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domingo, 22 de febrero de 2026

La empresa estadounidense Blue Water Autonomy presenta el buque de superficie autónomo clase Liberty para la Marina de los EE. UU .

La compañía estadounidense Blue Water Autonomy presentó el 11 de febrero de 2026 la Clase Liberty, un buque de superficie autónomo de 58 metros (190 pies) diseñado para operaciones no tripuladas de larga duración con la Armada de los Estados Unidos. La compañía afirma que la plataforma está lista para producción bajo un programa oficial de la Armada, lo que indica una transición de los USV experimentales a activos de flota desplegados.

La compañía estadounidense Blue Water Autonomy presentó su buque de superficie autónomo clase Liberty el 11 de febrero de 2026. Se trata de un buque con casco de acero de 58 metros de eslora, diseñado para operaciones prolongadas sin tripulación en apoyo de la Armada de los Estados Unidos. A diferencia de los demostradores tecnológicos anteriores, Liberty se presenta como una plataforma lista para producción, con inicio de construcción previsto para marzo de 2026 en el Astillero Conrad de Luisiana y entrega prevista para finales de este año, según un programa oficial de la Armada. El buque está diseñado para ampliar la capacidad de la flota para misiones marítimas distribuidas, reduciendo al mismo tiempo la dependencia de los combatientes de superficie tripulados. Los directivos de la compañía posicionan el diseño como un activo operativo alineado con la estructura de la fuerza sin tripulación de la Armada, en constante evolución.

La clase Liberty es un buque de superficie autónomo de 57,9 m (190 pies) desarrollado por la empresa estadounidense Blue Water Autonomy para la Armada de los Estados Unidos. Cuenta con un casco Damen Stan Patrol 6009 con diseño Axe Bow, más de 10 000 millas náuticas de alcance y más de 150 toneladas métricas de capacidad de carga útil modular para misiones de misiles, sensores y logística. (Fuente de la imagen: Blue Water Autonomy)
Con una eslora de 57,9 m (190 pies), la Clase Liberty ofrece un alcance operativo superior a las 10.000 millas náuticas y una capacidad de carga útil de más de 150 toneladas métricas. Esta combinación de resistencia y capacidad de carga la sitúa en el marco de la visión de la Armada para buques de superficie no tripulados medianos, donde los buques autónomos operan como nodos distribuidos que transportan sensores, sistemas de ataque o módulos logísticos. Los planificadores de la Armada han enfatizado repetidamente la necesidad de que estas plataformas respalden las operaciones marítimas distribuidas en teatros de operaciones en disputa, en particular en el Indopacífico, donde las distancias y los riesgos de desgaste exigen activos resilientes e interconectados.

El casco se basa en el diseño del Stan Patrol 6009 de Damen, incorporando la distintiva configuración Axe Bow. La geometría de proa casi vertical reduce el impacto hidrodinámico y mejora el comportamiento en la mar al cortar las olas, lo que optimiza la estabilidad y el ahorro de combustible durante despliegues prolongados. Con más de 300 buques Axe Bow en servicio en todo el mundo, el diseño proporciona una base marítima probada. Al aprovechar este casco de acero consolidado, Blue Water Autonomy minimizó el riesgo de la arquitectura naval y concentró sus esfuerzos de ingeniería en la reconfiguración de los sistemas internos para operaciones totalmente autónomas.

Los ingenieros rediseñaron la arquitectura de propulsión y gestión de energía para soportar despliegues de meses de duración sin tripulación a bordo. El buque integra sistemas de propulsión tolerantes a fallos y redes de control automatizadas que pueden aislar fallos mecánicos y redirigir la energía con mínima supervisión humana. La monitorización del estado de la maquinaria y las interfaces de supervisión remota están integradas en el conjunto de autonomía, lo que permite a los operadores en tierra supervisar las operaciones. Al mismo tiempo, el buque mantiene la independencia en la toma de decisiones de navegación e ingeniería en el mar. Si bien está optimizado para misiones sin tripulación, el buque puede albergar un destacamento técnico limitado a bordo durante las fases de tránsito, validación de sistemas o reconfiguración de misiones, lo que proporciona flexibilidad en los primeros despliegues operativos.

Con una capacidad de carga útil de más de 150 toneladas métricas, el Liberty puede albergar paquetes de misión modulares adaptados a las cambiantes necesidades operativas. Las configuraciones potenciales incluyen sistemas de lanzamiento de misiles en contenedores, suites de guerra electrónica, conjuntos de sensores ISR o módulos de reabastecimiento logístico. Esta modularidad se alinea con los esfuerzos del Pentágono para crear plataformas no tripuladas flexibles capaces de complementar destructores, buques anfibios y grupos de ataque de portaaviones sin imponer una carga adicional de personal. En escenarios de alta amenaza, los buques de esta clase podrían servir como puntos de avanzada para sensores, señuelos o portamisiles suplementarios, lo que dificulta la localización de objetivos del adversario y aumenta la capacidad de supervivencia de los buques insignia tripulados.

La construcción en el Astillero Conrad aprovecha una base industrial con amplia experiencia en la construcción de buques comerciales y gubernamentales complejos. El astillero, con sede en Luisiana, opera cinco instalaciones y produce más de 30 buques al año, con el apoyo de avanzadas líneas de paneles automatizadas y procesos de soldadura que permiten construcciones en paralelo. Blue Water Autonomy ha indicado que, tras la entrega del buque principal, su objetivo es pasar a la producción en serie a un ritmo de 10 a 20 buques al año, aprovechando las cadenas de suministro estadounidenses consolidadas y las prácticas de fabricación escalables. El programa se ha desarrollado íntegramente con capital privado, lo que refleja el creciente impulso del Pentágono a la innovación financiada por la industria, que acelera los plazos de adquisición y reduce la exposición temprana al riesgo gubernamental.

El nombre del buque hace referencia deliberada a los Buques Liberty de la Segunda Guerra Mundial, evocando la rápida producción y movilización industrial impulsada por la necesidad estratégica. En un período marcado por debates sobre el tamaño de la flota y el aumento de los costos de adquisición de combatientes con tripulación, la Clase Liberty representa un intento concreto de aumentar el número de cascos y la capacidad distribuida en la estructura de fuerza de la Armada.

Según el análisis editorial de Army Recognition, la relevancia estratégica de la Clase Liberty va más allá del diseño de un solo buque. La Armada de los EE. UU. se enfrenta a presiones estructurales simultáneas: mantener una presencia avanzada en el Indopacífico, disuadir a competidores casi iguales con fuerzas navales en expansión y gestionar los desafíos de reclutamiento y retención de personal. Buques de superficie autónomos como el Liberty abordan directamente estas limitaciones al multiplicar los nodos operativos sin aumentar proporcionalmente los requisitos de tripulación. Un buque de combate de superficie tradicional requiere cientos de marineros; un buque sin tripulación, supervisado por un equipo de control en tierra compuesto por comandantes de misión, operadores de autonomía y especialistas en ingeniería, reduce drásticamente la necesidad de personal, preservando al mismo tiempo el alcance operativo.

Para la Armada de los EE. UU., la integración de buques de este tipo es importante tanto operativa como estratégicamente. Los conceptos de Operaciones Marítimas Distribuidas y Mando y Control Conjuntos Multidominio dependen de plataformas resilientes e interconectadas capaces de detectar, comunicar y, de ser necesario, desplegar efectos en vastos espacios oceánicos. Un buque autónomo de 57,9 m con un alcance de 10 000 millas náuticas puede reposicionarse rápidamente entre teatros de operaciones, escoltar convoyes logísticos, ampliar la cobertura de ISR o funcionar como almacén de misiles auxiliar para combatientes de mayor tamaño. En posibles escenarios de conflicto de alta intensidad en el Pacífico, estos activos podrían complicar el ciclo de selección de objetivos del adversario al aumentar el número de nodos distribuidos y de baja firma en el mar.

Si las próximas pruebas de integración confirman la resistencia, autonomía, fiabilidad e integración segura en las redes de combate de la Armada, la Clase Liberty podría marcar una evolución estructural en el diseño de la fuerza naval estadounidense. En lugar de reemplazar a los buques tripulados, plataformas como Liberty están preparadas para complementarlos, formando una flota híbrida en la que los buques tripulados y no tripulados operan como un sistema de combate cohesivo. En ese contexto, la introducción de la Clase Liberty de 57,9 m (190 pies) podría resultar menos un hito tecnológico que un punto de inflexión estratégico para el futuro del poder marítimo estadounidense.

Escrito por Alain Servaes

martes, 11 de noviembre de 2025

La Armada China incorpora el portaaviones “Fujian”, un gran salto tecnológico en su poder naval

China ha puesto oficialmente en servicio su portaaviones más avanzado, el “Fujian”, durante una ceremonia celebrada en el astillero de Jiangnan, en Shanghái, con la presencia del presidente Xi Jinping. Este acontecimiento marca un punto de inflexión en la evolución de la Marina del Ejército Popular de Liberación (EPL), que pasa de operar portaaviones de generaciones anteriores a disponer de unidades de primera categoría, al nivel de las que hasta ahora solo poseen la Marina Nacional de Francia y la Marina de los Estados Unidos (US Navy).

La televisión estatal china, CCTV, transmitió en directo el evento, destacando el salto cualitativo que representa el buque para las capacidades navales del país. Con un desplazamiento de entre 80.000 y 85.000 toneladas, el “Fujian” —designado como Tipo 003— es el primer portaaviones chino equipado con catapultas electromagnéticas, una tecnología hasta ahora exclusiva de la US Navy.

La primera cubierta CATOBAR china

El “Fujian” incorpora la primera cubierta de vuelo dotada de sistemas CATOBAR (Catapult Assisted Take-Off But Arrested Recovery) de China, con tres catapultas electromagnéticas y una pista de aterrizaje en ángulo. Esta configuración reemplaza la tradicional rampa de salto o ski-jump usada por los anteriores portaaviones “Liaoning” y “Shandong”, permitiendo el lanzamiento de aeronaves con mayor peso al despegue y una operatividad más eficiente.

Durante las pruebas de mar de 2025, la Marina del EPL difundió imágenes de lanzamientos y apontajes exitosos del avión de combate furtivo J-35 y del avión de alerta temprana y control aerotransportado KJ-600 (AEW&C, Airborne Early Warning and Control), validando la operatividad de los sistemas de aviación y allanando el camino hacia la plena entrada en servicio del buque.

Una flota aérea embarcada de nueva generación

El ala embarcada del portaaviones “Fujian” estará compuesta por unas 60 aeronaves, incluyendo cazas de quinta generación J-35, los J-15T modernizados, los KJ-600 y helicópteros especializados en guerra antisubmarina (ASW, Anti-Submarine Warfare) y búsqueda y rescate (SAR, Search and Rescue). Este conjunto permitirá generar patrullas aéreas de combate sostenidas, ampliar el alcance de detección de amenazas y realizar ataques marítimos de largo alcance.

Las catapultas electromagnéticas resultan clave, ya que posibilitan la operación de aeronaves AEW&C de ala fija como el KJ-600, capaces de extender el horizonte radar y coordinar operaciones aéreas y de superficie, superando la limitación impuesta por los helicópteros AEW&C en los anteriores portaaviones chinos.

Detalle del lateral del “Fujian” en el que se aprecia la reducida isla, muy del estilo del USS “Gerald R. Ford”.
Grupos de ataque y proyección regional

El “Fujian” servirá como núcleo de nuevos grupos de ataque de portaaviones, escoltado por cruceros Tipo 055, destructores Tipo 052D y buques logísticos Tipo 901. Esta estructura permitirá sostener operaciones de alta intensidad a gran distancia y reforzar el control sobre áreas estratégicas como el mar de China Meridional y el mar de Filipinas.

Las maniobras de los grupos de portaaviones realizadas entre 2024 y 2025 demostraron la creciente capacidad del EPL para coordinar formaciones complejas, paso previo hacia una presencia permanente más allá de la primera cadena de islas. En un eventual escenario de crisis en torno a Taiwán, el “Fujian” podría proporcionar cobertura aérea escalonada, interdicción marítima y apoyo a operaciones anfibias.

Aunque su propulsión convencional limitará la autonomía y la generación eléctrica en comparación con los portaaviones nucleares, el “Fujian” representa el mayor avance naval de China hasta la fecha. Su combinación de catapultas electromagnéticas, cazas furtivos J-35 y aviones de alerta temprana KJ-600 redefine la ecuación estratégica en el Indo-Pacífico, obligando a Washington y sus aliados a recalibrar sus escenarios de respuesta.

Con el “Fujian”, China consolida su entrada en el selecto grupo de marinas con capacidad de proyección global, un salto que reforzará con el cuarto portaaviones —de propulsión nuclear— actualmente en construcción, reduciendo una brecha tecnológica que hace apenas una década parecía insalvable frente a la US Navy

domingo, 28 de septiembre de 2025

Argentina intensifica contactos en Europa para renovar su flota

La estrategia se orienta a evaluar unidades ya retiradas o próximas a su retiro

F-310 Fridtjof Nansen. Foto: Navantia
La Armada Argentina busca adquirir fragatas de segunda mano provenientes de países europeos. Esta iniciativa apunta a recuperar capacidades perdidas tras la baja definitiva de las fragatas ARA Hércules y ARA Heroína en 2024. En un contexto de restricciones presupuestarias, la estrategia se orienta a evaluar unidades ya retiradas o próximas a su retiro, como la clases Iver Huitfeldt (Dinamarca) Fridtjof Nansen (Noruega) y Maestrale (Italia).

Las conversaciones con Noruega, Italia y Dinamarca se intensificarán, acompañadas por un seguimiento de los planes de modernización de esas armadas, que podrían liberar buques disponibles para su adquisición.

En paralelo, Argentina mantiene negociaciones con empresas extranjeras para modernizar su flota activa. La firma turca Aselsan se ha ofrecido a actualizar los destructores MEKO-360, como una alternativa para reforzar capacidades sin depender exclusivamente de nuevas incorporaciones. Esta opción permitiría extender la vida operativa de las unidades existentes, compensando en parte la falta de adquisiciones recientes.

La renovación de la flota es considerada una necesidad urgente para restablecer la defensa marítima del país. La opción de buques usados, modernizables y con soporte logístico viable se presenta como la vía más realista para reposicionar a la Armada Argentina en el Atlántico Sur sin comprometer severamente sus recursos.

viernes, 29 de agosto de 2025

El destructor ARA La Argentina en camino al ejercicio multinacional Unitas LXVI

El navío lleva a bordo 229 efectivos, incluyendo infantes de Marina e integrantes de Fuerzas Espaciales, y un helicóptero embarcado

El destructor ARA La Argentina, de la Flota de Mar de la Armada Argentina, zarpó desde la Base Naval Puerto Belgrano con destino a Estados Unidos para participar del ejercicio multinacional Unitas LXVI. La unidad, al mando del capitán de fragata Juan Cruz Granja, cuenta con 229 tripulantes, entre ellos dotación del buque, Infantes de Marina, aviadores navales, integrantes de Fuerzas Especiales y personal en comisión. A bordo se encuentra también un helicóptero Fennec de la Primera Escuadrilla Aeronaval de Helicópteros.

La ceremonia de zarpada contó con la presencia de autoridades del Ministerio de Defensa y del Estado Mayor General de la Armada. El almirante Carlos María Allievi valoró la participación argentina en este tipo de ejercicios como parte del proceso de integración operativa regional.

Almirante Carlos María Allievi. Foto: Armada Argentina
El UNITAS LXVI se desarrollará entre el 15 de septiembre y el 6 de octubre de 2025 en aguas de la costa este de los Estados Unidos. Este año, el ejercicio coincide con el 250.º aniversario de la Marina estadounidense. El objetivo principal es fomentar la cooperación entre armadas mediante entrenamientos conjuntos orientados a la respuesta ante escenarios marítimos complejos, así como la estandarización de procedimientos y protocolos de mando y control.

Instrucción en tránsito

Desde su partida, la dotación del buque realiza ejercicios de adiestramiento en navegación. Las actividades comenzaron con un “rol de abandono”, donde el personal practicó el embarque en balsas y verificación de listas en caso de emergencia.

A continuación, se ejecutó un “rol de cubierta de vuelo” para despejar obstáculos y repasar procedimientos de aseguramiento de aeronaves en el hangar. También se desarrolló un “rol de VRC” (Visita, Registro y Captura), conducido por la Agrupación Buzos Tácticos, y ejercicios de control de averías y lucha contra incendio, que incluyeron la simulación de una inundación y un foco ígneo en distintos sectores del buque.

Estas prácticas refuerzan la preparación operativa del personal rumbo al ejercicio, manteniendo los estándares requeridos para operar en escenarios multinacionales.

Adiestramiento a bordo. Foto:Armada Argentina

miércoles, 30 de julio de 2025

Interés de la Armada Argentina por buques de la Clase Absalon de la Armada de Dinamarca

Según informa el Secretario de Asuntos Internacionales para la Defensa del Ministerio de Defensa argentino, Juan Battaleme, se están realizando consultas con Dinamarca por los buques de la Clase Absalon, construidos en el astillero Odense Steel Shypyard como naves de combate y apoyo logístico, de cara a su posible incorporación en la Armada Argentina.

Estos navíos pueden ser configurados para misiones de combate, transporte marítimo o plataforma de mando, misiones sanitarias y ayuda en emergencias. Esta clase está compuesta por dos navíos, el HDMS Absalon (L16) y el Esbern Snare (L17), tienen un desplazamiento de 6.300 toneladas, con un casco de 137 metros, una manga de 19,5 metros y un calado de 6,3 metros. El diseño de los buques fue realizado con importantes medidas de seguridad y supervivencia.

Disponen de una rampa roll-on roll off en la popa, donde se puede ingresar a una cubierta flexible con una buena superficie de carga de vehículos que ocupa casi noventa metros de largo del casco. La cubierta reforzada puede embarcar todo tipo de vehículos, como carros de combate de hasta sesenta toneladas y casi todos los sistemas de armas disponibles en el Ejército argentino y la Infantería de Marina. Tiene un sistema de gestión de combate y mando y control integrado a la vez que todas las facilidades para la organización rápida de un estado mayor embarcado.

Navíos bien armados

También dispone de facilidades para armamento como misiles mar-mar Harpoon Block II, que son los que están instalados, módulos para defensa antiaérea con sistemas de 12 celdas para misiles Raytheon Evolved Sea Sparrow Missils RIM-162 (ESSM), lanzadores triples de torpedos livianos Eurotorp MU 90, dos sistemas antiaéreos de corto alcance de  (CIWS) Oerlikon Milenium  de 35 mm frente al puente de mando y sobre el hangar de helicópteros, mientras que en el sector de proa dispone de un cañón de 127 mm MK45 que proporciona  la capacidad de apoyo naval.

Los buques de la Clase Absalon tienen, además, una importante suite de guerra electrónica y medios de contramedidas con lanzadores de señuelos en varias ubicaciones estratégicas del buque. El hangar puede albergar a dos helicópteros semipesados a lo que se agrega una importante zona de cubierta de vuelo donde podrían operar sin inconvenientes helicópteros pesados.

Asimismo, dispone de dos embarcaciones de inserción de tropas especiales tipo Zodiac  que son lanzadas desde popa por un sistema de monorriel y grúa. La nave dispone de radares de vigilancia y designación de blancos de primer orden tecnológico, además de disponer de sonar de casco Atlas Elektronic ASQ 94-01.

Tiene grandes facilidades para el montaje rápido de un hospital de campaña con quirófanos de máxima capacidad, siendo propulsado por motores diésel MTU y tiene la capacidad de transferir  combustible y cargas en alta mar. La capacidad de unir posibilidades de mando y control, apoyo logístico y apoyo con armamento, representa una interesante alternativa para una fuerza naval como la Argentina, que esta desactualizada frente a otras armadas de la región.

Según el alto funcionario (el número dos del MINDEF), se han recibido ofertas por estos navíos y por las fragatas danesas Iver  Huitfeldt, para la Armada Argentina,  aunque también confirmo ofertas italianas por las fragatas Clase Maestrale dadas de baja de esa fuerza naval.

La necesidad es perentoria y más que clara, pero los presupuestos  son muy escasos,  la existencia de una financiación flexible es el punto clave en la negociación con el país sudamericano. La difícil situación económica de Argentina y la inexistencia de planes concretos de inversión, ha sido la constante en los últimos años. El primer mandatario, Javier Milei, ha expresado vehementemente la intención de producir hechos concretos en el reequipamiento de las instituciones castrenses, el programa de provisión de cazas de combate F-16, vehículos blindados 8x8 y otros equipos indicarían el inicio de un camino venturoso tras décadas de desinversión.

miércoles, 9 de julio de 2025

La lancha rápida ARA “Intrépida” de la Armada Argentina vuelve a patrullar los mares australes tras dos años fuera de servicio

 
Con el objetivo de fortalecer su presencia en el Atlántico Sur, la Armada Argentina efectuó una patrulla que incluyó el despliegue de la lancha rápida ARA “Intrépida” (P-85), que tras más de dos años fuera de servicio retomó sus actividades operativas en los mares australes. La operación contó además con el apoyo de una aeronave de exploración P-3C “Orión”, la cual llevó a bordo a altas autoridades navales que supervisaron el accionar de las unidades dependientes del Comando del Área Naval Austral.

La actividad fue encabezada por el Jefe del Estado Mayor General de la Armada, Almirante Carlos María Allievi, acompañado por el Vicealmirante Marcelo Ricardo Flamini, el Contraalmirante Gustavo Fabián Lioi Pombo y el Comodoro de Marina Román Enrique Olivero. Desde el P-3C característica 6-P-57 se efectuó un sobrevuelo de vigilancia y control que permitió observar en tiempo real las operaciones desarrolladas por la División Patrullado Austral, responsable de mantener la seguridad y control del extenso espacio marítimo en el extremo sur argentino.

Entre las unidades de superficie involucradas, se destacó la reincorporación de la lancha rápida ARA “Intrépida” (P-85), fuera de servicio durante más de dos años por novedades en su sistema de propulsión. Su vuelta a la actividad representa un paso significativo en el proceso de recuperación de capacidades impulsado por la Armada Argentina, en respuesta a la necesidad de sostener una presencia naval efectiva en un área de alto valor estratégico, tanto geopolítico como operativo para la fuerza.

La unidad, incorporada a la Armada el 2 de agosto de 1974, fue sometida a trabajos de reparación de envergadura en la Base Naval Ushuaia durante los meses de mayo y junio. Las tareas incluyeron el desmontaje y montaje de sus motores principales, con participación del personal del Departamento Talleres y de la dotación del buque. Tras completar una verificación exhaustiva de sus sistemas, la “Intrépida” zarpó nuevamente bajo el comando del Capitán de Corbeta Diego Sebastián Sierra, integrándose a las operaciones conjuntas de la División Patrullado Austral.

Actualmente, la lancha opera junto a su gemela, la ARA “Indómita” (P-86), y a las patrulleras ARA “Clorinda” (P-63) y ARA “Concepción del Uruguay” (P-64). Estas unidades se encuentran desplegadas en el Canal Beagle, donde desarrollan ejercicios tácticos y actividades de adiestramiento orientadas a consolidar la capacidad operativa y reafirmar la soberanía nacional sobre las aguas del sur.

Construida en el astillero Lürssen Werft de Alemania, la ARA “Intrépida” presenta un desplazamiento de 268 toneladas, 44,9 metros de eslora y está propulsada por cuatro motores MTU diesel que le permiten alcanzar velocidades de hasta 38 nudos. Está equipada con dos misiles MM-38 Exocet (uno por banda), integrados en la década de 1990, y posee una autonomía de 1.450 millas náuticas a 20 nudos. Su dotación está compuesta por 39 tripulantes.

A lo largo de su trayectoria, la “Intrépida” ha desempeñado múltiples funciones operativas y de apoyo, destacándose su participación en el Conflicto del Atlántico Sur, operando desde la zona de Isla de los Estados. También ha cumplido tareas de relevo de puestos de control del tráfico marítimo y ha tomado parte en ejercicios conjuntos con los Batallones de Infantería de Marina N.º 4 y 5, así como en maniobras combinadas con la Armada de Chile. Su regreso al servicio activo reafirma el compromiso de la Armada Argentina con la vigilancia de sus espacios marítimos y la preservación de sus capacidades estratégicas en el sur del país.

viernes, 21 de febrero de 2025

Las nuevas lanchas LICA de la Armada Argentina se ejercitaron por primera vez con el destructor Almirante Brown frente a las costas de Mar del Plata

Con el objetivo de fortalecer los conocimientos teóricos y prácticos adquiridos durante su formación, Cadetes de la Escuela Naval Militar de la Armada Argentina embarcados en las Lanchas de Instrucción de Cadetes (LICA) ARA “Ciudad de Berisso” y ARA “Ciudad de Ensenada” realizaron un adiestramiento junto al Destructor ARA Almirante Brown y la lancha Patrullera ARA Punta Mogotes en aguas del mar argentino.

El encuentro de las embarcaciones tuvo lugar frente a las costas de la Ciudad de Mar del Plata, donde se desarrollaron una serie de ejercicios que incluyeron guardias en el puente de mando y cubiertas bajas, además de prácticas de pasaje al habla y procedimientos de Visita, Registro y Captura, actividades esenciales para su adiestramiento en operaciones navales. Se trata de la primera navegación de las LICA a la ciudad atlántica, luciendo además los indicativos Q-3 (ARA Ciudad de Ensenada) y Q-4 (ARA Ciudad de Berisso) recientemente aplicados en ambas bandas.

Por su parte, el destructor ARA “Almirante Brown”, bajo el mando del Capitán de Fragata Pablo Damián Moyano, llevó a cabo maniobras de adiestramiento individual y roles de puesta a punto en su navegación hacia Mar del Plata. Su interacción con las LICA y la lancha patrullera ARA “Punta Mogotes” permitió un entrenamiento conjunto que reforzó la operatividad y el trabajo coordinado entre distintas unidades de la Armada Argentina. Concluida la actividad, el destructor ARA “Almirante Brown” puso proa hacia la ciudad de Puerto Madryn.

Las LICA son buques especialmente diseñados para la instrucción de cadetes. Construidas por el Astillero Rio Santiago, poseen capacidad para embarcar a 34 cadetes y una tripulación de 6 personas. Poseen una eslora del 34 metros de eslora, 8 metros de manga y un calado máximo de 2,20 metros. En cuanto a su motorización, se encuentran impulsadas por dos motores de 550 kW de potencia c/u que le permiten navegar durante 14 días a una velocidad de 10 nudos sin reabastecerse (aproximadamente 4.000 millas náuticas).

miércoles, 12 de febrero de 2025

Arribó a Buenos Aires el patrullero ártico HMCS Margaret Brooke de la Real Armada de Canadá

En horas de la mañana de hoy, 11 de febrero, y bajo incesante lluvia, hizo su arribo al puerto de Buenos Aires el patrullero ártico HMCS Margaret Brooke de la Real Armada de Canadá. El buque, que zarpó a mediados del pasado mes de enero desde Halifax, se encuentra navegando en el Atlántico Sur en el marco de su primer despliegue con destino a la Antártida completando escalas en diversos puertos.

A su arribo a la Argentina, el buque y su tripulación fueron recibidos por el Embajador de Canadá en Buenos Aires, Stewart Wheeler. Este expresó la importancia de la visita del patrullero de la Real Armada Canadiense a la Argentina a fin de estrechar vínculos de cooperación y amistad entre ambos países.

“Me da gran placer esta aquí hoy para recibir al HMCS Margaret Brooke de la Real Armada Canadiense. Esta es una oportunidad única para fortalecer los enlaces de defensa y de cooperación científica…”, indicó el embajador Wheeler, haciendo mención a la condición de naciones polares que posee tanto la Argentina como Canadá.

La visita del HMCS Margaret Brooke forma parte de la Operación PROJECTION 2025, que tiene como principal objetivo el despliegue de la unidad canadiense en la Antártida en apoyo a la investigación científica. Dentro de su tripulación se encuentran embarcados un grupo de científicos e investigadores para tal fin.

Se espera que la escala en Buenos Aires del patrullero de la Real Armada Canadiense se extienda hasta el próximo 14 de febrero, cuando vuelva a levantar anclas con destino al sur. A lo largo de su visita se esperan reuniones protocolares entre autoridades ministeriales y militares de ambos países.

Sobre el HMCS Margaret Brooke:

Créditos: Real Armada Canadiense
Perteneciente a la nueva clase de patrulleros árticos Harry DeWolf, el HMCS Margaret Brooke es uno de los más modernos buques en servicio con la Real Armada Canadiense. Con un desplazamiento de 6.000 toneladas, esta clase de embarcaciones estan especialmente diseñada y construida para cumplir labores de patrullado y vigilancia en las regiones polares, como también funciones logística y apoyo a las investigaciones científicas.

miércoles, 14 de agosto de 2024

Entregan al Ejército Argentino una barcaza pesada tras ser modernizada íntegramente

 El astillero Río Paraná Sur botó la barcaza de transporte pesado “Gualeguaychú” (BTP-3) perteneciente al Ejército tras los trabajos de recuperación y modernización a las que fue sometida.

A la embarcación (que se encontraba inoperativa) se la sometió a un proceso de recuperación integral que consistió en el cambio de piezas del casco, la modernización de la cubierta superior, la dotación de nueva motorización, digitalización y automatización de los sistemas de mando y la instalación de nuevos equipos de comunicaciones y de asistencia a la navegación de última generación, entre otros.

Cabe destacar que de estos trabajos también tomó parte la firma ST Group.

Luego de los ajustes finales la barcaza zarpará desde la localidad bonaerense de Lima (en donde se encuentra el astillero) hasta la localidad de Santo Tomé (en la Provincia de Santa Fe) en donde se encuentran las instalaciones de la unidad a la que pertenece el Batallón de Ingenieros Anfibios 121.

Ya son dos las barcazas recuperadas y modernizadas, la “Gualeguaychú” (BTP-3) cuyos trabajos finalizaron en este año 2024 y la “Zárate” (BTP-1) la cual fue entregada el pasado año 2023 restando saber que será del futuro de la tercera y última barcaza la “Gualeguay” (BTP-2) pues el contrato original solo incluía trabajos en las dos primeras.

Recordemos que estas embarcaciones fueron construidas entre los años 1969 y 1970 en instalaciones de Astilleros y Fábricas Navales del Estado (actual Astillero Río Santiago) contando con un desplazamiento de 240 toneladas, una eslora de 42 metros y una manga de 14 metros.

Son medios altamente útiles no solo es su tarea estrictamente castrense, sino como apoyo a la comunidad, recientemente fueron utilizadas para evacuar a miles de cabezas de ganado bovino frente a inundaciones que ponían en peligro sus vidas, otra de las tareas subsidiarias y silenciosas del Ejército Argentino (Source/Photo: Comando de Ingenieros Ejército Argentino)

martes, 16 de julio de 2024

La Armada Argentina evalúa la incorporación de nuevas fragatas multipropósito para reemplazar al ARA Hércules y al ARA Heroína

Con la reciente baja del transporte rápido ARA Hércules (previamente un destructor Tipo 42) y el ARA Heroína de la clase MEKO 360, la Armada Argentina se encuentra evaluando alternativas para concretar su reemplazo. Así fue dado conocer por el propio Jefe de Estado Mayor General de la Armada Argentina, el Contraalmirante Carlos María Allievi, en un entrevista concedida a Zona Militar. En total se trataría de la adquisición de dos fragatas multipropósitos para ocupar el lugar dejado por estos buques dados de baja y radiados del servicio durante el pasado mes de junio.

En primer lugar, en cuanto a la situación del ARA Hércules y del ARA Heroína, se trataba de dos buques de la Flota de Mar que no navegaban hace años. Así lo indico que el Contaalmirante Allievi en la pasada entrevista al expresar que: “… el Hércules ya no tenía turbinas, es un buque que no navega hace más de 10 años, entonces es seguir manteniendo una unidad a flote que ya no tiene capacidad para ser recuperado. Al Heroína, desde el año 2010 se le sacó un elemento vital que es la rueda lenta, se la mandó a rectificar a Inglaterra, y durante muchos años sufrió el veto británico por lo cual no lo pudimos incorporar”.

De tal modo, la baja de estos buques, como otras unidades dadas de baja como el ARA Santísima Trinidad décadas atrás, le imponen a la Armada Argentina la necesidad de incorporar nuevos buques a la Flota de Mar a fin de recomponer número y capacidades, ya que, con la baja de la clase Tipo 42, la fuerza perdió capacidades de defensa y cobertura aérea de largo alcance de las que hoy no dispone.

Al respecto, el jefe de la Armada Argentina expresó que: “Concretamente, como dije, los destructores, particularmente el Heroína, tienen 41 años, son buques que nos exigen una modernización para el corto y mediano plazo, para permitir que en el transcurso de ese plazo podamos incorporar al menos dos fragatas multipropósito, que ya está hecho el proyecto. Como comandante de Flota firmé el proyecto, el DDP (Documento Descriptivo de Proyecto) en el cual uno fija cuantas unidades está pidiendo, que característica debe tener, cual es el costo. Es todo un proceso muy específico, pero eso ya está hecho y forma parte de lo que se llama el BAPIN, el banco de inversión pública”.

Fragata Clase Bergamini – FREMM – Créditos Fincantieri
Añadiendo en cuanto a los buques en evaluación que: “… Pueden ser la FREMM italiana, la Alfa 3000 española. Llegado al momento, cuando nos digan “listo, el estado quiere o este es el buque que necesitamos” eso es el (proyecto de) las fragatas”.

Más allá del modelo en particular y su condición, si nuevo o de segunda mano, la incorporación de fragatas multipropósito es para la actual al frente del Edificio Libertad la segunda de sus prioridades en cuanto a la recuperación y recomposición de capacidades. El primer lugar lo ocupa, como fuera señalado, la adquisición de submarinos para el Comando de la Fuerza de Submarinos; mientras que la tercer es la remotorización/modernización de los destructores MEKO 360 aún en servicio.

Durante el año pasado, con motivo de declaraciones del entonces Comandante de la Flota de Mar, Contraalmirante Carlos María Allievi, hoy Jefe de la Armada Argentina, fue quien expresó que: “…Se está planificando y programando la adquisición de nuevas fragatas que reemplacen a los destructores ARA ‘Hércules’ y ARA ‘Santísima Trinidad’…”. A raíz de esto evaluaos de manera preliminar y prospectiva algunos candidatos que podrían ocupar este lugar, sopesando fragatas de nueva construcción, como también de segunda mano en servicio con otras fuerzas.

Entre algunos de los candidatos de nueva factura, se listaron a los buques franceses construidos por Naval Group como son la nueva clase Belharra y las complejas fragatas FREMM, las cuales son ofrecidas en dos variantes principales para realizar misiones de guerra antisubmarina y defensa aérea.

Siguiendo la linea germana, como hiciera la Armada Argentina años atrás con el último gran plan de construcción naval emprendido por el país, el astillero alemán thyssenkrupp Marine Systems ofrece actualmente las fragatas de la clase F-125, MEKO A-200 y MEKO A-100 Light Frigate.

Sin embargo, en el actual contexto económico y financiero que atraviesa el país, la adquisición de buques de nueva construcción se presenta como una empresa muy compleja. La otra opción factible podría ser la adquisición de unidades de segunda mano, las cuales, sometidas a un proceso de modernización y extensión de vida útil, podrían ocupar el lugar que dejaron los buques recientemente dados de baja. Esta posibilidad también debe considerar otros factores diplomáticos y las relaciones con otros países que estén dando de baja fragatas con un potencial importante de años de servicio por delante.(Source/Photo: Militar Zone)

sábado, 15 de junio de 2024

Helicópteros AW109 y un buque anfibio para la Armada Argentina: Petri en Italia

 Como antesala a la próxima visita del Presidente Javier Milei a Roma, el ministro de Defensa argentino, Luis Petri, viajó a Italia y se reunió con su par italiano, Guido Crosetto. La intención es fortalecer la cooperación establecida entre ambas naciones, buscar apoyo ante el pedido argentino de ingresar en la OTAN como socio global y llegar a resultados prácticos en cuanto a la cooperación en materia de defensa.

 Como saben nuestros lectores, existe una intención, firmada por el anterior titular de Defensa argentino, por una cantidad de helicópteros, estimada en ocho, Leonardo AW109, destinados al Comando de la Aviación Naval de la Armada Argentina, en versión de búsqueda y rescate.

Según ciertos informes, en este momento Italia puede ofrecer una importante financiación para la adquisición de estos helicópteros, vitales para la fuerza naval.

Además, existe un ofrecimiento concreto para la transferencia de un buque de asalto anfibio de la Clase San Giorgio, que la Marina Militar italiana pretende pasar a retiro próximamente, lo que podría significar la recuperación de la capacidad de proyectar el poder buque-costa de la Infantería de Marina argentina, además de las claras posibilidades de uso en el ámbito civil ante catástrofes.

Las recientes inundaciones en Brasil marcaron la necesidad y practicidad de contar con un navío de estas características, de uso dual y con importantes capacidades operativas y en perfecto estado de mantenimiento. Las semanas próximas nos indicarán la efectividad de este viaje (Source/Photo MINDEF)

La Armada Argentina podría reincorporar al servicio el buque logístico ARA Patagonia a finales de año

Buque logístico ARA Patagonia (B-1)
Tras intensos procesos de puesta a punto del ARA Patagonia (B-1), Armada Argentina, finalmente la institución se encuentra en pleno proceso de alistamiento y mejoras finales del buque logísticos para lo que sería su reincorporación a la Flota de Mar. Tal y como hemos informado previamente, el buque logístico ARA Patagonia ingresaba a fines de enero del 2023 a dique de carena N°2 en el Arsenal Naval Puerto Belgrano para un proceso de recuperación y mantenimiento general.

ARA Patagonia – Créditos: TANDANOR
Los trabajos finalizaron en agosto del 2023, luego de cinco meses en dique. Dentro de las tareas llevadas a cabo, se realizó el carenado de casco; un tratamiento WJ2 en todo el casco; la aplicación de esquema de pintura; el reacondicionamiento de 200 válvulas de casco e interceptoras; el arenado de tanques de lastre (C10 y C22) y de agua potable (E11, E12, y E21); además del cambio de tuberías de sistema de achique, combustible e incendio, y de 5 toneladas de acero en obra viva; cubierta de reabastecimiento (RAS) , puente y hangar. Los trabajos fueron adjudicados mediante la Contratación Directa Interadministrativa N° 38/1-0185-CDI22, contemplando una inversión de $284.304.973,80 en mano de obra y USD 1.211.096,80 en materiales.

Luego del largo proceso atravesado, y de pruebas de mar superadas con éxito a fines del año pasado, la Armada Argentina espera volver a operarlo de manera sostenida con la unidad para fines del 2024. El planeamiento general es que a los próximos meses se realice el alistamiento del ARA Patagonia junto a unas simples mejoras pendientes, para reanudar su operación junto a la Flota de Mar. Si todo avanza como corresponde, la Armada recibirá los fondos necesarios para cumplir con el objetivo.

Foto: Armada Argentina
Es preciso destacar que este tipo de sistemas AOR (por sus siglas en inglés Auxiliary Oiler Replenishment, o Buque de Apoyo Logístico) son de extrema importancia para la Armada Argentina ya que permiten la proyección de la fuerza a distancias más extensas. Esto se vio reflejado en el Ejercicio Gringo-Gaucho II, entendiendo que el buque USNS John Lenthall (T-AO-189) acompañó especialmente al destructor USS Porter (DDG-78) para la provisión de combustible y suministros en vistas de un viaje extensas millas junto al portaaviones USS George Washington (a pesar de que este último no lo necesite al tratarse de un buque de propulsión nuclear). De todas maneras, si bien el ARA Patagonia es fundamental, resulta propicio mencionar que la unidad no sólo tiene cierta antigüedad en la Armada Argentina, sino que también cumplió su ciclo dentro de la Marina Nacional Francesa, la cual dará de baja a la case Durance próximamente con la incorporación de nuevas plataformas. Sería interesante entonces, que se evalúe no sólo su reparación y puesta a punto, sino que también, la incorporación de un posible reemplazo o la incorporación de otro buque que pueda complementar ARA Patagonia como buque de apoyo para la Flota de Mar.(Source/Photo: Militar Zone)

Pucará Defensa con el contraalmirante Allievi: Hacia dónde va la Armada Argentina

Al igual que las otras Fuerzas Armadas de Argentina, la Armada enfrenta un momento crítico en que debe renovar una buena parte de sus medios, así como mejorar la operatividad y sus capacidades. Entrevistamos al contraalmirante Carlos María Allievi, jefe del Estado Mayor General de la Armada Argentina, en tiempos en que la fuerza debe encarar una profunda recuperación y modernización para cumplir con desafíos cada vez más relevantes protegiendo los intereses argentinos en el mar.


PD: ¿Qué análisis puede hacer hoy de la Armada en su situación actual?


Carlos Allievi: Lo primero que quiero aclarar es que, como normalmente digo, nuestra profesión no es un tema de que cuando uno asume como jefe de Estado Mayor General de la Armada no conocía la situación, como puede ocurrir en una empresa, yo estoy en la Armada hace 46 años, o sea que, obviamente hay temas muy puntuales que maneja el jefe de Estado Mayor que yo, como Comandante de la Flota de Mar, que era mi puesto el año pasado, no tenía acceso tan directo.

Es tan amplio el panorama de lo que trata la Armada que como jefe de Estado Mayor uno tiene la responsabilidad de las 24000 personas, entre militares y civiles y alumnos, que tiene la Armada.

Al haber asumido el 10 de enero no me encontré con otra Armada que no conociese, con lo cual la fuerza que yo empecé a gestionar y de la cual soy responsable a partir del 10 de enero, es en la que estuve el año pasado y años anteriores, pero concretamente, lo que quiero reafirmar es que la Armada en la que yo asumí como jefe de Estado Mayor el 10 de enero es una Armada que está de pie, ese es mi primer mensaje, y cuando digo que está de pie, los que están de pie son las personas y no los medios.

Entonces, lo que yo primero quiero valorar y poner en su correcto lugar es que hoy el mismo espíritu que caracterizaba al marino de hace 20, 30 o 40 años es el que hoy tiene la Armada Argentina. Es una Armada que está de pie, está orgullosa de lo que hace y estamos reafirmando o fortaleciendo ese espíritu de poder estar orgullosos y honrados del uniforme que vestimos, de la vocación que abrazamos y de la tarea que hacemos a diario, independientemente de si es más o menos operativa. Y en cuanto al tema operativo, yo también resalto que, a pesar de una cuestión de vejez de los medios o del estado operativo, desde enero a hoy tuvimos cuatro buques en la campaña antártica, el Almirante Irizar, el Canal Beagle, el Bahía Agradable y el Estrecho de San Carlos.

Además, una corbeta o un patrullero oceánico que todas las segundas quincenas desde el mes de noviembre hasta el mes de junio hacen las patrullas de vigilancia y control de los espacios marítimos. Quiere decir que del día 15 al día 30 de cada mes hay un buque de la Armada custodiando y controlando toda la actividad en la milla 200 de nuestra zona económica exclusiva.

Tuvimos dos oportunidades de operar con marinas de potencias del mundo, la Marina Estadounidense con el Passex Gringo Gaucho, donde estaba el portaaviones George Washington, el destructor Porter y el buque logístico John Lenthall, y la Armada Argentina participó con siete buques. Esta tarea la venimos haciendo desde el año 1990 aproximadamente.

Además de esto, hemos tenido buques que han patrullado el Río Paraná, hemos estado en un ejercicio de fuerzas especiales en la provincia de Santa Cruz, donde un patrullero oceánico y una corbeta Meko 140 sirvieron de marco de ese ejercicio que integra una acción marítima y una terrestre helitransportada. Después tenemos actividades en la Isla Grande de Tierra del Fuego, donde además del apoyo antártico se hace un apoyo operativo a la Isla de los Estados con el puesto de vigilancia y control del tráfico marítimo en Puerto Parry.

Y puedo nombrar actividades de la Infantería de Marina, todo eso en 6 meses, entonces la actividad operativa también ha sido intensa. Amén de tener en cuenta también que, si bien no es específica de la Armada, tenemos gente desplegada en Chipre en misiones de paz, observadores en distintos países, sobre todo de África.

Como digo siempre, cuando todos nos estamos preparando para irnos de vacaciones en diciembre o las fiestas navideñas, en la Armada es el momento que más intensidad operativa tiene, y, a pesar de que ha habido un cambio de administración central, la Armada no modificó su programación, su coordinación y la ejecución de las tareas.

PD: Hoy tenemos un mundo con más tensiones, también está el problema de la pesca ilegal, la Argentina hacia la Antártida, el Atlántico sur, en un país que le ha dado la espalda al mar. ¿Qué desafíos tiene la Armada Argentina en ese sentido?

CA: Es excelente la pregunta. Nuestra misión principal está en el área marítima del Atlántico Sur. Dentro de ese Atlántico Sur vemos que hay nuevos protagonistas, nuevos desafíos. Esos nuevos protagonistas quieren una mayor participación o incidencia en las decisiones que se toman en un área que históricamente no tenía una gran relevancia. El Atlántico Sur, con estos nuevos desafíos, cobra una importancia mucho más relevante, y no solo está el tema de la pesca, sino que, en la Zona Económica Exclusiva, el país ribereño tiene responsabilidad de hacer la exploración y la explotación de los recursos vivos y los no vivos. Por eso, por ejemplo, se está haciendo la exploración frente a las costas de Mar del Plata para ver si se replica lo que Brasil ha encontrado en su proyecto Amazonia azul. La probabilidad de encontrar recursos no vivos en esa zona de exploración es muy alta. Pero además de todo eso, como decían los que saben, Liddell Hart, por ejemplo, el mar tiene el potencial de constituir las líneas de comunicación marítima, por el cual se transporta la mayor cantidad de comercio entre los países del mundo. Obviamente hay zonas más neurálgicas que otras, el Mediterráneo, el Golfo Pérsico, el Canal de Panamá, pero el Atlántico Sur vemos que cada vez toma más importancia entre las vías marítimas, como alternativa ante una interrupción del servicio en el Canal de Panamá o, como ha pasado últimamente, con los hutíes en el sur de Yemen y todo el tráfico que iba por el canal de Suez y ahora tiene que dar la vuelta a África, eso genera otros desafíos. ¿África está preparada para recibir esas líneas de comunicación marítima que normalmente van por el Mar Rojo y el Canal de Suez?

Volviendo al Atlántico Sur, además de los recursos y de las vías marítimas, hay un tema que es hoy centro de atención en la discusión mundial, que es la Antártida. Si bien está el Tratado Antártico, del cual la Argentina es miembro permanente y está asegurado hasta el año 2050, es un gran desafío.

Respecto a la población civil y su visión del mar, está tomando mayor interés, las famosas fotos de los 300 o 400 buques poteros en las 200 millas, que parece casi una ciudad iluminada. La Armada siempre tuvo claro que nuestro objetivo es brindarle al país la tranquilidad de que la fuerza tiene la información de qué ocurre en nuestro mar. Eso nos obliga a redoblar nuestro esfuerzo. Por eso la Armada adquirió cuatro patrulleros oceánicos que tienen la función fundamental de poder patrullar las 200 millas. Y hemos firmado el año pasado un convenio para la compra de cuatro aviones P-3 Orion a Noruega, en este momento los cuatro están en Estados Unidos y estamos iniciando un proceso de mantenimiento del primer avión, que si todo sigue como creemos, podemos decir que en agosto recibimos el primer P-3. Estamos haciendo un mantenimiento que asegure un año de operación de ese avión y después seguiremos con los siguientes pagos de cuotas para poder tener los otros tres.

Este contexto, la segunda parte de la pregunta que era cómo hacemos con la población en general que está de espaldas al mar, yo tengo otra expresión, no es que te quiera corregir, no es que la población está de espaldas al mar, sino que no lo conoce. Quizás nos faltó a nosotros una mayor y más activa difusión de qué hacemos en el mar. Por eso hoy en día tenemos redes sociales, porque la parte de comunicación institucional es muy importante. Mucha gente que no tenía conocimiento ni siquiera de la Armada, a través de un reel o de un de un hilo, vieron un avión o un buque de la Armada. Después, si alguien tiene un poquito más de interés o inquietud se puede acercar, pero por lo menos despertar la inquietud, que hoy a 200 millas de la costa hay alguien del Estado que está cuidando sus intereses.

No le otorgo la responsabilidad a la población civil, obviamente necesitamos la colaboración. Si yo pudiese poner en la currícula de tercer grado, que además de estudiar el combate de San Lorenzo, el cruce de los Andes, conozcan al almirante Brown.

De hecho, tenemos un proyecto, que es hacer una serie limitada de billetes de curso legal con la figura de los próceres nacionales, entre los cuales está Brown. Son pequeños pasos, algo que la gente va a tener en la mano.


PD: Para hacer frente a estos desafíos ¿Qué planes tiene la Armada?

CA: En la Armada la edad promedio de nuestros medios operativos supera los 40 años. Son medios que, si bien hoy están en servicio, la gran mayoría tienen una tecnología que responde a los años 70 o los 60. En todos los componentes del poder naval integrado, que son la Aviación Naval, la Infantería de Marina, la Fuerza de Submarinos y la Flota de Mar.

Después haremos un paréntesis con la Fuerza de Submarinos, que hoy la Armada no tiene capacidad submarina. La edad promedio de todos los medios es más de 40 años. Inclusive aviones que estamos incorporando, como el B200, el P-3 Orion o el helicóptero Sea King, son aeronaves usadas que hemos adquirido, excepto los patrulleros oceánicos, que adquirimos los tres últimos nuevos y el primero con un poco de uso en la Armada francesa.

Eso nos obliga a pensar en una renovación que a mediano o largo plazo debemos tener. ¿Por qué digo a mediano o largo plazo? Porque todo lo que son construcciones o desarrollos navales lleva a un proceso de ingeniería y diseño de al menos 7 años. El diseño de los buques MEKO 360 que se incorporaron a la Armada en el año 1983, el decreto fue del año 1973, transcurrieron 10 años para que la Armada de la década del 80 incorpore sus MEKO 360 y sus submarinos TR 1700.

Yo me he planteado, y esto le he manifestado al ministro de Defensa, que mi primera prioridad es recuperar la capacidad submarina. Es una capacidad que para nosotros es estratégica, es vital, una capacidad que la Armada tenía desde el año 1933, cuando llegaron los primeros submarinos.

Transcurridos siete años de que tuvo el incidente el ARA San Juan eso nos dejó sin capacidad submarina, porque el otro submarino, el ARA Santa Cruz, que estaba en un proceso de media vida, con este incidente se tomó la decisión de no continuar con ese proceso y encarar una adquisición a mediano o largo plazo de nuevos submarinos. Esa es la primera prioridad.


PD: ¿Qué se está analizando? ¿Equipos usados o nuevos?

CA: Básicamente dos diseños de submarinos que fueron los que el año pasado y el año anterior se analizaron operativamente, fácticamente, en cuanto a la posibilidad de construcción y también la aceptabilidad en cuanto al costo. Lo que la Armada estudió y asesoró es el submarino Scorpène, de origen francés, y el submarino 209 Nueva Generación, alemán. Si uno analiza el cono sur, Chile y Brasil tienen Scorpène y el resto de los países, estamos hablando de Perú, Ecuador, Colombia y Venezuela, tienen 209. Como submarino, operativamente tiene mayores aptitudes el Scorpène, la adquisición de ese submarino establecería un equilibrio estratégico del cono sur. Estaríamos nivelados con Brasil y Chile.

Argentina ha considerado como mejor submarino al Scorpène, lo cual no quiere decir que se haya tomado una decisión, porque la decisión no es solo técnica y operativa, la orientación que nos ha dado el Ministro de Defensa es buscar que sea con financiamiento externo, para de esa manera no sobrecargar el presupuesto nacional con compras cuando la situación que tiene el país no amerita hacer erogaciones. Más cuando está la posibilidad de que, como ya se ha hecho con los patrulleros oceánicos, un banco financie al astillero y nosotros le debemos a un banco, esa sería la ingeniería financiera.

PD Se ha hablado de la posibilidad de comprar algún submarino de segunda mano para entrenar el personal ¿Se está analizando?

CA: Sí, decía que los proyectos navales llevan un tiempo. Y si hoy firmo un contrato, en 7 años me entregan un submarino, y transcurrieron ya 7 años sin submarinos. La vida operativa de un oficial desde guardiamarina hasta el grado de jefe son 15 años. Si yo lo interrumpo esos 14 años, cuando llegue a ser comandante no va a haber tenido la experiencia ni la formación a bordo de un submarino argentino. ¿Qué medidas estamos tomando para mitigar esa ausencia de submarino operativo? Estamos enviando contingentes de oficiales y suboficiales submarinistas a la Marina de Guerra del Perú, que nos brinda la posibilidad de poder embarcar y hacer las prácticas a bordo. Agradecemos siempre la posibilidad que nos da la Marina de Guerra del Perú de poder embarcar a nuestros submarinistas, pero la verdad que yo no cuento con un submarino, además de hacer sus tareas operativas, que me permita adiestrar a la gente que estoy formado.

Estamos tratando de encontrar un submarino usado, que no es fácil, porque una marina que tiene un submarino operativo no lo vende, lo opera hasta que lo pasa a reserva cuando ya tiene un submarino de reemplazo en grada.

Entonces estamos analizando si alguna potencia europea tiene algún programa de descontinuar submarinos y que podamos sentarnos a negociar.

PD: ¿Podría ser el caso de los Ula de Noruega?

CA: Puede ser una posibilidad, tenemos muy buen acercamiento por la compra de los P-3, pero concretamente yo no fui a Noruega, ni nadie de la Armada fue a Noruega hablar del tema, si es una posibilidad concreta porque ellos tienen la intención de descontinuarlo. Hay que sentarse a negociar, ver cómo están los submarinos, porque tampoco uno puede comprar algo que no esté operativamente en servicio, porque es cargarse un problema.


PD: En cuanto a la Flota de Mar, está la modernización de las MEKO 360.

CA: Lo tengo muy claro, pues yo fui el que hizo el Documento Descriptivo de Proyecto, el DDP, que básicamente es un documento donde se plantea que se necesita este tipo de medios, que van a cumplir esta función, tiene un costo aproximado de tanta plata y va a demandar tanto tiempo. Pasa a una organización administrativa del estado, que es la Dirección de Inversión Pública y, si cumple todas las formalidades, lo envía al Banco de Inversión Pública Nacional y se transforma en un BAPIN. ¿Por qué es importante el BAPIN? Porque el estado no puede insertar presupuesto en ningún proyecto que no lo tenga. Pasa la serie de análisis y verificaciones y ese proyecto se transforma en algo tangible para que el Estado, en el momento que tome la decisión de ejecutarlo, le inyecta el presupuesto necesario para poder hacerlo.

En cuanto a la Flota de Mar, redactamos un proyecto por dos fragatas multipropósito. Pueden ser las FREMM italianas, francesas o de España. Los documentos tienen esa potencialidad que no direccionan qué buque o submarino, sino que habla de las capacidades y el efecto deseado que tiene que lograr la unidad. Ese BAPIN está presente y es la prioridad dos.

PD: ¿Además de esas dos fragatas modernizarían las MEKO 360?

CA: Ahora viene la modernización de tres MEKO 360, que su casco tiene 40 años. Ya tenemos el informe técnico de thyssenkrupp, que fue uno de los constructores de los buques en Hamburgo, que certificó que los cascos están en buenas condiciones. Pero obviamente hay que hacer una reparación de media vida.

Los destructores tienen turbinas británicas Rolls Royce, que desde el año 2010 no se dedica más a las turbinas navales, solo a las aéreas, entonces desde el 2010 se está viendo una falta de repuestos. La Argentina tiene el Taller Aeronaval Central, que en la Base Aeronaval Comandante Espora hace el mantenimiento, y hasta el día de hoy hemos tenido una celosa y muy profesional política de mantenimiento de las turbinas, para lo cual, de los cuatro destructores, tres tienen sus turbinas de crucero Tyne, que son las de baja velocidad y tenemos un backup de otra turbina. La modernización apunta a esos tres destructores que hoy están en servicio. A dos de ellos cambiarles las turbinas Tyne. Las Olimpos se van a radiar con los buques y tendrán horas remanentes. El consumo que tienen es altísimo y para el adiestramiento normal con las turbinas Tyne sobra.

Esas cuatro turbinas quedarían en reserva junto a la que ya está en reserva y así dejar al tercer destructor con las Tyne e ir intercambiándole entre ellas. Ya hemos hecho el estudio profesional que nos asegura que seguramente va a pasar a la reserva el buque y todavía vamos a tener algunas de esas siete Tyne en servicio.

A los otros dos ponerles motores diésel, para lo cual hay que hacer un cambio de la caja primaria, porque el diésel gira a menor velocidad y necesita un acoplamiento distinto. Además, cambiarles todos los auxiliares, como las bombas, tuberías, plantas de agua enfriada, purificadores de agua y generadores de electricidad.

Y después vamos de la cubierta principal para arriba, modificar el puente de comando con sistema de navegación integrado, cambiar las comunicaciones, que son del año 70, sensores y armas. La Fase 1 es todo lo que son máquinas, puente de navegación y comunicaciones. La Fase 2 son los sensores y armas.


PD: ¿Con respecto a las MEKO 140?

CA: Con las MEKO 140, tenemos a la Parker que nos quedó pendiente su media vida en Tandanor y de las otras cinco hay tres operativas y dos que nos cuesta por falta de repuestos.

Al día de hoy el proyecto en mantenerlas como están. En un momento, antes de que vengan los patrulleros oceánicos, había un proyecto de sacarles los misiles y transformarlos en patrulleros para hacer control de la milla 200. Hoy, con la presencia de los cuatro patrulleros oceánicos, no tendría mucho sentido gastar recursos que no sobran en transformar un buque para sumarlo a otros cuatro que son nuevos y que brindan ese servicio.

En cuanto al buque anfibio, también me tocó como Comandante de Flota, desarrollar el proyecto DDP y el BAPIN de un LPD. Los buques anfibios se dividen en LPD y LST, los dos cumplen tareas distintas. El LST es como era el ARA Cabo San Antonio que estuvo en Malvinas, es el que vara en la costa, abre la compuerta de proa y hace el desembarco de vehículos y carga general, es de menor tamaño, unos 100 meteros de eslora y unas 3000 toneladas. El LPD estamos hablando de un buque que en tamaño es diez veces el LST. Perú está construyendo el Paita, Chile los tipo Fincantieri 7313. También como el Tonnerre que vino de Francia, el Atlántico que tiene Brasil o la clase San Giorgio que Italia estaría radiando.

Consultado sobre la posible incorporación del San Giorgio, como algunos medios han publicado, el contraalmirante Allievi no quiso dar mayores detalles, aunque subrayó que no ha viajado a Italia por ese tema. Además, tras destacar la capacidad de uso dual que tienen estos buques, para asistencia en catástrofes, como se vio recientemente con el despliegue del Atlántico por parte de Brasil luego de las inundaciones en Porto Alegre, agregó “Hemos estado pensando en un LPD, puede ser la clase Makassar o el 7313 de Fincantieri, que puede llevar hasta 8 helicópteros livianos o medianos, una gran capacidad de aerotransporte, que ante una catástrofe, si están colapsados los accesos terrestres o aeropuertos, como pasó en el sur de Brasil, permite el apoyo directo sobre las zonas afectadas”.


PD: ¿El plan es ir por un buque nuevo?

CA: Es la capacidad concretamente, necesitamos un buque anfibio. En realidad, el binomio anfibio, un LST y un LPD. En ese requerimiento, ante la posibilidad de una oferta, se analizará y en qué estado está el buque. Se verá la adquisición de uno nuevo o de una unidad que, si bien esté usada, esté operativa y asegure un período de uso que justifique la inversión. Hay que adiestrar a la gente, capacitarla, salir al mercado a buscar repuestos para ese tipo de buque, porque quizás no sea un buque que nosotros estemos familiarizados o quizá la tecnología tenga distintos mecanismos, motores, que nosotros no tengamos conocimientos. Después ver si hay financiamiento externo.

También puede pasar como ocurre con Estados Unidos, que hace ofertas sobre buques que tienen, usted se anota, se manda una LOR, una carta de requerimiento, y entra en la fila de países que lo han requerido, se van cayendo y van avisándole que sigue en la lista, pero quizás yo estoy octavo 8 en la lista y el que estaba segundo dijo ‘lo quiero’ y se lo llevó.

PD: En cuanto al buque logístico ARA Patagonia, se está recuperando.

CA: En mi gestión de Comandante de la Flota lo ingresamos a dique seco después de 12 años en que no había ingresado. Salió de dique e hicimos la primera navegación después de 7 años, lo último que había navegado fue con la búsqueda del ARA San Juan. Hicimos la primera navegación el 4 de diciembre, hicimos recalificación de pilotos de Sea King en la cubierta del Patagonia, y durante este año estamos haciendo mantenimiento y reparaciones para que nos permitan, el mes de noviembre, estar en Ushuaia y servir de puente logístico con la campaña antártica. No va a cruzar a la Antártida, pero sí le va a permitir llevar todos los pertrechos al Irízar y a los avisos que van a la campaña antártica, para que no tengan que venir a Buenos Aires.


PD: En cuanto a la Infantería de Marina, que también tiene vehículos anticuados, tiene mucho equipo para actualizar.

CA: Sí, la Infantería de Marina, como el resto de los componentes, tiene muchos requerimientos y necesidades. Hay un proyecto en función de la incorporación de los Stryker del Ejército, ver si podemos ingresar a esa inversión, pero hoy también para el Ejército es todavía una negociación, no está definido. Esta semana hay gente del Ejército en Nueva Zelanda, gestionando 8 de esos, el resto son de Canadá y Estados Unidos. Pero concretamente vamos por los vehículos blindados para transporte de tropa.

PD: ¿Para reemplazar a los Panhard?

CA: Exacto. Y después ha habido una incorporación a nivel de comunicaciones de toda nueva tecnología Harris, que le permite a la Infantería de Marina tener comunicación táctica y satelital, ha sido un gran avance para las comunicaciones en el terreno.

PD: En comunicaciones ¿hay una idea de integrar los equipos Harris con la flota y la aviación naval?

CA: Justamente el año pasado hicimos un ejercicio conjunto que se llamó Fortaleza, las tres fuerzas, donde se pusieron a prueba los planes de campaña que el Estado Mayor Conjunto, a través de la Jefatura de Planeamiento, diseña. Era un ejercicio de comprobación, de si realmente los planes que están desarrollando funcionan y qué correcciones hay que hacer. Se llevó a cabo en el mes de julio de 2023 y ahí lo que hicimos fue embarcar elementos de comunicaciones de la Infantería de Marina. Yo estaba en el ARA Sarandí como comandante de la flota y, por ejemplo, un vehículo anfibio tenía una cámara y desde el Sarandí podíamos ver qué veía el que estaba en el vehículo que hacía el movimiento buque - costa. Todo eso ya está integrado a través de una red, entre la gente que estaba en tierra con el centro de control, la gente que estaba en el movimiento buque - costa y el comando embarcado a bordo del Sarandí.


PD: Con respecto a la Aviación Naval, hablamos del Orión, pero también hay necesidades de helicópteros y otras áreas.

CA: Sí, completamente. La aviación naval no le escapa a la realidad del resto de la Armada. Medios que tienen más de 40 años. De hecho, el Super Etendard lo incorporamos en el año 1981, hasta el Sea King, son estructuras de los años 60, aunque con equipos nuevos, pero la estructura no deja de tener 60 años.

Concretamente yendo a helicópteros, hace dos años incorporamos dos Sea King, que son los que están haciendo ahora la campaña antártica. En cuanto a los helicópteros livianos, que son los que embarcan en la flota o en los patrulleros oceánicos, ahí es donde tenemos una real necesidad de tener un helicóptero que podamos hangarar en las Meko 360 y en los patrulleros.

Por eso estamos nuevamente analizando el Leonardo AW109.

PD: Que se firmó una carta de intención con la gestión anterior.

CA: Si. La carta de intención habla de 8 helicópteros, básicamente 6 y 2, donde se diferencian a nivel de sensores. Hay financiamiento externo. Hoy está al nivel del Ministerio de Defensa, como los F-16, que el que tomó la decisión fue el presidente Milei. Las Fuerzas Armadas asesoramos operativamente y técnicamente, si cumple las condiciones, si puede ser hangarado, puede ser embarcado, si podemos hacer el mantenimiento, hacemos todo el estudio operativo y logístico del medio, pero la decisión de la compra le excede a la fuerza. Inclusive al Ministerio de Defensa, ya que es una decisión estratégica del país.


PD: En ala fija, ¿cómo vienen los proyectos?

CA: Concretamente, Turbo Mentor, que es lo básico, donde el alumno empieza a volar, tenemos un proyecto con FAdeA, de hacer un prototipo de modernización, para lo cual nosotros ya hemos ingresado presupuesto y el avance es cero. FAdeA nos pide que sigamos alimentando el proyecto y dijimos que no. Primero, que muestren algo y después seguimos, eso estamos negociando.

En cuanto al B200, con la compra que hizo la Fuerza Aérea de 12 Huron, nosotros entramos en ese proyecto, que es mucho más fácil una compra de 14 y no 12 más 2, con lo cual demostramos que, a nivel de acción militar conjunta, no solo en el terreno sino con la logística en las compras, va en forma conjunta. Ya recibimos uno, el otro día el estado argentino recibió un nuevo avión para la Fuerza Aérea y el próximo que se incorpore es para la Armada Argentina.

De ahí saltamos a Tracker, que tiene dos temas puntuales, uno son los neumáticos y también hay un tema de hélices. Entonces no queremos comprar los neumáticos hasta no tener el tema de la hélice asegurado y no hay en el mercado hélices de Tracker disponibles. Estamos en esa búsqueda y empieza a ser un problema porque Tracker en el mundo hay muy pocos volando.

Y eso me da pie a los Super Etendard, hoy en el mundo ningún país del mundo los vuela, nosotros trajimos Super Etendard Modernizé en el 2019, cinco aviones por un precio muy módico, la realidad es que no volaron nunca. Como todo lo de aviación, es mucho más sensible que un buque. En el ARA Patagonia, que estuvo 12 años sin entrar a dique y 7 años sin navegar, le cambiamos elementos, válvulas, pero obviamos el aire acondicionado y el buque zarpa. El avión, si no tiene todo en condiciones no vuela, porque tiene un protocolo donde lo primero es preservar al piloto y segundo es no perder una aeronave.

Concretamente hoy tenemos 11 de la primera tanda, que no vuelan desde hace 12 años y los 5 Modernizé. De esos 5 Modernizé no es solamente el cartucho del asiento eyectable, si fuese eso, ya CITEDEF analizó cartuchos e hizo pruebas con la pólvora y está en buenas condiciones, o sea que el asiento eyectable, en caso de que sea utilizado ese cartucho, va a accionarse. Pero ha corrido tanto tiempo, nos pasa con los P-3 que están en Noruega, que se van venciendo componentes, entre ellos, por ejemplo, el paracaídas, que está vencido. No lo va a autorizar la DIGAMC (Dirección General de Aeronavegabilidad Militar Conjunta), habrá que hacerle prueba a la tela y al asiento eyectable hay que hacer un overhaul en Martin Baker en Córdoba.

El motor, que hoy (el 11 de junio) están en pista probando un motor, porque los aviones vinieron con manuales, pero no hay registro de parámetros del motor y para habilitar el avión para volar es necesario tener registro de parámetros de temperatura, gases de escape, lo que se le hace normalmente para que pueda cumplir la performance de vuelo. Y lo otro es la estructura, como todo avión tiene algunas fisuras, que es normal y lógico, el tema es que hay que hacer un estudio técnico de si esa fisura es transversal, es longitudinal, toca algún centro neurálgico del perfil alar. Un ingeniero aeronáutico puede hacer un diagnóstico para que la DIGAMC apruebe si la fisura no afecta el vuelo, el motor está en parámetros, la tela del paracaídas está en servicio y al asiento eyectable se le hizo el overhaul. Ahí el Super Etendard Modernizé hace el vuelo de prueba. Después, que esté operativo es otro proceso, lo cual demanda un montón de tareas, que llegado el caso habrá que analizar cuáles son, qué repuestos son necesarios, qué hay que reemplazar, qué hay que modificar.

PD: ¿Se justifica el esfuerzo viendo el costo y el trabajo por una cantidad tan chica de aviones y con muy poco horizonte a futuro? Personalmente me encantaría verlos volar, pero ¿no conviene lanzar un proyecto de reemplazo?

CA: Esas son decisiones que vamos a tener que tomar. A mí también me encantaría verlos volar, imagínate que estuve en el George Washington viendo los F-18, tocando un F-35, me hubiese encantado ver un Super Etendard tocando la cubierta, pero tengo que ser realista, ser responsable y no generar falsas expectativas.

Porque cuando uno genera una expectativa y después no se concreta viene la frustración. Si yo digo ‘el año que viene vuelan cinco Super Etendard’, se me llena la Escuela de Aviación Naval, todos quieren ser aviadores navales. Ahora, racionalmente, tengo que decir ‘muchachos, ésta es la realidad’: De los 11 Super Etendard, uno, poniéndole mucho esfuerzo, estamos hablando de millones de dólares, puede volar tres años más. Y de los cinco Modernizé, dos, poniéndoles mucho esfuerzo, muchos millones de dólares, pueden volar tres años más.

Y quiero que quede bien en claro, nadie está dudando de la capacidad y la estrategia que conlleva la Aviación Aeronaval de ataque. No está en duda y lo seguimos teniendo en la doctrina, porque también ha dado vueltas la idea de que queremos sacar de la doctrina naval el tema de la aviación de ataque, no, para nada. La capacidad sigue latente, como la de buques anfibios y la capacidad submarina.

Las dejamos en reserva hasta que tengamos la posibilidad, en función de que el país empiece a estar un poquito mejor, cuando empecemos a pensar en temas estratégicos y no en la contingencia diaria, que es indispensable, de darle de comer al 50% de pobres. Esa es la realidad hoy en el país.

PD: Y tampoco hay que atar a la aviación de ataque a la existencia de un portaaviones, en Malvinas se operó desde tierra y con éxito.

CA: Por eso digo que la capacidad de proyección de la aviación naval no está en duda y nadie lo cuestionó, por eso hoy seguimos con la idea de, por lo menos, ver si podemos hacer un vuelo de prueba con el Super Etendard y ver qué desafíos nos presenta.


PD: Con respecto al personal, ¿qué se está haciendo para mejorar la moral y sus condiciones?

CA: Cuando te inicié la charla diciendo ‘la Armada está de pie’ y no es un eslogan, te lo reafirmo pensando que nuestra gente, que es la misma que quizás había hace 40 o 50 años, con un poco más de navegación, lo podemos discutir, navegó con cuatro buques en la Antártida, con patrullas todos los meses a las 200 millas, un operativo Passex de una semana, tenemos previsto en los próximos meses operar con la Marina de Brasil en el ejercicio combinado Fraterno. Si se aprueba la ley de salida e ingreso de tropas, poder mandar un destructor al UNITAS que va a ser en Chile y hacer el Viekaren con la Armada de Chile en el Canal Beagle en noviembre.

El Servicio de Hidrografía Naval Argentino con el Servicio de Hidrografía de Chile ha realizado la digitalización de la carta náutica del Canal Beagle, es un claro ejemplo del trabajo combinado entre las dos armadas. El Servicio de Hidrografía está en el área del Ministerio de Defensa, pero los buques los tripula la Armada. Con motivo del festejo de los 40 años del Tratado de Paz y Amistad, la idea es inaugurar la cartografía con el ejercicio Viekaren.

Además de la Patrulla Antártica Naval Combinada y de ejercicios como el Cruz del Sur, tenemos intercambio anual de oficiales de Chile aquí y de oficiales argentinos en Chile y se van rotando.

También tenemos el ACRUX con Paraguay, Brasil y Uruguay, que va a ser a partir del 14 de julio sobre el río Uruguay.

Ahora para el 9 de julio ya está ordenado por el presidente a través del ministro de Defensa, hacer un desfile con mucho personal, volviendo a resurgir el espíritu patriótico y ver a nuestras fuerzas por las calles de Buenos Aires.

Además, viene un destructor, una corbeta, un patrullero, la fragata libertad y los buques del Área Naval Fluvial, los multipropósito y el ARA King para estar expuestos en Buenos Aires(Source/Photo: Pucará Defensa)