El Ejército Argentino puso en marcha un nuevo proceso de adquisición de equipamiento estratégico al convocar a una Licitación Pública Nacional para la compra de cuatro camiones pesados 6x6 destinados al transporte de los radares RMF-200V que está construyendo INVAP para la fuerza. La iniciativa fue publicada bajo la Licitación Pública N.º 0371/2026, impulsada por la Dirección General de Material del Ejército, y forma parte de los programas de modernización y fortalecimiento de las capacidades de vigilancia y control del espacio aéreo nacional.
La configuración requerida por el Ejército —un camión pesado con tracción 6x6— sugiere que deberá transportar equipos de gran porte, entre ellos el radar, centros de comando, sistemas de comunicaciones, generadores eléctricos y otros componentes de apoyo.
Imagen empleada con fines ilustrativos
De acuerdo a las características especificadas que debe poseer el modelo a incorporar, con motor de 12.000 cm3, 410 cv de potencia, seis cilindros, capacidad de carga de 15 toneladas, tracción en las seis ruedas y normas de emisión Euro V, los modelos en el mercado que cumplen con dichos requisitos son, en lo que se refiere a camiones civiles, son:
Iveco Trakker, que posee motor Cursor 13 (aprox. 12.880 cm³, 6 cilindros en línea), potencia de entre 380 a 420 HP según la versión, con capacidad de carga de 11.000 a más de 15.000 kilos.
Scania G/P- series con motor DC13 de 12.700 cm³, 6 cilindros y 410 CV.
En cuanto a camiones militares:
Mercedes Zetros 6x6 (o Arocs militar 6x6) con motor OM 460 LA de 6 cilindros en línea, 12.816 cm³, con potencia entre 410 y 449 cv y capacidad de carga de 15 toneladas o más según configuración.
Oshkosh MTVR 6x6 (modelos MK23, MK25, MK29, etc.) con motor Caterpillar C-12 o C13 — 6 cilindros en línea, cilindrada de 11.9 litros (C-12) o 12.5-12.8 litros (C13), potencia entre 410 y 440 cv según la versión y capacidad de carga hasta 15 toneladas en ruta o 7 a 9 off-road.
Según el cronograma oficial, las empresas interesadas podrán presentar sus propuestas hasta el 2 de julio de 2026, fecha en la que se realizará la apertura electrónica de ofertas a través del sistema COMPR.AR. La licitación no especifica por el momento el presupuesto asignado ni las características técnicas detalladas del vehículo requerido, información que forma parte de la documentación disponible para los oferentes.
A finales del año 2022, el Ejército Argentino daba luz verde a uno de sus programas de renovación de capacidades más importantes, fijando el objetivo de dotarse de una nueva generación de radares 3D tácticos de tecnología AESA. En vista del desafío, y cimentado en su experiencia y reconocimiento nacional e internacional, la tarea fue encomendada a la empresa rionegrina INVAP, encargada de la provisión de los nuevos radares RPA-200M y del RMF-200V. Del primero, ya hemos reportado su primer despliegue operacional en el marco del pasado Ejercicio Libertador, operando desde la provincia del Chaco, mientras que del segundo, en desarrollo, abordaremos algunos detalles particulares en las siguientes líneas.
En primer lugar, y como fuera mencionado, la necesidad del Ejército de dotarse de nuevos sensores para misiones de vigilancia y control nace de la antigüedad de los radares Cardion AN/TPS-44 Alert, los cuales, de destacada trayectoria en la fuerza, con despliegue en el Conflicto del Atlántico Sur por la recuperación de las Islas Malvinas, requieren de un reemplazo.
Como señaláramos en dicha ocasión, el acuerdo comprende la provisión de tres radares móviles a ser montados en vehículos de la fuerza. En cuanto al contrato, indicamos que la inversión alcanza la suma de “… U$D 21.790.000 de dólares, monto que se dividirá en U$D 17.520.924 de dólares por los tres radares, U$D 816.484 de dólares para el kit de mantenimiento y U$D 3.452.592 de dólares en impuestos”.
Añadiendo que: “… el Convenio Interadministrativo también establece el cronograma de provisión, detallando los distintos hitos que van desde la revisión crítica del diseño, desarrollo y demostración de los Modelos de Evaluación Tecnológica, cerrando con el test y demostración de cada unidad por entregar al Ejército Argentino”.
A casi dos años de la luz verde de los contratos, y tal y como dan cuenta fuentes, el desarrollo viene madurando positivamente, mostrando claras diferencias con lo observado en los renders originales provistos por INVAP de forma oficial, y que pueden verse en su página.
Tal y como señala Espacio Tech en un reciente artículo: “El RMF-200V se distingue por ser un radar 3D multifunción, lo que significa que no solo indica la distancia y dirección de un objeto, como hacen los radares más básicos, sino también su altura. Esa tercera dimensión es clave para tener un panorama completo del espacio aéreo. Opera en banda X, una frecuencia que ofrece un buen equilibrio entre alcance y precisión: permite detectar blancos a larga distancia y al mismo tiempo distinguir detalles más finos, como la trayectoria de aeronaves pequeñas”.
Añadiendo: “Su antena utiliza la tecnología AESA (Active Electronically Scanned Array), un sistema de ‘barrido electrónico’ que reemplaza al movimiento mecánico de las antenas tradicionales. Esto le da una enorme velocidad de respuesta y reduce las posibilidades de fallas mecánicas. Gracias a esta tecnología, el radar puede rastrear en simultáneo más de 600 blancos, desde aviones comerciales hasta helicópteros y drones con baja firma radar”.
No obstante, mientras se registran importantes avances en la incorporación del RPA-200M, el desarrollo del RMF-200V continúa su camino, con lo cual es presumible intuir que varias de las características actualmente dadas a conocer pueden ser modificadas, o no. Eso quedará para el momento de su presentación oficial.
Características:
Por último, y como fue reportado días atrás, avanzamos en la confección de un render, mostrando cómo podría verse el futuro radar AESA montado en uno de los camiones Oshkosh FMTV, que son parte del actual parque de vehículos de transporte del Ejército, siendo este, y viendo tendencias actuales de diseño a nivel mundial, una plataforma válida para su despliegue en el terreno de operaciones donde sea requerido.