miércoles, 9 de septiembre de 2026

Del SOFMA al ATMOS 2000: el Ejército Argentino moderniza su artillería

Florencia Lucero Heguy

La unidad del Ejército Argentino atraviesa una etapa de modernización que combina el refuerzo de su personal con el recambio de sus sistemas de artillería. Los históricos SOFMA de 155 mm serán reemplazados por piezas autopropulsadas ATMOS 2000.

El Grupo de Artillería 10 “Teniente General Bartolomé Mitre” se prepara para iniciar un proceso de renovación de sus capacidades y equipamiento. El GA 10 integra la Brigada Mecanizada X, cuya comandancia de paz se encuentra en Santa Rosa, La Pampa, y forma parte del denominado “Núcleo de Modernidad” del Ejército Argentino, dentro del esquema de unidades que concentran parte de los programas de actualización de medios y capacidades.

Del SOFMA al ATMOS 2000

Uno de los principales cambios que se prepara en Junín es el reemplazo de los cañones remolcados SOFMA de 155 mm, incorporados por la unidad a fines de la década de 1970, por el sistema de artillería autopropulsada ATMOS 2000 en camiones 6x6, del cual el Ejército Argentino apunta a incorporar un total de 75 unidades, pero se espera hacer una compra antes de fin de año de un lote inicial que, según fuentes de la fuerza, sería para equipar al GA10, lo implicaría un total de 18 unidades. El cambio supone una modificación importante en la forma de operar de la artillería. A diferencia de una pieza remolcada, el ATMOS está montado sobre un camión, lo que le permite desplazarse por sus propios medios y reducir los tiempos necesarios para ocupar o abandonar una posición de fuego. El sistema utiliza un cañón de 155 mm y 52 calibres y dispone de sistemas digitales para navegación, dirección y control de tiro. Su alcance depende del tipo de munición empleado y se ubica, en términos generales, en el rango de los 30 a 40 kilómetros. La plataforma también cuenta con asistencia para la carga de la munición, una característica que permite mejorar los tiempos de ejecución de las misiones de fuego.

Una artillería con mayor movilidad

La movilidad es uno de los principales atributos del ATMOS 2000 frente a los sistemas remolcados que actualmente utiliza la unidad. La plataforma puede alcanzar velocidades de hasta 100 km/h en carretera, de acuerdo con las especificaciones difundidas para el sistema, facilitando los desplazamientos entre posiciones y aportando una mayor flexibilidad a las unidades de artillería. El sistema israelí es además una plataforma modular que puede instalarse sobre distintos vehículos. Entre las configuraciones conocidas se encuentra la 6x6, mientras que también existen variantes sobre chasis 8x8.

En el caso de la versión 6x6, una de las configuraciones asociadas al sistema utiliza vehículos Tatra, mientras que la alternativa 8x8 implica una plataforma de mayor porte y costo. El sistema de artillería, sin embargo, mantiene como elemento central el mismo concepto de arma autopropulsada de 155 mm.

Personal y tecnología

La llegada de nuevo personal coincide con una etapa en la que la unidad deberá adaptar su organización y entrenamiento a sistemas de armas de una generación diferente. El paso de los SOFMA remolcados a una artillería autopropulsada y digitalizada implica no solamente incorporar nuevos vehículos, sino también capacitar al personal en procedimientos de operación, mantenimiento, navegación y empleo de sistemas de control de tiro. La transformación del GA 10 se inscribe así dentro de un proceso más amplio de recuperación y modernización de capacidades del Ejército Argentino, en el que el reequipamiento de las unidades de combate constituye uno de los principales desafíos. Para el Grupo de Artillería 10, el cambio representa el cierre de una etapa marcada por casi cinco décadas de empleo de los SOFMA y el comienzo de otra en la que la movilidad, la digitalización y la rapidez de despliegue tendrán un peso mayor en la capacidad de artillería de campaña de la unidad.

El Gobierno argentino reasignó 140 millones de dólares para las Fuerzas Armadas y reactiva el proyecto de satélites SARE

 Florencia Lucero Heguy

El Gobierno argentino modificó el Presupuesto 2026 mediante el Decreto de Necesidad y Urgencia 867/2026, publicado este viernes en el Boletín Oficial, y asignó nuevos créditos a distintas áreas del Estado. En el caso de Defensa, la modificación adquiere particular relevancia porque incorpora recursos destinados a las Fuerzas Armadas y, principalmente, a adelantos a proveedores y contratistas de largo plazo. De acuerdo con las planillas anexas al decreto, el conjunto de modificaciones presupuestarias vinculadas al Ministerio de Defensa, Ejército, Armada, Fuerza Aérea y Estado Mayor Conjunto alcanza aproximadamente los $217.954 millones (unos 140 millones de dólares). El decreto establece que la modificación del presupuesto para Defensa tiene como objetivo fortalecer las capacidades operativas de las Fuerzas Armadas mediante la incorporación, modernización y recuperación de medios y equipamiento, con el propósito de contribuir al cumplimiento de las funciones de la Defensa Nacional.

Más de $114.000 millones para el Ministerio de Defensa

La principal partida corresponde directamente a la jurisdicción Ministerio de Defensa. La planilla asigna $114.732.800.677 en aplicaciones financieras, bajo el concepto de incremento de activos financieros. Dentro de esa categoría, la totalidad de los recursos aparece destinada a adelantos a proveedores y contratistas a largo plazo. Esto representa un punto importante para interpretar el alcance de la medida: el crédito presupuestario no está descripto como una compra puntual de un sistema de armas determinado, sino como una aplicación financiera destinada a adelantos contractuales, los que, según fuentes del gobierno, estarían enfocados en la Base Naval Integrada en Ushuaia, en línea con lo que adelantó ayer el presidente Javier Milei en cadena nacional.

El Ejército concentra otros $60.429 millones

El Estado Mayor General del Ejército Argentino incorpora $60.429.467.258, también bajo la modalidad de aplicaciones financieras. La totalidad de la partida corresponde a adelantos a proveedores y contratistas a largo plazo, básicamente para avanzar con la compra de equipamiento como los sistemas Atmos, cuyo contrato se espera que se firme en los próximos días, y gastos para la incorporación de los sistemas Styker, Black Hawk y fusiles Arad. Por su magnitud, se trata de uno de los principales movimientos presupuestarios dentro del área de Defensa contemplados por el DNU.

La Fuerza Aérea: $31.211 millones en adelantos

La Fuerza Aérea Argentina suma $31.211.124.000 en aplicaciones financieras. Al igual que en el caso del Ejército, el crédito está asignado íntegramente a adelantos a proveedores y contratistas a largo plazo. A esa partida se agregan $2.945.822.600 para el programa de Alistamiento Operacional de la Fuerza Aérea, aunque en este caso se trata de gastos corrientes destinados a personal. De esta manera, el total de las modificaciones que figuran para la Fuerza Aérea asciende a $34.156.946.600.

La Armada recibe recursos para alistamiento operacional

En el caso de la Armada Argentina, la modificación presupuestaria incorpora $8.115.569.620 entre gastos corrientes y de capital. De ese total, $5.915.405.000 corresponden al programa de Alistamiento Operacional de la Armada. La partida contempla $2.400 millones en bienes de consumo y $3.215,4 millones en servicios no personales, incluyendo mantenimiento y reparación de edificios, vehículos, maquinaria y equipos. También aparecen $300 millones en gastos de capital, destinados a maquinaria y equipo, específicamente equipamiento informático. A esto se suman $2.200.164.620 para Actividades Centrales de la Armada, también como gasto de capital en maquinaria y equipo informático. La estructura de esta modificación muestra que, en el caso naval, el refuerzo presupuestario se orienta principalmente al sostenimiento y alistamiento operacional, mantenimiento y determinados bienes de capital, mientras que las grandes partidas financieras para compromisos de proveedores aparecen concentradas en el Ministerio de Defensa, Ejército y Fuerza Aérea.

El Estado Mayor Conjunto suma recursos

El Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas (EMCO) incorpora $519.368.706 para el programa de Planeamiento Militar Conjunto. La totalidad corresponde a gastos corrientes vinculados con personal permanente. Aunque se trata de una cifra significativamente menor frente a las partidas de las Fuerzas Armadas, el refuerzo se inscribe en la misma modificación presupuestaria que busca ampliar las capacidades vinculadas con la Defensa Nacional.

¿Qué significa el movimiento presupuestario?

El dato más relevante del DNU no es solamente el volumen de recursos, sino la modalidad utilizada para asignarlos. En total, las partidas identificadas para el Ministerio de Defensa y los Estados Mayores alcanzan aproximadamente $217.954 millones. Sin embargo, más de $206.373 millones corresponden a aplicaciones financieras destinadas a adelantos a proveedores y contratistas de largo plazo, ligados a la citada Base Naval Integrada.

Desarrollo espacial

Por otro lado, se destinan 85.499.000.000 pesos a la Comisión Nacional de Actividades Espaciales, destacándose el ítem Diseño, Fabricación, Integración y Ensayo de 4 Satélites (SARE II A, Satélites Argentinos de Observación con Arquitectura Segmentada), que apunta a la producción de satélites pequeños de observación que trabajan en enjambre. Van a conformar misiones satelitales de Observación de la Tierra y formarán parte del conjunto de satélites de arquitectura segmentada a medida que dicha tecnología se concrete. Formarán una serie de misiones resueltas con características y componentes comunes y con la capacidad de interactuar entre sí y compartir recursos, maximizando las componentes de origen nacional.

Esta Serie se divide en dos grupos: SARE con carga útil óptica y SARE con carga útil de microondas (en particular, las de Radar de Apertura Sintética-SAR).

Defensa en un contexto de reequipamiento

La modificación se produce además en un momento en el que el Gobierno viene planteando una recuperación de las capacidades militares argentinas después de años de restricciones presupuestarias. En ese marco, el uso de adelantos a proveedores resulta particularmente relevante para programas de adquisición que requieren desembolsos anticipados y compromisos plurianuales. El Ministerio de Defensa y las Fuerzas Armadas reciben un refuerzo de magnitud, con una fuerte concentración de recursos en adelantos contractuales de largo plazo y partidas destinadas al alistamiento operacional.

La modificación presupuestaria también incorpora recursos para inteligencia. La Secretaría de Inteligencia de Estado recibe $30.518.942.441, de los cuales $19.613,9 millones corresponden a gastos de capital y maquinaria y equipo. El movimiento configura así un paquete más amplio de fortalecimiento de las capacidades estatales en materia de Defensa, inteligencia, equipamiento y planeamiento militar, en línea con el objetivo declarado por el Poder Ejecutivo al modificar el Presupuesto 2026.

La compra de fusiles 7,62mm y 5,56mm por parte del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas lleva devengado 4.700 millones

La compra de fusiles modulares calibre 5,56mm y 7,62mm por parte del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas de Argentina lleva devengado a fines de agosto un monto que supera los 4.700 millones de pesos. El proceso de adquisición, designado como “Reservado”, tiene como objeto equipar a las tres Fuerzas con nuevas plataformas, abriendo la puerta a una instancia inicial para lo que podría ser el reemplazo de los veteranos FAL.

De acuerdo con lo informado en la Ejecución Presupuestaria de ambos Proyectos de Inversión, en monto total devengado al 31 de agosto del 2026 es de $ 4.752.665.040 millones de pesos, el cual se reparte de la siguiente manera: Para la compra de fusiles modulares 5,56mm, corresponden $ 2.052.419.040 millones de pesos; mientras que la adquisición del material 7,62mm lleva devengado $ 2.700.246.000 millones.

Otro punto distintivo es la descripción de cada BAPIN, ya que para los fusiles calibre 7,62 mm modulares “de precisión” (sic), menciona que están “…destinados a la optimización de los servicios de seguridad y protección de instalaciones del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas…”, mientras que para los fusiles 5,56mm se detalla que serán “…destinados a la optimización de la seguridad, protección de la fuerza y autodefensa del personal desplegado en misiones de paz de Naciones Unidas…”.

Vale hacer una pausa para realizar una aclaración respecto al término Devengado. Según la Oficina Nacional de Presupuesto, es una de las etapas de ejecución del gasto, cuando surge “….una obligación de pago por la recepción de conformidad de bienes o servicios oportunamente contratados o bien, por haberse cumplido los requisitos administrativos para los casos de gastos sin contraprestación. También implica la afectación definitiva de los créditos presupuestarios referibles por un concepto y monto a la respectiva liquidación…”.

La llegada de los ARAD podría significar el reemplazo de la familia de fusiles FAL, entre ellos el FAMCa
Fusiles IWI ARAD

Ambos procesos mencionados refieren a la adquisición de los fusiles IWI ARAD, compra llevada adelante por el Estado Mayor Conjunto (EMCO) con el objeto de re-equipar a las tres Fuerzas. Tal como supimos adelantar hace unos meses, los ARAD 7,62mm iban a tener como destino al Ejército Argentino, mientras que la variante 5.56mm deberían equipar a la Infantería de Marina y Fuerza Aérea Argentina.

Una vez que se incorpore el primer lote, el cual rondaría los 1.000 fusiles, cada institución realizará pruebas y verificaciones operacionales, “….una instancia indispensable para validar el desempeño del sistema conforme a sus necesidades particulares. Recién una vez concluidas estas evaluaciones, los fusiles comenzarán a integrarse plenamente a las unidades previstas…”, informamos en julio de este año.

Vale recordar que para el proceso de selección, el cual incluía fusiles, pistolas, ametralladoras, lanzagranadas, etc, se había previsto una Evaluación Técnico Operativa por realizarse en territorio nacional. Los oferentes deberían poner a disposición el material y munición, el cual sería probado bajo distintas condiciones en los demandantes ambientes geográficos particulares de la Argentina.

IWI ARAD 7,62mm configurado para tirador designado. Foto: IWI
Sin embargo, el proceso pasó a una Evaluación Técnica en las instalaciones de los distintos fabricantes, tanto en EE.UU., Europa e Israel, donde las comisiones argentinas presenciaron una serie de pruebas y evaluaron el material.

Una vez que se incorporen las primeras tandas de fusiles 7,62mm y 5,56mm, las Fuerzas Armadas darán el primer paso para el reemplazo del mítico y veterano FAL, fusil que acompañó al Ejército, Fuerza Aérea y Armada Argentina en las últimas décadas.