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martes, 10 de agosto de 2021

Jorge Taiana, nuevo ministro de Defensa de Argentina


Tras una semana de espera, el presidente de la República, Argentina Alberto Fernández, ha nombrado al ex canciller y actual senador nacional Jorge Taiana como nuevo ministro de Defensa en sustitución de Agustín Rossi. Taiana, de 71 años de edad y habitual funcionario del estado, es de profesión sociólogo, habiéndose desempeñado en diferentes cargos públicos, entre los más relevantes  como  ministro de Relaciones Exteriores y Culto, siendo actualmente senador nacional por la Provincia de Buenos Aires por el partido oficial.

Durante la última semana se barajaron varios nombres para este puesto, entre ellos el del actual ministro de Seguridad Sabina Frederic, el presente embajador en Brasil Daniel Scioli y, Julián Domínguez ex presidente de la Cámara de Diputados. El primer mandatario le tomará juramento en la tarde de hoy, suponemos que asistirá como primer acto oficial a la ceremonia por el aniversario de la Fuerza Aérea Argentina el miércoles. (Source/Photo: Defensa.com)

viernes, 30 de julio de 2021

Agustín Rossi asegura que se enteró por televisión que debía renunciar como ministro de Defensa

“Estoy muy tranquilo con lo que he hecho”, señaló el todavía responsable de cartera de Defensa, que renovó sus críticas contra el gobernador provincial que se inscribió como candidato a senador suplente para las próximas elecciones. Agustín Rossi  comentó  su salida del Ministerio de Defensa  de la República Argentina y apuntó contra candidatos de su mismo partido.

sábado, 17 de julio de 2021

El Presidente de la Nación anuncia la firma de una nueva Directiva de Política de Defensa Nacional

En el día de la fecha, 16 de julio, tuvo lugar el encuentro el Encuentro de Camaradería de las Fuerzas Armadas. El evento estuvo encabezado por el Presidente de la Nación, Alberto Fernández, en su condición de Comandante en Jefe de las FF.AA., acompañado por el Ministro de Defensa, Ing. Agustín Rossi.

Participaron del evento los jefes del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas, general de División Juan Martín Paleo; del Ejército, general de División Agustín Humberto Cejas; de la Armada, vicealmirante Julio Horacio Guardia; y de la Fuerza Aérea, brigadier Mayor Xavier Julián Isaac.

En su mensaje a las Fuerzas Armadas, el Presidente destacó el accionar de los efectivos en el marco de las Operaciones Belgrano I y II, con que apoyar a las comunidades afectadas por la Pandemia COVID-19.

lunes, 26 de abril de 2021

Pronunciamiento de ex Altos Mandos de las Fuerzas Armadas del Perú contra las declaraciones del candidato a la presidencia Pedro Castillo

Los Generales de División, Vicealmirantes y Tenientes Generales que desempeñaron en su momento los cargos de Ministro de Defensa, Jefe del Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas y la Comandancia General del Ejército, Marina de Guerra y Fuerza Aérea del Perú emitieron un pronunciamiento rechazando las declaraciones públicas efectuadas por líderes y representantes del partido político Perú Libre, referidas a la actuación de las Fuerzas Armadas en el marco de las acciones que en cumplimiento del mandato constitucional y de las disposiciones emanadas de las autoridades políticas  le correspondieron  cumplir  para   derrotar  al terrorismo en defensa del país.
En el documento, dado a conocer la noche del viernes,  se indica que las acciones por la pacificación nacional, combatiendo la insania terrorista que “tanto daño, destrucción y muerte causó a nuestra patria, las Fuerzas Armadas al igual que la Policía Nacional desempeñaron sus funciones con el sacrificio de sus efectivos junto con autoridades locales, comités de autodefensa, rondas campesinas y peruanos de bien cumpliendo con su misión y no permitiendo que el país fuera tomado por el terror que ocasionó miles de pérdidas de valiosas vidas y décadas de retraso en el desarrollo del país. Estas acciones de las Fuerzas Armadas que no permitieron la toma del poder por la vía violenta para trastocar la sociedad y que hoy se presentan bajo una figura política, han merecido el reconocimiento de la sociedad peruana y es inaceptable que se pretenda cambiar la historia y menos aún que se les acuse irresponsablemente de la muerte de 30,000 peruanos. Aquellos casos aislados en que pudieron haber existido excesos, se encuentran judicializados y, en todo caso, serán los entes competentes quienes determinen las responsabilidades individuales que correspondan.

martes, 23 de marzo de 2021

Argentina promueve la creación de un subsistema de defensa regional

 Cooperación internacional

El ministro Rossi junto a agregados militares en Argentina. Foto: Ministerio de Defensa

El ministro de Defensa de Argentina, Agustín Rossi, se reunió con los agregados militares y de defensa acreditados en el país, en la Base Aérea de Morón. Durante el encuentro, Rossi reivindicó las políticas de cooperación internacional y afirmó que el país respalda "la creación de un subsistemas de defensa regional".

Además, el ministro afirmó que "Argentina tiene una política de defensa respetuosa de las políticas de defensa de todos los países del mundo".

"Claramente, no tenemos alineamiento con nadie, solamente con nuestra propia historia, con nuestros propios valores, con nuestra mirada”, añadió Rossi.

Respuesta a Reino Unido

 Por otro lado, Rossi reivindicó al Atlántico Sur como una zona de paz de América Latina. Esto se da en respuesta al informe filtrado por la prensa británica, elaborado por el área de Defensa y Política Exterior donde el primer ministro del Reino Unido, Boris Johnson, prometió defender con la fuerza la gestión británica sobre las Islas Malvinas y otros territorios insulares.

La cancillería argentina emitió un comunicado en el que sostiene: “El Reino Unido debe escuchar a la comunidad internacional que promueve el fin del colonialismo en el mundo y que en particular en el caso de las Islas Malvinas ha planteado, a través de la Resolución 2065 de Naciones Unidas, que el camino para la solución del diferendo por la soberanía es el diálogo bilateral”.

En la reunión estuvieron presentes el jefe de la Fuerza Aérea, Brigadier Mayor Xavier Julián Isaac; del Ejército, General de División Agustín Humberto Cejas; y el subjefe de Estado Mayor General de la Armada, Contralmirante Eduardo Traina.(Source/Photo: Infodefensa)

martes, 17 de diciembre de 2019

Gobierno definió cargo clave para manejar fondos de caja de previsión de militares

Hereda goteo de desfinanciación por política de corrección salarial inconclusa.
Gobierno definió cargo clave para manejar fondos de caja de previsión de militares
Foto: Archivo

El Instituto de Ayuda Financiera para el pago de retiros y pensiones militares (IAF) será conducido por el diputado (mandato cumplido) Guillermo Carmona. Abogado mendocino, integrante del Frente de Todos, Carmona llega a la presidencia del IAF para completar el equipo de colaboradores seleccionados por el ministro de Defensa Agustín Rossi. La presidencia del IAF estaba vacante desde mayo pasado porque su antecesor de Cambiemos, Fabián Rogel, había abandonado el puesto para competir por una banca en el senado de la provincia de Santa Fe que perdió a manos de su contrincante del Frente Creer, Juan Carlos Kloss.

Esta semana se llevará a cabo la ceremonia de puesta en funciones del flamante titular del IAF en la sede del organismo ubicado a metros del Teatro Colón. El Gobierno a través del Ministerio de Defensa tiene la responsabilidad de conducir el IAF, un ente autárquico. Designa un representante que ocupa la presidencia del directorio, por lo cual puede hacer valer su doble voto en las decisiones. El directorio se compone de un funcionario del Ministerio de Economía, otro de Trabajo y tres militares retirados, uno por fuerza. Con esa relación queda claro que el Gobierno tiene el control absoluto del destino de la caja de previsión de los uniformados. Tiene una Comisión Fiscalizadora integrada por un representante del Ministerio de Defensa y dos por la Sindicatura General de la Nación (Sigen).

Carmona llega a la conducción de la caja previsional de los uniformados con experiencia en la política de defensa, fue autor de la ley que creó la Comisión Bicameral Especial que investigó la tragedia del submarino ARA San Juan e integrante activo en todas las sesiones y también vicepresidente de la Comisión de Relaciones Exteriores de la Cámara baja por donde pasa el análisis y trámite parlamentario de maniobras militares con fuerzas extranjeras. El presidente designado tiene desafíos financieros derivados de la política salarial militar que Cambiemos dejó inconclusa. El tema también está entre los pendientes que recibió el secretario de Asuntos Militares, Sergio Rossi (no es primo hermano del ministro como se consignó por error en la edición del 13 de diciembre pasado).

Herencia

El Gobierno de Macri durante el período en Defensa del radical riojano Julio Martínez inició la tarea de corregir la liquidación del sueldo castrense agregando al haber en pequeños porcentajes los suplementos no remunerativos. Cambiemos nunca terminó de sanear el desaguisado que data de la gestión en Economía de Domingo Cavallo, inventor del procedimiento de pago en negro para aumentos salariales. El IAF tiene un goteo persistente de desfinanciación provocado justamente por esos emolumentos en negro que no son alcanzados para el descuento del 11% destinado al aporte previsional.

Dicen que la suma no es significativa, pero en tiempos de contracción fiscal como los que se avecinan hasta el centavo cuenta. La entidad de previsión de los uniformados fue creada por Ley Nº 22.919, tiene a su cargo tanto la recaudación de los aportes del personal militar en actividad como las contribuciones del Estado, para efectivizar el pago de los haberes de retiro y pensiones militares.

A diferencia de los sistemas jubilatorios, el retiro militar prevé que se siga descontando a los haberes de los retirados y pensionados. Los aportes a la caja previsional del IAF son vitalicios, surgen del personal en actividad (11%), de los retirados (11%) y de los pensionados (8%) hasta la extinción del beneficio. Esos aportes generan una masa de dinero que se destina al financiamiento de los pasivos, la entidad está facultada a otorgar préstamos hipotecarios para viviendas individuales y colectivas, también puede operar con títulos valores nacionales siempre que se haga a través de bancos oficiales. En la actualidad, el IAF pone alrededor del 56% de recursos generados por los aportes de personal en actividad, retirados y pensionados y el Tesoro (Anses) el 44 restante para hacer frente a los haberes de pasivos y pensionistas.

Otra cara del problema es que hay cientos de pleitos planteados por militares activos, quienes litigan por el “blanqueo” de esos suplementos en el haber, que al pasar a retiro arrastrarán la carga del contencioso a la caja del IAF. Además, el organismo de previsión tiene que hacer frente a innumerables reclamos de actualización de salarios de retirados y pensionados a medida que la Justicia de la Seguridad Social falla en su favor por las diferencias con sus pares en actividad.

Cuantificar y actualizar esa masa crítica será tarea de los entrantes al IAF. Esa distorsión salarial -aunque no impacta en el IAF-, se repite en el padrón de personal civil de inteligencia (PCI) de las tres fuerzas armadas. La corrección eliminando las sumas fijas e incorporándolas al haber nunca se aplicó al plantel de los civiles de inteligencia cuya remuneración está equiparada con una escala que arranca en el sueldo básico del coronel y equivalentes. Se trata de unos 980 agentes civiles, entre criptógrafos, informáticos, especialistas en comunicaciones, analistas y traductores que responden al profesor Roberto Román, designado en la Dirección Nacional de Inteligencia Estratégica Militar cuya oficina está en el piso 9 del edificio del IAF.

El número en juego para un eventual blanqueo no parece significativo a la luz de la cantidad de PCI en actividad. La presión para corregir de una vez los haberes tiene un antecedente de peso, el fallo de la Corte Suprema del 21 de mayo de 2019 que por unanimidad ordena incorporar a los sueldos del personal civil y militar de las Fuerzas Armadas las sumas no remunerativas al sostener que “deben considerarse bonificables”.(Source/Photo/Author: Edgardo Aguilera/Ambito.com)

lunes, 16 de diciembre de 2019

El Ministerio de Defensa recambia la cúpula militar y encara una reforma en las FF.AA (II)

El ministro de Defensa avanzará esta semana con el recambio de la cúpula militar (Gustavo Gavotti)

Agustín Rossi avanzará esta semana con el pase a retiro de oficiales y la renovación de la jerarquía; pone en marcha un plan para reforzar la industria militar nacional, revisará decretos de Macri y fija nuevas metas de estrategia militar

El ministro de Defensa avanzará esta semana con el recambio de la cúpula militar (Gustavo Gavotti)

El ministro de Defensa Agustín Rossi comenzará durante la semana con un recambio total de la cúpula de las Fuerzas Armadas, un plan de pase a retiro de más de una veintena de oficiales superiores de las tres fuerzas y avanzará en su programa de “reconversión militar” que contempla la eliminación del decreto que selló Mauricio Macri el año pasado de una nueva estrategia defensiva argentina.

“El recambio de la cúpula de las Fuerzas Armadas no será una purga ni nada que se le parezca. Se trata de una renovación natural por el cambio de gobierno que se debe vivir sin dramatismo en función de un esquema de promoción por méritos”, explicó a Infobae un allegado al ministro Rossi.

De Esta manera, el Ministerio de Defensa confirmó que esta semana empezará a poner en marcha el pase a retiro de más de una veintena de oficiales para hacer un recambio de la conducción de las Fuerzas Armadas que se ajustarán a la nueva administración nacional. En este sentido, Rossi impondrá un recambio en la jefatura del Estado Mayor Conjunto y un listado de oficiales de larga trayectoria que pasarán a retiro.

Por otra parte, el ministro de Defensa avanzará en un programa de “reconversión integral” de las Fuerzas Armadas que contempla un refuerzo presupuestario para equipamiento; el desarrollo de la industria militar nacional; la nulidad de la venta que FADEA había hecho en la gestión de Oscar Aguad de dos aviones Pampa a Guatemala; una revisión de las licitaciones en marcha; el mantenimiento de 712 efectivos del Ejército en la Frontera Norte para dar apoyo logístico a las fuerzas de seguridad y “presencia disuasiva” de los gendarmes en las fronteras para el combate contra el narcotráfico; la posible compra de un buque polar para la campaña Antártica y un blanqueo progresivo del salario no remunerativo de los militares.

El reequipamiento militar que espera hacer Rossi se sustentará con el proyecto de ley que se aprobó en Diputados y ahora espera su sanción en el Senado. En esa iniciativa se crea el Fondo Nacional para el equipamiento de las Fuerzas Armadas (Fondef) que establece un incremento de partidas con un porcentaje de los ingresos corrientes de cada presupuesto. Será de un 0.35% en 2020, un 0.5% en 2021, un 0.65% en 2022 y un 0.8% en 2023.

En este sentido, Rossi dijo ayer al diario Página 12 que “las Fuerzas Armadas tuvieron problemas presupuestarios muy graves porque incluso se llegó al racionamiento en las unidades que generó problemas de alimentación que han tenido como consecuencia del ajuste. El presupuesto para las Fuerzas Armadas para este año es el más bajo que tuvieron en la historia.

En términos generales veo que se priorizó el ajuste fiscal por encima de la política de defensa. Si crecemos en el mercado mejoramos la balanza comercial porque lo que no hace Fabricaciones Militares se termina importando. Pero además se genera puestos de trabajo, mejoramos la cadena de proveedores. Me parece que las tres patas que tiene la industria de la defensa que son las fábricas militares, los astilleros y la fábrica argentina de aviones hay que sumarle la alianza estratégica que tenemos que tener con Invap para el desarrollo de aquellos productos tecnológicos más avanzados”.

Es el esquema de “industria para la defensa nacional” que quiere imponer en adelante el nuevo jefe de las Fuerzas Armadas. Esto es: potenciar a FADEA, Tandanor y Fabricaciones Militares para darle impulso a la producción nacional. “Lo que se hizo bien hay que darle continuidad y lo que no se dará de baja”, explicó un funcionario del equipo de Rossi. Así, se espera avanzar con todo el proyecto que Tandanor llevaba adelante en los astilleros de fabricación militar, en la fabricación de aviones y reparaciones de FADEA y en la reconversión de Fabricaciones Militares.

El acuerdo que FADEA había sellado con Guatemala para la venta de dos aviones Pampa y que estaba viciado por irregularidades que se cometieron en el gobierno guatemalteco de Jumy Morales será desactivado dijeron en Defensa.

En tanto, el nuevo ministro de Defensa revisará el decreto que firmó Mauricio Macri para derogar el decreto 727/2006 de Néstor Kirchner que reglamentó la ley de defensa nacional y limitó el accionar de las Fuerzas Armadas frente a ataques de Estados extranjeros. Se trata de una redefinición del nuevo rol que Fernández quiere darle a los militares porque entiende que la normativa que estableció el gobierno actual contempla “muchos grises en materia legal” que, al entender del presidente electo y de Rossi, dejan a los uniformados en una línea muy delgada para hacer seguridad interior, algo que está prohibido en la Argentina.

La idea es que las Fuerzas Armadas tengan una mirada más regional e interactúen con la cooperación entre militares de Chile, Brasil, Uruguay, Bolivia, Colombia y Perú, entre otros países. La idea de Rossi es reflotar el proyecto de defensa de la UNASUR y avanzar en “una integración militar regional” dejando de lado por ahora los estrechos vínculos que había con Estados Unidos.

Respecto del aumento salarial y el blanqueo de los sueldos no remunerativos, el nuevo ministro ya adelantó en Defensa que habrá un inminente ajuste salarial en función al aumento que se dará en todas la administración pública y se buscará blanquear progresivamente el porcentaje salarial que hoy se paga como no remunerativo.(Source/Photo/Author: Martín Dinatale/Infobae .com)

viernes, 13 de diciembre de 2019

El Gobierno derogó una resolución que modificaba la estructura de las FFAA

 La había firmado Oscar Aguad pocos días antes del cambio de gestión. Con la publicación en el Boletín Oficial, se restableció la vigencia de las normativas dispuestas durante los mandatos de Cristina Kirchner.

Mediante la Resolución 1562/2019, que se publicó este viernes en el Boletín Oficial, el Gobierno derogó la normativa con la que Mauricio Macri había modificado la estructura orgánica de las Fuerzas Armadas. De esta manera, el documento firmado por el ministro de Defensa, Agustín Rossi, dio marcha atrás y repuso las normas relativas al asunto que habían sido instauradas durante los dos mandatos de Cristina Kirchner.

En su artículo 1°, determinó la derogación de de la Resolución 1531/2019, que Oscar Aguad rubricó pocos días antes del cambio de gestión. Y en el artículo 2°, restableció “la vigencia de las Resoluciones del Ministerio de Defensa Nº 1633 del 13 de diciembre de 2010, Nº 477 del 27 de mayo de 2013 y Nº 372 del 26 de abril de 2013”.

Entre los considerandos, se destacó que “el artículo 13 del Decreto Nº 727/06 establece que corresponde al Ministro de Defensa aprobar la readecuación de las estructuras orgánico-funcionales de las Fuerzas Armadas” y que resulta conveniente que el propio Ministerio “realice un estudio sistemático y pormenorizado de las estructuras orgánicas-funcionales de las Fuerzas Armadas, a los efectos de su adecuación a la nueva política de defensa”.

La resolución avalada por Aguad había introducido una serie de modificaciones en el organigrama, como por ejemplo colocar la inteligencia militar a cargo de los subjefes de cada fuerza. Por otra parte, cada fuerza pasó a tener un organismo dedicado a la ciberdefensa, que hasta ese momento sólo existía en el ámbito del Estado Mayor Conjunto.

Esas medidas significaron un paso más en la dirección de los cambios que ya había introducido el macrismo cuando modificó el decreto 727/2006, que reglamentó la Ley de Defensa durante la gestión de Néstor Kirchner. Las modificaciones impulsadas por el ex presidente ampliaron la intervención de las Fuerzas Armadas y las incluyó en temas como el terrorismo internacional, el narcotráfico, los ciberataques y la migración descontrolada.

“A partir del 10 de diciembre el nuevo gobierno revisará a fondo el decreto que firmó Mauricio Macri para derogar el decreto 727/2006 de Néstor Kirchner que reglamentó la ley de defensa nacional y limitó el accionar de las Fuerzas Armadas frente a ataques de Estados extranjeros”, le había asegurado a Infobae un allegado a Rossi, adelantando lo que finalmente se concretó con esta publicación en el Boletín Oficial.

Con respecto a las normas restablecidas, la Resolución 1633/2010, firmada por Nilda Garré, dictaminó: “Las modificaciones a las Estructuras Orgánico-Funcionales contenidas en Anexo II deberán ser dispuestas por Resolución Ministerial. Los Jefes de Estado Mayores Generales conservan la atribución de adecuar las unidades organizativas inferiores, informando previamente al Estado Mayor Conjunto y al Ministerio de Defensa del ejercicio de esta facultad”.

En sumatoria, las resoluciones 372/2013 y 477/2013 iban en la misma dirección. Por caso, esta última agregaba: “Los Jefes de los Estados Mayores Generales propondrán las adecuaciones de las unidades organizativas inferiores, las cuales, previo dictamen fundado del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas, de acuerdo a los criterios establecidos en el Plan de Capacidades Militares (PLANCAMIL), deberán ser elevados a estudio del señor Ministro de Defensa, para su aprobación”.

De esta forma, las tres normas volvieron a estar vigentes.(Source/Photo: Infobae.com)

miércoles, 11 de diciembre de 2019

El Gobierno apura los cambios en las cúpulas de las Fuerzas Armadas

Si bien en el ámbito militar se especula con una transición de mandos a partir de febrero, desde el entorno del ministro Agustín Rossi no comparten esa teoría.
El por entonces coronel López Blanco, cuando ejercía
el cargo de Jefe del Regimiento de Granaderos
( cerca del micrófono) 
Desde el entorno del nuevo ministro de Defensa, Agustín Rossi, se dieron señales concretas de celeridad para concretar los cambios de los altos mandos de las Fuerzas Armadas y de una rápida revisión de las cúpulas de las empresas que la cartera posee bajo su órbita.

Con las segura designación del General de Brigada Diego López Blanco como nuevo jefe del Estado Mayor General del Ejército a lo que se agrega el deseo ministerial de mantener una estricta paridad relativa en grado y antigüedad entre los tres jefes máximos de las fuerzas armadas, el tablero militar se sacudió. Es que López Blanco es un general relativamente moderno y su designación implica el pase a retiro de una importante cantidad de oficiales superiores del Ejército con mayor antigüedad.

De la misma forma, las fuentes ministeriales deslizaron a Infobae los nombres de los casi seguros jefes de la Armada y de la Fuerza Aérea, con la estricta aclaración de que si bien no están confirmados por el presidente Alberto Fernández, son los que guardan una correspondencia jerárquica con el ya confirmado nuevo jefe del Ejército.

López Blanco fue nada menos que el Jefe del Regimiento de Granaderos a Caballo hasta 2015 y en ese carácter fue el jefe de la custodia de Cristina Fernández de Kirchner en los últimos dos años de su mandato habiendo trabado una cordial relación de trabajo con la hoy Vicepresidenta en funciones.

Asimismo y en concordancia con los anuncios presidenciales en materia de inteligencia, Rossi tiene entre sus primeras medidas la ponderación del actual sistema de inteligencia estratégica militar (DINIEM) para lo cual es casi seguro que un ex funcionario del área durante su anterior gestión, volverá a ocupar la jefatura de la central de espionaje militar con la misión de reorganizarla en forma integral.

Las empresas de defensa

Jorge Arosa, actual Presidente de TANDANOR
Tandanor, FAdeA y Fabricaciones militares, son tres áreas de primordial importancia para la gestión entrante, en tal sentido la única funcionaria del gabinete de Rossi ya confirmada es la Secretaria de Producción para la Defensa, la aún diputada nacional Sandra Castro. Según pudo saber este medio, Castro elaborará en los próximos días un informe de gestión de los tres emprendimientos comerciales que se encuentran bajo la órbita de Defensa y no se descarta que - al menos en FAdea- dado los buenos resultados obtenidos en los últimos años, se pida la continuidad de sus actuales directivos.

Antonio Beltramone, Presidente de FAdeA
Para el Estado Mayor Conjunto, se prevé en las próximas horas una decisión del propio Alberto Fernández relativa a dejar en manos del Ejército la conducción del organismo, en virtud del mayor despliegue territorial que la fuerza de tierra tiene respecto a la marina o la aviación militar. Tradicionalmente le tocaría por rotación a la Armada ocupar el sillón , pero la idea de dejar el EMCO en manos del Ejército en forma permanente, entusiasma al entorno del nuevo ministro y de quien seguramente volverá a ocupar la Jefatura de Gabinete del ministerio, el agrimensor Sergio Rossi, primo hermano del nuevo ministro de defensa.(Source/Photo/Author: Fernando Morales/Infobae.com)

jueves, 5 de diciembre de 2019

La grieta latinoamericana

Una mirada con perspectiva histórica y global nos ayuda a entender la actual crisis de la región. Frente a semejante trastorno, se impone un acto de introspección para la política exterior de Argentina. Por Miguel Ángel Iribarne.

Latinoamérica es la región del mundo con mayor desigualdad socioeconómica. Es, también, la que registra mayor inestabilidad política, luego de África. La década pronta a concluir ha sido la de menor crecimiento del producto. Aspectos todos de un déficit más profundo aún: su impresionante fragmentación, que deja patente la incapacidad de sus élites para avanzar en el proyecto continental alentado desde Simón Bolívar a la Logia Lautaro, y que no ha pasado de un artilugio discursivo de gobiernos estatizantes cuando no un slogan agitado por la longa manus de potencias extrahemisféricas.

Esta incapacidad de la región para convertirse en un sujeto histórico –o, al menos, en un número reducido de actores de dimensión subregional– hace que su historia interna, particularmente en las últimas décadas, sea en gran medida el resultado de la proyección de grandes enfrentamientos globales. Esto es un hecho y nada permite suponer que tal esquema vaya a resultar trastornado en un lapso de tiempo próximo. Tratemos, pues, de entender los conflictos internos de los países latinoamericanos en la segunda mitad del siglo XX a la luz de la configuración del poder mundial en el período correspondiente.

El lapso iniciado tras el fin de la Segunda Guerra, como es sobradamente sabido,  consagró ”tendencialmente”, por así decirlo, una división de áreas de influencia entre las dos superpotencias. Y usamos tal adverbio con el fin de excluir la idea de una rígida delimitación por dos razones, a saber:

1. Porque el limes, es decir, la extensión del territorio, era claro solo en Europa, pero mucho más lábil en la periferia del mundo.

2. Porque la concepción estratégica de la URSS, de irrenunciable impronta ideológica, distinguía en el mundo (como lo hace el Islam) “zonas de paz”-las propias- y “zonas de guerra”- las aún no conquistadas y sujetas por ello a su acecho permanente.

Así, si bien era un sobreentendido que el continente americano pertenecía a la órbita de Washington –ratificando la más que secular Doctrina Monroe– Moscú nunca renunció a la posibilidad de utilizar los instrumentos de agresión no convencionales para adquirir dentro de aquél una cabeza de puente, primero, y para intentar luego una subversión del conjunto de sus estructuras. La meta inicial se consiguió en 1959 con Cuba; la empresa generalizada se abordó desde allí a través de la consigna guevarista de “crear, dos, tres, muchos Vietnam…”.

Si bien era un sobreentendido que el continente americano pertenecía a la órbita de Washington, Moscú nunca renunció a la posibilidad de utilizar los instrumentos de agresión no convencionales para adquirir dentro de aquél una cabeza de puente.

El marco formalizador de este gigantesco emprendimiento fue la OLAS (Organización Latinoamericana de Solidaridad) creada en 1967 en La Habana y que se correspondía con la OSPAAL, entidad en que se sumaban los países africanos y asiáticos.  Puede afirmarse que ningún acontecimiento político significativo ocurrido desde entonces hasta la caída de la URSS en 1991 dentro de los Estados latinoamericanos puede ser comprendido sin referencia al accionar de la OLAS. De tal matriz surgieron las decenas –quizás centenares- de miles de muertos en combate o en episodios terroristas, las guerras civiles y las dictaduras que poblaron la escena regional durante las décadas de los ’60 y los ’70, todo ello como proyección sobre nuestro territorio continental e insular del megaconflicto eufemísticamente denominado “Guerra Fría”.

Bien entrados los ’80, el declive de la URSS se manifestó particularmente en la disminución de su capacidad de intervención global. Los gobiernos crepusculares de Andropov, Chernenko y Gorbachov revelaron la pérdida de iniciativa estratégica experimentada por el Kremlin, hasta que el sistema mismo implosionó en 1991. No es casual que esos años se correspondan, en líneas generales, con la fase final de  lo que Huntington llamó “la tercera ola democratizadora”. Así, el languidecimiento y ulterior conclusión de la Guerra Fría  explica –y acompaña- el fin de los regímenes militares en Argentina (1983), Brasil (1985), Uruguay ( 1985), Chile (1990), etc.

Durante casi las dos décadas posteriores, la configuración del escenario mundial puede resumirse en la unipolaridad norteamericana, tanto en su fase de openness clintoniana como en la de la “guerra contra el terrorismo” en tiempos de Bush, ya que esta última no llega a constituir un verdadero reto estratégico que amenace alterar la distribución del poder mundial. Por ende, las condiciones externas para una relativa estabilidad en la región subsistieron.

Bolivia es uno de los países que se encuentra en crisis en la región. Foto: Archivo DEF.

En los últimos diez años, en cambio, puede percibirse el perfilamiento de un nuevo estado de cosas. El mismo se expresa, por ejemplo, en la emergencia de Rusia como actor político ultrarregional a partir de su intervención en Siria, en los efectos anarquizantes de la llamada “primavera árabe”, en la afirmación de tendencias nacionalistas en EEUU, India, Japón, Turquía  y diversos países europeos y en el empeño decisivo de China en una competencia enorme con Washington que sobrepasa totalmente los límites de la guerra comercial para revelarse como un  gigantesco conflicto geoestratégico en torno de la supremacía tecnológica global.

No deberíamos engañarnos: por más que el discurso legitimador de los actuales jugadores se funde en la multipolaridad, estamos más cerca de una nueva bipolaridad. La pulseada entre la Casa Blanca y Beijing se cierne sobre el panorama mundial de las décadas inmediatas con la misma capacidad de propagarse invasivamente y convertir a los terceros en apéndices o proxies que caracterizó el tiempo de la Guerra Fría.  Es ello lo que explica que, en el marco de la región, la coexistencia inestable entre gobiernos de distinta matriz ideológica –perceptible aun hasta hace algunos años- haya cedido plazo a la conformación de verdaderos bloques de Estados, como el Grupo de Lima, que, a su vez, no solo interactúan hostilmente con otros análogos, sino también con agrupaciones transestatales. Entre estas, algunas de vocación permanente, como el ya conocido Foro de San Pablo y otras de índole coyuntural, como el flamante Grupo de Puebla.

No deberíamos engañarnos: por más que el discurso legitimador de los actuales jugadores se funde en la multipolaridad, estamos más cerca de una nueva bipolaridad entre la Casa Blanca y Beijing.

Frente a semejante trastorno de la situación regional, se impone un acto de introspección. La Argentina no es solo un “defaulteador serial”, como ha sido señalado autorizadamente. Es, también, en política internacional, un “despistado serial”. Durante la Segunda Guerra Mundial se obstinó en mantener la neutralidad cuando la suerte de las armas ya estaba echada. Apostó a la opción británica –contra el juicio de personalidades como Pinedo– cuando aquella ya había entrado en la curva declinante. Creyó en la “reciprocidad” norteamericana sobre Malvinas en función de nuestros precedentes servicios en Centroamérica. Recurrió a Fidel Castro cuando la posición militar en las islas se volvió insostenible. Con Alfonsín intentó refugiarse en el compadrazgo socialdemócrata cuando diplomática y económicamente carecía de respaldos internacionales en los países que efectivamente decidían. Hoy nuestros intereses concretos, tanto económicos como estratégicos, exigen que nos entendamos con los EE. UU. y Brasil.  No sea que volvamos a confundirnos.(Source/Photo: Defonline)

lunes, 2 de diciembre de 2019

Los planes de Alberto Fernández para las Fuerzas Armadas

Agustín Rossi se reunió con Alberto Fernández en las oficinas de Puerto Madero para delinear el plan para las Fuerzas Armadas (Franco Fafasuli) 

El presidente electo ya empezó a diagramar con el futuro ministro de Defensa Agustín Rossi lo que será el nuevo rol de los militares; reequipamiento militar con industria local y ciberdefensa

Redefinir el rol actual de las Fuerzas Armadas para darle “mayor empoderamiento en la sociedad civil”, reequipar en armas y vehículos las tres fuerzas, enfocar la defensa en el plano regional para despegarse del alineamiento con Estados Unidos y revisar los “grises en materia legal” que hoy creen que tienen los militares.

Cada una de estas ideas cristalizan la propuesta global de un plan para las Fuerzas Armadas de la Argentina que acordó Alberto Fernández con quien será su ministro de Defensa, Agustín Rossi.

“A partir del 10 de diciembre el nuevo gobierno revisará a fondo el decreto que firmó Mauricio Macri para derogar el decreto 727/2006 de Néstor Kirchner que reglamentó la ley de defensa nacional y limitó el accionar de las Fuerzas Armadas frente a ataques de Estados extranjeros”, expresó a Infobae un allegado a Rossi.

Se trata de una redefinición del nuevo rol que Fernández quiere darle a los militares porque entiende que la normativa que estableció el gobierno actual contempla “muchos grises en materia legal” que, al entender del presidente electo y de Rossi, dejan a los uniformados en una línea muy delgada para hacer seguridad interior, algo que está prohibido en la Argentina.

El día después de las elecciones de octubre Fernández lo llamó a Rossi y le pidió que se sume a su gobierno como ministro de Defensa. Según pudo reconstruir Infobae, en un primer momento el actual jefe de la bancada peronista en Diputados le dijo que debía pensarlo. Antes de eso había deslizado a algunos diputados amigos que “ni loco iría a un Ministerio que no tiene ni plata para comprar tres balas”, como dijo a uno de sus hombres de confianza en la Cámara baja.

Pero con la posibilidad concreta de volver a Defensa y la insistencia del presidente electo, Rossi empezó a trabajar arduamente para dar con el proyecto de ley que se aprobó en Diputados y ahora espera su sanción en el Senado. En esa iniciativa se crea el Fondo Nacional para el equipamiento de las Fuerzas Armadas (Fondef) que establece un incremento de partidas con un porcentaje de los ingresos corrientes de cada presupuesto. Será de un 0.35% en 2020, un 0.5% en 2021, un 0.65% en 2022 y un 0.8% en 2023.

Las cuentas indican que lo recaudado por ese fondo implicaría una suma superior a los $15.000 millones para 2020, lo que generaría un fuerte impacto en la economía de los militares destinado a reequipamiento. Bajo este manto de protección es que Rossi se animó a dar el paso adelante y encarar un nuevo desafío desde la cúpula del Edificio Libertador.

Rossi se convenció de volver a Defensa con un plan elaborado en plena coincidencia con el presidente electo. Luego se definió el acuerdo para que el jefe de la bancada de Diputados sea Máximo Kirchner, una decisión que Sergio Massa avaló desde el primer momento.

Según pudo saber Infobae, en un documento que le acercó el martes pasado Rossi al presidente electo en las oficinas de Puerto Madero figuran las bases centrales del plan para el futuro inmediato de las Fuerzas Armadas, que prevé los siguientes ejes temáticos:

Alineamiento regional. En función de la situación de violencia que se está dando en América Latina con una fuerte presencia de las Fuerzas Armadas en la política, el presidente electo cree que se debe “darle más poder civil” al sector castrense. Esto implicaría, por un lado, apoyarse en la estrategia política del Poder Ejecutivo, tener una fuerte presencia de los militares para ayudar ante situaciones de emergencia o catástrofes naturales y darle un fuerte contexto de integración regional a las Fuerzas Armadas.

Es decir, en los planes de Rossi y Fernández se buscará tener una mayor cooperación con las Fuerzas Armadas de América Latina y cierto alejamiento de la estrategia militar que fijó Macri con el Comando Sur de los Estados Unidos.

Algo de esto deslizó el diputado Rossi en el debate que se dio en la Cámara baja sobre la situación de Evo Morales, cuando dijo sin retaceos: “Las políticas que los Estados Unidos tienen para América del Sur las vemos claramente en las declaraciones del presidente Trump al apoyar el golpe de Estado en Bolivia”.

Como contrapartida, el futuro ministro de Defensa cree que hace falta una mayor relación con las Fuerzas Armadas de Chile, Paraguay, Uruguay, México e incluso desde el plano institucional con los militares de Brasil, a pesar de las diferencias ideológicas que existen entre Alberto Fernández y la política de Jair Bolsonaro.

En esta misma línea de acción, Rossi no descartó en la última sesión de Diputados recrear la Escuela Suramericana de Defensa que la ex ministra de Defensa Nilda Garré estableció en Quito, para lograr "una doctrina de defensa autónoma de todos los países de América del Sur, en contraposición con el Colegio de las Américas”, dijo.

Reequipamiento militar. En los días previos al debate del proyecto del Fondos para la Defensa, el diputado Rossi comentó a un grupo de legisladores de su bancada que “reequipar a las Fuerzas Armadas sería dar un fuerte respaldo a la industria nacional y no comprar todo de afuera”. Se refería indirectamente a los proyectos del actual ministro Oscar Aguad por la compra de aviones a Estados Unidos o Corea del Sur.

En este sentido, los planes de la nueva estructura de Defensa buscarán reforzar la industria militar nacional para el reequipamiento de armamentos a través de Fabricaciones Militares (FM), FADEA para la fabricación “en serie y no esporádica” de los aviones Pampa III para la Fuerza Aérea, revitalizar un acuerdo con INVAP para la fabricación de aviones no tripulados para la defensa y revisar en Tandanor de las posibilidades técnicas de reparar el submarino ARA Santa Cruz.

También se contempla la construcción por parte de Tandanor de un buque polar para acompañar al rompehielos Irizar en la campaña Antártica. Aguad tenía prevista una licitación en puerta para comprar a Estados Unidos o un país europeo un buque polar.

La intención del nuevo gobierno es que FADEA produzca en forma permanente los aviones PAMPA

Revisión del decreto de Macri. El viernes pasado en el acto de egreso en el Colegio Militar el presidente Macri dijo que su valor agregado para las Fuerzas Armadas fue haber puesto en valor su tarea de todos los días “sin prejuicios y sin estigmas”. Sin embargo, Fernández y Rossi creen todo lo contrario: entienden que con la derogación del decreto de Garré y la puesta en marcha de un nuevo decreto que desarrolló un plan nacional para la defensa se “pisó una zona gris donde los militares pueden hacer inteligencia interior”.

Allegados a Rossi explicaron que esto sería el caso del accionar de los soldados del Ejército que distribuyó Aguad a lo largo de la Frontera Norte para dar apoyo logístico a las fuerzas de seguridad en el combate contra el narcotráfico. “El Ejército no está para hacer tareas de inteligencia y combatir el narcotráfico”, habría dicho Rossi en su diálogo con el presidente electo.

Así, se revisará el decreto de Macri y en lo inmediato habrá un repliegue de todos los soldados apostados en la Frontera Norte. La idea es que el ejército pueda hacer más tareas de ayuda humanitaria, atención en la emergencia y rescate ante catástrofes naturales.

Ciberdefensa. Cuando se reunió esta semana con el presidente electo, el futuro ministro de Defensa recibió el mandato expreso de Fernández de dar “un salto cualitativo importante” en materia de organización de un Centro de Ciberdefensa. Algo de esto había empezado a realizar Rossi antes de dejar el Ministerio de Defensa hace cuatro años atrás. Ahora quiere retomar esta idea y crear un centro de Ciberdefensa mucho más ambicioso que el que pretendía desarrollar Macri. “Los ataques cibernéticos y la defensa de la información sensible serán la nueva guerra que viene”, se lo escuchó a Rossi en los últimos días al reforzar esta idea.

Refuerzo salarial. Si bien en lo inmediato ni el presidente electo ni Rossi creen que habrá fondos necesario para nuevos aumentos en las Fuerzas Armadas se buscará trabajar en función de un plan para otorgar aumentos salariales futuros equiparables porcentualmente al de las fuerzas de seguridad. Es que en los últimos años la Gendarmería, Prefectura o la Policía Federal recibieron aumentos mayores que los de las Fuerzas Armadas. También se contempla que los aumentos suplementarios que se otorguen en el futuro sean remunerativos.

Rossi no tiene previsto ningún tipo de transición con Aguad y llegará el 10 de diciembre con idea de desterrar por completo a la actual cúpula del Estado Mayor Conjunto, liderada por el teniente general Bari del Valle Sosa; el titular del Ejército, teniente general Claudio Pascualini; de la Armada almirante José Luis Villán y de la Fuerza Aérea, brigadier general Enrique Amreir.

También está en los planes de Fernández para las Fuerzas Armadas que se vienen dar un mayor nivel de apoyatura a las campañas Antárticas en conjunto con Chile. Reforzar las misiones de paz y en el caso de la causa de reclamo de soberanía de las islas Malvinas delegar por completo ese tema en la Cancillería.(Source/Photo/Author: Martín Dinatale/Infobae.com)

miércoles, 27 de noviembre de 2019

Argentina pone sobre la mesa los desafíos de la Defensa Nacional en la próxima década

Cámara de Diputados

Seminario Los desafíos de la Defensa Nacional para la próxima década Foto: InfoDefensa

La presidenta y el vicepresidente de la Comisión de Defensa Nacional de la Cámara de Diputados de la Nación, Nilda Garré y Carlos Fernández respectivamente, convocaron el seminario Los desafíos de la Defensa Nacional para la próxima década.
Un primer panel, titulado El Sistema de Defensa Nacional frente a los desafíos internacionales, estaba integrado por Rosendo Fraga, Juan Gabriel Tokatlian, Lourdes Puente y Ernesto López. Rosendo Fraga destacó la importancia de la proyección de la soberanía, especialmente sobre el espacio, el ciberespacio, el lecho marino y Antártida, comparando a las grandes potencias con las naciones europeas del siglo XV en su afán de avanzar sobre los espacios vacíos.
Esta situación provoca el resurgimiento del tema Malvinas y su importancia geopolítica. A lo dicho por Rosendo Fraga, Lourdes Puente agregó la importancia de la necesidad de construir capacidades para participar de las mesas de negociación.
Por su parte, Tokatlian advirtió sobre la situación que enfrentará la Argentina en el corto y mediano plazo, caracterizada por una alta volatilidad internacional, donde se enfrentarán Estado Unidos y China y llevarán a la Argentina a una doble dependencia en la que el país no puede seguir careciendo de una gran estrategia y de un nexo entre diplomacia y defensa.
Según él, habrá una gran inestabilidad regional, donde se profundizarán las cuestiones intra e interestatales, con la cuestión militar volviendo a la región, la incidencia de los militares en asuntos de orden público en el sostenimiento de gobiernos va a ir creciendo; apareciendo la necesidad de retomar el debate del control civil de las Fuerzas Armadas. Y una percepción de vulnerabilidad geopolítica vecinal, situación análoga con el contexto regional del 73 y del 83, caracterizado por presiones externas y división interna.
Modernización de equipamiento


Un segundo panel, titulado La transformación del Sistema de Defensa. Diagnóstico, ejes y propuestas, estaba conformado por Jerónimo Morales Rins, Juan López Chorne, Mariano Bartolomé, y Luciano Anzelini. Este panel destacó las necesidades que enfrenta el Sistema de Defensa Nacional.
Mariano Bartolomé habló sobre la importancia de poseer una política de estado en materia de Defensa, llevar a cabo un control efectivo de los espacios soberanos, como son la frontera y el espacio marítimo; realizar reequipamiento serio de las fuerzas, lo que no se lleva a cabo desde los años 80, estandarizando y homogeneizando sistemas de armas para simplificar y bajar costos de la logística; y analizar la estructura de proveedores, que pasados más de 30 años se sigue sufriendo la cuestión del veto británico que acota nuestro margen de maniobra y nuestra capacidad de toma de decisiones.
Además, enfatizó la necesidad de poseer unas Fuerzas Armadas más grandes de los que son ahora, donde hay elementos incompletos, y replantear el despliegue en tiempos de paz. Estas fuerzas deben estar capacitadas y adiestradas en la participación en operaciones de paz, donde se destaque la interoperabilidad y la conjuntes.
Alternativas a las impugnaciones británicas


Una vez finalizados los paneles tomó la palabra el diputado del PRO Carlos Gastón Roma, quien dio una reflexión personal sobre la situación de la defensa: “Estamos rodeados de una hipocresía y una falta de patriotismo que nos ha llevado a esta situación en la Defensa. Tenemos gente que realmente no quiere a este país, porque a veces toma decisiones contrarias a los intereses nacionales”.
Y agregó: “Tenemos grandes problemas, pero hemos tenido grandes oportunidades. Tenemos muchos militares formados con una visión de poco patriotismo. No podemos comprarle sistema de armas a aliados de la OTAN que después no nos venden ni siquiera un tornillo porque nos impugna Inglaterra. Si no les gustan las armas rusas vayan con otro proveedor, pero no caigamos en situaciones que nos han llevado a perjudicarnos en momentos sensibles como fue en la Guerra de Malvinas. Necesitamos unas Fuerzas Armadas poderosas, letales, que nos permitan pararnos de otra forma ante el mundo”.
Disuasión y cooperación 
Terminado el seminario Infodefensa.com dialogó con el diputado Carlos Fernández, quien dijo que la política de Defensa debe tener dos aspectos, la disuasión y la cooperación; y no se debe caer en la ingenuidad de que el sistema de relaciones internacionales es el paraguas que resuelve todos los inconvenientes en materia de defesa que puede tener una nación que pretende ser independiente, tener autodeterminación y defender los recursos estratégicos de los cuales depende su futuro.
“Hay que construir una política de estado más allá de los eventuales gobiernos. Es absolutamente imprescindible que avancemos en una reestructuración a fondo del instrumento militar porque de lo contrario llega un momento en que se pierden capacidades básicas que hacen a un elemento central que es la posibilidad de disuasión”, finalizó.
Fondo Nacional para la Defensa (Fondef)


La cámara de diputados otorgó el 20 de noviembre media sanción a la ley que establece la creación de un Fondo Nacional para la Defensa. Fondo destinado a financiar el proceso de reequipamiento de las Fuerzas Armadas.
El Fondef será conformado en el 2020 por el 0,35% del total de los ingresos corrientes previstos en el presupuesto anual consolidado para el sector público nacional, el número se incrementará un 0,15% anualmente hasta alcanzarse un 0,8% en 2023. Este aporte es independiente de los recursos que sean asignados al Ministerio de Defensa y a las Fuerzas Armadas en el presupuesto nacional.(Source/Photo/Author: Gonzalo Mary/Infodefensa)

lunes, 25 de noviembre de 2019

Reforzarán la restricción a las FF.AA. para actuar en seguridad interior

Agustín Rossi 
La política que espera desplegar el gobierno de Alberto Fernández en materia de defensa ya tiene dos premisas definidas: más recursos para el equipamiento militar, a partir de los $14.000 millones que se obtendrían en 2020 con el Fondo Nacional de la Defensa, y la idea de volver a limitar la posibilidad de que las Fuerzas Armadas puedan intervenir ante agresiones extranjeras y actuar en seguridad interior.

Según pudo saber LA NACION, en ambas líneas vienen trabajando cerca del diputado nacional Agustín Rossi, quien -como todo parece indicar- dejará la presidencia del bloque del Frente para la Victoria para volver a ser ministro de Defensa, función que desempeñó en los últimos dos años y medio del gobierno de Cristina Kirchner.

En momentos en que varios países de la región atraviesan situaciones de tensión, en el Frente de Todos perciben la política militar como un instrumento sensible. A esa visión apunta la intención de reflotar el decreto 727/2006, promulgado por Néstor Kirchner y derogado por Mauricio Macri en 2018, como parte de la reglamentación de la ley de defensa nacional.

"Nuestro espacio político mantiene la postura de absoluto desacuerdo con que las Fuerzas Armadas trabajen y tengan injerencia en seguridad interior. Seguramente se va a rever el decreto de Macri", confió una fuente del Frente de Todos.

Con el decreto 727/2006, Kirchner reglamentó la ley de defensa nacional y estableció que las Fuerzas Armadas "serán empleadas ante agresiones de origen externo perpetradas por fuerzas armadas pertenecientes a otros Estados". Dejaba de lado, así, otras opciones, como posibles agresiones de organizaciones terroristas o nuevas amenazas.

Macri, en cambio, dictó el decreto 683/2018, que dispuso emplear a los militares "ante agresiones externas contra la soberanía, la integridad territorial o la independencia política, o ante cualquier otra forma de agresión externa incompatible con la Carta de las Naciones Unidas".

Más allá de acompañar esta marcha atrás en la directiva militar, Rossi ya transmitió a sus colaboradores que en el caso de ser designado ministro no llegará con preconceptos.

Respecto del plan de inversiones que permitirá el fondo que impulsó el propio Rossi en el Congreso -y cuya creación debe pasar aún el trámite legislativo en el Senado-, la idea es monitorear hasta dónde se avanzó en los últimos cuatro años y en qué instancia se encuentran las gestiones para incorporar los patrulleros oceánicos negociados con Francia, los aviones Super Étendard que se compraron para la Armada -sospechan que no comenzaron a usarse por dificultades para reemplazar y poner a punto los asientos eyectores - y el estado de los aviones Texan, los Pucará -ya desprogramados- y los Hércules C 130 de la Fuerza Aérea.

Por el momento, transición no hay. En el despacho del todavía jefe de bloque kirchnerista explican que aún no fue designado, por lo que no tomó contacto con el ministro Oscar Aguad.

Así y todo, se esfuerzan por transmitir que no deben esperarse grandes purgas en la conducción de las Fuerzas Armadas. "En todas ellas se va produciendo un recambio natural. No hay influencias de [César] Milani, ni de otros exjefes militares", indicaron fuentes del peronismo que conocen el área de Defensa.

"Lo que está bien seguirá adelante. Lo que no se revisará", anticiparon a LA NACION cerca de Rossi.

En cuanto al plan de reestructuración que anunció Aguad y que podría derivar en el cierre o fusión de unidades militares, cerca del exministro que volvería a Defensa ya transmitieron una posición. "Entendemos que hay que racionalizar recursos, pero nuestra mirada apunta al desarrollo de la defensa. No va a estar definida o condicionada por el ajuste", prometen.

Las expectativas salariales de la comunidad militar, sin embargo, quedarán sujetas a la situación económica general. Difícilmente se esperen medidas inmediatas para revertir el retraso de los haberes militares respecto de las remuneraciones de las fuerzas de seguridad.

Una de las claves que Rossi ya conversó con Fernández es "volver a potenciar la alianza con el Invap, para desarrollar una capacidad científica y tecnológica en beneficio de las Fuerzas Armadas". En su gestión anterior se avanzó en un acuerdo para la construcción de drones para uso militar en vigilancia marítima y zonas de frontera. "La idea es profundizarlo", se explicó.

La mirada regional

La postura del Frente de Todos para el área de Defensa contempla un decidido alineamiento con los países de la región, más que un acercamiento al gobierno de Donald Trump. A quien finalmente ocupe el Ministerio de Defensa no lo desvelará profundizar lazos con el Comando Sur, el organismo de las Fuerzas Armadas de EE.UU. que vela por la seguridad de su país en nuestro hemisferio.

En contraste con esa mirada, Aguad recibió en junio de este año al jefe del Comando Sur, almirante Craig Faller, a lo que se sumó la reunión que Macri mantuvo con el jefe del Pentágono, James Mattis, en agosto de 2018.

"Nosotros privilegiamos la relación con los países de la Unasur", recordaron a LA NACION cerca de Rossi, al aclarar que eso no implica tratos diferenciales según la ideología de los gobiernos.

La conducción del área de Defensa, sin embargo, tendrá claro el posicionamiento de Alberto Fernández sobre los conflictos que aún conmueven a la región. "Las Fuerzas Armadas tuvieron un rol de participación política que acá en la Argentina, afortunadamente, no tienen", se explicó.

Pero trabajan convencidos de que "un militar de alto rango le dio la estocada final a Evo Morales" y de que las Fuerzas Armadas gravitaron en la crisis en Perú, sin dejar de observar "el rol que cumplen los militares" en el gobierno de Jair Bolsonaro, en Brasil.(Source/Photo/Author: Mariano De Vedia/La Nación)

El preocupante mensaje estratégico del FONDEF

Con inusitada celeridad la Cámara de Diputados dio el miércoles 20 de noviembre media sanción al proyecto de ley que propicia la creación del Fondo Nacional de la Defensa (FONDEF) con el propósito de financiar un proceso de reequipamiento de las Fuerzas Armadas.

Así se prevé la afectación de una escala de montos que van desde el 0,35 % al 0,80 % de los ingresos corrientes del presupuesto anual consolidado en cuatro años y a mantenerse, para la recuperación, modernización y/o incorporación de material acorde con algunas previsiones de la Ley N° 24.498 de Reestructuración de las Fuerzas Armadas de hace más de 20 años.

El día miércoles 21 pasado se prestó para que en el marco del Seminario “Los desafíos de la Defensa Nacional para la próxima década” organizado por la Comisión de Defensa Nacional de la Honorable Cámara de Diputados de la Nación, prestigiosos académicos se refirieran entre otras cosas, al contenido, propósito y significado del mencionado proyecto.

Vale resaltar que en todos los casos, se escucharon opiniones favorables hacia estas previsiones para el reequipamiento de las Fuerzas Armadas teniendo en cuenta especialmente la situación inédita del desmantelamiento casi completo del parque militar argentino. Algo es más que nada y siempre sería bienvenido teniendo especialmente en cuenta la delicada situación económica actual, pareciera ser la interpretación mayoritaria de los promotores y sus adeptos. “Es lo que hay” dirían otros.

Ya en el año 2010 el Libro Blanco de la Defensa Nacional de la República Argentina propiciaba un presupuesto del 1,5 % del Producto Bruto Interno, cuando desde 2006 se acarreaban con firmeza, presupuestos y devengados en la Defensa Argentina menores al 1% del PBI.

A pesar de lo mencionado, muy lamentablemente el presupuesto de la jurisdicción Defensa continuó siendo consistentemente menor al 1 % del PBI hasta nuestros días con aproximadamente el 0,8 %.

Es importante aclarar que la “función Defensa” del clasificador económico nacional, es decir, aquella parte que se identifica más específicamente con el esfuerzo medido en presupuesto para el Instrumento Militar, apenas alcanza el 0,4 % del PBI.

Vale aquí comparar nuestras decisiones con los actuales gastos sudamericanos en Defensa del 1,6 % del PBI, el objetivo del 2 % de los países de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) y el promedio mundial en Defensa que ronda el 2,2 % del PBI (Ref. Nueva Mayoría).

Huelgan las palabras para verificar las diferencias entre el 0,8% argentino con el 1,6 %, 2 % y 2,2 % referenciados. Las proporciones están directamente relacionadas con el esfuerzo que cada país dispone para cumplir la función Defensa, que es una responsabilidad esencial del Estado Nacional consistente en disponer de un sistema de seguridad que en síntesis proteja los intereses nacionales de agresiones externas, contribuya a la seguridad interior y apoye a la política exterior. Constituye la capacidad para decir “no”. La Defensa es la capacidad de disuadir y la de limitar la escalada de quien no quiera cooperar en búsqueda de lo que no quiera resignar a costa del otro. La Defensa es capacidad de negociación. Para los economistas que se resisten a disponer fondos para la Defensa, ésta es un factor mensurado que disminuye el riesgo país.

Ya nadie desconoce en la Argentina y en el exterior el descalabro de la Defensa Nacional. Hay repetidos y drásticos informes detallados elaborados en el ámbito militar al Ministerio de Defensa. En el año 2018 el fiscal Di Lello investigó la situación de la Defensa a instancias de la previsible desgracia ocurrida al Submarino ARA “SAN JUAN” a fines del 2017. “After a significant period of decline, Argentina has ceased to be a capable military force” mencionaba una reconocida publicación de Defensa británica en 2018.

Frente a todo eso, no reaccionamos más que con migajas.

El proyecto de ley tan solo prevé un presupuesto dedicado a equipamiento que recién al cabo del cuarto año llegaría a un 0,2 % del PBI, sin asegurar que frente al 0,8 % del PBI actual se supere en algún momento de los próximos años el inequívocamente inservible presupuesto del 1 % del PBI.

La preocupación por la Defensa de los decisores y los que entienden en el proyecto es tan escasa que no se contempla mejorar el mantenimiento del material existente, incrementar el adiestramiento para incentivar al personal y generar alguna capacidad, conservar la infraestructura y asegurar los servicios indispensables para un mínimo funcionamiento de las Fuerzas Armadas. Al menos, un presupuesto que sirva para justificar hoy su existencia y finalidad principal, como para decir “hagamos algo con lo que tenemos”. Hasta pareciera no haber planes en vigor o en ejecución. Ya no se alude siquiera a la aspiración del 1,5 % del PBI que se consideraba necesario en el 2010.

En síntesis, me pregunto ¿cómo es posible ver con optimismo un proyecto de ley que con el esfuerzo actual del 0,8 % del PBI no asegura superar el 1 % del PBI al cabo de 4 años?

Frente a toda la información disponible, ¿cómo convalidar la parálisis actual por cuatro años o más?

¿Cómo poder aprobar un mensaje estratégico a la comunidad internacional y a los ciudadanos argentinos de incapacidad material y actitudinal que consolida la firme idea de un verdadero desinterés por la Defensa?

En esta situación es altamente probable y previsible que los ciudadanos argentinos y los habitantes de la República Argentina lamentemos nuevamente en el futuro cercano la desatención dada a la Defensa Nacional.

Es tan grave la situación que solo una drástica decisión gubernamental del Poder Ejecutivo en consonancia con el Poder Legislativo podría iniciar la recuperación de las capacidades necesarias para afrontar la protección presente y futura de los intereses nacionales.

Es indispensable llevar a dimensiones razonables el presupuesto asignado a la función Defensa y la jurisdicción Ministerio de Defensa en términos de porcentaje del PBI, así como esa magnitud es tenida en cuenta en el ámbito regional e internacional. Especialmente, frente a la alta incertidumbre de la presente situación y la puja por el poder mundial.

Ante la gravedad de la situación, solo esa decisión sería el signo necesario para transmitir un cambio que llegue a los responsables del gobierno, a todos los ciudadanos, a la propia organización de Defensa, y muy especialmente, a todos los demás actores que constituyen una amenaza a los intereses de la República Argentina, al que ya es su agresor porque usurpa 2.600.000 km2 de jurisdicciones insulares y marítimas circundantes, y a quienes observan las acciones argentinas para decidir su apoyo o ignorancia.(Source/Photo/Author: Eduardo L. Ganeau/Zona Militar)

jueves, 21 de noviembre de 2019

Diputados aprobó el proyecto de Agustín Rossi para reequipar las FF.AA.(II)


El proyecto propone disponer el 0,35% del presupuesto del 2020 hasta llegar al 0,8% en 2023, para la renovación, reequipamiento, promoción y desarrollo del sector militar

El proyecto para crear el Fondo Nacional de la Defensa (FONDEF) elaborado en conjunto por el diputado nacional Agustín Rossi y el futuro presidente Alberto Fernández obtuvo media sanción en la Cámara Baja.

«Estamos muy contentos por la media sanción para crear el FONDEF, proyecto que estuve trabajando con el presidente electo Alberto Fernández», comentó Rossi al referirse a la iniciativa votada en la noche del miércoles en la Cámara de Diputados que propone financiar el proceso de reequipamiento de las Fuerzas Armadas y así revertir la curva de desinversión en el área.

«Lo que estamos haciendo es darle las herramientas al Gobierno entrante para poder reequipar las Fuerzas Armadas», explicó el Jefe de Bloque de Diputados y Diputadas FPV PJ, al tiempo que analizó: «Los mayores descubrimientos científicos y tecnológicos en los últimos años han nacido de la industria de Defensa. La Argentina tiene una gran oportunidad para desarrollar este sector y para desarrollar todo un sistema científico tecnológico que pueda aportar en ese sentido».

Los recursos del FONDEF serán afectados específicamente a la recuperación, modernización y/o incorporación de medios materiales del instrumento militar (artículo 19 de la Ley Nº 24.948 de Reestructuración de las FFAA). El destino y asignación de los mismos se efectuarán de conformidad a lo dispuesto en el marco normativo de la Defensa Nacional.

En todos los casos, siempre que sea posible deberán tenerse en cuenta los siguientes criterios:
Favorecer la sustitución de importaciones, el desarrollo de proveedores y la inserción internacional de la producción local de bienes y servicios orientados a la defensa, promover la innovación productiva, inclusiva y sustentable, por medio de un mayor escalonamiento tecnológico, incrementar las acciones de investigación y desarrollo, tanto en el sector público como privado y mejorar las condiciones de creación, difusión y asimilación de innovaciones por parte de la estructura productiva nacional.   

En cuanto a la constitución, integración y financiamiento del FONDEF el proyecto prevé un esquema de incremento progresivo que parte del 0.35% del total de los ingresos corrientes previstos en el Presupuesto Anual Consolidado para el año 2020, hasta llegar a un 0.8% en el 2023 y en los sucesivos ejercicios presupuestarios.

 Asimismo, se incluyen fuentes de financiamiento alternativo contemplando la posibilidad de integrar el Fondo con recursos provenientes de aportes de personas humanas o jurídicas, públicas o privadas, así como también cualquier otra fuente de financiamiento de origen nacional o internacional, donaciones, legados y/o herencias.(Source/Photo: Portal de Noticias)

miércoles, 20 de noviembre de 2019

Otra luz verde para el FONDEF

En el día de ayer, a las 17 horas dentro de la sala 2 del Anexo del Congreso de la Nación Argentina, se trató dentro del ámbito de la Comisión de Defensa el proyecto para la creación del FONDEF.

El evento, que había comenzado al mediodía con la reunión previa de la comisión de asesores de los distintos Diputados Nacionales integrantes de la comisión permanente, finalizó repentinamente tras la negativa del oficialismo a tratarlo. Si bien, los equipos técnicos que promovieron el proyecto sostuvieron que buscarían negociarlo, el texto que aborda la creación de un fondo de financiamiento para las Fuerzas Armadas pasó a comisión de diputados para ser tratado directamente y sin modificaciones por los representantes.

Durante media hora el proyecto pareció no alcanzar quorum dentro de la comisión, lo que finalmente ocurrió con la presencia del diputado oficialista Carlos Roma, el cual sostuvo durante la sesión que dado el alcance del texto en comisión vinculado a cuestiones estratégicas para el país su postura seria «no mantenerse alineado» a la estrategia del oficialismo de no debatir o tratar el proyecto.

La Presidenta de la Comisión de Defensa Nacional abrió el debate haciendo una mención sobre el espíritu del proyecto de ley y de la situación actual del instrumento militar. «Mas del 80 % de los gastos son sueldos» sostuvo Nilda Garre aclarando que la normativa promueve recuperar distintas capacidades como la submarina para hacer presencia en el Atlántico Sur.

Por otro lado, el diputado Grandinetti aclaró que la conformación de un fondo de inversión para la Defensa Nacional tiene implicancias no solamente militares, sino también tecnológicas y científicas, haciendo un paralelismo con la realidad del complejo militar-industrial israelí, el cual promueve la innovacion tecnologica a distintas áreas de ese país a partir del aporte y desarrollo de sus empresas de defensa.

El FONDEF apunta a conformar una masa de fondos disponibles para «recuperar, modernizar y adquirir» material para las Fuerzas Armadas haciendo hincapié en el offset y la fabricación en el país. Allegados al proyecto comentaron que el 0,35% de los ingresos corrientes del presupuesto nacional pensados para el primer año (2020) y el 0,8% para el 2023 suponen una inversión de unos 1700 millones de dolares a ser destinada directamente a la modernización del sector militar.

El proyecto, aprobado en comisión tiene la difícil tarea de sortear una próxima reunión en la Comisión de Presupuesto para luego si poder ser tratado dentro del recinto del Congreso de la Nación.(Source/Photo: Zona Militar)