jueves, 5 de febrero de 2026

El Ejército de EE. UU. recibe el primer radar Sentinel A4 LRIP 2 para defensa contra misiles de crucero y drones de 360 ​​grados .

Lockheed Martin entregó el primer radar Sentinel A4 del LRIP 2 al Ejército de los EE. UU. el 2 de febrero de 2026, coincidiendo con la finalización de la primera fase de IOT&E. Este hito es importante porque la cobertura AESA de 360 ​​grados del A4 está diseñada para ayudar a los defensores aéreos del Ejército a detectar y rastrear misiles de crucero, drones y amenazas RAM con mayor antelación, mientras el programa se acerca a la decisión de entrar en producción a plena capacidad.

Lockheed Martin entregó el primer radar Sentinel A4 de LRIP 2 al Ejército de los EE. UU. y finalizó la primera fase de IoT y E, lo que marca un paso concreto hacia la implementación de un sensor de 360 ​​grados diseñado para rastrear drones, misiles de crucero, aeronaves y amenazas RAM (Fuente de la imagen: Lockheed Martin)
El 2 de febrero de 2026, Lockheed Martin anunció la entrega del primer radar Sentinel A4 de la Producción Inicial de Baja Tasa (LRIP) 2 al Ejército de los EE. UU. y la finalización de la primera fase de Pruebas y Evaluación Operacionales Iniciales (IOT&E). Este desarrollo coincide con la adaptación de las formaciones estadounidenses a la defensa aérea y la protección de bases ante una combinación de amenazas que ahora incluye misiles de crucero, drones, helicópteros, aeronaves de ala fija, cohetes, artillería y morteros. Con el hardware LRIP en fase de pruebas operativas y despliegue, el programa entra en la fase que determinará la decisión de iniciar la producción a plena capacidad.

La entrega marca el primero de los 19 sistemas LRIP 2 planificados en este lote de producción, vinculando la producción de fábrica directamente con el ritmo de evaluación y despliegue del Ejército de los EE. UU. Lockheed Martin indicó que se ha completado la Fase I de IOT&E, un hito inicial que ayuda a validar el rendimiento y la idoneidad antes de que el programa pase a producción a plena capacidad. Más que una entrega simbólica, este paso indica que el radar se está evaluando dentro del marco operativo del Ejército, donde la integración, la calidad de los datos y la disponibilidad son tan cruciales como el rendimiento de detección sin procesar.

El Sentinel A4 está diseñado para reemplazar el radar Sentinel A3, actualmente en servicio, por un moderno sensor de matriz activa de barrido electrónico (AESA) de 360 ​​grados, diseñado para contrarrestar una amplia gama de amenazas. En la práctica, la cobertura de círculo completo reduce los sectores ciegos y facilita la vigilancia continua contra objetivos que se aproximan desde azimuts inesperados, incluyendo sistemas de baja altitud que intentan aprovechar el enmascaramiento del terreno o la congestión del espacio aéreo. Lockheed Martin también enfatiza que el Sentinel A4 está diseñado para entornos complejos donde múltiples tipos de amenazas pueden aparecer rápida y simultáneamente.

Un aspecto técnico y operativo clave destacado por la empresa es el enfoque de arquitectura abierta del radar y su capacidad para conectarse a través de múltiples redes de comando y control. Durante la Fase I de IoT&E, Sentinel A4 se integró con el Comando y Control de Defensa Aérea de Área Avanzada (FAAD-C2), un resultado presentado como una validación de la interoperabilidad, más que como una demostración independiente de un sensor. Este detalle es importante porque la defensa aérea moderna de corto alcance se convierte cada vez más en un problema de red: los sensores deben distribuir seguimientos de forma rápida y fiable a los nodos que gestionan los enfrentamientos y la coordinación del espacio aéreo.

El conjunto de misiones del programa refleja la realidad de que las zonas defendidas rara vez se ven amenazadas por una sola categoría de amenaza a la vez. Lockheed Martin afirma que el Sentinel A4 está diseñado para contrarrestar misiles de crucero, sistemas aéreos no tripulados, helicópteros y aeronaves de ala fija, además de cohetes, artillería y morteros. Esta amplitud posiciona al radar como una sola capa de sensores diseñada para contribuir tanto a la vigilancia aérea como a la alerta contra fuego indirecto, una combinación cada vez más valiosa cuando los adversarios buscan saturar las defensas y forzar la interrupción repetida de puestos de mando, centros logísticos y posiciones de operaciones avanzadas.

Más allá de la protección de las fuerzas expedicionarias, el Sentinel A4 también se está posicionando dentro de la integración de la seguridad nacional. En un comunicado de prensa independiente de Lockheed Martin, fechado el 2 de febrero de 2026, la compañía vinculó la entrega del Sentinel A4 a la Región de la Capital Nacional, lo que subraya el papel del radar en la defensa por capas, donde la continuidad de la vigilancia y la fiabilidad del flujo de datos son requisitos fundamentales. Enmarcar el sistema tanto en el contexto de las áreas de avanzada como en el de la seguridad nacional ayuda a explicar por qué las afirmaciones sobre interoperabilidad y los hitos de las pruebas tienen un peso mucho mayor que el de la comunidad de radares.

La importancia del Sentinel A4 reside en acortar el tiempo transcurrido entre el sensor y la toma de decisiones. La vigilancia continua de 360 ​​grados facilita una detección más temprana y una gestión de trayectorias más estable, lo que a su vez puede mejorar la señalización y la coordinación dentro de las defensas estratificadas ante drones, misiles de crucero y aeronaves tripuladas en la misma zona de operaciones. Para los planificadores estadounidenses, la implicación estratégica es una vía de modernización escalable: los sistemas LRIP desplegados apoyan las pruebas operativas y el perfeccionamiento de las tácticas, a la vez que construyen la base industrial y de entrenamiento necesaria para ampliar la cobertura en todas las formaciones y sitios prioritarios.

La primera entrega del LRIP 2 Sentinel A4 y la finalización de la Fase I de IoT y Tecnología (IOT&E) sitúan el programa en la fase donde la interoperabilidad, la disponibilidad y la integración operativa real determinan la preparación para la producción a pleno rendimiento. Al sustituir el Sentinel A3 por un sensor AESA de 360 ​​grados, diseñado para abordar tanto amenazas aéreas como cohetes, artillería y morteros, el Ejército de los EE. UU. refuerza una postura de defensa marcada por la saturación y tiempos de alerta reducidos. El ritmo de las entregas del LRIP y las pruebas posteriores determinará la rapidez con la que este radar se convertirá en una capa de sensores común para la protección de las fuerzas estadounidenses y las misiones prioritarias de defensa nacional.

China presenta el avión de combate furtivo de quinta generación J-35A en el Salón Aeronáutico de Singapur 2026 .

La Corporación de la Industria de Aviación de China, empresa estatal china, presentó una maqueta del caza furtivo J-35A en el Salón Aeronáutico de Singapur de 2026, ofreciendo la visión pública más nítida hasta la fecha de este avión terrestre. La exhibición pone de relieve el esfuerzo de Pekín por presentar la Fuerza Aérea del Ejército Popular de Liberación como una fuerza de combate aéreo de quinta generación consolidada ante el público internacional.

AVIC exhibió una maqueta del caza furtivo terrestre chino de quinta generación J-35A en el Salón Aeronáutico de Singapur 2026. (Fuente de la imagen: Iran Lady X)
La Corporación de la Industria de Aviación de China aprovechó la inauguración del Salón Aeronáutico de Singapur 2026, celebrado en el Centro de Exposiciones de Changi del 3 al 8 de febrero, para presentar oficialmente una maqueta de su caza furtivo J-35A , lo que atrajo la atención de delegaciones militares y analistas de defensa. Los medios de comunicación estatales chinos y representantes de la industria describieron la aeronave como una plataforma terrestre de quinta generación destinada a la Fuerza Aérea del Ejército Popular de Liberación, lo que marca un paso importante en el esfuerzo de Pekín por definir públicamente la configuración, la función y la estrategia de señalización de exportación del avión.

El nuevo caza furtivo chino J-35A se exhibió como parte de la exposición oficial de AVIC y representa la evolución terrestre del programa J-35, que también se ha asociado con conceptos de aviación de portaaviones para la Armada del Ejército Popular de Liberación. A diferencia de las variantes navalizadas, el J-35A está optimizado para operaciones en pista convencionales, perfiles de misión de la fuerza aérea e integración en las arquitecturas de defensa aérea y ataque continentales. La configuración mostrada en Singapur enfatiza la aerodinámica y las características de baja observabilidad, diseñadas para la superioridad aérea sostenida y funciones de ataque de precisión sobre el espacio aéreo en disputa.

Visualmente, la maqueta destaca los elementos de diseño distintivos de la quinta generación, como las líneas de fuselaje fusionadas, las tomas de aire supersónico sin desviadores, las superficies de control alineadas con los bordes y los estabilizadores verticales gemelos inclinados. Los compartimentos de armas internos están claramente integrados en el diseño del fuselaje, lo que refuerza la filosofía de sigilo de la aeronave al reducir los almacenes externos y la sección transversal del radar durante las operaciones de combate. La geometría general sugiere una plataforma diseñada para equilibrar sigilo, maniobrabilidad y capacidad de carga útil, en consonancia con los conceptos modernos de combate aéreo multidominio.

El J-35A se considera ampliamente un sistema complementario al caza furtivo J-20 de China, de mayor peso, y podría ofrecer a la Fuerza Aérea del EPL una opción de quinta generación más flexible y escalable numéricamente. Los analistas de la industria señalan que se espera que la aeronave incorpore un conjunto avanzado de sensores, que incluye un radar de matriz de barrido electrónico activo, sistemas de orientación electroóptica y capacidades de fusión de sensores, diseñados para respaldar operaciones centradas en la red, junto con plataformas aerotransportadas de alerta temprana, sistemas no tripulados y nodos de mando terrestres.

Si bien AVIC no publicó especificaciones detalladas de rendimiento en la exhibición aérea, el modelo J-35A sugiere compatibilidad con los motores turbofán de última generación de fabricación nacional china, lo que refleja los continuos esfuerzos de Pekín por lograr la plena autonomía en la propulsión militar de alto rendimiento. El diseño terrestre también sugiere una menor complejidad estructural en comparación con las variantes con capacidad para portaaviones, lo que podría reducir los costos de producción y facilitar el mantenimiento para los operadores de la fuerza aérea.

La decisión de presentar el J-35A en el Salón Aeronáutico de Singapur 2026 tiene un peso estratégico. Siendo una de las ferias aeroespaciales más influyentes de Asia, el evento atrae a altos funcionarios de defensa y autoridades de adquisiciones de todo el Indo-Pacífico, Oriente Medio y África. Al destacar el J-35A terrestre en este contexto, AVIC parece indicar tanto la madurez del programa como la disposición de China para posicionar la aeronave como una opción de futuro para las naciones que buscan aeronaves de combate avanzadas más allá de los proveedores occidentales.

Para los lectores que buscan una comprensión técnica más profunda de la aeronave, Army Recognition ofrece una página dedicada a los datos técnicos del J-35A, que ofrece un análisis exhaustivo de la filosofía de diseño, la arquitectura de aviónica, las opciones de propulsión y las capacidades de combate del caza, junto con especificaciones detalladas y un análisis comparativo. Esta sección técnica ofrece información adicional sobre cómo el J-35A se integra en el ecosistema de cazas de quinta generación de China, en constante evolución, y en el panorama global de los aviones de combate furtivos.

Escrito por Alain Servaes

El Ejército Argentino regresa a la provincia de Catamarca

Tras décadas de ausencia en Catamarca, el Ejército Argentino, junto con la gobernación, está construyendo la nueva guarnición militar que será ocupada por un Regimiento de Infantería. La historia es compleja, un domingo al mediodía de un hoy ya lejano mes de agosto de 1974, durante un gobierno democrático, un centenar de miembros de una agrupación terrorista denominada ERP asaltó por sorpresa el cuartel del Regimiento de Infantería Aerotransportada 17. Violentos combates se sucedieron y el asalto fue rechazado por los pocos soldados que estaban en los cuarteles un día  domingo. El resultado fue  14 subversivos muertos en el fragor del combate.

Años después, el personal que combatió y defendió el cuartel fue juzgado y condenado, mientras que la unidad fue disuelta, corrían los años de la administración de Néstor Kirchner, profundamente antimilitar.  Los cuarteles, aunque quedó un mínimo destacamento como guarnición,  fueron abandonados.  Como claro exponente de la política argentina, los tiempos cambian y ahora la fuerza terrestre regresa a la provincia tras muchos años de ausencia. En un trabajo conjunto entre la gobernación actual y el Ejército Argentino, se construye una nueva guarnición castrense, que se supone incrementara el movimiento económico de la región con su presencia y labor cuando esté lista.

Un barrio militar con cien casas amplias y cómodas, albergara a las familias de oficiales y suboficiales, mientras que varios edificios alojaran a casi trescientos soldados, que se presume serán originarios de esta región del país. Un parque de vehículos, hangares, polvorines y casi una docena de pabellones están siendo construidos para el renacimiento de esta guarnición. Todavía se ignora cuál será la denominación de la unidad de combate que se instalara en esta provincia.

Catamarca es la única provincia del país, donde el Ejército Argentino no tiene presencia física. Los mismos que ayer la disolvieron hasta los cimientos, hoy se encargan de reconstruirla, paradojas de la política. (Fotos Gobernación Catamarca)

La Fuerza Aérea Argentina proyecta incorporar tres aeronaves sanitarias

 El proyecto, valorado en 13,69 millones de dólares, tiene como objetivo reforzar la capacidad de respuesta ante emergencias médicas y operativos humanitarios

Avión King Air 360C. Firma: Beechcraft
La Fuerza Aérea Argentina (FAA) impulsa un proyecto destinado a reforzar su capacidad de respuesta ante emergencias médicas y operativos humanitarios. La iniciativa contempla la adquisición de tres aeronaves destinadas exclusivamente al transporte sanitario aéreo, las cuales estarán asignadas a la II Brigada Aérea, con base en la ciudad de Paraná, Entre Ríos. El objetivo central del proyecto es aumentar la autonomía operativa de esta unidad en tareas sanitarias y humanitarias, permitiendo así mejorar la capacidad de respuesta en situaciones de emergencia médica, tanto en el ámbito local como en apoyo a otras regiones.

La inversión inicial prevista para la ejecución del plan es de 20.000 millones de pesos argentinos, equivalentes a aproximadamente 13,69 millones de dólares. Esta asignación presupuestaria busca cubrir tanto la adquisición de las aeronaves como su adaptación a funciones sanitarias, incluyendo el equipamiento específico y la capacitación necesaria para su operación.

La FAA evalúa distintas opciones para concretar esta incorporación. Una de las alternativas en análisis es la compra de nuevas aeronaves, en particular versiones sanitarias de la plataforma Beechcraft King Air, como el modelo C-12J o el King Air 360C. También se consideran otras variantes, como la conversión de aeronaves actualmente en uso o la adquisición de unidades usadas en el mercado civil, lo que podría reducir costos y acortar los plazos de implementación.

Pese a la coherencia operativa que implicaría una ampliación de la flota Huron, la FAA había manifestado anteriormente su decisión de no continuar incorporando este modelo debido a problemas logísticos. Esta contradicción plantea dudas sobre la dirección final que tomará la ejecución del proyecto, especialmente en lo relativo a la sostenibilidad técnica y operativa de la inversión. La elección de la plataforma adecuada será clave para garantizar el cumplimiento de los objetivos establecidos y la eficiencia del sistema de evacuación aeromédica en el mediano y largo plazo.

Atlantic Dagger: Argentina y EE. UU. se preparan para la realización de nuevos ejercicios de Fuerzas de Operaciones Especiales

Argentina y los Estados Unidos avanzan en la planificación del ejercicio combinado Atlantic Dagger, una nueva instancia de cooperación militar que reunirá a unidades de operaciones especiales de ambos países el próximo mes de abril. Bajo la coordinación del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas (EMCO) y el Comando Conjunto de Operaciones Especiales (CCOE), la actividad se perfila como una de las más significativas de los últimos años en materia de despliegue y entrenamiento conjunto.
Efectivos de la Cia Comandos 603. Imagen: Ejército Argentino
El Atlantic Dagger será un Ejercicio de Fuerzas de Operaciones Especiales (SOF, por sus siglas en inglés), concebido para fortalecer la interoperabilidad entre los comandos argentinos y estadounidenses. Cabe destacar que el acuerdo bilateral fue formalizado mediante un Memorando de Entendimiento firmado en marzo de 2025 entre el CCOE argentino y el Comando Sur de Operaciones Especiales de EE. UU. Este documento establece las bases para un programa de adiestramiento conjunto que incluye intercambios de expertos, desarrollo de procedimientos comunes y ejercicios combinados.
Tropas del Marine Special Operations Command (MARSOC). Créditos: DVIDS.-
Las fuerzas estadounidenses confirmaron la participación de destacadas unidades como los Green Berets del Ejército (Boinas Verdes), el Air Force Special Operations Command y elementos del Marine Special Operations Command (MARSOC). Por parte de Argentina, aunque las unidades participantes no fueron oficialmente anunciadas, se espera la intervención de las compañías de comandos del Ejército (601, 602 y 603), la Compañía de Fuerzas Especiales 601, la Compañía de Apoyo de Fuerzas de Operaciones Especiales 601, el Grupo de Operaciones Especiales (GOE) de la Fuerza Aérea y las agrupaciones Buzos Tácticos y Comandos Anfibios de la Armada Argentina.

Este tipo de ejercicios, que habían disminuido desde los años 2000, permitirá recuperar la interacción operativa con una de las fuerzas armadas más experimentadas del mundo. Las unidades de EE. UU., integrantes de la elite global en operaciones especiales y con amplia experiencia en misiones reales, aportarán conocimientos en contraterrorismo, rescate de rehenes y guerra no convencional, mientras que los efectivos argentinos consolidarán su capacidad de adaptación y respuesta conjunta.

Tropas de la Cia. de Comandos 602
Aunque las coordenadas del operativo aún se mantienen en reserva, se prevé que el Atlantic Dagger contemple escenarios continentales y australes, en línea con los ejercicios multidominio realizados por el EMCO en la Patagonia durante 2024. Este nuevo encuentro entre los comandos especiales de Argentina y Estados Unidos reafirma el papel del CCOE como eje de integración operativa y consolida una cooperación que busca proyectarse con mayor amplitud hacia 2027.

El Ejército Argentino inició la recepción del segundo lote de cuatro VCBR 8×8 M1126 Stryker provenientes de EE. UU.

En base a fuentes consultadas por Zona Militar, el Ejército Argentino está en proceso de recibir su segunda tanda de cuatro (4) Vehículos de Combate Blindado a Ruedas (VCBR) 8×8 M1126 Stryker. Más en detalle, esta partida completaría el contrato original suscrito con los Estados Unidos durante el año pasado por un total de ocho (8) vehículos blindados, y cuya primera entrega había tenido lugar a finales del pasado mes de noviembre, con su posterior presentación a principios de diciembre.

Como parte del Programa VCBR, el Ejército Argentino concretó durante 2025 uno de los hitos más importantes para la renovación de sus capacidades de transporte blindado de personal, hecho plasmado con la incorporación de una partida de ocho vehículos 8×8 Stryker.

El arribo a finales del año pasado, con su posterior presentación de los Stryker en la Dirección de Arsenales, ubicada en la localidad de Boulogne, provincia de Buenos Aires, puso fin a una espera de décadas en las que fueron evaluados diversos candidatos, como el VBTP-MR 6×6 Guaraní y el Pandur II.

Es preciso destacar que, previo a su entrega y arribo al país, personal de la fuerza completó en los Estados Unidos cursos intensivos, donde se interiorizaron y familiarizaron con aspectos tales como seguridad, conducción y mantenimiento preventivo de la plataforma 8×8.


Posteriormente, fue confirmado su arribo al puerto de la ciudad de Zárate, donde se detalló parte del equipamiento que incorporan, destacando las estaciones de armamento remoto M151 Protector, las cuales tienen como fabricante a la empresa noruega Kongsberg Defence & Aerospace.

Con estos antecedentes, y si bien se esperaba su arribo al finalizar 2025, siguiendo las declaraciones formuladas en el acto de presentación por el ex titular de la cartera de Defensa, Luis Petri, fuentes consultadas han expresado que la segunda partida de cuatro VCBR 8×8 Stryker arribó recientemente al país por la misma vía que la primera.

Actualmente, el personal abocado a su recepción se encontraría completando la respectiva documentación para iniciar su traslado hacia la unidad de recepción de estos nuevos vehículos. También es preciso destacar que desde el Ejército Argentino se aguarda el arribo de un paquete logístico para avanzar en la realización de los cursos destinados a formar nuevo personal con los Stryker durante los próximos meses.

Lo mencionado no es un dato menor, ya que no solo se requiere que los ejemplares seleccionados arriben en las mejores condiciones, sino con todo el paquete y soporte logístico para asegurar su operación, ya sea en potenciales despliegues de personal, como también para la realización de sus respectivos cursos de formación, tanto para las tripulaciones como para el personal de apoyo, quienes brindarán soporte y mantenimiento.

Por último, y como fuera señalado por Zona Militar, como también por la conducción del Ejército Argentino, la recepción de los primeros ocho M1126 Stryker debe ser acompañada a fin de ser complementada con el arribo de partidas posteriores de VCBR 8×8, con el objetivo de alcanzar las metas plasmadas por el Programa VCBR, el cual comprende la incorporación de hasta 209 unidades.

Las mismas estarían destinadas a conformar la dotación de una Brigada Mediana, tratándose de la Xma Brigada Mecanizada, con asiento en la provincia de La Pampa, núcleo desde el cual se constituye parte de las capacidades que busca proyectar la Fuerza de Despliegue Rápido (FDR) del Ejército.

viernes, 30 de enero de 2026

Base Naval Integrada de Ushuaia: ¿Cuál es el estado y avance de uno de los proyectos estratégicos más importantes de la Argentina?

Por Germán Alejandro Romero

La ciudad de Ushuaia ocupa una posición singular dentro de la geografía estratégica de la República Argentina. Su cercanía relativa al continente antártico, su proyección natural sobre el Atlántico Sur y su condición de capital de la provincia de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur la convierten en un punto clave para cualquier política vinculada a la logística antártica, la defensa nacional y la inserción geopolítica del país en el extremo austral.

En este contexto, la Base Naval Integrada de Ushuaia (BNIU) y el Polo Logístico Antártico (PLA) constituyen iniciativas de largo aliento que atraviesan distintas gestiones nacionales y provinciales. Aunque formalmente diferenciados, ambos proyectos han sido concebidos como componentes complementarios de una misma estrategia: reforzar la presencia argentina en la Antártida, mejorar las capacidades logísticas nacionales y posicionar a Ushuaia como un nodo relevante dentro del sistema antártico internacional.

Base Naval Ushuaia de la Armada Argentina
A partir de 2024, el proyecto adquirió una renovada visibilidad política y geopolítica debido al explícito acercamiento del gobierno argentino a los EE.UU. y a la intención declarada de avanzar en la cooperación bilateral en materia de defensa y logística antártica. Este giro se inscribe, además, en un escenario regional donde la presencia de China en la provincia de Neuquén —a través de la estación de observación espacial— ha sido interpretada por Washington como un factor estratégico a contrapesar.

Orígenes y antecedentes del proyecto

La idea de consolidar a Ushuaia como un centro logístico antártico no es nueva. Desde al menos la década de 1990, distintos gobiernos provinciales y nacionales han planteado la necesidad de dotar a la ciudad de infraestructura portuaria, aérea y logística que permita sostener de manera eficiente las operaciones antárticas argentinas y captar parte de la actividad internacional vinculada al continente blanco.

En 2011, el gobierno de Tierra del Fuego elaboró un proyecto con financiamiento del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), que definía el objetivo de convertir a Ushuaia en un “enclave logístico multimodal”, orientado al intercambio de personas y mercancías con la Antártida. Este enfoque reconocía el valor estratégico del nodo Ushuaia–Antártida no solo en términos de defensa, sino también de desarrollo económico.

El rompehielos "Almirante Irízar" frente a la Base Naval de Ushuaia
Paralelamente, desde 2017, el entonces senador Matías Rodríguez impulsó formalmente el proyecto del Polo Logístico Antártico (PLA), concebido como una iniciativa de carácter provincial con fuerte participación del sector privado. El PLA propone la construcción de infraestructura portuaria, centros logísticos especializados, terminal aérea de carga, talleres navales y servicios integrales para buques y aeronaves antárticas, situados al sur de la ciudad, en la península de Ushuaia.

La Base Naval Integrada, en cambio, surge desde el ámbito del Ministerio de Defensa y la Armada Argentina, con una impronta predominantemente militar. Su objetivo central es dotar al Comando Conjunto Antártico y a la Armada de instalaciones propias y adecuadas para el sostenimiento de las campañas antárticas.

Inicio de las obras y planificación inicial (2022–2023)

La ejecución concreta del proyecto comenzó en 2022, bajo la gestión del entonces ministro de Defensa Jorge Taiana. El astillero Tandanor fue designado como responsable de la planificación técnica y del inicio de las obras, incluyendo estudios preliminares de suelo y el diseño de galpones modulares.

El rompehielos "Almirante Irízar" frente a la Base Naval de Ushuaia
Durante 2023 se avanzó con las excavaciones y la construcción de cimientos para el primer galpón, con la intención de que estas estructuras fueran fabricadas en el Complejo Industrial y Naval Argentino (CINAR) y luego trasladadas a Ushuaia. El plan original contemplaba, en etapas posteriores, la construcción de un muelle de más de 15.000 m², edificios administrativos, viviendas para el personal y áreas de asistencia a buques.

En términos presupuestarios, el proyecto contó con asignaciones significativas entre 2022 y 2023. En el presupuesto 2022 se destinaron más de 2.700 millones de pesos para la construcción del muelle y la incorporación de equipamiento, mientras que en 2023 se asignaron fondos para el sostén logístico antártico y un centro de abastecimiento específico.

Reorientación geopolítica con EE.UU.

El año 2024 marcó un punto de inflexión político en torno a la Base Naval Integrada. En abril, el presidente Javier Milei realizó un viaje relámpago a Ushuaia junto a la entonces jefa del Comando Sur de Estados Unidos, general Laura Richardson. Durante el acto, el mandatario afirmó: “Hoy estamos aquí para ratificar nuestro esfuerzo en el desarrollo de Nuestra Base Naval integrada. Se trata de un gran centro logístico que constituirá el puerto de desarrollo más cercano a la Antártida y convertirán a nuestros países en la puerta de entrada al continente blanco”.

La presencia de Richardson y la ausencia de autoridades provinciales fue interpretada como una señal clara del alineamiento estratégico con Washington y de la voluntad de despejar cualquier posibilidad de participación china o rusa en el proyecto, posibilidad que había generado preocupación en Estados Unidos durante la gestión anterior.

Javier Milei, Presidente de Argentina y Laura Richerdson, Jefa del Comando Sur de Estados Unidos
El vocero presidencial, Manuel Adorni, reforzó esta lectura al señalar que se trataba de una iniciativa conjunta enmarcada en la integración de Argentina al “mundo occidental y desarrollado”, aunque aclaró que no existían aún definiciones concretas sobre el financiamiento estadounidense.

La participación de Estados Unidos en el proyecto de Ushuaia debe analizarse dentro de un marco geopolítico más amplio. Para Washington, el extremo sur argentino reviste importancia estratégica por su proyección sobre el Atlántico Sur, las rutas marítimas interoceánicas y el acceso a la Antártida.

En este sentido, la Base Naval Integrada de Ushuaia aparece como un contrapeso geopolítico frente a la estación espacial china en Neuquén, cuya presencia ha sido objeto de seguimiento y análisis por parte de organismos estadounidenses. Si bien no existe evidencia pública de concesiones especiales ni de una base militar estadounidense en territorio argentino, la cooperación técnica, los intercambios de información y las visitas de alto nivel sugieren un interés sostenido.

Las visitas posteriores del almirante Alvin Holsey, sucesor de Richardson al frente del Comando Sur, y el arribo de aeronaves militares C-40 Clipper a Ushuaia a principios del 2026 reforzaron esta percepción. Aunque oficialmente vinculadas a delegaciones diplomáticas y legislativas, estas visitas incluyeron recorridas por instalaciones navales estratégicas y coincidieron con puntos sensibles del territorio nacional.

Estado de avance físico y financiero (2024–2025)

A pesar de los anuncios políticos, los informes oficiales presentados ante el Congreso muestran un avance limitado del proyecto. Tanto el Informe de Gestión N.º 139 (mayo de 2024) como el N.º 142 (abril de 2025) consignan exactamente el mismo grado de avance físico: 9,13%.

Según la Jefatura de Gabinete, este avance corresponde a tareas preliminares, movimiento de suelo y la construcción de la plataforma para uno de los talleres navales. La ejecución financiera informada asciende a aproximadamente 2.500 millones de pesos, con pagos detallados en materiales, mano de obra y ajustes paritarios.

En abril de 2025, el Ministerio de Defensa confirmó que no estaban previstas nuevas erogaciones presupuestarias para ese ejercicio, lo que refuerza la idea de una ralentización significativa del proyecto durante ese período.

En julio de 2025, el Ministerio de Defensa anunció la finalización de la platea que servirá de base para un galpón modular del nuevo centro logístico antártico. Según el comunicado oficial: “Tandanor llevó adelante esta obra destinada a alojar un galpón modular en la Base Naval Integrada Ushuaia. Una estructura clave para que el Comando Conjunto Antártico cuente con un espacio propio, moderno y funcional desde donde organizar las campañas antárticas”.

Este anuncio marca un avance concreto, aunque limitado, y se enmarca dentro de una narrativa oficial que busca consolidar a Ushuaia como puerta de entrada a la Antártida.

Ushuaia, Chile y la competencia logística regional

Uno de los ejes recurrentes en el debate sobre la Base Naval Integrada es la comparación con Punta Arenas, en Chile. Mientras este último nodo ha logrado atraer a más de veinte programas antárticos internacionales mediante un modelo logístico-comercial con fuerte participación privada, Ushuaia ha tenido una participación más acotada, especialmente en operaciones aerotransportadas.

Diversos análisis señalan que esta diferencia responde a decisiones históricas de política pública y a una concepción más restrictiva del rol del sector privado en la logística antártica argentina, en contraste con las prácticas vigentes en otros países del Sistema del Tratado Antártico.

Mapa que muestra los puntos estratégicos tanto de Chile (Punta Arenas) y Argentina (Ushuaia).
Conclusión

A comienzos de 2026, la Base Naval Integrada de Ushuaia se encuentra en una etapa de avance físico limitado, con infraestructura básica parcialmente concluida y sin un cronograma público detallado para las etapas siguientes. El proyecto mantiene su relevancia estratégica y su centralidad en el discurso oficial, pero presenta una brecha evidente entre los anuncios políticos y la ejecución material.

La participación de Estados Unidos se manifiesta principalmente en el plano político, diplomático y de cooperación estratégica, más que en compromisos financieros o concesiones formales.

La Base Naval Integrada de Ushuaia constituye un proyecto de alto valor estratégico para la Argentina, tanto por su proyección antártica como por su inserción en la competencia geopolítica en el Atlántico Sur. Su desarrollo ha atravesado distintas gestiones, enfoques y prioridades, y continúa condicionado por tensiones entre los niveles nacional y provincial, así como por restricciones presupuestarias.

En el plano internacional, el acercamiento a Estados Unidos posiciona al proyecto como una pieza relevante dentro del equilibrio regional, particularmente frente a la presencia china en la Patagonia. Sin embargo, el avance efectivo del proyecto sigue siendo gradual y limitado, lo que plantea interrogantes sobre su ritmo de ejecución en el corto y mediano plazo.

viernes, 16 de enero de 2026

Argentina despliega buques y aeronaves frente a incursiones en su zona económica

 En el marco de la operación Mare Nostrum VII, patrullan zonas estratégicas para disuadir actividades ilegales
Operación Mare Nostrum VII. Foto: Armada Argentina
La Armada Argentina desarrolla la operación Mare Nostrum VII, una acción combinada que refuerza la vigilancia y el control en zonas estratégicas del mar Argentino. El despliegue incluye al patrullero oceánico ARA Contraalmirante Cordero y a una aeronave P-3C Orion, perteneciente a la Escuadrilla Aeronaval de Exploración. La operación está bajo control operacional del Comando Conjunto Marítimo, que depende del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas

Según fuentes oficiales, la operación busca fortalecer las acciones de vigilancia, control y disuasión frente a actividades no autorizadas. Estos vuelos han permitido la observación y el seguimiento de concentraciones de buques pesqueros extranjeros en zonas de alto valor estratégico.

La presencia activa en el Atlántico Sur también está asociada con la defensa de los intereses nacionales y con la reafirmación de la soberanía argentina, en un contexto históricamente ligado a las tensiones por las Islas Malvinas.

Incidentes previos

En diciembre pasado, durante la operación Mare Nostrum VI, fue detectado el buque BP Fakir (IMO 9304851), un arrastrero de 53,85 metros de eslora perteneciente a la empresa española Freiremar. Fue localizado por el patrullero argentino ARA Almirante Storni, con apoyo aéreo de un avión P-3 Orion de la Aviación Naval.

La detección se produjo en la milla 199 del mar Argentino, dentro de la Zona Económica Exclusiva Argentina (ZEEA). El Fakir navegaba a muy baja velocidad, lo que, según las autoridades, era compatible con maniobras de pesca. No obstante, no hubo abordaje ni detención, y el operativo se mantuvo en un nivel disuasivo. El barco no respondió a los llamados por radio VHF, una actitud considerada poco transparente por parte de las fuerzas de control. Pese a los indicios, la autoridad pesquera nacional concluyó que no hubo pesca efectiva y desestimó una infracción.

.

lunes, 29 de diciembre de 2025

Es aprobado el financiamiento para la compra de los nuevos helicópteros AW109M de la Armada Argentina

El Gobierno Nacional aprobó formalmente el financiamiento destinado a la compra de nuevos helicópteros livianos AW109M para la Armada Argentina, en el marco del “Proyecto de Adquisición de Helicópteros Navales Livianos”, mediante el Decreto 924/2025, publicado el 26 de diciembre de 2025.

La medida, oficializada en el Boletín Oficial, autoriza la firma de un Contrato de Financiamiento con cobertura de la Agencia de Crédito a la Exportación entre la República Argentina y el Crédit Agricole Corporate & Investment Bank (CACIB), por un monto total de € 71.676.175,26. Los fondos estarán destinados a la compra de helicópteros Leonardo AW109M, destinados a reforzar las capacidades aéreas embarcadas del Comando de Aviación Naval (COAN).

Según lo establecido en el decreto, el objetivo general del proyecto es mejorar la capacidad de vigilancia y control de los espacios marítimos jurisdiccionales, mediante la incorporación de medios aéreos modernos y versátiles, operables desde buques de la institución.

En el proceso de evaluación, el Banco Central de la República Argentina (BCRA) analizó el impacto de la operación sobre la balanza de pagos y concluyó que la misma “implica un impacto limitado en términos macroeconómicos sobre los flujos de la balanza de pagos internacionales”, señalando además que dicho impacto “será acotado y consistente con la dinámica prevista para las operaciones externas”.

Por su parte, la Oficina Nacional de Crédito Público del Ministerio de Economía informó que no presentó objeciones al financiamiento, al considerar que el costo financiero del préstamo resulta inferior al que la República podría obtener en los mercados internacionales, en función de la información disponible y los supuestos utilizados.

El decreto faculta al Ministro de Economía y al Secretario de Finanzas, de manera indistinta, a suscribir el contrato y la documentación complementaria correspondiente. Asimismo, se designa al Ministerio de Defensa, a través del Estado Mayor Gneral de la Armada, como organismo ejecutor del proyecto.

La compra de los helicópteros livianos Leonardo AW109M constituye una iniciativa de larga data de la Armada Argentina. En octubre, durante el debate del Proyecto de Presupuesto General de la Nación para el ejercicio fiscal 2026, el secretario de Estrategia y Asuntos Militares del Ministerio de Defensa, Marcelo Rozas Garay, señaló que desde la cartera se esperaba avanzar con la adquisición de cuatro unidades. En ese contexto, afirmó: “…Podemos decir que vamos a tener los cuatro helicópteros Leonardo…”, aclarando que “…eso no significa que lleguen antes de fin de año…”.

De acuerdo con lo informado previamente, los helicópteros AW109M estarán destinados a operar desde los patrulleros oceánicos OPV87/90 en servicio con la División de Patrullado, así como desde otros buques de la Flota de Mar. Una vez incorporadas, estas aeronaves permitirán reforzar las tareas de vigilancia marítima, patrullado y búsqueda y rescate, contando con equipamiento como radar de navegación, sistemas de visión nocturna y guinche de izado.

Con la aprobación del financiamiento, el proyecto avanza hacia su formalización contractual, habilitando el inicio de la etapa de ejecución bajo la órbita del Ministerio de Defensa y la Armada Argentina, la cual verá renovada parte de su alicaída flota de helicópteros embarcadas, dentro de la cual dispone de un número cada vez más limitado de unidades en servicio.

miércoles, 17 de diciembre de 2025

FAdeA posiciona al nuevo IA-100B para el entrenamiento de los futuros pilotos de F-16 de la Fuerza Aérea Argentina

La Fábrica Argentina de Aviones “Brig. San Martín” (FAdeA) avanza en el proceso de certificación del IA-100B, la nueva aeronave de entrenamiento diseñada y producida bajo requerimientos de la Fuerza Aérea Argentina (FAA), destinada a la instrucción inicial y acrobática de pilotos militares. El programa ya supera las 20 horas de vuelo de pruebas, un hito clave de cara a la obtención del aval de la autoridad aeronáutica competente, que certifica los estándares de seguridad y operatividad del sistema.

El IA-100B se integra a la línea de entrenamiento de la FAA junto al IA-63 Pampa III, conformando un esquema de formación gradual que prepara a los aviadores para operar aeronaves de mayor complejidad, como los cazas F-16 recientemente incorporados por el país.

Se trata de una aeronave biplaza de entrenamiento acrobático, con un diseño aerodinámico optimizado y una estructura íntegramente construida en materiales compuestos mediante tecnología de preimpregnado. Cuenta con cabina acristalada equipada con aviónica digital tipo glass cockpit, tren de aterrizaje retráctil, bajo costo por hora de vuelo y elevada maniobrabilidad. Estas características lo posicionan como un sistema adecuado para las fases iniciales y básicas de instrucción aérea.

El programa IA-100 fue presentado oficialmente al mercado internacional en 2022 y constituye una de las principales apuestas de FAdeA tanto para el ámbito local como para la exportación. En mayo pasado, el desarrollo alcanzó otro hito relevante con la realización del primer vuelo de prueba desde las instalaciones de la fábrica en Córdoba. La aeronave está propulsada por un motor acrobático certificado bajo normas FAR-23 y está concebida como una solución integral para el entrenamiento elemental y primario, incluyendo vuelo general, vuelo instrumental VFR/IFR, formación, acrobacia, vuelo nocturno y navegación.

Desde el punto de vista industrial, el proyecto involucra a más de 20 proveedores nacionales que participan en la fabricación de componentes clave, fortaleciendo la cadena productiva local y promoviendo la generación de empleo calificado y la transferencia tecnológica. El diseño nacional y el esquema de producción colaborativa permiten adaptar la aeronave a los requerimientos específicos del entrenamiento gradual de la FAA.

“Es un orgullo para la Argentina volver a contar con una aeronave de fabricación nacional luego de tantos años”, expresó Julio Manco, presidente de FAdeA. En la misma línea, agregó: “Este avión es una muestra concreta de lo que somos capaces de hacer. Incluso en tiempos difíciles, el talento y el compromiso de nuestra gente se materializa en logros reales. El IA-100B ya tiene declaraciones de interés de países como Paraguay y Uruguay, y tenemos conversaciones avanzadas con otros. La visión, la confianza y el apoyo del ex ministro de Defensa Luis Petri, y del propio presidente de la Nación, Javier Milei, han sido claves en estos dos últimos años para que este proyecto llegue a ser una realidad”.

Desde FAdeA destacan que el IA-100B es el resultado de una visión estratégica de largo plazo que atravesó distintas gestiones y que fue retomada en 2024 con el objetivo de consolidar una oferta regional de entrenadores básicos y ampliar la inserción de la industria aeronáutica nacional en mercados internacionales. Además del ámbito militar, el diseño contempla variantes orientadas al mercado civil, con potencial aplicación en escuelas de vuelo, aeroclubes y operadores privados.

“El IA-100B no es sólo un avión, es una plataforma completa que refleja el trabajo conjunto de equipos técnicos, de proveedores estratégicos y de una red productiva que se activa cada vez que se apuesta a la industria argentina”, señaló Manco.

Con el avance de su certificación y su posicionamiento dentro de la línea de formación de la Fuerza Aérea Argentina, el IA-100B refuerza el rol de FAdeA como desarrollador aeronáutico y su participación en programas de entrenamiento tanto para fuerzas armadas como para operadores civiles.