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viernes, 7 de octubre de 2022

Nuevo logro tecnológico para la estructura del Tronador II

La CONAE y VENG realizaron con éxito una compleja soldadura por fricción de componentes que conforman los tanques estructurales de primera etapa, los cuales almacenan Kerosene y oxígeno líquido para alimentar los motores del vehículo.

La Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE) y la empresa VENG S.A. alcanzaron un nuevo hito en el desarrollo del proyecto Tronador II-250, luego de haber realizado con éxito la primera soldadura por fricción sobre los gajos de aluminio que conformarán los casquetes de los tanques estructurales del lanzador, que contendrán los propelentes de primera etapa. Con esta prueba se logró generar un prototipo idéntico a los que llevará el lanzador de satélites argentino.

Este logro se realizó durante septiembre de 2022 en el Centro Espacial Punta Indio (CEPI) de la agencia espacial nacional, a partir de piezas diseñadas por la empresa VENG S.A., principal contratista del proyecto, y fabricadas por la Fábrica Argentina de Aviones “Brigadier San Martín” (FAdeA).

“Es un avance muy significativo hacia los componentes del Tronador II, porque nos permite continuar con el armado de un tanque prototipo”, afirmó Daniel Rocca, gerente de Acceso al Espacio de la CONAE. “Si bien aún continuamos trabajando en una fase de desarrollo tecnológico, ahora contamos con una pieza clave, el casquete, de 2,5 metros de diámetro, liviano y que puede ser armado a partir de gajos con los materiales y la tecnología de soldadura que necesita el Tronador II”, añadió.

Este trabajo se enmarca en el Proyecto Inyector Satelital Para Cargas Útiles Livianas (ISCUL) de la CONAE, a través del cual se lleva adelante el desarrollo y la fabricación del Tronador II, y que esta semana tuvo un importante apoyo de las máximas autoridades nacionales y provinciales, con la visita del presidente Alberto Fernández, del ministro de Ciencia, Tecnología e Innovación, Daniel Filmus, y del gobernador Juan Schiaretti al Centro Espacial Teófilo Tabanera (CETT), en Córdoba. La comitiva participó de la firma de un nuevo contrato entre la CONAE y VENG para avanzar en el proyecto del lanzador, que permitirá colocar en órbita satélites de entre 500 y 750 kg, a una altura de hasta 600 kilómetros de la Tierra.

Tanques estructurales

La soldadura de los gajos requiere un proceso complejo por fricción, que se realizó en la estación de domos de la Máquina de Soldadura por Fricción instalada en el CEPI de la CONAE; y demanda un trabajo de programación diseñado especialmente para este fin. Este trabajo contó con la participación de las áreas de metrología de CEPI y del CETT, proveedores especializados y el equipo de VENG.

El proceso de soldadura de gajos permite la fabricación de los domos (cada uno conformado por ocho gajos) de los tanques para el lanzador Tronador II-250, el cual se suma al desarrollo ya alcanzado de soldadura longitudinal y circunferencial para los anillos centrales del tanque, con un diámetro de 2,5 metros. Luego, estas tapas se soldarán al prototipo del tanque estructural que cumple la función de fuselaje y almacenamiento de combustible de manera simultánea.

“Este hito, esta soldadura, resulta importante para VENG y el desarrollo de vehículos lanzadores, ya que se trata de la primera soldadura que realizamos sobre componentes producidos por un proveedor y sobre piezas de mayor complejidad geométrica. Por otro lado, esta soldadura representa el comienzo de la campaña de calificación de esta junta, compleja desde la programación y operación; y la confirmación que el centro de soldadura por fricción está 100% operativo y, sin dudas, listo para la producción de tanques estructurales”, explicó Pablo Bidinost, líder del proyecto de fabricación de tanques con soldadura por fricción-agitación (en inglés denominada Friction Stir Welding) en VENG.

Además destacó: “Este hito es un paso más en el trabajo que estamos realizando con el objetivo de poseer un lanzador nacional, ya hemos dado varios y vendrán muchos más en los meses siguientes. Es una gran satisfacción poder liderar este proyecto y ver como se superan los desafíos y se potencia la vinculación del sistema tecnológico y privados”.

Fabricación de los gajos

Los gajos de aluminio fueron fabricados por FAdeA a través de un proceso de estirado o stretch forming, en inglés, que resultó especialmente complejo porque las piezas poseen una doble curvatura. Para ello, la empresa Argentina Molaike desarrolló matrices específicas que permitieron alcanzar la geometría requerida.

“Hace un año comenzamos con el proceso de fabricación de los gajos. Ahora estamos transitando la siguiente etapa, de producción en serie”, informó Leonardo Carrizo, jefe de Programas de Aeroestructuras de FAdeA. “También estamos desarrollando el proceso de fabricación de largueros, piezas que también son parte del tanque estructural”, adelantó.

"En lo personal representa un gran orgullo haber liderado este proyecto desde FAdeA. Para nosotros este hito es volver a ser partícipe de la industria aeroespacial del país. Hemos realizado un trabajo con excelente sinergia entre ambas empresas donde pusimos a disposición las capacidades desarrolladas en la industria aeronáutica. En este caso la pieza, el gajo en sí, enfrentará cargas propias del ambiente espacial, pero pudimos adaptarnos comprendiendo a la perfección el diseño propuesto por VENG", explicó Carrizo.

"Estamos muy contentos de este suceso sabiendo que quedan todavía muchos desafíos por delante hacia el objetivo final de tener un lanzador que despegue y coloque satélites propios desde territorio nacional", concluyó.(Source/Photo: Argentina.gob.ar)

lunes, 6 de diciembre de 2021

Argentina instalará una estación satelital en su base antártica más próxima al polo sur

Modelo de las antenas que se instalarán en la Base Antártica Belgrano II. Foto: Conae
La Comisión Nacional de Actividades Espaciales (Conae), la Secretaría de Malvinas, Antártida y Atlántico Sur (Semas) y el Comando Conjunto Antártico (Cocoantar) firmaron un convenio de cooperación con el objetivo de instalar dos antenas de 6,1 metros de diámetro con capacidades de operación en bandas S y X en la Base Antártica Conjunta Belgrano II, que permitirán brindar servicios deSeguimiento, Telemetría y Telecomandos (TT&C) y de descarga de datos de distintas misiones satelitales.

martes, 1 de octubre de 2019

Prefectura comienza a utilizar las imágenes del satélite argentino SAOCOM de la CONAE para la vigilancia del Mar Argentino

En el marco del Acuerdo de Cooperación que mantiene la Prefectura Naval Argentina con la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE), se firmó un convenio para el uso de imágenes y/o productos del satélite “SAOCOM 1A”, lanzado recientemente por el país, a través del cual se lo comenzará a utilizar intensivamente para el control de buques y derrames de hidrocarburos en todo el Mar Argentino.

De esta manera, el país suma las imágenes de un satélite radar propio al Sistema de Vigilancia Electrónico del Mar (SIVEMAR) que la Prefectura desarrolló durante los últimos años y el cual demandó un sostenido esfuerzo material y humano.

Hasta ahora, el SIVEMAR procesaba imágenes radar de dos constelaciones: Cosmo-SkyMed, producto de un acuerdo entre la agencia espacial italiana (ASI) y su contraparte argentina (CONAE), y Sentinel-1 de la agencia espacial europea, utilizando el software Galatea Watcher, también desarrollado en el país por la empresa Ascentio Technologies SA, que permite detectar buques que no pueden ser identificados mediante alguno de los sistemas de posicionamiento establecidos, lo que se conoce en la jerga como buques “no colaborativos”.

La República Argentina captó la mirada internacional con la misión SAOCOM, que consiste en la puesta en órbita de dos constelaciones de satélites, SAOCOM 1 y SAOCOM 2. De la primera serie, el SAOCOM 1A, que está en órbita desde octubre de 2018 y que ha finalizado su período de puesta en funcionamiento, ya está listo para el servicio operativo. El SAOCOM 1B tiene previsto su lanzamiento en los próximos meses.

Los satélites SAOCOM, junto con los cuatro COSMO-SkyMed, integran el Sistema Ítalo-Argentino de Satélites para la Gestión de Emergencias (SIASGE) creado por la CONAE y la ASI para beneficio de la sociedad, la gestión de emergencias y el desarrollo económico. Ambas misiones están en vías de ser las proveedoras de imágenes tipo SAR (Radar de Apertura Sintética) con mejor tasa de revisita del mundo.

Mediante este acuerdo, la Prefectura recibirá, en forma permanente, imágenes de los satélites SAOCOM, ampliando así significativamente las capacidades de control de nuestra Zona Económica Exclusiva y la plataforma continental argentina mediante el procesamiento y análisis automático de las imágenes provistas por estos cinco satélites, cuyos resultados se integran al sistema Guardacostas Pro que utiliza la Prefectura.

El sistema Guardacostas Pro, desarrollado con la asistencia técnica de Aeroterra SA y aportes financieros del Ministerio de Seguridad, es un sistema de información geográfica (GIS) que procesa más de 1.000 reportes de buques por segundo y permite contar en una única plataforma con toda la información disponible relativa a movimientos, datos técnicos y administrativos de los buques que naveguen por el mundo, y con funcionalidades compatibles no solo con la seguridad de la navegación sino también relacionadas con la seguridad pública y tareas de búsqueda y rescate.

La inteligencia marítima, se realiza con avanzados programas para agrupación y análisis de la información, desarrollados por de ESRI (líder en sistemas de información geográfica), que permiten aprovechar las nuevas tecnologías disponibles, como Big Data, que facilita el procesamiento de las posiciones de los buques en grandes volúmenes.

Actualmente, el sistema contiene más de 16 billones de registros y se incrementan a razón 1.200 millones por mes. Esta tecnología permite modelar bancos históricos de datos geoespaciales de manera muy eficiente y trazar derrotas de buques para reconocer patrones espaciales por zonas o naves, interpretando su comportamiento de acuerdo con su tipo de bandera, tipo de operación, entre otros.

De igual manera, a través de cubos espacio-temporales, pueden lograrse análisis más detallados, como la determinación de un rango horario en la que un buque ingresa a una zona, las operaciones buque a buque que se realizan en alta mar o el régimen y tendencia en que una zona aumenta o disminuye la presencia de buques.

El sistema de vigilancia marítima desarrollado en Argentina es un modelo de referencia a nivel regional, producto de la ventaja que significa la provisión de imágenes que ofrece la CONAE y del desarrollo alcanzado por Prefectura, con la asistencia y participación de empresas locales y extranjeras que la acompañan en este proceso.(Source/Photo: argentina.gob.ar)

miércoles, 17 de abril de 2019

Navegación segura por mares antárticos

A través de fotografías satelitales provistas por la CONAE, el Servicio de Análisis Operativo, Armas y Guerra Electrónica aporta datos fundamentales para trazar la derrota de los buques en el continente antártico.

En el marco de las Campañas Antárticas de Verano, unidades de la Armada Argentina llevan adelante numerosas actividades logísticas vinculadas al reabastecimiento de bases temporarias y permanentes, recambio de dotaciones, traslado de científicos y repliegue de residuos.

Para esto resulta necesario contar con información precisa sobre las condiciones meteorológicas y del terreno, que será imprescindible al momento de asesorar al comando del buque sobre las zonas más óptimas de navegación.

En este sentido, desde el 2017, la Armada recibe imágenes satelitales ópticas y de radar provistas por la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE). Esta cobertura parte de un timeline (línea de tiempo), el cual es analizado para ver el movimiento del buque y así definir el cronograma para el pedido de las fotografías.

Cuando las imágenes llegan de la CONAE son procesadas por personal del Servicio de Análisis Operativo, Armas y Guerra Electrónica (SIAG), dependiente del Comando de Alistamiento y Adiestramiento de la Armada, y enviadas para determinar la mejor ruta de navegación a las distintas bases, no sólo para apoyo al rompehielos ARA “Almirante Irízar”, sino también para que otros buques afectados a la campaña sean asesorados.

“Las imágenes se reciben por correo electrónico, de una a tres por día, y corresponden a distintos sectores convenidos previamente. Nosotros informamos por dónde estamos y hacia dónde pensamos ir. En base a eso se establece un plan de obtención de fotos para conocer la situación glaciológica del lugar antes de operar y mientras lo estamos haciendo”, señaló el Teniente de Fragata Federico Claus, meteorólogo perteneciente al Servicio de Hidrografía Naval de comisión en el rompehielos ARA “Almirante Irízar”.

En cuanto al tipo de fotografía, la principal diferencia radica en que las obtenidas de forma óptica pueden llegar a ser afectadas por las condiciones climáticas o la falta de luz. En cambio, los radares no se ven perjudicados por dichos factores, lo que les facilita captar imágenes durante todo el año sin mayores problemas.

Con respecto al modo de trabajo en el rompehielos, el Teniente Claus destacó que las fotos llegan en un formato especial y en el buque se las procesa a través de un software que permite visualizarlas de forma más accesible. También realizan un proceso que convierte las imágenes a formato de carta náutica para el puente de comando, y así se elaboran estrategias procurando esquivar las zonas con hielos más peligrosos aprovechando los espacios de agua para desplazarse más rápido.

“Contar con esta información es sumamente importante ya que nos brinda una cobertura espacial y temporal necesaria para movernos en un terreno tan complejo como el antártico. Estas imágenes no sólo ayudan a cumplir con las tareas asignadas, sino que colaboran en el resguardo del buque y sus tripulantes”, resaltó el meteorólogo del “Irízar”.(Source/Photo:Gaceta Marinera)

lunes, 22 de octubre de 2018

CONAE formará grupo técnico con capacidad de brindar soporte a misiones interplanetarias

El portal de noticias Río Negro, destaca que la CONAE trabaja en la formación de un grupo técnico con capacidad de brindar soporte a misiones interplanetarias.

BUSCAN PROYECTOS DE INVESTIGACIÓN PARA LA ESTACIÓN ESPACIAL CHINA EN NEUQUÉN

Por Andrea Durán - Rio Negro

El organismo espacial argentino tiene disponible un 10% del tiempo de uso de la antena por año. Harán una convocatoria para recibir propuestas.

Complejo de antenas de espacio lejano
CLTC-CONAE en Neuquén.
La Comisión Nacional de Actividades Espaciales (Conae) convocará a la comunidad científica del país a realizar propuestas para utilizar la estación china de observación del espacio lejano ubicada en Neuquén. En los próximos dos meses, se publicará un “llamado de oportunidad” para recibir proyectos de uso técnico de la infraestructura disponible y ya se trabaja con universidades para evaluar posibles usos de la antena.

El jefe de Gabinete de la Nación, Marcos Peña, informó en el Congreso que, una vez seleccionadas las propuestas, “los recursos humanos que tomen intervención recibirán cursos de entrenamiento correspondiente en el uso del equipamiento de la estación”. “Una parte del tiempo será dedicado a experimentos radioastronómicos y otra parte para proyectos de soporte de misiones interplanetarias”, explicó.

Según el acuerdo firmado por la Conae y la agencia china CLTC, al organismo argentino le corresponderá un 10% del tiempo de uso de la antena por año, no acumulable. El convenio establece una vigencia de 50 años para el desarrollo de las actividades, aunque puede finalizar antes si alguna de las partes lo requiere.

Peña señaló que el gobierno nacional está en contacto con instituciones como el Instituto Argentino de Radioastronomía (IAR), el Instituto de Tecnologías de Detección y Astropartículas (ITEDA), la Universidad Nacional de Río Negro (UNRN), la Facultad de Ciencias Astronómicas y Geofísicas y la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) para evaluar “los potenciales proyectos a realizar en el campo de radioastronomía, utilizando el equipamiento ya instalado en la estación o instalando un equipamiento adicional”.
Actualmente la estación brinda apoyo a la misión lunar QueQiao.
“Los proyectos bajo consideración son comunes a realizar con la estación DS3 de la ESA en Malargüe, por ser ambas estaciones muy similares”, aclaró. La antena ubicada en Mendoza fue construida por la agencia espacial europea y despertó menos polémica que la de Neuquén, aunque tienen casi iguales características.

Entre los proyectos a realizar indicados por Peña se mencionó la identificación de fuentes de rayos gamma, el estudio de la radiogalaxia Centaurus A, estudios de variabilidad de núcleos de galaxias activas, estudios de remanentes de supernova y regiones ionizadas, estudios fisicoquímicos de nubes protoplanetarias, estudio del medio interestelar y caracterización de fenómenos transitorios en radio.

El funcionario aclaró que, “en lo que se refiere al soporte de misiones interplanetarias, la Conae está preparando un grupo de especialistas que participen de las operaciones de la Estación CLTC-Conae-Neuquén para adquirir el conocimiento y experiencia en este rubro”. “Una vez adquirida la experiencia, la Conae podrá brindar soporte a las misiones interplanetarias en el marco de proyectos nacionales o en asociación en proyectos internacionales de los que forme parte”, explicó.

domingo, 7 de octubre de 2018

Saocom: el satélite argentino que sólo Japón logró construir y que la NASA quiere, en órbita desde hoy(II)

De 3 toneladas de peso y fabricado íntegramente en el país, servirá para generar sistemas de alerta temprana de inundaciones elaborar mapas de riesgo de enfermedades de los cultivos, vigilancia del mar argentino frente a la pesca ilegal, y también para dar soporte a la gestión de emergencias ambientales

Por Víctor Ingrassia - Infobae

El satélite más grande y complejo jamás construido íntegramente en Argentina espera paciente dentro del cohete lanzador su tiempo de gloria.

Ese que alcanzará una vez que sea colocado en el espacio a unos 620 kilómetros de la Tierra y comience a brindar valiosos datos de suelo y agua.

El cohete, un Falcon 9 Block 5 de la empresa SpaceX, perteneciente al multimillonario emprendedor Elon Musk, será lanzado este domingo pasada las 23 horas locales en la Base Vandenberg en California, que administra la Fuerza Aérea de los Estados Unidos,


Características el primer satélite radar argentino
Características el primer satélite radar argentino
Unos 30 argentinos ultiman los detalles del satélite en la base militar, mientras otros cientos lo hacen desde nuestro país. Pero hay muchos otros ojos pendientes de este lanzamiento y comienzo del trabajo concreto del primer satélite de radar argentino.

Esos ojos pertenecen a científicos, ingenieros y empresas de diversos países que no pueden creer que en Argentina se haya desarrollado esta capacidad tecnológica partiendo desde cero.

Su construcción real demandó 5 años, pero el proyecto data desde 1998. En estos 20 años su planificación, financiamiento y construcción atravesó 7 gobiernos (Menem, De la Rúa, Duhalde, Kirchner, Fernández de Kirchner y Macri), con todas las crisis económicas y políticas que conocemos.
El satélite, desnudo, mientras era ensamblado en Invap, Bariloche

Es tan impresionante el desarrollo argentino que basta saber cuántos países lograron este hito. Sólo uno: Japón. La agencia espacial japonesa JAXA tiene en su haber dos satélites-radar en banda L, el Alos I y II que operan en forma plena y exitosa. Inclusive, la NASA está muy interesada hoy en tener este tipo de tecnología en el espacio y por eso se asoció a la India para construir una serie de satélites similares.

Las aplicaciones que tienen los aparatos japoneses y los beneficios que generan no paran de crecer, tanto en uso civil como militar (defensa). Ejemplos de su accionar indican que el satélite Alos detectó un posible deslave (desmoronamiento de tierra por acción del agua), lo que permitió evacuar a tiempo a los ciudadanos de una pequeña ciudad japonesa de montaña antes que el barro arrasara con las viviendas.

En tanto, el satélite Alos II monitorea el mar de Japón y la navegación china y norcoreana en aguas militarmente "calientes", anticipando la ubicación de distintos barcos de guerra, ya sea por su fotografía, como también por la estela que deja en el agua.


El mapeo que realizará el Saocom en su órbita terrestre
El mapeo que realizará el Saocom en su órbita terrestre
"Los japoneses se han sorprendido muchísimo con este proyecto argentino. Como cada misión satelital compleja, el aparato es sometido a muchas instancias de revisión y prueba por ingenieros argentinos y de otras agencias espaciales que participan como jurado pertenecientes a varias agencias espaciales de EEUU, Japón, Canadá y Europa. Ellos no podían creer que estuviéramos haciendo este complejo satélite desde cero, sin ningún know how previo. No había experiencia en Argentina en la construcción de un instrumento de radar polarimétrico, con una antena muy grande y mucha sensibilidad en sus integraciones", explicó a Infobae la Investigadora Principal de la Misión SAOCOM de la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE), Laura Frulla.

"Sólo Japón dispone de satélites con banda L que permiten estudiar la superficie terrestre en general. Las aplicaciones del aparato se adaptan a múltiples necesidades. Los científicos japoneses lograron conocer el instrumento radar argentio al detalle y quieren verlo funcionar ya", remarcó la doctora en Física egresada de la Facultad de Ciencias Exactas de la UBA.
Más de 800 personas trabajaron durante 3 millones de horas para su construcción

Nicolás Renolfi, jefe del proyecto Saocom en Invap, la empresa que construyó el satélite, precisó a Infobae que el Saocom 1A es un satélite de órbita baja con fines científicos y llevará un radar de apertura sintética, que aportará imágenes en blanco y negro, con una resolución espacial de entre 10 y 100 metros, con diferentes ángulos de observación.

"La gran diferencia con las cámaras es que no necesita de la luz, la imagen podrá atravesar una tormenta e, incluso, penetrar el terreno en centímetros o metros, dependiendo de las características. Los objetivos principales son la medición de humedad desde el espacio y ayudar en emergencias", explicó.

Las imágenes podrán ser tomadas independientemente de las condiciones meteorológicas y de la hora del día, de distintas zonas de la Tierra, en tiempo real, y se podrán hacer en 3D.

El Saocom 1A es un satélite de órbita baja con fines científicos y llevará un radar de apertura sintética

"Fotos tomadas de una misma montaña en verano y en invierno con nieve permitirán saber el caudal de agua previsto. En el caso de las zonas inundadas, permitirá tener un detalle de cada región. Además tendrá aplicaciones de defensa, ya que puede monitorear en tiempo real el mar argentino y divisar por ejemplo si se está cometiendo una pesca ilegal", remarcó el ingeniero electrónico, que trabaja en Invap desde el año 2000.

"Este logro demuestra que en Argentina se puede, y que no hay que achicarse. Uno no sabe cómo lo va a hacer, pero sabe que lo puede hacer. Nosotros no sabíamos nada de radares. Y menos de colocar uno sobre un satélite", afirmó el experto.

Un satélite único

Enmarcado en el Plan Espacial Nacional, el SAOCOM 1A (Satélite Argentino de Observación con Microondas) fue desarrollado y construido por la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE) junto con empresas y organismos como INVAP, VENG y la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), con participación de unas 80 empresas de tecnología e instituciones del sistema científico-tecnológico del país y la colaboración de la Agencia Espacial Italiana (ASI).
Características técnicas del Saocom 1A

El proyecto se inició en 2008, dando comienzo a la construcción del satélite concretamente en 2013, en distintos puntos del país: Ciudad de Buenos Aires, Córdoba y Río Negro. Después de 5 años, un récord para la construcción de un satélite tan complejo como este, el aparato se encuentra en cuenta regresiva para su lanzamiento y puesta en órbita.

La misión SAOCOM llevará al espacio una compleja tecnología de observación de la Tierra. Se trata de un instrumento activo que consiste en un Radar de Apertura Sintética (SAR, por sus siglas en inglés), que trabaja en la porción de las microondas del espectro electromagnético, particularmente la banda L.

Tiene tres paneles solares y una plataforma de servicio de 4,7 m de altura por 1,2 m de lado. Observará el planeta de día y de noche, con lluvia o nubes y podrá trasmitir gracias a su antena radar de siete paneles.
El satélite, proyectado en la Conae y construido en Invap servirá para observación de la Tierra

Una vez en el espacio, la antena radar del satélite emitirá hacia la Tierra pulsos en microondas que interactuarán con los elementos de la superficie. Esos pulsos volverán a la antena y brindarán información de los elementos que puedan encontrar en la Tierra (hielo, vegetación, suelo, agua, edificios, barcos, etc.). Allí el satélite recibirá esos pulsos y generará paquetes de datos que enviará al Centro de Control de la Misión, ubicado en Córdoba, Argentina.

El satélite, de 3 toneladas de peso, está específicamente diseñado para que pueda servir a la agricultura y a la hidrología, pero también, por ejemplo, permitirá la generación de modelos digitales de elevación del suelo, modelos hidrológicos, para generar pronósticos de inundaciones o sequías, entre otros muchas aplicaciones.

Se trata de un proyecto desarrollado en colaboración con la Agencia Espacial Italiana (ASI) e integra de manera operacional, junto con los satélites italianos COSMO-SkyMed, el SIASGE (Sistema Italo-Argentino de Satélites para Gestión de Emergencias).


La constelación de satélites argentinos e italianos
La constelación de satélites argentinos e italianos
El SIASGE estará integrado por dos satélites SAOCOM 1A y 1B, provistos por la CONAE y cuatro satélites de la Constelación Italiana COSMO-SkyMed, de la ASI. Este conjunto de satélites permitirán obtener información certera y actualizada de incendios, inundaciones, erupciones, terremotos, avalanchas, derrumbes y deslaves.

Los 6 satélites se encontrarán ubicados en órbitas polares a la misma altura, en distintos planos orbitales, de tal manera que el conjunto funcione como un instrumento con un enorme ancho de visión sobre la tierra. Esto permitirá un monitoreo en tiempo casi real, ya que se obtendrá actualización de la información cada 12 horas, especialmente necesario para el monitoreo y seguimiento de la evolución de catástrofes.

Las imágenes, unas 225 fotos por día, podrán ser tomadas independientemente de las condiciones meteorológicas y de la hora del día, de distintas zonas de la Tierra, en tiempo real, y se podrán hacer en 3D.

Uso civil y comercial

La utilidad de los satélites Saocom tienen un abanico de aplicaciones, tanto civiles como también comerciales. "La misión es parcialmente comercial. Es una situación espejo a los italianos Cosmo Skynet. Todo usuario que quiera la información para comercializarla, deberá pagarla. Pero quienes la quieran para uso acádémico, institucional o gubernamental, será gratuita. Para ello, deben previamente firmar una licencia de uso en el marco del convenio con Conae para que esos datos no terminen en manos privadas", comentó Frulla.
Las antenas de Conae en Falda del Cármen, en Córdoba servirán para monitorear al satélite argentino

En el ámbito comercial, será de mucha utilidad para el productor agropecuario, por ejemplo. Frulla comentó las instancias que van desde el satélite al productor: una vez obtenidas las imágenes, se envían a la estación receptora que la Conae tiene en la localidad cordobesa de Falda del Carmen, donde son procesadas para generar distintos niveles de información que se convertirán en los insumos para las diferentes aplicaciones para la agricultura y la hidrología.

"Una vez procesadas, el productor va a poder ingresar a nuestra web desde su dispositivo (tablet, celular o notebook) y le suministrará al programa las características de su campo y las condiciones meteorológicas, y un software le va a devolver el reporte en forma de texto o gráficos con una estimación de rinde, o el contenido de humedad en el suelo, o la posibilidad de fertilizar de acuerdo a la situación que desee conocer", concluyó la especialista.

Lanzan esta noche el satélite argentino de observación con microondas "Saocom 1A"


El Satélite Argentino de Observación con Microondas "Saocom 1A", el más complejo construido hasta el momento en el país, será lanzado esta noche desde la Base Vandenberg de la Fuerza Aérea norteamericana, sobre la costa de California, Estados Unidos, tras la postergación de la semana pasada, informó la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (Conae).

"La Secretaría de Gobierno de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva llevará adelante actividades relacionadas con la temática espacial en el Centro Cultural de la Ciencia C3, donde también se podrá ver en pantalla gigante la transmisión del lanzamiento”, informaron desde el Gobierno nacional en un comunicado.

Los objetivos del Satélite Argentino de Observación con Microondas, de 3 toneladas de peso y fabricado íntegramente en el país, serán identificar zonas en riesgo de inundación y emitir alertas tempranas, así como detectar suelos muy secos con riesgo de incendios y generar mapas de humedad del suelo con frecuencia diaria, según explicaron.

Asimismo, "producirá mapas de riesgo de enfermedades de cultivos, evaluará escenarios para la toma de decisiones de siembra y fertilización, buscará conocer la cantidad de agua disponible en nieve húmeda para riego y obtendrá mapas de desplazamiento de glaciares, del terreno y mapas de pendientes y alturas, entre otras aplicaciones", completaron desde la cartera de Ciencia y Tecnología.

Mapas de humedad

El Saocom 1A fue diseñado de forma simultánea en las ciudades argentinas de Córdoba, Buenos Aires y Bariloche y llevará al espacio un “radar de apertura sintética”, lo que, según el Gobierno argentino, también permitirá observar la Tierra y obtener mapas de humedad del suelo de manera operativa, algo “de gran utilidad” para utilizarlo en el sector agrícola o para la prevención hidrológica.

La información que recopile será enviada y procesada en un centro espacial de la Conae ubicado en la central provincia de Córdoba, con el fin de obtener las imágenes satelitales, que después serán distribuidas a usuarios del país y el resto del mundo.

El satélite tendrá en promedio una vida útil de cinco años y pasará dos veces por día por la Argentina para sus monitoreos.

Télam

lunes, 1 de octubre de 2018

Argentina lanzará el próximo sábado su primer satélite radar

“El lanzamiento del satélite es como un parto, la fecha puede variar en cualquier momento”, advierte la investigadora principal de la misión Saocom, Laura Frulla, de la Comisión Nacional de de Actividades Espaciales (Conae).

La proximidad al lanzamiento hace que en la Conae se sienta un ambiente de ansiedad, nerviosismo y orgullo mezclado con mucho trabajo, en especial para quienes se ocupan de las aplicaciones que brindará el satélite. Este proceso comenzará una vez que despliegue los siete paneles que conforman la gran antena radar de 35 metros cuadrados y empiece a ser calibrado para dar datos sobre humedad de suelo en la región pampeana, detectar desplazamientos y brindar apoyo durante emergencias. Se estima que las imágenes - tomará 225 por día- estarán disponibles para los usuarios en nueve meses.
A diferencia de los satélites argentinos anteriores, el Saocom 1A tiene tecnología de radar lo que le permite obtener información de la Tierra aunque sea de noche o haya nubosidad. El instrumento emite un pulso de microonda que viaja hasta la Tierra donde rebota en la superficie por lo que el radar recibe un “eco”, el resultado de esa interacción, y así consigue los datos sobre formas y estructuras.

“Hace 10 años, cuando empezamos, tuvimos que estudiar todo ya que no había nada de experiencia en esto porque es un instrumento muy particular”, aclara Frulla quien asegura que en el mundo alcanzan los dedos de una mano para contar a los satélites con características similares y que son de origen japonés.

La misión implicó una inversión de 600 millones de dólares e incluye los dos satélites Saocom (el 1A y el 1B que será lanzado en 2019) y toda la infraestructura para dar servicio a ambos y a futuros proyectos espaciales. Abarca la instalación de la Estación Terrena Tierra del Fuego; el Centro de Control de Misión Saocom en el Centro Espacial Teófilo Tabanera en Córdoba, para recibir los datos y distribuir las imágenes satelitales; y el Laboratorio de Integración y Ensayos de CONAE.
El satélite, de tres toneladas, operará en banda L “que con cierta vegetación -explica Frulla- puede penetrar unos 50 centímetros y en suelo desnudo hasta dos metros”.

Investigación. Los dos Saocom junto con cuatro italianos, que operan en banda X, formarán el Sistema Italo-Argentino de Satélites para la Gestión de Emergencias. “Será la primera constelación que opere en banda X y en L, uno detecta más rugosidad y el otro penetra más la vegetación”, destaca Álvaro Soldano, responsable de mediciones in situ de la misión. Su trabajo es importante para la calibración del radar a través de la instalación de sensores en el campo con la colaboración del INTA para medir la humedad de suelo, compararlos con los datos satelitales y encontrar errores.

Con la información del Saocom también se podrán desarrollar guías de crecidas de los ríos y alertas de inundaciones; dar soporte al agro para la fertilización y la fumigación en el caso de fusariosis en el trigo; detectar pesca ilegal, derrames de petróleo, acuíferos bajo tierra y brindar datos a la navegación en cuanto a la posición de hielos polares y mapas de viento.

Cada panel del radar que elaboró la Comisión Nacional de Energía Atómica cuenta con un conjunto de 20 mini antenas y deberá mantener una determinada temperatura apara asegurar su funcionamiento. “Más allá de lo tecnológico, el principal desafío fue integrar a muchas empresas trabajando”, cuenta desde Conae Leonel Garategaray, responsable de la antena.

La construcción del Saocom estuvo a cargo de la empresa rionegrina INVAP y también participaron otras empresas locales como VENG, GEMA, STI y universidades y organismos nacionales. Garategaray asegura que “en el satélite van años de trabajo con mucha gente apasionada”.

En sintonía, Soldano agrega: “Esta misión es un logro argentino mucho antes de que se lance el satélite porque consiguió desarrollar tecnología radar, incluso para exportar”.

Una noche espacial

El lanzamiento del Sacom 1ª del sábado en la base californiana de la fuerza aérea estadounidense será presenciado por una comitiva argentina integrada (hasta el momento) por Agustín Campero, secretario de Articulación Científico Tecnológica de la Nación; Raúl Kulichevsky, director de la Conae; Alberto Lamagna, Vicepresidente de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) y Vicente Campenni, CEO de INVAP. Además, estarán presentes autoridades de agencias espaciales internacionales, como Roberto Battiston, Presidente de la Agencia Epacial Italiana (ASI)

En el Centro Espacial Teófilo Tabanera, en Córdoba, también se congregarán muchos ingenieros e integrantes de Conae a la espera de la primera señal del satélite y otros se quedarán en la ciudad de Buenos Aires a vivirlo con su familia y el público en la Noche Espacial del Centro Cultural de la Ciencia.

La actividad en el barrio de Palermo comenzará el 6 de octubre a las 20.30 e incluirá actividades vinculadas como charlas con especialistas, maquetas del satélite, demostraciones del software para trabajar con imágenes, juegos sobre la actividad espacial, premios y la transmisión en vivo del lanzamiento. El ingreso es gratuito y para acceder a la emisión en el auditorio la entrada se retira una hora antes del evento.

TotalNews

viernes, 10 de agosto de 2018

Presentaron oficialmente el Saocom 1A, el satélite argentino que partirá al espacio en 50 días

Por Carlos Pagura  - Ambito

A 50 días del día D, cuando será lanzado desde la californiana Base Vandenberg, se presentó oficialmente el Saocom 1A, el satélite que partirá al espacio el próximo 29 de septiembre y que permitirá gracias a sus detallados mapas de la humedad en el suelo, medir el riesgo de enfermedades de los cultivos, generar sistemas de alerta temprana de inundaciones y asistir en emergencias ambientales e inundaciones.

Fruto de una idea que nació hace unos 20 años, a poco de empezar la crisis de 2001 el proyecto quedó en suspenso, una década atrás se retomaron los estudios preliminares y hace unos 6 o 7 años se comenzó a trabajar en los detalles. Hoy, en medio de otra "tormenta económica", podrá por fin abandonar nuestro planeta.

El Saocom (Satélite Argentino de Observación con Microondas) consta de dos partes principales: una es la plataforma, para todo lo que tiene que ver con su orientación, la potencia y la comunicación. La otra es la carga útil, el "alma" del aparato, monopolizada por una voluminosa antena radar de 1.500 kilos de peso y compuesta por 7 paneles.

Made in Argentina, tiene el sello de fabricación de la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE), con desarrollo de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) y apoyo de las empresas VENG e INVAP, cuyos directivos y técnicos contaron en primera persona, durante el evento en el museo de la Casa Rosada, el nacimiento, desarrollo y futuro de su criatura.

El festejo de los trabajadores en la sede de CONAE.

"Es tecnología de primera línea mundial en la que trabajaron más de 800 ingenieros y técnicos. Ahora quedan 30 días de trabajo y luego otros 10 en conjunto con Spacex, la empresa que hará el lanzamiento. Deberemos probar que la propulsión no tuvo inconvenientes durante el traslado, hacer los ensayos con los paneles solares y las comunicaciones con las estaciones terrenas. Será un trabajo intenso hasta el 29 de septiembre. Tenemos que estar seguros de que llegaremos al espacio", afirmó el director ejecutivo de CONAE, Raúl Kulichevsky.

Por su parte, la ingeniera Josefina Peres, jefa alterna del proyecto en CONAE, calificó la misión como una "odisea" y relató que "la antena fue completamente desarrollada en Córdoba. Empresas locales nos proveyeron de 140 computadoras y kilómetros de cables y luego hubo que trasladar todo a Bariloche".

A diferencia de un satélite óptico, que toma fotografías como una cámara, el radar emite su propia luz, envía los pulsos de microondas a la Tierra y esa energía electromagnética interactúa con la materia que encuentra: un techo, un árbol, una zona de cultivos, etc. Luego, una muy pequeña parte de la energía de esa interacción llega al satélite, que la recibe, la procesa y la manda a la estación terrena, donde finalmente se obtienen las imágenes.

El vicepresidente de la Comisión Nacional de Energía Atómica CNEA, Alberto Lamagna, destacó que "los paneles solares se construyen como productos especiales para cada satélite. No son todos iguales, y estos son altamente sofisticados, tendrán que soportar la radiación y no podrán sufrir fallas. Trabajaron en ellos unos 20 empleados directos y otros 60 indirectos. Hubo una infinidad de detalles a tener en cuenta".

La partida al espacio se llevará a cabo desde un lanzador Falcon 9 de SpaceX.

Desde Invap, el jefe de proyecto Nicolás Renolfi contó que "tuvimos que diseñar las distintas partes del cilindro interior con más 900 placas electrónicas, lo que nos llevó unas 2 millones de horas de trabajo. Es un satélite bastante complejo".

Saocom puede examinar si en regiones con pronóstico de lluvia los suelos están saturados de humedad, y así determinar zonas en riesgo de inundaciones. Además atraviesa las nubes y aun en medio de la noche o tormentas puede "ver" en detalle cómo está una parcela inundada. Por el contrario, si los suelos de los bosques están muy secos, alerta del riesgo de incendios. También permite generar modelos matemáticos en 3D para proyectar cómo evolucionará una situación crítica. Todas variables que impactan de lleno en la capacidad productiva, ya que permitirán medir posibles enfermedades de los cultivos y crear sistemas más eficientes de riego y aplicación de fertilizantes.

Podrá tomar 225 imágenes por día, pero deberán ser programadas ya que supone un consumo de energía importante. La idea central del Gobierno es comercializar los servicios de imágenes y elaborar paquetes de información a pedido de países o empresas, y que el producto tenga el mayor nivel de resolución posible, para que sea simple visualizarlas y analizar el contenido.

Se espera que genere las primeras imágenes para fin de año o inicios del próximo y en 2019 se enviará a su hermano gemelo Saocom 1B, para que lo asista en los mapeos más exhaustivos.

Como síntesis, el ministro de Ciencia y Tecnología, Lino Barañao, llamó a hacer un "cambio cualitativo" en la concepción de la ciencia. "Acá hay muy pocos científicos conocidos y la gente no se sabe qué es lo que hicieron mientras que en los países desarrollados es al revés: se conocen los hechos relevantes y no quiénes los hicieron", concluyó.

Macri y Barañao homenajearon a Varotto durante la presentación.

El Saocom no estuvo presente para recibir tantos elogios, ya que partió hacia EEUU el 1 de agosto, a bordo de un colosal avión Antonov. En su lugar, el que cosechó todos los aplausos fue el ex director ejecutivo de la CONAE y fundador del INVAP, Conrado Varotto, de 77 años, quien recibió un libro y asistió a la proyección de un video homenaje a modo de agradecimiento. El científico proveniente de Italia, que impulsó el programa espacial argentino con la puesta en órbita de cuatro satélites y numerosos proyectos, compartió escenario con el presidente Mauricio Macri, quien lo distinguió como "uno de nuestros héroes".

El gran momento emotivo del evento junto a la confesión del director ejecutivo de CONAE, quien confesó de qué forma afrontará su "bautismo" en la Base Vandenberg: "¿Cómo será mi primer lanzamiento desde que estoy en el cargo? Seguro lo veré llorando de emoción".

miércoles, 8 de agosto de 2018

La Estación CLTC – CONAE - NEUQUEN brinda soporte al satélite chino QueQiao

Nuestro país participa desde la Patagonia argentina en la exploración del lado oculto de la Luna, brindando soporte de comunicaciones en Tierra a través de la Estación instalada en Bajada del Agrio, provincia de Neuquén, por acuerdo de cooperación espacial internacional entre China Satellite Launch and Tracking Control General (CLTC) y la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE).

En horas de la madrugada del lunes 21 de mayo de 2018 estuvo todo dispuesto en la Estación CLTC-CONAE-NEUQUEN para el seguimiento, comando y adquisición de datos del satélite chino de Comunicación Remota ‘’QueQiao’’, puesto en órbita desde el Centro de Lanzamiento de Satélites de Xichang, en el suroeste del país asiático. Su misión es asegurar la comunicación con el Módulo Lunar Chang-E 4, cuyo lanzamiento está previsto para fin de este año, por el Programa Chino de Exploración Lunar (CLEP), que busca investigar el lado oculto de la Luna, sitio de muy difícil comunicación con nuestro planeta, lo que representa uno de los mayores desafíos para realizar la misión.

El Satélite “QueQiao’’ (Puente Urraca, en alusión a una leyenda china sobre el puente formado por estas aves), fue lanzado exitosamente en las primeras horas del día lunes 21 de mayo de 2018, y será responsable de transmitir señales a las estaciones terrestres, entre ellas la Estación CLTC-CONAE-NEUQUEN, y al Modulo Chang’e-4. Según informó Zhang Lihua, supervisor del proyecto del satélite de retransmisión QueQuiao, unos 25 minutos después del despegue, el satélite se separó del cohete y entró en la órbita de transferencia Tierra-Luna. Posteriormente se desplegaron los paneles solares y las antenas de comunicación. De acuerdo con lo planeado, QueQiao entrará en una órbita de halo alrededor del segundo punto de Lagrange del sistema Tierra-Luna, a unos 455.000 kilómetros de nuestro planeta. Así se convertirá en el primer satélite de comunicaciones que opera en esa órbita. La misión debe superar muchos desafíos, incluyendo múltiples ajustes en su órbita, frenar cerca de la Luna y aprovechar la gravedad lunar, dijo Zhang.

En una popular leyenda china, las urracas forman un puente con sus alas para permitir a Zhi Nyu, la séptima hija de la Diosa del Cielo, reunirse con su esposo. Los científicos e ingenieros del proyecto esperan que el satélite QueQuiao forme un puente de comunicación entre la cara oculta de la Luna y los controladores en Tierra. Entre ellos está la estación CLTC-CONAE de Neuquén, para monitorear la nave, asegurar la conectividad para la transmisión de comandos desde la Tierra en tiempo real, mejorar la capacidad de respuesta ante casos de emergencia, y recibir los datos científicos generados por la misión.

Operadores trabajando en el Centro de Control de la Estación CLTC-CONAE-NEUQUEN

Los desafíos de QueQiuao:

¿Cómo resolver el problema de comunicación entre la Tierra y las misiones chinas de exploración de la Luna? La mejor manera es ubicar un satélite de retransmisión en el punto denominado “L2 Lagrange Tierra-Luna”, desde donde se puede "ver" permanentemente el lado oculto de la luna, y a su vez tener visible también a la Tierra, para así asegurar a la próxima nave Chang-E 4 un alunizaje suave, y garantizar un exitoso trabajo de soporte, monitoreo y control de la misión sobre la superficie lunar.
Los Puntos Lagrange son las ubicaciones entre dos cuerpos celestes, donde uno orbita al otro, y se equilibran las fuerzas gravitacionales de ambos, lo que permite a un satélite quedar acompañando al objeto de menor peso en su movimiento alrededor del otro de mayor peso.

Hay cinco puntos de Lagrange entre la Tierra y la Luna (los puntos de Lagrange Tierra-Luna). Para la misión Chang-E 4 de aterrizaje a la parte oculta de la Luna, es imprescindible volar hacia el punto L2.

La órbita en L2 es una ubicación ideal, con las siguientes ventajas:

La fuerza de gravedad de la Tierra y la Luna se compensan permitiendo que el satélite de retransmisión y la luna orbiten alrededor de la tierra, de forma tal que el satélite es continuamente visible desde la Luna y desde la Tierra, y así proporcionar el servicio de retransmisión permanente;

Las condiciones de iluminación son buenas, y la nave espacial rara vez está bloqueada por la Tierra o la Luna;

La influencia de la Tierra y la Luna es pequeño, por lo tanto el mantenimiento orbital requerido para el funcionamiento a largo plazo del satélite es pequeño. En otras palabras, permitirá ahorrar combustible.
La figura muestra los puntos Lagrange del Sistema Tierra - Luna

El Satélite QueQiao:

El Satelite de retransmisión QueQuiao, tiene una masa de 425 kg y una esperanza de vida de más de 5 años. Posee una Antena parabólica de 5 metros de diámetro, para la función principal de transmisión de comunicaciones, paneles solares para generar energía, y tres largas antenas de 5 metros cada uno para realizar observaciones radioastronómicas en baja frecuencia. Asimismo lleva un retroreflector laser para realizar experimentos entre el Satélite y los sistemas de “Lunar Laser Ranging Systems” (LLRS) en Tierra, a una distancia máxima de 460.000km. De materializarse, será un nuevo record de distancia alcanzada en mediciones laser.

La misión también lleva a bordo dos microsatélites, Longjiang 1 y 2 para orbitar la Luna y realizar observaciones astronómicas en onda ultra larga, para investigar el amanecer cósmico, estudiado desde un ambiente silencioso, para detectar señales débiles emitidas por los cuerpos celestes remotos en el espacio profundo. La misión ya se encuentra en la órbita de transferencia Tierra Luna.

Microsatélites Longjiang 1 y 2 de 45 kg. de peso cada uno, para realizar mediciones radioastronómicas, llevan una cámara micro-optica desarrollado por Arabia Saudita, y un equipo radio de comunicaciones.

Una ventana a la exploración de la Luna en la Patagonia:

La Argentina se suma de esta manera a las iniciativas de exploración del espacio profundo, mediante convenios de colaboración cooperativa con los principales actores en la materia a nivel mundial, para dar -en el marco del uso pacífico del espacio ultraterrestre-, apoyo a proyectos de desarrollo tecnológico que benefician a nuestro país. Por este acuerdo con el organismo espacial chino, la CONAE obtiene el acceso a 10% de tiempo de uso de la antena para el desarrollo de proyectos de investigación científica nacional y de cooperación regional e internacional, permitiendo a nuestros científicos el acceso a una tecnología de avanzada para la exploración interplanetaria. Asimismo la CONAE tiene la posibilidad de instalar equipos en el sitio, para realizar proyectos de interés particular para la Argentina.

Prensa CONAE

martes, 31 de julio de 2018

El nuevo satélite argentino está listo para ser enviado a EEUU en un avión Antonov

En un amplio operativo, el Saocom1A construido en Invap, fue traladado al Aeropuerto de Bariloche, de donde despegará mañana con destino a la base espacial de Vanderberg, en EEUU, para su lanzamiento en septiembre

Por Víctor Ingrassia - Infobae

Uno de los aviones más grandes del mundo, el ucraniano Antonov AH-124-100, aterrizó ayer en Bariloche para transportar el satélite Saocom 1A proyectado por la Comisión de Actividades Espaciales (CONAE) y construido en Invap en los últimos años, hacia Estados Unidos, desde donde será lanzado al espacio en septiembre.

Durante la madrugada, se realizó un enorme operativo para trasladar el satélite al aeropuerto, con corte de tránsito y ayuda de diversos organismos estatales.

El avión gigante Antonov ya carga el satélite argentino Saocom, en el aeropuerto de Bariloche

El mega operativo, similar al que se tuvo para el traslado de los satélites Arsat1 y Arsat2 años atrás, comenzó a las 3 de la madrugada, e incluyó personal y móviles de Protección Civil, que realizaron una recorrida preventiva de la ruta para constatar su buen estado y que no haya hielo o algo que representara algún peligro para las más de 50 toneladas de su peso.

Luego, una hora más tarde, los ingenieros de Invap acompañaron junto a otros organismos involucrados, como Gendarmería Nacional, Bomberos Voluntarios, PSA, Aduana y policía de Río Negro, al satélite meteorológico transportado en una caravana de 12 móviles.

Dos horas y media más tarde, a las 5.30 AM el convoy llegó a la plataforma del Aeropuerto Internacional de Bariloche y fue acomodado junto a gigante avión ucraniano.

El satélite, proyectado en la CONAE y construido en Invap servirá para observación de la Tierra

Según información local, el avión despegaría mañana con destino a la Base Vandenberg de la Fuerza Aérea Norteamericana, sobre la costa de California, donde será lanzado por el cohete Falcon 9 de la empresa SpaceX, dependiendo de las óptimas condiciones meteorológicas, entre el 8 y el 15 de septiembre próximo.

Es la tercera vez que el colosal avión ucraniano pisa suelo barilochense para cargar un satélite. Ya lo hizo en agosto de 2014 y de 2015 para trasladar los satélites Arsat 1 y 2.

En esta ocasión, servirá para transportar al nuevo satélite nacional, valuado en U$S 300 millones que aportará datos únicos sobre la Tierra y servirá de gran ayuda para el sector agrícola, así como la prevención ante emergencias hidrológicas.

Un sueño que esperó 18 años

El proyecto Saocom, desarrollado por la CONAE comenzó en el 2000 y luego de 18 años de arduo trabajo, con la participación de diversos organismos y más de 600 personas involucradas, se transformó la semana en un sueño hecho realidad cuando terminaron de embalar todas sus partes en contenedores especiales.

Características técnicas del Saocom 1A

El objetivo central de los satélites Saocom de Observación de la Tierra (son 2 y el otro se lanzará dentro de un año) es la medición de la humedad del suelo y aplicaciones en emergencias, tales como detección de derrames de hidrocarburos en el mar y seguimiento de la cobertura de agua durante inundaciones.

Es un proyecto desarrollado en colaboración con la Agencia Espacial Italiana (ASI) e integra de manera operacional, junto con los satélites italianos COSMO-SkyMed, el SIASGE (Sistema Italo-Argentino de Satélites para Gestión de Emergencias).

Actualmente se está construyendo un segundo satélite Saocom para que opere junto a su gemelo

La serie de satélites Saocom abarca el desarrollo de instrumentos activos que operan en el rango de las microondas. Consiste en la puesta en órbita de dos constelaciones, Saocom 1 y Saocom 2, donde la segunda serie tendrá incorporados ciertos avances tecnológicos que resulten de la experiencia de la primera. Cada constelación está compuesta a su vez por dos satélites, denominados A y B respectivamente, básicamente similares, por la necesidad de obtener la revisita adecuada.

El Saocom viajará a gran velocidad en una órbita heliosincrónica que dará una vuelta entera al planeta en 110 minutos, estimando un tiempo de vida útil de por lo menos 5 años.

El avión ucraniano aterriza en Bariloche para buscar la preciada carga que será lanzada en EEUU

En cuanto a la órbita, se pretende obtener en ambos casos una cobertura global y contar con un ciclo de repetición orbital de 16 días para cada satélite, lo que resulta en 8 días para la constelación.

Los satélites Saocom 1A y Saocom 1B comparten los mismos requerimientos de diseño, de funcionalidad y operatividad, por lo que su desarrollo se está llevando a cabo en simultáneo dando como resultado dos satélites idénticos.

viernes, 20 de julio de 2018

20 años de VENG, la empresa de Acceso al Espacio de CONAE

Se cumplen 20 años de la creación de VENG S.A. (Vehículo Espacial de Nueva Generación). Resumen de logros, evolución y futuro de la empresa estatal de Acceso al Espacio.

El origen de VENG S.A. se puede rastrear en la primera versión que CONAE presenta del Plan Espacial Nacional (PEN) “Argentina en el Espacio 1995-2006”, aprobado por el Decreto Nº 2.076/94. En ese documento se menciona por primera vez la idea de evaluar la factibilidad de desarrollar un Vehículo Espacial de Nueva Generación. Según se puede ver en el cronograma de dicho plan, para el año 2006 se esperaba la operación y ensayos de subsistemas para vehículos espaciales livianos.

X-33
Casi en simultáneo con la presentación de este documento, se daría un hecho que impulsa la primera revisión del PEN dos años más tarde lo que, finalmente, redundaría en la formalización de VENG como empresa controlada de CONAE dedicada al desarrollo de un lanzador nacional. En el año 1995 se privatiza la Fábrica Militar de Aviones (FMA) que pasa a ser parte de del conglomerado aeroespacial Lockheed Martin. Por ese entonces, la empresa norteamericana se encontraba desarrollando el vehículo experimental X-33 en el marco de un programa conjunto, entre NASA y el Departamento de Defensa de EEUU, denominado Space Launch Initiative (SLI). El objetivo del programa consistía en desarrollar el remplazo del Transbordador Espacial con un vehículo de Etapa Única a la Órbita (Single Stage to Orbit – SSTO). El X-33 era un vehículo a escala de lo que sería la versión final llamada VentureStar, de tamaño similar al Transbordador Espacial. En este contexto, y con la reciente conformación de la CONAE, post cancelación del programa Condor II, se firma en junio de 1996 una carta de intención entre Lockheed Martin y la Agencia Espacial Nacional en la que se define la colaboración Argentina en el programa SSTO X-33. De alguna manera, el ex Presidente Menem había interpretado este acuerdo como la posibilidad de que Argentina cuente con un sistema de naves espaciales que se remontarían a la estratosfera para luego aterrizar en Japón en apenas unas horas, tal como se desprende del recordado discurso televisivo.

El programa X-33 fue cancelado en 2001, los problema tecnológicos asociados a un plan muy ambicioso fueron la causa de su final y, si bien la CONAE nunca tuvo participación en esa aventura, estos eventos dieron inicio a un nuevo esfuerzo nacional para el desarrollo de un lanzador propio.

Es así como el Decreto Nº 176/97 instruyó a la CONAE no solo a participar en el programa X-33, sino también a encarar el desarrollo de Medios de Acceso al Espacio y Servicios de Lanzamiento, lo que fue incorporado en el PEN revisión 1997-2008. El mencionado decreto, y el contrato social de VENG S.A. firmado en año 1998, fijan el nacimiento de la empresa nacional de Acceso al Espacio.

Pasaron algunos años con poco avance en materia de lanzadores llegándose a una nueva revisión del PEN que comprendía los años 2004-2015. En este caso, la CONAE consideró la posibilidad de inversión privada en VENG S.A., dado a que no encontraban financiamiento estatal para su proyecto de lanzador. Esta revisión, además, es la que introduce el programa Inyector Satelital Para Cargas Útiles Livianas (ISCUL) que tiene como finalidad la construcción del lanzador Tronador II, con capacidad de colocar en órbita polar hasta 250 kg a 600 km de altura.

Corrió el tiempo y el aporte privado finalmente no llegó, y no fue entonces hasta el año 2007 que se da el inicio de la actividad efectiva de VENG S.A. con los primeros contratos con CONAE y transferencias de fondos del Tesoro Nacional. Ese mismo año se realiza la prueba del Tronador I que, aunque si bien en la década del 50 del siglo pasado ya habían volado dos cohetes nacionales de propelentes líquidos lanzados desde aeronaves (cohetes Tábano y PAT-1), se convertiría en el primer cohete del tipo sonda con motor de propelentes líquidos desarrollado y lanzado en el país. La prueba se efectuó desde el Centro Espacial Manuel Belgrano ubicado en Coronel Rosales, provincia de Buenos Aires.

Al año siguiente se realiza la prueba en vuelo del cohete Tronador IB de 1,5 toneladas de empuje, en este caso los propelentes utilizados fueron hidracina y ácido nítrico y el vehículo alcanzó un una altura de 12 km. Tanto el Tronador I como el IB sirvieron para realizar las primeras pruebas de motores de propelentes líquidos, ensayo de estructura aerodinámica y validación de sistemas de navegación, guiado y control.

En el año 2011 le llegó el turno al cohete sonda Tronador 4000. Este vehículo tenía una altura de 6 metros con empuje de 4 toneladas. Sería la última prueba sin control activo de trayectoria. El ensayo finalmente no pudo realizarse al fallar una de las válvulas pirotécnicas de presurización del combustible. Se pasaba así a la etapa de los vehículos experimentales con control de trayectoria, la serie VEx.

En año 2012, la CONAE deja de depender del Ministerio de Relaciones Exteriores y pasa a la órbita del Ministerio de Planificación Federal, Inversión Pública y Servicios. Bajo esta nueva dependencia se fueron incrementando los fondos destinados a VENG continuándose  con el desarrollo de vehículos experimentales VEx y comenzando la construcción en el año 2013 del Centro Espacial Manuel Belgrano (CEMB) y, en el año 2014, el Centro Espacial Punta Indio (CEPI) en el predio de la ex fábrica CORCEMAR, ubicado en la localidad de Pipinas, provincia de Buenos Aires.

Los vehículos VEx-1A y VEx-1B serían lanzados en el año 2014. Ambos vehículos contaban con motores hipergólicos de 4 toneladas de empuje. La primera de estas pruebas, realizada en el mes de marzo desde el paraje La Capetina del CEPI, no pudo concretarse al no liberarse el cohete de la plataforma por un fallo en un punto de anclaje del sistema de liberación de tierra. La segunda prueba, realizada en el mes de agosto del mismo año, resultó exitosa realizando un vuelo de 27 segundos que le permitió alcanzar una altura de 2200 metros y de esta manera probar los sistemas de propulsión y el de navegación, guiado y control, todos desarrollados en el país.

En este año también se hace pública la fase II del programa ISCUL que consiste en el desarrollo del lanzador Tronador III. Esta evolución comprende un lanzador de 2 etapas, la primera compuesta por 4 motores de 35 toneladas de empuje cada uno, alimentados con LOx y kerosene (KC1), una segunda etapa dotada con un motor hipergólico (MMH/NTO) de 3 toneladas de empuje, un peso al despegue de 90 toneladas, altura de 35 metros y capacidad de colocar hasta 1000 kg de carga útil en órbita baja terrestre (LEO).

Como resultado de la experiencia del VEx-1B, se decide saltear los modelos VEx-2, VEx-3 y VEx-4, pasando entonces a desarrollar el VEx-5A. Este vehículo estaba destinado a probar varios elementos nuevos. Sería el primero con dos etapas, ambas con sistema de alimentación presurizado, constando la primera de ellas de un motor de 11,5 toneladas de empuje que utilizaría oxígeno líquido y Kerosene como propelentes. La segunda etapa tendría un motor hipergólico de 3 toneladas de empuje, se probaría entonces por primera vez la separación de etapas. Si bien se intentó lanzar el vehículo en el año 2015, el VEx-5A fue finalmente lanzado el 20 de abril de 2017 sin poder cumplir la misión. A los 8 segundos del despegue se detuvo la alimentación del motor debido a que un incendio, provocado por una fuga de kerosene, afectó las válvulas de combustible con la consecuente caída del vehículo sobre la plataforma de lanzamiento.

Según se desprende de las declaraciones hechas por las autoridades de CONAE, el paso siguiente será avanzar directamente al modelo Tronador III Tecnológico. La base de lanzamiento de Capetina se desactivó, quedando en ese paraje el banco de ensayos de los motores de 10 toneladas, además de que actualmente se está trabajando en el montaje del banco para motores de 35 toneladas.

El panorama futuro de VENG no está claro. Por un lado, se habla de una posible colaboración con la empresa rusa NPO Energomash para adquirir motores rusos y conseguir transferencia tecnológica para el proyecto Tronador, por otro, el presupuesto de la empresa controlada por CONAE, que desde el año 2016 se encuentra bajo la órbita del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva, comenzó a sufrir recortes. Hace pocos días se hizo pública una auditoría, pedida por el gobierno nacional, que la empresa europea Euroconsult está realizando sobre VENG, con la finalidad de analizar su viabilidad comercial. Se trata quizás de una medida que pondrá a prueba la fortaleza de una decisión soberana en el ámbito del desarrollo tecnológico-industrial.

Aún quedan muchos desafíos técnicos pendientes de resolver antes de construir el Tronador III Tecnológico. Si bien se ha logrado avances importantes en elementos críticos tales como el sistema de navegación, guiado y control, queda bastante trabajo por hacer en relación a los sistemas de estructuras y de propulsión. Lograr fabricar tanques de combustible livianos, y motores turboalimentados y refrigerados, son logros que VENG debe conseguir y para ello requerirá de más presupuesto y más tiempo.

Es muy probable que la fecha de la próxima prueba en vuelo prevista en el Plan de Acción 2018 de VENG, que define el primer vuelo del Tronador III Tecnológico para fines de 2019, no pueda cumplirse. Un cronograma realista podría necesitar de varios años más hasta alcanzar ese hito. Lograr el Acceso al Espacio autónomo requiere de mucho esfuerzo, recursos y una fuerte voluntad política que acompañe decididamente este desafiante objetivo.

Fuentes: CONAE, VENG, Ministerio de Hacienda