sábado, 29 de agosto de 2026

El Ejército Argentino emprende una nueva expedición de alta montaña en el Himalaya

 Diez efectivos de tropas de montaña participan en la misión, que forma parte de un programa de intercambio con el Ejército de la India y se extenderá hasta octubre

El Ejército Argentino desarrolla desde el 19 de agosto una expedición al monte Kamet, de 7.756 metros sobre el nivel del mar, en India, en el marco de un programa de intercambio de adiestramiento operacional con el Ejército de la India. La patrulla está integrada por diez efectivos de tropas de montaña y tiene previsto completar la actividad el 7 de octubre, tras un proceso de ascenso y aclimatación en distintos campamentos del Himalaya.

La misión está al mando del coronel Bernardo Ariel Cecchini y constituye la segunda expedición consecutiva del Ejército Argentino a esta cordillera. La actividad da continuidad al ascenso efectuado en agosto de 2025 al monte Kun, de 7.077 metros, que representó la primera expedición al Himalaya realizada íntegramente por una patrulla militar argentina.

El monte Kamet se encuentra en el distrito de Chamoli, en el estado de Uttarakhand, próximo a la frontera con el Tíbet. Con sus 7.756 metros, es la tercera montaña más alta de la India y ocupa el puesto 29 entre las cumbres de mayor altitud del mundo. Durante la expedición, los militares argentinos establecerán campamentos a diferentes cotas, desde aproximadamente 4.700 hasta 7.050 metros, antes del intento de alcanzar la cumbre.

Preparación para la alta montaña

La selección del personal comenzó en abril de 2026 con 32 aspirantes y continuó con sucesivas evaluaciones físicas, técnicas y psicológicas. Un total de 17 efectivos accedió a la fase específica de preparación y diez fueron seleccionados para formar la patrulla que viajó a India. El proceso incluyó escalada en roca y hielo, rescate y autorrescate, supervivencia, medicina de montaña y pruebas fisiológicas destinadas a evaluar la respuesta del organismo ante condiciones de hipoxia.

Patrulla argentina participante en la expedición al monte Kamet, en el Himalaya. Foto: Ejército Argentino
Parte del adiestramiento tuvo lugar en distintos sectores de la cordillera de los Andes y en la Escuela Militar de Montaña, en Bariloche. Las prácticas incluyeron desplazamientos sobre hielo, empleo de cuerdas fijas y procedimientos de rescate, además de instrucción sobre aspectos culturales, normativos y logísticos relacionados con la operación en India. La experiencia acumulada durante la expedición al monte Kun sirvió como referencia para ajustar los procedimientos técnicos y de aclimatación previstos para el Kamet.

El plan de ascenso sigue el protocolo internacional conocido como climb high, sleep low (subir alto, dormir bajo), basado en alcanzar durante el día cotas superiores a las utilizadas para el descanso. Este procedimiento permite una exposición progresiva a la menor disponibilidad de oxígeno y forma parte de la estrategia de aclimatación antes de avanzar hacia los campamentos de mayor altitud. La patrulla deberá completar las distintas fases previstas antes de efectuar el intento de cumbre.

La expedición forma parte de la cooperación entre los ejércitos de Argentina e India en materia de adiestramiento para operaciones de montaña. El intercambio tiene como objetivo ampliar la experiencia del personal en escenarios de extrema altitud y reforzar capacidades técnicas, físicas y psicológicas aplicables a operaciones en ambientes de montaña. La misión también permitirá acumular experiencia institucional en planificación, logística, medicina y procedimientos de seguridad asociados a despliegues por encima de los 7.000 metros.

El Ejercicio Pegaso 4 pone a prueba las capacidades aerotransportadas del Ejército Argentino

La maniobra en Córdoba incluyó infiltraciones nocturnas por aire y agua, recuperación de instalaciones estratégicas y evacuación aeromédica
Efectivos del Ejército Argentino durante el desarrollo del Ejercicio Pegaso 4 en Córdoba. Foto: Ejército Argentino
La IV Brigada Aerotransportada del Ejército Argentino desarrolló el Ejercicio Pegaso 4 en el Valle de Calamuchita, Córdoba, como parte de su ciclo anual de adiestramiento operacional. La actividad plantea una operación ofensiva compuesta por acciones sucesivas contra distintos objetivos dentro de un mismo escenario táctico. Su finalidad es comprobar la capacidad de la Gran Unidad de Combate para planificar, conducir y sostener las operaciones, así como para coordinar elementos de combate, apoyo de combate y sostenimiento.

En la maniobra participaron el Regimiento de Infantería Paracaidista 14, el Regimiento de Infantería Paracaidista 2 y la Compañía de Ingenieros Paracaidista 4. La Base de Apoyo Logístico Córdoba asumió el sostenimiento de las fuerzas desplegadas, mientras otros elementos aportaron capacidades de mando, comunicaciones y apoyo sanitario. La integración de estos componentes permitió evaluar de forma conjunta la infiltración, la obtención de información, la recuperación de instalaciones estratégicas, el mando y control, las comunicaciones, el apoyo logístico y la evacuación aeromédica.

Infiltración nocturna y recuperación de objetivos

La primera fase comenzó con una infiltración nocturna mediante helicópteros y botes de asalto Zodiac. Las fracciones participantes utilizaron ambos medios para aproximarse a la zona de operaciones y obtener información sobre los objetivos antes de ejecutar las acciones ofensivas. Tras la infiltración, las unidades paracaidistas recuperaron de forma sucesiva dos instalaciones consideradas estratégicas para el planteamiento del Ejercicio Pegaso 4. La secuencia permitió evaluar la capacidad de reorganizar las fuerzas después de cada objetivo y mantener la continuidad de las operaciones.
Desarrollo del Ejercicio Pegaso 4 en Córdoba. Foto: Ejército Argentino
La conducción táctica incluyó la activación de un puesto de mando y el establecimiento de los enlaces necesarios para mantener las comunicaciones entre los distintos componentes. Este esquema permitió comprobar los procedimientos de mando y control durante el avance de las fuerzas y coordinar las necesidades logísticas derivadas del despliegue. El sostenimiento proporcionado por la Base de Apoyo Logístico Córdoba tuvo como propósito mantener la continuidad de la maniobra y cubrir los requerimientos de las unidades durante las distintas fases del ejercicio.

La actividad también incorporó una evacuación aeromédica bajo protocolos previstos para escenarios de contaminación. Esta fase permitió evaluar la respuesta sanitaria y la coordinación entre los elementos desplegados. Asimismo, puso a prueba los procedimientos de evacuación aplicables en un ambiente con riesgos adicionales para las tropas y el personal médico.

La planificación contempla además nuevas actividades en la misma región, entre ellas una incursión sobre una instalación cuya sala de máquinas se encuentra a cierta profundidad en el interior de una formación rocosa. Las características físicas del emplazamiento plantean exigencias propias de espacios confinados y accesos limitados. La operación también exigirá la coordinación de fuerzas dentro de estructuras subterráneas, lo que ampliará las condiciones evaluadas durante el Ejercicio Pegaso 4.

El Ejercicio Pegaso 4 permite a la IV Brigada Aerotransportada comprobar procedimientos que exceden la acción directa de las unidades de infantería. La maniobra articula información táctica, ingeniería, movilidad, mando y control, comunicaciones, sanidad y sostenimiento dentro de un mismo escenario operacional. De este modo, la evaluación abarca tanto la ejecución de las acciones sobre los objetivos como la capacidad de reorganizar y sostener las fuerzas durante las distintas fases.

El Ejército Argentino licita la compra de cascos de vuelo HGU-56/P y visores nocturnos ANVIS-9 para su Aviación

La Dirección General de Material del Ejército Argentino inició recientemente dos procesos licitatorios que tienen como objeto la comprar de cascos de vuelo HGU-56/P y gafas de visión nocturna ANVIS-9, material que será destinado a la Aviación de Ejército. En el caso de los cascos, una de las particularidades para esta adquisición es que se solicitaron con sus respectivos protectores maxilofaciales.
Tripulante de un UH-60M Black Hawk del US Army luciendo su casco de vuelo HGU-56/P equipado con protector maxilofacial y NVG ANVIS-9 Foto: ANG – Master Sgt. Matt Hecht
Conforme a las Especificaciones Técnicas publicadas en los Pliegos de Bases y Condiciones, la Dirección General de Material del Ejército solicitó la compra de una docena de cascos de vuelo HGU-56/P para helicóptero, junto con diversos accesorios. Estos últimos incluyen los montajes para visores nocturnos, así como los mencionados kits de protección maxilofacial.

Dentro del material solicitado para los cascos también se contemplan las cápsulas de micrófono, copas auditivas tipo ANR (Active Noise Reduction), micrófono y ensamble de comunicaciones, así como visores del tipo fotocromáticos y de protección láser.

Protección maxilofacial

Los protectores maxilofaciales como los solicitados por el Ejército Argentino son un componente opcional que se integra al casco de vuelo HGU-56/P. Este kit fue concebido “…para mitigar algunos traumatismos faciales, en particular los causados ​​por proyectiles de baja energía (fragmentos, escombros, etc.), así como para proteger el rostro del usuario del viento…”, destacan Charles A. Weisenbach y James S. McGhee en su artículo “Aviation Maxillofacial Shields and Blunt Impact Protection in U.S. Army Helicopter Mishaps”.

Primer plano de un meçanico de un UH-60 Black Hawk equipado con el sistema integrado HGU-56/P, incluido el protector maxilofacial. Foto: US Army – Sgt. Matthew Lucibello
Mientras que el diseño del casco HGU-56/P brinda protección acústica, ocular y craneal para el personal de la tripulación, el kit maxilofacial lo convierte un sistema integrado para proteger toda la cabeza contra impactos contundentes y fragmentos varios. En el Ejército de EE.UU., estos protectores han sido bien recibidos por los mecánicos ya que permitió mejorar la comunicación bajo condiciones adversas, además de ser un factor adicional de protección.

Visores nocturnos ANVIS-9

En paralelo a la compra de cascos de vuelo, el Ejército Argentino también procura adquirir casi una decena de gafas de visión nocturna AN/ANVIS-9. Entre los requerimientos, la Dirección General de Material solicitó que los NVG sean de Gen III o superior, con tubos intensificadores de imagen de Fósforo Blanco P-45.

Las gafas de visión nocturna ANVIS-9 fueron concebidas para ofrecer a pilotos y tripulaciones de una mejor percepción del entorno gracias a sus grandes oculares y a su capacidad de brindar una visión binocular mejorada, la cual optimiza la percepción de la profundidad y amplía el campo de visión.

Vista a través de un ANVIS, en este caso de fósforo verde. Foto: US Army – Sgt. Matthew Lucibello

Las gafas de visión nocturna ANVIS-9 por adquirir deberán contar con las siguientes características:

  • Campo de Visón: 40°.
  • Lentes Objetivo: 27 mm.
  • Ajuste Inter-pupilar: 51 (+/- 5 mm) a 72 mm (+/- 5 mm).
  • Distancia entre la cavidad ocular y el lente ocular: 25 mm.
  • Rango de ajuste de dioptría: +2 a –6
  • Tubo intensificador de Imagen:
  • Figura de Mérito (FOM – Figure of Merit): Superior a 2100
  • Tubo intensificador de Imagen de Fósforo Blanco P-45
  • Generación: GEN III (o superior)
  • Vida útil operativa: Superior a las 10.000 horas

Imagen de portada ilustrativa. Créditos: US Army – Sgt. Brianna Badder

La Fuerza Aérea y la Armada Argentina dan el primer paso para la integración operativa entre sus cazas F-16 y aviones P-3C Orión

La Fuerza Aérea Argentina y la Armada Argentina dieron un primer paso concreto hacia la integración operativa de sus nuevas capacidades aéreas, con una jornada de intercambio técnico realizada el pasado 27 de agosto en las instalaciones del Área Material Río Cuarto. La actividad contó con la participación de personal de la Fuerza Aeronaval N.º 3, responsable de la operación de los aviones de patrulla marítima P-3C Orión, y tuvo como objetivo avanzar en la coordinación de capacidades con el Escuadrón F-16 de la Fuerza Aérea.

De acuerdo con lo informado por la Fuerza Aérea Argentina, durante la jornada se realizaron exposiciones sobre las capacidades de combate del sistema de armas F-16AM/BM y se evaluaron distintas áreas de integración junto con personal del gobierno de los Estados Unidos. Entre los aspectos abordados se encontró el desarrollo y estandarización de procedimientos, así como la implementación de redes tácticas que permitan establecer una arquitectura común de intercambio de información entre ambas plataformas, con vistas a futuras ejercitaciones operativas. El encuentro representa, en este sentido, un primer acercamiento formal hacia la explotación conjunta de capacidades que hasta ahora habían evolucionado de manera mayormente independiente.

La actividad había sido anticipada por Zona Militar el pasado 24 de agosto, cuando se informó que, tras completar su participación en el Ejercicio Fraterno XXXIX, los P-3C Orión de la Armada Argentina se trasladarían al Área Material Río Cuarto para trabajar junto a los F-16 de la Fuerza Aérea. El foco principal de esta actividad estaba colocado precisamente en la integración de los enlaces de datos entre ambas plataformas, una capacidad que adquiere especial relevancia al considerar que los P-3C están destinados a misiones de vigilancia y exploración marítima, mientras que los F-16 constituyen el nuevo núcleo de la aviación de combate supersónica argentina.

La incorporación de esta capacidad de interoperabilidad se produce, además, en paralelo con la expansión de ambos sistemas de armas. En el caso de los F-16, la Fuerza Aérea Argentina prevé recibir hacia fines de septiembre un segundo lote de seis aeronaves provenientes de Dinamarca, adelantando los plazos inicialmente previstos para diciembre. La llegada de estos ejemplares permitirá continuar ampliando progresivamente la flota de 24 F-16AM/BM adquirida y avanzar en la consolidación de su capacidad operativa desde el Área Material Río Cuarto.

Por su parte, la Armada Argentina se encuentra próxima a incorporar un tercer P-3C Orión, cuya puesta a punto continúa actualmente en los Estados Unidos. La aeronave, identificada como 3298 y anteriormente operada por Noruega, completó trabajos de inspección y mantenimiento y se encontraba avanzando en su proceso de pintura antes de su traslado hacia la Argentina. Más recientemente, la Armada indicó que espera recibir este ejemplar durante octubre, lo que permitirá incrementar la disponibilidad de medios para las tareas de vigilancia y exploración marítima sobre el Atlántico Sur y la Zona Económica Exclusiva.

De cara al futuro, la integración entre los P-3C Orión y los F-16 podría convertirse en una de las expresiones más relevantes del proceso de modernización de las capacidades aéreas de las Fuerzas Armadas argentinas. La posibilidad de compartir información táctica entre aeronaves de patrulla marítima y cazas de combate permitiría avanzar hacia un esquema de operaciones multidominio, ampliando la capacidad de vigilancia, detección y respuesta frente a diferentes tipos de amenazas. En este contexto, la jornada desarrollada en Río Cuarto no constituye solamente un intercambio técnico, sino el punto de partida para establecer procedimientos y capacidades conjuntas que podrán ser posteriormente validadas en ejercicios operativos.

viernes, 21 de agosto de 2026

El Ejército Argentino firmó la LOA con EE.UU. para la incorporación de hasta 235 VCBR 8×8 Stryker

El Ejército Argentino acaba de dar un importante paso en aras de avanzar en la incorporación de 235 VCBR 8×8 Stryker, luego de que el ministro de Defensa, Carlos Presti, encabezara la firma de la Letter of Offer and Acceptance (LOA) junto al embajador Peter Lamelas en representación de los Estados Unidos para darle forma a la operación. La novedad ya ha sido confirmada en redes sociales oficiales de la cartera aludida, a través de un posteo en el que se destaca la relevancia que estos blindados tienen para concretar la modernización de las capacidades mecanizadas de la fuerza, como así también para lograr un mayor grado de interoperabilidad con las fuerzas aliadas de la región.
VCBR M1126 Stryker del Ejército Argentino en Arsenales
Ampliando en detalles del acuerdo recientemente alcanzado, podemos afirmar que este contempla distintas variantes del vehículo, incluyendo unidades de transporte de infantería ICVV M1256, evacuación médica MEVV M1133A1, comando CVV M1251A1 y conducción del apoyo de fuego FSVV M1131A1. De esta manera, el Ejército incorporará no solo vehículos destinados al transporte de personal, sino también plataformas para cubrir distintas necesidades dentro de una futura capacidad mecanizada que se adecúe a la geografía del territorio nacional y a los requerimientos doctrinarios de la institución.

Por otra parte, la información develada desde el Ejército Argentino nos permite aseverar que se espera la llegada de una primera partida conformada por unos 50 ejemplares durante los próximos meses, los cuáles vienen de ser inspeccionados por personal de la Dirección General de Material en Fort Hood (situadas en el estado de Texas) en la previa a la firma.

Cabe destacar también que estos nuevos Stryker se sumarán a las primeras ocho unidades que ya fueron incorporadas por el Ejército Argentino entre diciembre de 2025 y febrero de 2026, en condición Full Combat Capable, a cambio de unos 9 millones de dólares; tratándose de un paquete que también incluyó repuestos para garantizar su uso intensivo durante un año y apoyo técnico. Ello permitirá que la institución avance hacia una estructura de mayor escala y con capacidad para integrar diferentes funciones dentro de una misma familia de vehículos blindados.

VCBR 8X8 Stryker del Ejército Argentino
La firma de la LOA representa un importante hito en la recuperación de capacidades del Ejército Argentino, con una operación que, de acuerdo con lo informado por el Ministerio de Defensa, contempla condiciones económicas especialmente favorables para el país gracias a los estrechos vínculos que se mantienen con los EE.UU. En ese sentido, el Ministerio de Defensa destacó que el acercamiento con Washington facilita la incorporación de equipamiento, la realización de ejercicios combinados y un mayor intercambio para aumentar la interoperabilidad.

Cuatro variantes sobre un solo chasis

La totalidad de los vehículos acordados corresponde a la configuración con casco en doble V (Double V-Hull, DVH), un rediseño estructural desarrollado a partir de la experiencia de combate de la última década. Su geometría deflecta hacia los laterales la onda expansiva de minas y artefactos explosivos improvisados en lugar de transmitirla al compartimento de tripulación — la diferencia principal respecto de los ocho M1126 de casco plano que la fuerza ya opera.

El M1256 ICVV es la variante de combate de infantería y el núcleo numérico de cualquier unidad mecanizada a rueda. Transporta una escuadra completa además de su tripulación y monta habitualmente una estación de armas remota operable desde el interior del vehículo, sin exponer al tirador. Combina el traslado protegido hasta el punto de desembarco con el apoyo de fuego a la infantería una vez desplegada.

El M1251A1 CVV cambia capacidad de transporte por electrónica. Integra radios, terminales y sistemas de mando y control que permiten a un jefe de unidad conducir la operación en movimiento, sin necesidad de detener la fuerza para instalar un puesto de comando fijo. Es la variante que hace posible que una brigada mecanizada opere con la agilidad que su doctrina le exige.

El M1131A1 FSVV funciona como nexo entre la maniobra y la artillería. Monta un conjunto de sensores sobre mástil telescópico —imagen térmica, telémetro y designador láser— con capacidad de determinar coordenadas precisas de blanco y transmitirlas directamente a las unidades de fuego, acortando de manera sustantiva el ciclo entre la detección de un objetivo y el impacto sobre él.

El M1133A1 MEVV es la ambulancia blindada de la familia, configurada para el traslado de heridos en camilla y pacientes ambulatorios, con equipamiento médico a bordo para estabilización durante el traslado. Su valor operativo se mide en un indicador concreto: la capacidad de extraer bajas desde la zona de combate bajo protección balística dentro de la ventana de tiempo que determina la supervivencia.

Las cuatro comparten chasis, motor Caterpillar C7, tren de rodaje 8×8, sistema central de inflado de neumáticos y arquitectura eléctrica. Ese es el argumento logístico central del programa: una sola cadena de repuestos, un solo esquema de mantenimiento y una sola formación de mecánicos para toda la familia. El mismo motor equipa además a los camiones Oshkosh FMTV ya en servicio, lo que extiende la comunalidad más allá del propio blindado.

sábado, 15 de agosto de 2026

miércoles, 12 de agosto de 2026

La Fuerza Aérea Argentina continúa trabajando para concretar la próxima incorporación de aviones KC-135R Stratotanker

El Día de la Fuerza Aérea Argentina, donde la Institución conmemora su 114° aniversario, suele ser una oportunidad para conocer la actualidad y futuros proyectos. Si bien el foco de las consultas realizadas al Jefe del Estado Mayor General de la FAA, Brigadier Valverde, estuvo orientado a la incorporación de los F-16, también hubo espacio para preguntar sobre la actualidad del proceso de negociación y adquisición de los aviones de reabastecimiento KC-135R Stratotanker.

Al respecto, el Brigadier General Valverde expresó que “…estamos trabajando” para concretar su incorporación y que se han firmado los respectivos documentos a fin de avanzar en esta dirección.

U.S. Air Force F-16C Falcons from the 187th Fighter Wing, Montgomery, Alabama, are refueled by a KC-135R Stratotanker from the 117th Air Refueling Wing, Birmingham, Alabama, Aug. 17, 2022. Photo was taken with the Red Tails and the 100th anniversary commemorative tail for the 117th Air Refueling Wing. (U.S. Air National Guard photo by Senior Airman Nicholas Faddis.)

Lo mencionado por el alto mando hace referencia a la firma de la Letter of Request (LOR) meses atrás con los Estados Unidos, fijando el requerimiento para la adquisición de dos aeronaves KC-135R Stratotanker pertenecientes a la Fuerza Aérea de EE.UU. (USAF).

Como fuera señalado durante el pasado mes de mayo, con motivo de la conmemoración del aniversario del Bautismo de Fuego de la Fuerza Aérea, “… inició el proceso de solicitud (LOR – Letter of Request) de hasta 2 aeronaves KC-135R en modalidad Ramp to Ramp (hot transfer). Dicho proceso se encuentra iniciado, a la espera de que las aeronaves estén disponibles y se completen los estudios…”.

Actualmente, y si bien el foco y esfuerzo presupuestarios se están enfocando en la incorporación de los 24 cazas F-16A/B MLU provenientes de Dinamarca, la recuperación y fortalecimiento de la aviación de transporte con una nueva plataforma de capacidades estratégicas comienza a perfilarse de manera cada vez más urgente.

Si bien la adquisición de dos KC-135R responde a los fines de complementar y extender el radio de operación y alcance de la nueva columna de la aviación de combate nacional, plasmada en los F-16 tras la baja de los A-4AR, la incorporación de los Stratotanker bajo la modalidad de transferencia en caliente permitiría aliviar en un corto plazo a otras plataformas que están siendo sometidas a un importante desgaste. Más en detalle, a la alicaída flota de aviones K/C-130H.

No obstante, el proceso también está signado por diversos avatares que escapan a la capacidad de negociación de las autoridades argentinas, en vista de la disponibilidad de aeronaves en la mencionada variante por parte de la USAF, la cual aún depende en gran medida de los KC-135 para sostener sus operaciones alrededor del mundo mientras avanza en paralelo, con idas, vueltas y retrasos, en la transición hacia los nuevos KC-46A Pegasus.

viernes, 31 de julio de 2026

El Ejército Argentino inició la compra de una nueva tanda de drones para tareas de vigilancia, observación y reconocimiento

El Ejército Argentino inició en la jornada de hoy un nuevo proceso licitatorio que tiene como objeto la adquisición de una nueva tanda de drones de vigilancia y reconocimiento. Los vehículos aéreos no tripulados son del tipo VTOL liegeros, por lo que esta compra permitirá incorporar y reforzar las capacidades de distintas subunidades en lo que refiere a la operación de sistemas aéreos no tripulados equipados con sensores electro-ópticos.
Los drones ligeros de observación y exploración son equipamiento básico en el combate moderno. Foto: MinDef Taiwán
Bajo la denominación “Adquisición de Vehículos Aéreos No Tripulados (VANT) multisensor destinados a capacidades de vigilancia, observación y reconocimiento”, el Ejército Argentino procura incorporar casi una treintena de estos sistemas, los cuales deberán estar equipados con cámaras térmicas.

Drones ligeros multisensor

De las Especificadores Técnicas publicadas en los documentos se desprende que los drones requeridos deberán contar con capacidad multisensor. Esta carga útil electro-óptica tiene que contar con una cámara angular de espectro visible, una cámara con zoom óptico (y/o híbrido), cámara termográfica y telémetro láser integrado con alcance de más de 1km.

Las performances solicitadas son las usuales a vehículos aéreos no tripulados de la categoría ligera: peso máximo de despegue de 2,5 kilogramos; autonomía superior a los 40 minutos; capacidad de transmisión de datos y telemetría a una distancia mínima de 10 kilómetros; velocidad máxima desplazamiento horizontal que supere los 70km/h

DJI Matrice 4, uno de los modelos que podría ser considerado. Foto: DJI
La compra iniciada por el Ejército Argentino comprende los drones, sus respectivos sistemas de control y transmisión de datos, accesorios como reflectores y parlantes, hardware para captura de video y transmisión externa.

Expandiendo la capacidad VANT

Con esta nueva compra, el Ejército Argentino procura expandir sus capacidades con los VANT de vigilancia y reconocimiento de muy corto alcance, material que por sus performances y características será empleado en los escalones tácticos inferiores.

En paralelo, el Ejército sigue avanzando con algunas iniciativas sobre plataformas no tripuladas, material que fue presentado hace algunas semanas en la Dirección General de Arsenales. Esto incluyó drones comerciales para observación y vigilancia, así como el desarrollo de proyectos locales sobre sistemas FPV de ataque.

El Ejército Argentino está trabajando en algunos desarrollos para drones de ataque, del tipo bombarderos y FPV.
Las experiencias en Ucrania y Medio Oriente han demostrado que los drones de todo tipo no deben ser considerados como un material excepcional, sino todo lo contrario: se trata de equipamiento básico, tanto para elementos de exploración como para operaciones llevar adelante tareas de combate contra personal, vehículos blindados, guerra electrónica, reabastecimiento, retransmisión de datos, PSYOPS, entre otras.

miércoles, 29 de julio de 2026

La Fundación Argentina Azul reúne a más de 30 especialistas para debatir el futuro estratégico del mar argentino

 Expertos civiles y militares analizaron el papel estratégico del espacio marítimo y destacaron la necesidad de fortalecer una visión de largo plazo para el desarrollo nacional

Las Jornadas de Intereses Marítimos Argentinos reunieron en Mar del Plata a más de 30 especialistas civiles y militares para debatir el futuro estratégico del mar argentino. Foto: Armada Argentina
La Fundación Argentina Azul celebró en Mar del Plata las Jornadas de Intereses Marítimos Argentinos con motivo del Día de los Intereses Argentinos en el Mar. El encuentro, desarrollado durante dos días, reunió a más de 30 especialistas civiles y militares para analizar el papel estratégico del Atlántico Sur en el desarrollo nacional y los principales desafíos relacionados con la defensa, la seguridad, la investigación científica, la educación y las políticas públicas vinculadas al ámbito marítimo.

Durante la apertura, el presidente de la Fundación Argentina Azul, Carlos Traboulsi, presentó el Proyecto Argentina Azul, una iniciativa articulada en torno a tres ejes: conocimiento, protección y desarrollo. Explicó que la propuesta busca impulsar una visión estratégica que otorgue al mar un papel central en la matriz productiva e industrial del país. 

"Hoy nos convoca la Fundación Argentina Azul, cuyo objetivo es concientizar y llevar adelante la construcción del país desde una nueva visión estratégica en la que el mar asuma un rol coprotagónico dentro de la matriz productiva e industrial", afirmó Traboulsi.

 Cooperación para una política marítima

Las conferencias se organizaron en paneles temáticos que integraron perspectivas jurídicas, científicas, educativas, productivas y de defensa. Los ponentes analizaron la necesidad de coordinar las capacidades estatales y académicas para fortalecer una política marítima de largo plazo.

Las intervenciones también destacaron la importancia de incorporar el espacio marítimo como un componente permanente de la planificación estratégica nacional y de consolidar mecanismos de cooperación entre los organismos públicos, las instituciones educativas y las Fuerzas Armadas. El programa también permitió intercambiar experiencias sobre la protección de los intereses marítimos y el desarrollo de capacidades nacionales en el Atlántico Sur.

Entre los principales oradores figuraron el vicealmirante Carlos Gabriel Funes y los contraalmirantes Eduardo Ignacio Llambí, Hernán Jorge Montero y Fernando Enrique Pérez Kühn. Sus exposiciones abordaron la estrategia naval, la educación marítima, la investigación científica marina y la seguridad marítima. 

Un puntapié inicial

La conmemoración del  Día de los Intereses Argentinos en el Mar recordó también el legado del vicealmirante Segundo Storni, cuya obra impulsó el desarrollo del pensamiento geopolítico marítimo argentino.

En la clausura, Traboulsi sostuvo que las jornadas debían marcar el comienzo de un proceso sostenido de colaboración entre las instituciones públicas, el ámbito académico y las Fuerzas Armadas. "Esto tiene que ser el puntapié inicial", afirmó.

Las jornadas concluyeron con un consenso sobre la necesidad de consolidar una política de Estado que articule el conocimiento científico, la protección de los recursos y el desarrollo económico para fortalecer los intereses estratégicos argentinos en el mar.

martes, 21 de julio de 2026

Submarinos para la Armada Argentina: Brasil emergería como un actor clave para financiar e impulsar la opción Scorpène francesa


Por Mariano Germán Videla Solá

Siendo una prioridad definida desde hace años por la Armada Argentina, la recuperación de la capacidad de submarinos constituye uno de los objetivos estratégicos para garantizar el control de los espacios marítimos, la vigilancia de la Zona Económica Exclusiva y la proyección naval que supo mantener el país décadas atrás. En este contexto, más allá de la eventual incorporación de unidades de segunda mano que permitan cubrir transitoriamente la falta de medios operativos, el eje de planificación continúa centrado en un programa para adquirir submarinos de nueva construcción y con un amplio horizonte de vida útil.

Submarino Humaitá – Marina de Brasil.-
 Entre las alternativas en evaluación, la opción francesa basada en los Scorpène se mantiene como una de las más relevantes. Aunque el proceso permanece abierto e incluye otras propuestas, como la del Tipo 209NG alemán, la iniciativa impulsada por Francia adquiere un valor adicional por el respaldo industrial, financiero y logístico que podría aportar Brasil, país que ya incorpora una variante de este diseño y dispone de la infraestructura necesaria para su construcción y sostenimiento.

La prioridad por incorporar unidades de nueva construcción responde a la necesidad de reconstruir la capacidad submarina nacional tras años de inactividad de la Fuerza de Submarinos, una situación que llegó a una situación critica con la tragedia del ARA San Juan en 2017. La ausencia de este componente afecta directamente el poder naval argentino y limita la capacidad de vigilancia, control y disuasión sobre los extensos espacios marítimos bajo jurisdicción nacional, otorgándole un carácter prioritario a cualquier programa destinado a restablecer esta capacidad.

Submarino Tonelero – Créditos Naval Group
Actualmente, el análisis contempla distintos oferentes internacionales. Entre ellos sobresalen la propuesta francesa encabezada por Naval Group con la clase Scorpène y la alemana presentada por TKMS con el Tipo 209NG. Ambas iniciativas buscan responder al requerimiento argentino mediante submarinos convencionales de nueva generación, concebidos para ofrecer una elevada disponibilidad operativa, amplias posibilidades de modernización y una extensa vida útil, aspectos considerados centrales para una futura incorporación.

En particular, la propuesta francesa presenta atributos que trascienden las prestaciones propias del submarino. El Scorpène ha sido concebido como un submarino oceánico de ataque con una arquitectura moderna y una importante proyección de crecimiento, mientras que la configuración ofrecida incorpora tecnologías alineadas con los estándares más recientes disponibles para este tipo de plataformas, permitiendo proyectar su empleo durante varias décadas.

Uno de los principales diferenciales de esta alternativa es el papel que podría desempeñar Brasil. Como principal referente de la industria naval militar sudamericana, el país ha impulsado algunos de los programas más ambiciosos de la región, entre ellos el Programa de Desarrollo de Submarinos (PROSUB) y el Programa de Fragatas Clase Tamandaré (PFCT). Más allá de diferente matiz ideológico entre ambos gobiernos, la visita realizada a Buenos Aires a finales de mayo de 2026 por el ministro de Defensa brasileño, José Múcio Monteiro, quien mantuvo un encuentro bilateral con su par argentino, el teniente general Carlos Alberto Presti, fue interpretada como una nueva señal de acercamiento entre ambos países. En ese marco, Brasil aparece como un actor con capacidad para aportar no solo su experiencia industrial, sino también respaldo estatal dentro de un eventual esquema de financiamiento asociado a la propuesta francesa.

Base de Submarinos Ilha de Madeira – Marina de Brasil.-
La participación brasileña encuentra sustento en la experiencia acumulada durante el desarrollo del PROSUB. La Marina de Brasil ya incorporó los submarinos convencionales Riachuelo (S40), Humaitá (S41), Tonelero (S42)  y prevé sumar próximamente al Almirante Karam (S43), todos derivados del diseño Scorpène. Paralelamente, el país desarrolló un importante polo industrial y de mantenimiento con epicentro en la Base de Submarinos Ilha da Madeira, localizada en el Complejo Naval de Itaguaí (Rio de Janeiro, Brasil) destinado a sostener este programa, dotándolo de capacidades que podrían ser aprovechadas en caso de concretarse una adquisición por parte de la Argentina. Ello permitiría mantener un elevado nivel de actividad en dichas instalaciones durante los próximos años, al tiempo que fortalecería la cooperación industrial bilateral.

Otro de los aspectos favorables de esta alternativa está vinculado al costo del ciclo de vida de los futuros submarinos argentinos. La posibilidad de fabricar las futuras unidades en Brasil reduciría los costos respecto de una construcción íntegramente realizada en Francia. A ello se suma que las tareas de mantenimiento mayor, modernización y sostenimiento podrían ejecutarse en instalaciones brasileñas, evitando el traslado de los submarinos a Europa y disminuyendo significativamente los costos logísticos y operativos durante toda su vida útil, además de favorecer una mayor disponibilidad de las unidades.

El Humaitá S-41 durante sus primeras pruebas. Foto: Marinha do Brasil
Por el momento, el proceso de evaluación continúa abierto y sin una definición oficial. En 2024, la Argentina firmó una Carta de Intención con Francia para la adquisición de submarinos Scorpène construidos por Naval Group, mientras que Alemania presentó su oferta por el Tipo 209NG con respaldo estatal para facilitar su financiamiento. Sin embargo, a comienzos de 2026 el Gobierno argentino indicó que no existían avances concretos en las negociaciones, manteniendo ambas propuestas dentro del escenario de análisis. En ese contexto, la combinación entre la oferta francesa, la capacidad industrial desarrollada por Brasil y un eventual esquema de financiamiento respaldado por el Estado brasileño posiciona al eje franco-brasileño como uno de los factores de mayor relevancia en el futuro programa de recuperación de la capacidad submarina de la Armada Argentina.