
Covid en la Antártida
En el mes de enero se detectaron 24 casos de Covid-19 en la Base Antártica Esperanza, nueve de ellos fueron evacuados en una operación que duró 12 horas para llevar al personal hasta el Hospital Militar Central, ubicado en la Capital Federal.
En la operación participaron un Bell 412 y un Bell 212 pertenecientes al Escuadrón I de la VII Brigada Aérea, que conforman el Escuadrón Skúa, y un avión Hercules desde Río Gallegos. (Source/Photo: Infodefensa)
Además, embarcó el Grupo Aéreo con 8 pilotos y 16 integrantes del grupo apoyo.
Las unidades dependientes de la Segunda Escuadrilla Aeronaval de Helicópteros, con asiento en la Base Comandante Espora, efectuarán la descarga de material y el traslado de personal a las bases antárticas.
Las unidades aeronavales de la Armada Argentina tienen la capacidad de transportar una carga externa de hasta 2700 kilogramos, lo que agiliza en tiempo y forma el reabastecimiento a cada una de las bases.
Para la protección del clima hostil que ofrece la Antártida y el mantenimiento de esas aeronaves, el Rompehielos posee un hangar en popa para dos helicópteros, dónde además se alojan repuestos e insumos.
Cabe destacar que durante las operaciones antárticas la tripulación del helicóptero se renueva cada cuatro horas de vuelo. De esta forma se garantiza la integridad de la tripulación y se da continuidad satisfactoria a los trabajos de descarga y repliegue.
Durante la navegación, se ejecutaron las prácticas de aterrizaje y despegue para la recalificación de los pilotos. (Texto y vídeo: Armada Argentina)
La ceremonia fue presidida por e ministro de Defensa, Jorge Taiana, junto a su par de Ciencia Técnica e Innovación, Daniel Filmus y al secretario de Malvinas, Antártida y Atlántico Sur, Guillermo Carmona, contando además con la presencia del titular del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas, Teniente General Juan Martín Paleo, los jefes del Ejército, General de División Guillermo Pereda, de la Armada, Almirante Julio Guardia, de la Fuerza Aérea, Brigadier General Xavier Julián Isaac; el comandante Conjunto Antártico, General de Brigada Edgar Calandin así como invitados, familiares y allegados de la tripulación.
| Rompehielos ARA Almirante Irizar Foto: Gonzalo Mary |
Para la instalación de este observatorio se realizará una inversión inicial de 50 millones de pesos (500.000 dólares a la cotización oficial). El mismo estará conformado por ocho laboratorios que serán montados en un plazo de 24 meses con posibilidad de prórroga. Estos laboratorios estarán destinado al desarrollo de investigaciones oceanográficas multidisciplinarias, con el fin de evaluar el estado de conservación de los ecosistemas marinos antárticos y su biodiversidad.
Cafiero explicó lo fundamental que es para su Ministerio participar de este proyecto, ya que esto se complementa con el prestigio argentino a la hora de dar discusiones en los foros internacionales. Cuando uno cuenta con elementos de estudios, calidad en sus laboratorios, gana prestigio, gana volumen político y entonces la tarea de las relaciones exteriores cobra otra envergadura.
Proyecto Pampa Azul
Por su parte, Filmus manifestó que esta inversión es parte del programa Pampa Azul del que participan siete Ministerios y en el que se articulan acciones de investigación científica, desarrollo tecnológico e innovación para proporcionar bases científicas a las políticas oceánicas nacionales, incluyendo el fortalecimiento de la soberanía nacional sobre el mar.
Para finalizar, Taiana destacó que tras su recuperación -después de verse afectado por un incendio, en 2007- el Irizar tuvo un cambio importante que le permitió abrir un espacio mayor para los científicos, permitiéndole al barco ser todavía más multipropósito. Además, reiteró el objetivo de recuperar la Base Petrel como base permanente y entrada natural a la Antártida y la próxima construcción del Polo Logístico Antártico de Ushuaia.
En la presentación también estuvieron presentes el director nacional de política exterior antártica, Fausto Lopez Crozet; la directora Nacional del Antártico, Patricia Ortuzar; y el director del Instituto Antártico Argentino, Walter Mac Cormack. A su vez, en representación militar se hicieron presentes el titular del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas, Teniente General Juan Martín Paleo; y el jefe de la Armada, Almirante Julio Guardia, de la Fuerza Aérea, Brigadier General Xavier Julián Isaac; el comandante Conjunto Antártico, General de Brigada Edgar Calandin; entre otros invitados civiles y militares.(Source/Photo: Infodefensa)
El ministro de Defensa de Argentina, Agustín Rossi, encabezó el acto oficial que dio por finalizada la Campaña Antártica de Verano (CAV) 2020-2021. De acuerdo al Ministerio, después de 140 días en los que se brindó apoyo logístico a las 13 bases argentinas desplegadas en la Antártida, la misión finalizó sin casos de Covid-19 en el continente blanco.
Con el arribo del rompehielos ARA Almirante Irizar a Buenos Aires se dio por concluida formalmente la CAV 2020/21. El acto de cierre fue realizado en el Apostadero Naval de la ciudad de Buenos Aires, y contó con la presencia de las principales autoridades de todas las Fuerzas Armadas y de la ministra de Salud, Carla Vizzotti.
Allí, se reconoció al personal militar que logró realizar con éxito las tareas de reabastecimiento y cambio de dotaciones en las bases argentinas del continente blanco, preservando el ingreso del coronavirus. “Finalizar esta campaña antártica sin ningún caso de Covid en la Antártida Argentina es un mérito cuyos autores fueron tanto quienes la planificaron como todo el personal militar que trabajó durante su desarrollo”, afirmó Rossi.
La misión duró 140 días en los que se brindaron apoyo a las actividades científicas, y completaron el recambio de las dotaciones y el reabastecimiento de las seis bases permanentes (Marambio, Esperanza, Carlini, Orcadas, Belgrano y San Martín). Además, se realizaron inspecciones de las bases temporarias Petrel y Cámara, y se realizó el apoyo logístico en tareas realizadas por la Dirección Nacional del Antártico en el refugio Gurruchaga.
El material aéreo y naval desplegado en la misión
Las aeronaves de la Fuerza Aérea Argentina (FAA) que se emplearon durante la misión fueron aviones Hercules C-130 y Twin Otter y helicópteros Bell 212. Estos medios realizaron vuelos de sostén logístico antártico, de apoyo a las actividades científicas, traslado de dotaciones de las bases y en el transporte de cargas, totalizando 475 horas de vuelo.
Por otra parte, los buques desplegados fueron el rompehielos ARA Almirante Irizar con los helicópteros Sea King dependientes de la Segunda Escuadrilla Aeronaval de Helicópteros (EAH2), el buque transporte ARA Canal Beagle, y el buque aviso ARA Bahía Agradable, pertenecientes a la Armada Argentina (ARA), en los que se desplegaron un total de 392 personas y se alojó en tránsito a 185 personas en el rompehielos.
Para el desarrollo de las operaciones se navegaron 31.550 millas náuticas, se utilizaron 130 horas en embarcaciones menores (lanchas EDPV, botes semirígidos Pumar y MK6) y 250 horas de vuelo en los helicópteros Sea King.
El ministerio destacó que “por lo detallado, esta campaña fue la operación naval de mayor duración en la historia de la Armada Argentina sin que las tripulaciones desembarquen”.
La CAV en tiempos de pandemia
La 117º edición de la campaña logró cumplir con todos los protocolos sanitarios de prevención y finalizaó exitosamente sin reportar casos de Covid. El Ministerio informó que “todo el personal que participó de la misma, tanto militares como civiles, cumplieron una rigurosa cuarentena y fueron sometidos a test de PCR antes de desplegarse al continente antártico. Además, las distintas tripulaciones de los buques, una vez arribado a las bases, debieron permanecer embarcadas a fin de preservar las distintas burbujas”.
El titular de la cartera calificó de “inconmensurable” el esfuerzo que durante 140 días hicieron los 185 embarcados, entre personal científico y militar del Irízar, que estuvieron sin bajar a puerto durante todo ese tiempo, quienes además “venían de estar 15 días encapsulados como metodología de prevención y cuidado”.
Entre los logros de esta edición de la CAV, el funcionario destacó la importancia que tiene en materia de política ambiental el hecho de haber podido recolectar tres veces más basura de la que se venía recuperando años anteriores. Y en esa línea, explicó que cada campaña antártica “es un ejercicio de planificación que cuando zarpa el Irízar ya estamos pensando en la próxima campaña”.
Por su parte, la ministra Vizzotti dijo: “Los felicito por este logro inmenso que es este Covid cero en la Antártida. Como ministra de salud y como argentina me llena de orgullo que nuestras Fuerzas Armadas hayan llevado adelante esta campaña con este compromiso y dedicación”.
La importancia estratégica de la presencia en la Antártida
El ministro Rossi también aprovechó la oportunidad para remarcar por qué la presencia argentina en la Antártida es también estratégica para defender los intereses del país en el Atlántico Sur. “Está claro que el Atlántico Sur es un espacio geopolítico militar estratégico. La presencia de Gran Bretaña en Malvinas es eso. Hay un enclave militar británico tiene que ver con su proyección al Atlántico Sur y hacia la Antártida”, explicó Rossi.
“Nuestra manera de equilibrar ese escenario de fuerzas es aumentar nuestra presencia en el Atlántico Sur. La base naval que se va a construir en Ushuaia será la más importante del sur”, sostuvo Rossi. Y concluyó: “Todo esto no lo podríamos hacer sin la profunda vocación antártica de las Fuerzas Armadas”.(Source/Photo: Infodefensa)
El traslado de la carga y del personal, del buque hacia la base, se realizó mediante helicópteros Sea King dependientes de la Segunda Escuadrilla Aeronaval de Helicópteros de la Armada Argentina (EAH2). Además, se realizó el repliegue al continente de personal del Comando Conjunto Antártico y de la Dirección Nacional del Antártico mediante un avión Hércules C-130 de la Fuerza Aérea Argentina.(Source/Photos: Defensa.com)

Otra de las actividades de importancia en la Antártida es el repliegue de los residuos generados por la Base Marambio. Para esta tarea fue empleado una aeronave Hércules C-130 de la Fuerza Aérea Argentina, que fue la que transportó al personal hacía el continente. El pasado 12 de marzo, el rompehielos ARA “Almirante Irízar” también finalizó el apoyo a la Base Conjunta Antártica San Martín, en la Bahía Margarita, siendo la base argentina ubicada más al oeste en el presente.
Información pública suministrada por el Comando Conjunto Antártico (COCOANTAR)
El rompehielos “Almirante Irizar” se prepara en la ciudad de Ushuaia para iniciar la tercera y última etapa de la Campaña Antártica de Verano 2020-2021 (Archivo DEF)
El rompehielos “Almirante Irizar” se prepara en la ciudad de Ushuaia para iniciar la tercera y última etapa de la Campaña Antártica de Verano 2020-2021, que tiene como objetivo reabastecer las bases nacionales y apoyar las tareas científicas en el Continente Blanco.
La embarcación emblema de la Armada Argentina regresó al puerto de la capital fueguina el viernes 19 de febrero, tras recorrer 6.200 millas náuticas en 35 días de navegación, que le sirvieron para reaprovisionar las bases Marambio, Esperanza, Orcadas, Belgrano II y la científica Carlini.
Tras su tarea en la terminal portuaria, el Irizar comenzó a prepararse para su próxima travesía con la colaboración de otro buque, el ARA “Canal Beagle”, que llegó a Ushuaia el lunes 22, proveniente de Buenos Aires, con carga y víveres.
Dicha embarcación al mando del capitán de Corbeta Ulises Gastón Hoyos se “amadrinó” al rompehielos para traspasarle “alimentos congelados, cocinas de campaña y tanques de combustible, entre otras cargas generales”, precisaron a Télam fuentes militares.
El buque dependiente del Comando de Transportes Navales había zarpado el lunes 15 desde la Dársena Norte del Apostadero Naval Buenos Aires, de modo de coincidir en Tierra del Fuego con el arribo del Irizar.
Las tareas logísticas se llevaron a cabo “siguiendo todos los protocolos sanitarios de prevención del coronavirus”, teniendo en cuenta que la Antártida es una zona libre de COVID-19, explicaron los voceros consultados.
El Irizar está siendo sometido a fiscalizaciones relacionadas con la gestión de los residuos antárticos, por parte de funcionarios de la Secretaría de Ambiente de Tierra del Fuego.
En lo que va de la Campaña Antártica de Verano de este año, el buque logró reaprovisionar las bases Marambio, Esperanza, Orcadas, Belgrano II y la científica Carlini
Es un trabajo conjunto entre el Comando Antártico Argentino, la Dirección Provincial de Puertos, la Secretaría de Malvinas, la Prefectura Naval Argentina y el Senasa, que busca “realizar una gestión integral de los residuos generados en las bases argentinas, siguiendo pautas técnicas y ambientales”, detallaron fuentes del gobierno fueguino en un comunicado.
Sobre el tema, la secretaria de Ambiente fueguina, Eugenia Álvarez, señaló: “Se descargan aquellos residuos con capacidad de tratamiento en jurisdicción provincial, para promover el empleo local de transportistas y operadores de residuos peligrosos y no peligrosos habilitados en la provincia”,
Las autoridades provinciales también auditaron los contenedores que lleva el Irizar con residuos ordinarios e incluso históricos acumulados desde hace años en las bases, y su traslado hasta las plantas operadoras de modo de asegurar la trazabilidad de los materiales.
Durante la segunda etapa de la CAV, el Irizar llegó hasta la base Belgrano II, la más austral de todas ubicada frente a un mar de hielo, y realizó el recambio de la dotación, lo mismo que sucedió en la base Orcadas.
A su vez, el traslado del personal que invernará en las bases antárticas se llevó a cabo desde Buenos Aires en aviones Hércules C-130 y posteriormente en dos Twin Otter y helicópteros Bell 212, todos de la Fuerza Aérea Argentina. El ARA “Canal Beagle” regresará a Buenos Aires una vez concluido el operativo logístico del Irizar.
La CAV se encuentra bajo control operacional del Comando Conjunto Antártico, dependiente del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas, y su objetivo es “realizar todas las acciones de abastecimiento de las bases argentinas y el apoyo logístico a las actividades científicas que desarrolla el país en la Antártida”, explicaron las fuentes militares.
El buque zarpó el pasado 4 de diciembre al mando del Capitán de Navío Claudio Musso Soler y bajo su mando se encuentra una dotación de 241 personas, 190 hombres y 51 mujeres. 218 son militares y los 23 restantes científicos (Adrián Escandar)
En medio de excepcionales medidas de control sanitario, y luego de un pormenorizado análisis de riesgo, Argentina decidió el año pasado no interrumpir la tradicional campaña antártica de verano y su planificación incluyó una fase preliminar destinada al aislamiento de todo el personal embarcado en el Irizar y la instrucción del mismo en cuestiones sanitarias.
Tras un hisopado general a los tripulantes, tanto el personal militar como los científicos, quedaron aislados a bordo, estableciéndose un complejo mecanismo de aprovisionamiento de la nave mediante el cual proveedores y talleres de mantenimiento no establecen contacto personal con los tripulantes.
En las horas previas a la zarpada ocurrida el 4 de diciembre último, se realizó un segundo hisopado para determinar si todos los tripulantes estaban en condiciones de partir hacia el continente blanco. El buque zarpó al mando del Capitán de Navío Claudio Musso Soler y bajo su mando se encuentra una dotación de 241 personas.(Source/Photo: Infobae.com)