Un P-3B Orion de la Armada Argentina. Foto: Armada Argentina.
El Gobierno argentino publicó en el Boletín Oficial la ratificación del Contrato Interadministrativo 38/1-0322-CDI21 entre la Armada Argentina (ARA) y la Fábrica Argentina de Aviones 'Brigadier San Martín' (Fadea) para la finalización de la inspección PMI (por las siglas en inglés de Planned Maintenance Interval) de una aeronave P-3B Orión 6-P-56. El contrato fue firmado el pasado 12 de julio por un valor superior a 2,4 millones de dólares.
Las tareas a realizar en la aeronave incluyen: la continuación de la inspección PMI hasta su finalización; certificación por parte de Dirección General de Aeronavegabilidad Militar Conjunta (Digamc), diseño de instalación e instalación del sistema ELT; adquisición de los materiales necesarios que requieran la inspección y las reparaciones alares definidas por el estudio SLAP; completamiento de la aeronave; y los ensayos en tierra y en vuelo.
La Asamblea Nacional (parlamento) de Ecuador convocó a los ministros de Defensa, Oswaldo Jarrín, y de Ambiente, Marcelo Mata, para que expliquen, ante la Comisión de Soberanía y Relaciones Internacionales, el alcance del acuerdo binacional (Ecuador-EEUU), que incluye la ampliación de la pista de aterrizaje en el aeropuerto de la isla San Cristóbal, la más oriental del archipiélago de Galápagos, en donde operarán los aviones estadounidenses P-3 Orión y AWACS, que, según ha anunciado Jarrín, ayudarán al control de la lucha contra el narcotráfico. La resolución en el Parlamento fue presentada por la asambleísta por Galápagos, Brenda Flor, quien enfatizó que la UNESCO declaró Patrimonio Natural al archipiélago y que es una Reserva de la Biosfera. "Por ninguna razón se puede considerar a Galápagos como un portaaviones natural, ya que esa no es su característica intrínseca. Galápagos nació desde la naturaleza como un laboratorio vivo y único que debemos proteger", dijo la asambleísta. Recordó que durante la Segunda Guerra Mundial, la isla de Baltra fue una base militar de EE.UU. que "dejó como resultado muy pocas especies de flora y fauna". Por su parte, el Consejo de Gobierno del Régimen Especial de Galápagos informó, mediante un comunicado, que "no hay ni habrá base militar extranjera" en el archipiélago. (Source/Photo: Various Media)
El avión de la Armada Argentina decoló desde el Aeropuerto Islas Malvinas de Ushuaia y sobrevoló al “Uruguay Reefer” pasadas las 12.
Ushuaia – La Agencia Nacional de Búsqueda y Rescate Marítimo, Fluvial y Lacustre de la Armada, con sede en el Comando de Adiestramiento y Alistamiento en Puerto Belgrano, recibió hoy la información que el buque mercante de bandera panameña “Uruguay Reefer”, se encuentra en situación de emergencia por un ingreso no controlado de agua en su bodega N° 2.
Actualmente, el Centro Coordinador de Búsqueda y Rescate de Ushuaia, bajo el Comando del Área Naval Austral, se encuentra abocado en el desarrollo de este caso SAR (Search and Rescue).
La embarcación, que se declaró en emergencia a 100 millas náuticas (185 km) de Isla Elefante, entre la Base Orcadas e Islas de los Estados, se encuentra con propulsión en sus máquinas y actualmente se encuentra en demanda de las Islas Malvinas.
La unidad, con 42 tripulantes a bordo, posee 150 metros de eslora, 22 metros de manga y transporta carga refrigerada (porta contenedores).
Una aeronave P3B Orión de la Armada Argentina, perteneciente a la Escuadrilla Aeronaval N° 6, decoló desde el Aeropuerto Islas Malvinas de la ciudad de Ushuaia y sobrevoló al “Uruguay Reefer” pasadas las 12. Se observó que el buque se encuentra inclinado (escorado) a su izquierda (babor).
En contacto radial, el Capitán del buque informó no tener novedades de personal y en derrota de las Islas Malvinas, donde recibirá apoyo de dos buques pertenecientes a su armador, con quienes entrará en contacto mañana a las 5 hs aproximadamente.
En caso de ser necesario, en el muelle militar “Augusto Lasserre” de la ciudad de Ushuaia, se encuentra alistado para brindar apoyo el aviso ARA “Islas Malvinas”, perteneciente al Comando del Área Naval Austral.
EL DESPLIEGUE DEL P3B
Esta mañana se le solicitó a la tripulación del P3B Orión desplegarse para el caso SAR. Al respecto, el Comandante de la Escuadra Aeronaval Nº 6, Capitán de Fragata Marcos Jonas, dijo: “Al estar toda la tripulación arriba del avión, en media hora ya estaban alistados. Se realizó combustible y se preparó el pre vuelo. Después se hizo un plan de vuelo con Tránsito Aéreo Nacional para declarar el vuelo y se despegó”.
Cotidianamente, en la Escuadra Aeronaval Nº 6, con asiento en la Base Aeronaval de Trelew, la Escuadrilla Aeronaval de Exploración de la que depende la aerovanave, tiene un listado de guardia con todos los roles y tripulantes asignados.
En caso de que ocurra una emergencia, se activa el plan de llamadas, se avisa a todos los tripulantes y ellos se alistan en 20 minutos. Como la base está cerca a la ciudad, en media hora todo el personal está listo para desplegarse.
Hay un grupo de personas designadas para sacar el P3B Orión de su hangar y existe otro grupo para preparar el vuelo. Todo este preparativo no tiene más de dos horas de duración previo al despegue.
Esta respuesta y ayuda en el mar es una responsabilidad del país. Argentina tiene un área de cobertura en el Atlántico Sur y asume la responsabilidad de búsqueda y rescate de cualquier buque que tenga algún tipo de problema.
Con respecto a las tareas de la Escuadrilla, el Capitán de Fragata Marcos Jonas expresó: “Como integrante de la Aviación Naval es un orgullo poder participar en la Escuadrilla en particular y poder participar en la actividad que tenemos asignada. Es una gran responsabilidad que requiere estar siempre atento a responder adecuadamente a las necesidades que tiene la Armada en su territorio”.
Aeronaves P-3B Orion efectúan periódicamente vuelos de control de los espacios sobre el Mar Argentino, a fin de detectar pesqueros ilegales en el marco de la Ley de Defensa Nacional y de las operaciones programadas por la Fuerza Aeronaval Nº 3 para el control del mar.
Trelew- Es habitual que en las zonas costeras del sur del país y sobre el Mar Argentino se observe en el cielo algún avión P-3B Orion perteneciente a la Escuadrilla Aeronaval de Exploración, efectuando un Vuelo de Control de los Espacios Marítimos o VCEM como se lo conoce.
Las aeronaves despegan periódicamente desde la Base Aeronaval Almirante Zar para controlar el límite exterior de la Zona Económica Exclusiva (ZEE) o mar territorial, que se extiende hasta las 200 millas náuticas (370,4 km) y su zona de adyacencia.
El área delimitada para esas operaciones aéreas corresponde a la ubicación de uno de los caladeros más importantes hacia el sudoeste del Océano Atlántico; es decir, la zona marítima más frecuentada por los buques pesqueros, argentinos y de terceras banderas –principalmente asiáticas–, por su riqueza ictícola.
Uno de los grandes atractivos para los que desarrollan la actividad pesquera durante la temporada estival son las especies transzonales como la merluza argentina (Merlucciushubbsi) y el calamar Illex que, desde la ZEE, muchas veces cruzan el límite de las 200 millas náuticas.
En cumplimiento a lo ordenado por el Comando de Adiestramiento y Alistamiento de la Armada (COAA), los VCEM se concretan contando con la información elaborada en base a los datos extraídos, durante los días previos, de los sistemas de detección y de las fotos satelitales nocturnas capturadas sobre el Mar Argentino.
Con todo este caudal de información se llevan a cabo los vuelos de control del mar, que en verano dan inicio con la luz vespertina, en una franja que abarca la ZEE y las áreas adyacentes a nuestro mar territorial donde se concentran diariamente entre 200 y 300 pesqueros.
De noche, lo que distingue a los “poteros”, que se pueden apreciar principalmente alineados fuera de las 200 millas náuticas –pero con una distancia tan mínima que a veces resulta infringida– es su potente iluminación que produce el efecto visual de una ciudad en el mar. Pero de día, sus cascos teñidos con tinta de calamar los vuelve distintivos de su actividad.
Con la puesta de sol, que durante el verano se produce después de las 21 en el sur del país, comienzan a divisarse las luces de los pesqueros al arribar al punto prefijado de las concentraciones de buques poteros.
Durante el vuelo la tripulación, de aproximadamente 17 tripulantes, está compuesta por pilotos, ingenieros de vuelo, técnicos de vuelo, mecánicos y operadores, quienes trabajarán con los sensores de la aeronave, como el radar y el SAI-Orion, que es un dispositivo de cámaras visuales para la adquisición de imágenes.
Asimismo, la aeronave cuenta con el sistema AIS (Automatic Information System), que es uno de los sistemas con los que deben contar todos los buques de acuerdo a la reglamentación internacional, a fin de poder identificarlos; éstos envían una señal que la aeronave está en capacidad de recibir. Esa señal se grafica en una computadora en donde se cruza información con el radar y con otros sensores; también puede ser con la información visual de los observadores.
“En el caso de tener algún buque que no esté identificado con este sistema y lo tenemos de forma visual o radar, se presume que está en infracción o con algún problema, entonces se baja y se los identifica visualmente, se le realizan fotografías, registro y también se pueden establecer comunicaciones para ver en qué actividad está y si está autorizado”, señala el Comandante de la Escuadrilla Aeronaval de Exploración, Capitán de Fragata Naval Marcos Jonas.
Todos estos sistemas permitirán obtener información precisa de los buques que se encuentran en las zonas patrulladas. Datos que serán compartidos, en tiempo real a la autoridad de control del vuelo, ya sea el Área Naval Atlántica (ANAT) o el COAA.
Una vez analizada la información se dispondrá, en caso de ser necesario, la patrulla de una unidad de superficie de la Flota de Mar para actuar en caso de buques que se presuman infractores a fin de confirmar la actividad que realizan o verificar si forman parte de los barcos catalogados como INDNR (pesca ilegal, no declarada y no reglamentada).
“La imagen que uno recuerda de estos vuelos, la que queda grabada, es la gran actividad de pesca que hay en el Mar Argentino. Esto demuestra lo fructífera que es la pesca para ellos y para todo el mundo. Pero hay que controlarlo y para eso estamos haciendo estos vuelos”, manifestó el Capitán Jonas.
CONTROL DE LOS RECURSOS
De acuerdo con la Ley N° 24.543/1982, que aprueba la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (CONVEMAR), Argentina tiene “derechos de soberanía” en su Zona Económica Exclusiva (ZEE) y en su plataforma continental, razón por la cual se encuentra facultada para adoptar, de conformidad con el derecho internacional aplicable, todas las medidas que considere necesarias para cumplir con la obligación de preservar los recursos vivos marinos en esa zona.
En el ejercicio de los derechos soberanos como Estado ribereño, nuestro país ejerce, a través de la Armada, el control de los recursos naturales en su zona de jurisdicción; en particular a partir de diciembre, cuando se produce el arribo de buques pesqueros para la pesca del calamar.