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lunes, 3 de marzo de 2025

Fuerzas especiales en Atucha: así entrenan los militares para recuperar objetivos de valor estratégico

 En Zárate, el Ejército Argentino lanzó el ejercicio Candú y sumó a la Armada, la Fuerza Aérea y a la Gendarmería Nacional. El dato: la actividad responde a la modificación en la normativa que indica en qué contextos deben actuar las Fuerzas Armadas junto con las de Seguridad. 

Por Patricia Fernández Mainardi

Durante una semana, la ciudad de Zárate fue testigo del movimiento de cientos de militares. ¿La razón?, el ejercicio “Candú”, impulsado por el Ejército Argentino y en el que también participaron la Armada, la Fuerza Aérea y la Gendarmería Nacional.

Miembros de operaciones especiales del Ejército Argentino descendiendo mediante rappel de un helicópteros Bell 212. (Ejército Argentino)
Un detalle: esta actividad interagencial marca un antes y un después en el adiestramiento de las Fuerzas Armadas, pues fue la primera vez que los militares y la Gendarmería se entrenaron para defender un objetivo de valor estratégico. En este caso, el complejo nuclear Atucha. 
Fuerza de Despliegue Rápido.
Para comprender la relevancia de la actividad, hay que tener en cuenta que a fines del año 2024 el Poder Ejecutivo firmó dos decretos que modifican algunos aspectos del accionar de las FF. AA. Uno fue el 1107, con énfasis en la definición de los objetivos de valor estratégico que deberán ser custodiados por el personal dependiente del Ministerio de Defensa. El otro, el 1112, detalla que el personal militar deberá actuar de manera disuasiva o efectiva ante amenazas y agresiones de origen externo que se desarrollen o incidan en los espacios terrestres, marítimos, fluviales, lacustres, aeroespacial, ciberespacial y en el espectro electromagnético sin perjuicio de las misiones establecidas en las leyes de Seguridad Interior (24.059) y de Defensa (24.948).
Es la primera vez que las Fuerzas Armadas realizan un ejercicio de defensa de objetivos de alto valor estratégico para el país

800 efectivos de las Fuerzas Armadas en el ejercicio “Candú”

A partir de esta normativa, el Ejército Argentino planificó un ejercicio a la altura de los nuevos desafíos y convocó a la Armada, a la Fuerza Aérea y a la Gendarmería Nacional a participar. 

¿El resultado?, una actividad operacional que planteó una situación en el complejo nuclear Atucha y que reunió a casi 800 efectivos, buques, helicópteros, vehículos blindados, elementos de ciberdefensa y, principalmente, fuerzas especiales.

El Ejército participó del “Candú” con tropas especiales y efectivos especializados en ataques químicos, biológicos y nucleares. Además, desplegaron modernos equipos de comunicaciones
“El nombre, Candú, está relacionado con el tipo de uno de los reactores que tiene la central Atucha”, explicó a DEF el general Oscar Zarich, comandante de Adiestramiento y Alistamiento del Ejército Argentino, organismo responsable de la planificación de esta actividad.

“Los decretos fundamentaron la intención de comenzar con el adiestramiento en estos objetivos de alto valor estratégico. Buscamos ejercitarnos en escenarios acordes, por eso lo hicimos en cercanías de la central nuclear, porque contamos con elementos altamente capacitados para afrontar las situaciones que se puedan dar en este tipo de estructura crítica”, precisó el general. 

En palabras del Comandante, este es el comienzo de varios ejercicios de este tipo que se harán a lo largo del año y que estarán vinculados a estos objetivos de gran importancia. 

El Ejercicio Candú planteó un ataque hipotético al complejo nuclear Atucha 
“El Ejército es punta de lanza en estas actividades porque tiene personal y medios para reforzar este tipo de objetivos terrestres. Además, nos interesaba trabajar con la Gendarmería Nacional por las trascendentes misiones que tienen y porque es una manera de comenzar a trabajar interagencialmente”, aclaró el general, no sin antes mencionar que uno de los elementos con mayor protagonismo dentro del ejercicio fue la Fuerza de Despliegue Rápido del Ejército, un elemento que cuenta con experiencia en el trabajo de acciones multidominio.

En su puesto comando –en el que, en este caso, trabajan celdas de inteligencia táctica, comunicaciones, ciberdefensa, logística, legales y personal, entre otras– se planificaron todas las instancias del ejercicio y se tomaron las decisiones de acuerdo a la información obtenida (que incluyó el seguimiento en vivo del accionar de las tropas en el terreno a través de software desarrollado por el Ejército). 

“Consideramos que no hay adiestramiento sin alistamiento”, advirtió el comandante de Adiestramiento y Alistamiento del Ejército
Y añadió que este tipo de actividades ponen a la luz el compromiso y la vocación de los militares. De hecho, se refirió a los actores que, si bien no están desplegados en el ejercicio, dieron todo de sí para que la ejercitación pueda concretarse: “Uno ve solo la fuerza empeñada, pero no tiene en cuenta que existió personal que preparó y condicionó los medios para que las primeras estén presente.  Nosotros consideramos que no hay adiestramiento sin alistamiento”. 

¿Por qué las fuerzas de élite fueron las protagonistas del ejercicio Candu?

El general Sergio Jurczyszyn, titular de la Fuerza de Despliegue Rápido, también dialogó con DEF y, desde el puesto comando multidominio (ubicado en la Base Naval “Zárate”) contó que, para la actividad, se planteó un escenario hipotético particular de afectación de un sector determinado del complejo nuclear y, en consecuencia, el Ministerio de Defensa ordenó la recuperación. 

Para esta actividad fue clave la participación de las fuerzas de élite que componen esta unidad del Ejército Argentino y, simultáneamente, de los comandos de la Fuerza Aérea Argentina, los buzos tácticos de la Armada y de los integrantes del Grupo Alacrán de Gendarmería Nacional. 

“El Ejército es punta de lanza en este tipo de actividad porque tiene personal y medios para reforzar este tipo de objetivos terrestres”, dijo a DEF el general Zarich
“Estas fuerzas especiales son aptas para un despliegue muy rápido. Luego, pueden moverse en incursiones, es decir, aproximaciones a los distintos objetivos, y concretar acciones de forma ágil y teniendo en cuenta que deben minimizar el máximo de los daños colaterales”, contó, al tiempo que añadió que para este ejercicio plantearon una toma de rehenes hipotética y, en consecuencia, estas tropas de élite debían recuperarlos con vida y trasladarlos a los puntos donde se les brindarían asistencia médica y serían descontaminados.

“Este es el primer ejercicio conjunto interagencial que incluye a las Fuerzas de Seguridad. En cuanto a la práctica, coordinación de procedimientos y experiencias aprendidas, fue muy efectivo. Es un buen primer paso y esperamos que, en los próximos, podamos decir que contamos con una herramienta útil, de rápido despliegue, y efectiva”, subrayó.

El general Sergio Jurczyszyn, titular de la Fuerza de Despliegue Rápido, puso el foco en el puesto comando multidominio que operó en el “Candú”

Entre helicópteros, buques de guerra, y equipos de descontaminación química, biológica y nuclear

Desde el puesto comando las autoridades contaron que, tras la publicación de los decretos que impactan en el accionar de las Fuerzas Armadas, se sucedieron las planificaciones y el alistamiento necesario para lanzar el “Candú”. 

Justamente, uno de los requisitos para llevar adelante el adiestramiento fue la creación de una fuerza de tarea conjunta a interagencial que fue desplegada en las localidades bonaerenses de Zárate y Lima, puntos cercanos a Atucha. 

De acuerdo con la planificación del ejercicio, el personal efectuó la descontaminación del personal que recuperó las instalaciones de Atucha
El dato: el puesto se armó en la Base Naval “Zárate”, unidad que, por su ubicación geográfica, es parte del plan de emergencia de Atucha. Es decir que, ante una crisis en el complejo nuclear, esa unidad podría formar parte del sistema de evacuación. 

¿Cuáles fueron los efectivos militares y medios participantes?, además de Gendarmería, cuyos representantes fueron los integrantes del Grupo Alacrán; el Ejército dijo presente con cientos de efectivos, fuerzas especiales, buzos tácticos, equipos de comunicaciones satelitales, un elemento de asalto aéreo, helicópteros (UH1H y Bell 206) y una unidad especializada en ataques químicos, biológicos y nucleares. Por su parte, la Armada participó con 5 buques, buzos tácticos, efectivos de Infantería de Marina especializados en operaciones ribereñas, y un puesto de sanidad. Finalmente, la Fuerza Aérea desplegó a sus comandos y operó con sus helicópteros Bell 412 y Hugues 500.

En el “Candú” también dijo presente la Compañía de Ingenieros QBN, una unidad militar única en su tipo 
Con el escenario hipotético planteado, lanzada la actividad, y con las fuerzas especiales operando en el terreno, lo que se buscó fue el control de las instalaciones, la evacuación segura y la descontaminación del personal afectado.

El detalle del escenario hipotético que se planteó el ejercicio “Candú”

En detalle, el escenario hipotético partió de una operación ofensiva realizada por parte de fuerzas no identificadas en la central nuclear Atucha II con la finalidad de accionar sobre el dispositivo de seguridad y avanzar sobre el complejo. 

En consecuencia, el comandante de la fuerza de tarea, desde el puesto comando, impartió las órdenes para ejecutar operaciones ofensivas directas y lograr recuperar las instalaciones. 

Esas operaciones incluyeron el accionar de los medios de asalto aéreo del Ejército. A ellos se sumaron los navales y aéreos que colaboraron en la incursión de las fuerzas especiales, buzos tácticos, comandos e infantes de marina.

Desde el patrullero ARA “King” la Armada Argentina se encargó de la recuperación y del traslado del personal desde Atucha a la Base Naval “Zárate” 
Una vez logrado el cometido, se destacó el accionar de los tiradores especiales para facilitar la aproximación de los helicópteros y el posterior descenso, a través de la técnica fast rope (desde las aeronaves), de la tropa.Por su parte, el patrullero ARA “King” se desplegó para recuperar al personal y trasladarlo, vía fluvial, al punto de descontaminación del personal.

En esta última etapa la Compañía de Ingenieros QBN (química, biológica y nuclear) tuvo especial protagonismo: una vez que en el puesto de sanidad finalizaban con el triage médico a fin de evaluar a los heridos y pacientes; se procedió a la descontaminación de los supuestos afectados.

“Todo el equipo que participa en el ejercicio “Candú” es de la Compañía de Ingenieros QBN de Apoyo a la Emergencia 601, ubicada en San Nicolás de los Arroyos. Nosotros somos la única unidad especializada en esta temática en las Fuerzas Armadas”, reconoció el jefe de la Compañía, mayor Carlos Tomasino, quien también agregó que operan con productos químicos descontaminantes que están avalados por la OTAN.

El general Presti, el brigadier Isaac, el contraalmirante Allievi y el brigadier Valderde acompañaron a las autoridades del Ministerio de Defensa durante la supervisión de las actividades 
Cabe señalar que el ejercicio “Candú” contó con una jornada de supervisión. Para eso, Marcelo Rozas Garay, secretario de Estrategia y Asuntos Militares del Ministerio de Defensa; el brigadier Xavier Julián Isaac, titular del Estado Mayor Conjunto de las FF. AA.; el general Carlos Alberto Presti, jefe del Ejército; el contraalmirante Carlos María Allievi, a cargo de la Armada; y el brigadier Gustavo Javier Valverde, jefe de la Fuerza Aérea; se trasladaron desde Buenos Aires a Zárate y pudieron controlar de cerca el accionar del personal en cada una de las etapas que atravesó el ejercicio militar.

martes, 11 de junio de 2019

Tras reconectar Embalse, Nación negocia para financiar Atucha 3

Con la Central de Embalse se podrá abastecer de energía a tres millones de personas. FOTO: CEDOC

“Tras 50 años combatiendo el capital, hoy no hay capital”, advierte Julián Gadano, subsecretario de Energía Nuclear. Buscan atraer capitales de China. 

Esta semana el presidente Mauricio Macri recorrió, junto a autoridades de Energía de la Nación, la Central Nuclear Embalse que fue oficialmente reconectada luego de tres años de trabajos para darle una “segunda vida”. Esas tareas demandaron una inversión de US$2.149 millones y la Central ya está conectada proveyendo energía al sistema nacional.

En diálogo con PERFIL CORDOBA, Julián Gadano, subsecretario de Energía Nuclear de la Nación dio detalles sobre los trabajos y criticó la falta de estabilidad institucional que resta oportunidades de conseguir financiamiento barato. También descartó que la Nación esté “desmantelando” los programas y adelantó las negociaciones con agentes chinos para lograr financiamiento para nuevos proyectos.

-¿En qué consiste la ‘segunda vida’ de Embalse?
-Una central nuclear tiene, por diseño, una vida útil que aprueba el regulador. Es la industria más controlada del mundo, por razones obvias. Esta planta puede operar una cantidad de años determinada. Esa cantidad se terminó el 31 de diciembre de 2015, con lo cual había dos opciones: decomisar la planta, desmantelarla o volver a darle vida. Decidimos, aunque en realidad el proyecto venía de antes, extender la vida porque la inversión para eso era el 40% de lo que implicaba hacer una central nueva, pero en definitiva logramos una central nueva porque se cambiaron todos los componentes. Pero para hacer esto buscamos que no fuera un festival de obra pública, como ocurrió otras veces en Argentina.

 -¿Qué se hizo concretamente? 
 -Cambiamos todos los componentes de la isla nuclear y la turbina que genera energía, el generador y todo lo que está alrededor. De la central original quedó el edificio, muchas cosas no esenciales para no generar más gasto del necesario y se cambió toda la isla nuclear, todo el sistema que genera la reacción nuclear, los generadores de vapor, el retubado y se repotenció la turbina, generador y los sistemas de control. Y se modernizó la sala de control. Además, se le agregaron 35 megas de potencia. Con esto, la vida de Embalse se extiende 25 años más a plena potencia, que suponemos van a ser 30 años reales.

 -¿Qué implica en términos de energía para el sistema?
-Esto significa energía para tres millones de personas en la provincia de Córdoba. Córdoba hoy es generadora neta de energía, genera el 83% de la energía que Córdoba necesita. Y esto permite abaratar los costos de la generación de energía. Con Embalse evitamos comprar fueloil o GNL. Gracias a Embalse, “despedimos” al segundo barco regasificador que era la forma más cara y contaminante de consumir energía. Con Embalse, Córdoba prácticamente se vuelve autónoma y sustentable en materia de generación y gracias a Embalse vamos a tener un invierno más tranquilo porque vamos a necesitar comprar menos combustible contaminante y caro.

 -¿Cómo sigue la reconversión de la matriz energética? 
 -Cuando asumimos nos propusimos recomponer el mercado energético, el mercado eléctrico, reconstruir las condiciones para la inversión y aprovechar lo mejor de cada fuente para una matriz diversificada. Argentina tiene la suerte de tener gas, viento, sol y un clúster tecnológico nuclear muy maduro. Ya tenemos las condiciones para una matriz energética más barata, más limpia y menos basada en combustibles fósiles contaminantes y caros. La Argentina exportaba gas y dejó de hacerlo por las políticas del Gobierno anterior que destrozaron la inversión en el sector. En el medio aparece Vaca Muerta que es una combinación del recurso natural, pero si tenemos instituciones débiles lo único que puede producir es una desgracia.

 El capital. - Para Gadano hoy la Argentina tiene que esforzarse por conseguir capital extranjero para invertir ya que “no tenemos capital financiero porque hace 50 años que venimos haciendo cosas para no tenerlo. Después de 50 años de combatir el capital, Argentina no tiene capital. Hoy el capital extranjero está viniendo a Vaca Muerta porque está el recurso, el capital humano y reglas de juego. Este año va a haber inversiones en Vaca Muerta por US$10 mil millones en una provincia que tiene 500 mil habitantes”.

Nuevos negocios. Hacia adelante, Gadano confirmó que están negociando con bancos y empresas chinas para financiar la construcción de la central nuclear Atucha 3, en Lima, provincia de Buenos Aires. Además, se avanza en el desarrollo de un programa para la fabricación de reactores modulares pequeños: “Hay cinco países que están trabajando en el desarrollo de reactores pequeños y Argentina es uno de ellos y el que tiene el prototipo más avanzado. Tiene un avance de obra del 60%. El objetivo es que en 10 años Argentina juegue un partido en un mercado nuevo de miles de millones de dólares”, sostuvo.

Finalmente, sobre versiones en torno a desinversión y desmantelamiento de programas Gadano fue tajante: “En el sector nuclear argentino se invierten $20 mil millones cada año, entre Conea y las empresas públicas. Eso no es desmantelamiento pero lo que no hacemos es tirar la plata en proyectos mesiánicos. Hacer de nuevo Embalse costó US$2.150 millones y terminar Atucha 2 costó el doble. Hay que invertir: sin inversión pública esto no funciona, pero hay que invertir en proyectos sustentables y que generen recursos” (Soure/Photo:perfil.com).

miércoles, 3 de abril de 2019

Atucha III: avanza el acuerdo con China para construir central nuclear

Dentro de dos semanas se firmaría la Carta de Intención. La obra costaría unos u$s 8000 millones.
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El subsecretario de Energía Nuclear, Julián Gadano, se encuentra esta semana en Beijing, China, para terminar de pulir los últimos detalles del acuerdo para construir la cuarta central nuclear del país, que costaría unos u$s 8000 millones y sería financiada en un 80% por el país asiático.

Según publicó la agencia Reuters, Gadano afirmó ante el Foro de Desarrollo Sostenible de Energía Nuclear que Argentina y China están negociando la estructura financiera para Atucha III, que se emplazaría en las cercanías de la localidad bonaerense de Lima, como Atucha I y II.

Consultadas por El Cronista, fuentes oficiales sostuvieron que no explicitarán cuándo se firmaría el acuerdo, aunque ya hay un avance importante.

El préstamo de China para construir Atucha III tendría un plazo de 20 años, con 8 años de gracia para empezar la devolución y se abonaría con la venta de la electricidad que produzca la propia central nuclear. El país asiático ofrecería tasas de interés mucho más bajas que las que el mercado internacional podría otorgar en el actual contexto macroeconómico argentino, con un piso de entre 10% y 11% anual en dólares (la tasa de interés de referencia en Estados Unidos más el riesgo país, cercano a los 800 puntos básicos).

El portal Infobae publicó que hace dos semanas culminó una misión en Buenos Aires de funcionarios gobierno del presidente chino Xi Jinping y autoridades de la empresa encargada del proyecto, la National Nuclear Corporation (CNNC), y que entre el 15 y el 17 de abril se firmaría la Carta de Intención.

Uno de los puntos que genera polémica y traba el acuerdo es el porcentaje de componentes de fabricación nacional, que sería menor a un 40%. La construcción de un reactor del tipo Hualong One en Argentina "permitirá a China involucrarse en un mercado maduro" y le permitirá mostrar al mundo sus avances tecnológicos en el sector, dijo Gadano en Beijing.

Hualong One es el diseño del reactor nuclear de tercera generación de China y es de uranio levemente enriquecido y agua liviana, contrario a la tecnología canadiense CANDU, de uranio natural y agua pesada, que producía hasta 2017 la Planta Industrial de Agua Pesada (PIAP).

Otro obstáculo que enfrenta la construcción de Atucha III es que, según dicen en privado fuentes vinculadas al proyecto, al ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, no le agrada la idea de darle el visto bueno a una multimillonaria obra que agrandaría el gasto público y el déficit fiscal. Sus voceros, en cambio, niegan la versión. En cualquier caso, las tratativas avanzan por el impulso del presidente Mauricio Macri y consejos de algunos asesores energéticos, que ven con buenos ojos diversificar la matriz energética, muy concentrada en el gas, además de sumar experiencia en tecnología de punta.

En cambio, el grupo de ex secretarios de Energía emitió hace unos meses un comunicado en el que rechaza la energía nuclear, que tendría un costo entre 5 y 6 veces mayor que las renovables. Sin embargo, con la construcción de la cuarta central atómica del país, Argentina se ubicaría a contramano del mundo, que decide progresivamente abandonar la energía nuclear. Alemania tiene un plan para dejar fuera de operación sus centrales en 2022. (Source/Photo/Author: Santiago Spaltro/Cronista.com)

martes, 4 de diciembre de 2018

Promesa a Xi Jinping: Condor Cliff y Atucha III

El swap por u$s19.000 millones cerrado el domingo con China en Buenos Aires tendrá su contrapartida. Se le prometió a la delegación de Xi Jinping que las dos principales obras que empresas chinas tienen proyectadas en Argentina se definirán antes de marzo. Son la represa Condor Cliff-La Barrancosa (sin Electroingeniería como socio local) y la central nuclear de Atucha III. El financiamiento será 100% de capitales chinos.

El Gobierno le hizo a Xi Jinping dos promesas concretas, respondiendo a las mayores inquietudes de China en el país. Las dos principales obras que los orientales tienen en la Argentina, la represa Condor Cliff-La Barrancosa y la futura central nuclear Atucha III, se definirán positivamente en el primer trimestre del año próximo. Mauricio Macri avaló la resolución de los proyectos y sólo es ahora cuestión de tiempo destrabarlos definitivamente.

Si algo faltaba para que se concretaran, el acuerdo por la ampliación del swap por un total de u$s19.000 millones cerrado el domingo pasado fue suficiente prueba de fe desde China como para que los proyectos tengan vida propia. La necesidad de obra pública por parte del Gobierno nacional mirando las elecciones de 2019 y la obligación de acelerar gestos con Xi Jinping luego de la ayuda financiera aprobada aceleraron las decisiones políticas.

En el caso del proyecto Condor Cliff-La Barrancosa, sólo queda un detalle por solucionar: eliminar del listado de socio local Chino a Electroingeniería, y reemplazarlo por otra compañía constructora de capitales argentinos. En el caso de la central nuclear, se buscará el momento para hacer el anuncio, sin que éste genere suspicacias internacionales. Tanto para el proyecto de las represas como para la central nuclear hay un compromiso desde China hacia los argentinos: los trabajadores serán todos locales (o al menos no ciudadanos chinos), lo que llevó tranquilidad a las huestes de la UOCRA.

El Complejo Condor Cliff-La Barrancosa ya comenzó, aunque de manera muy tenue y sólo para que la obra no se paralice pese al año de demora que ya tiene el proyecto. La última novedad importante había sido de marketing político: en 2017 se le había quitado el nombre de Néstor Kirchner-Jorge Cepernic, para continuar con su denominación histórica. Antes, el Gobierno de Mauricio Macri cerró una investigación sobre el impacto ecológico, asegurando que, más allá de algunos recaudos, no hay mayores problemas de convivencia con la flora y fauna locales. Esto pese a la promesa que originalmente se les había hecho a ambientalistas internacionales sobre la imposibilidad de avalar semejante obra.

Sin embargo, en los últimos tiempos el proyecto quedó trabado por el estallido en la Argentina de la causa de los cuadernos y la aparición de Gerardo Ferreyra, vicepresidente de Electroingeniería, dentro de la causa de los “cuadernos” y por la que quedó privado de su libertad. La decisión política de Mauricio Macri fue que semejante obra, que implica una inversión de u$s4.316 millones de dólares, no puede ser ejecutada por esa compañía y que los chinos debían buscarse un nuevo partner local. La situación quedó en un limbo hasta el encuentro del fin de semana con Xi Jinping, donde los funcionarios del visitante asintieron al reclamo del Gobierno argentino y se comprometieron a aceptar un nuevo socio local.

Comenzará ahora, y en tiempo de descuento, el casting para rearmar la sociedad con la china Gezhouba, y el andamiaje judicial para que la reformulación de la nueva compañía constructora no sufra trabas en Comodoro Py. No será fácil. Encontrar un nuevo socio que pueda mostrar quilates éticos suficientes para acompañar a los chinos, y que no estén acompañando a Ferreyra en el listado del juez Claudio Bonadio demandará mucha logística investigadora. De hecho, el grupo que quedó en segundo lugar en aquella licitación de abril de 2013, donde en el segundo lugar (pese a haber presentado la oferta más barata) fue el curioso grupo que habían formado para la ocasión la también china Sinohydro con Iecsa en ese entonces de la familia Caputo, Chediak, Esuco de Carlos Wagner y Austral Construcciones de Lázaro Báez, todas empresas implicadas en la misma causa de los Cuadernos acompañando en cartel a Electroingeniería.

La sociedad aún está formada porque posee el 56% de Represas Patagónicas, frente a 34% que tiene la empresa que dirige Gerardo Ferreyra y 10% de la mendocina Hidrocuyo. La tarea sucia de eyectar a Electroingeniería quedará en manos de Gezhouba, que deberá buscar nuevo socio, comprarles las acciones en propiedad de la compañía de los Ferreya, rearmar la sociedad y presentar nuevamente las cartas credenciales a Macri. Gezhouba tiene sus argumentos. Hoy por hoy, el 100% de los dólares son aportados por los chinos. Todo antes de marzo.

El otro proyecto que se destrabó en Buenos Aires, y que también será presentado en sociedad en el primer trimestre del próximo año, es la construcción de una central nuclear del tipo Power Hualong, sistema de agua liviana y uranio enriquecido, que los chinos construirán y financiarán integralmente con 8 años de gracia para pagarla en Lima junto a las dos Atucha. Será el proyecto bautizado Atucha III, una idea que generó ciertas inquietudes desde los Estados Unidos y que Macri se encargó de explicar durante su presentación ante Donald Trump. Para China, ese negocio es clave: será la primera exportación de ese tipo fuera de su territorio. Hay un tercer interesado en acelerar este acuerdo: el Gobierno de María Eugenia Vidal, ávido de noticias sobre obras públicas para anunciar durante el electoral 2019.(Source/Photo/Author. Carlos Burgueño/Ambito.com) 

viernes, 18 de mayo de 2018

El Gobierno suspendió un acuerdo nuclear con China para ahorrar USD 9.000 millones

Por Martín Dinatale  - Infobae.com

Mauricio Macri y el presidente chino Xi Jinping
Se trata de la construcción de la Central Atucha III que se iba a hacer con financiamiento chino y de Canadá. Se avanzará con un contrato para el 2022 por otra central con tecnología completamente china

El plan de recortes y achicamiento del déficit en el Estado que prometió profundizar Mauricio Macri llegó a la política exterior. Luego de arduas negociaciones secretas, el gobierno decidió postergar para más adelante el proyecto de construcción de la Central Atucha III que tenía previsto realizar con China y, así, se ahorrará un programa de endeudamiento previsto en 9.000 millones de dólares.


La decisión fue cerrada la semana pasada entre la Cancillería y las autoridades de Beijing. Según confirmaron a Infobae cuatro fuentes calificadas del gobierno y la diplomacia china, el acuerdo alcanzado resultó beneficioso para ambas partes por una simple cuestión: la Central Atucha III era un proyecto de China compartido con tecnología de Canadá. Este plan se abortó para más adelante pero el gobierno argentino ratificó a la administración de Xi Jinping que se seguirá adelante con el proyecto de Atucha IV con tecnologia exclusivamente china para iniciarse en el año 2022 .

"Se alcanzó una solución que complace a los chinos y a la Argentina porque ratifica la asociación estratégica integral de ambos países. Y si bien China iba a financiar la construcción de Atucha III el país tenía en su presupuesto un programa de endeudamiento inicial por USD 9.000 millones que ahora no lo tendrá", explicó a Infobae un funcionario que trabajó arduamente en las negociaciones secretas con Beijing.

De esta manera, la Argentina podrá estar más holgada en sus cuentas en los próximos cuatro años y se asegurará para el 2022 la construcción de la Central Atucha IV con tecnología enteramente china.

La intención es que el 30 de noviembre próximo, cuando viaje de Xi Jinping a la Argentina por la Cumbre del G20, se firme con Macri este acuerdo a largo plazo.

A la vez, el próximo domingo el canciller Jorge Faurie mantendrá una reunión bilateral con su par chino Wang Yi que viene a Buenos Aires para el G-20 de ministros de relaciones exteriores. El canciller de China se reunirá dos días más tarde con Macri en la Casa Rosada. Wang Yi, además de ser canciller, es "Consejero de Estado", uno de los 5 que acompañan al Presidente y el vice en la cúpula de poder de China.

Con este cambio de planes en la política exterior la Argentina se ahorrará de pagar a China USD de 9.000 millones de deuda que afectan el programa monetario. Es que si bien el financiamiento de Atucha III lo ponía China, en el presupuesto pesa como deuda. A los chinos la postergación de este proyecto que financiaban con tecnología canadiense les cierra porque se mantiene la alianza estratégica con Argentina. En rigor, ese contrato había sido una imposición de Cristina Kirchner como condición para hacer la planta nuclear china en la Argentina.

El contrato de este proyecto con China había recibido muchas objeciones desde el Ministerio de Energía en los últimos tiempos. De hecho, Infobae informó hace un mes que el ministro José Aranguren había revisado el contrato de construcción de la central nuclear Atucha III y había encontrado "desprolijidades y desequilibrios registrados" con excesos de hasta USD 1.600 millones. Pero finalmente nada de esto se hará por ahora y sólo se avanzará en un proyecto nuclear con China para el 2022.

En el gobierno aseguran que esta es la mejor negociación posible que se alcanzó en un momento en el que la Argentina está apretada en términos de deuda pública. A la vez, desde la Casa Rosada aseguraron que en adelante los proyectos de energía nuclear que tiene en carpeta el gobierno le darán "más beneficios económicos que pérdidas a la Argentina".

Esto lo explican al detallar los grandes planes de energía nuclear exportable que tiene el país. Estos son:

- El proyecto de Holanda. El INVAP ganó una licitación por la venta de toda la tecnología del reactor de 35 MW de potencia térmica. La Argentina obtendrá así unos 400 millones de dólares. No se trata de una tarea menor la que tendrá este reactor del INVAP. Actualmente, unos 10.000 hospitales europeos emplean esos radioisótopos producidos por el reactor y cada año se hacen más de 40 millones de procedimientos de diagnóstico y tratamientos, en la mayoría de ellos, casos oncológicos.

- Un reactor a Brasil. El otro proyecto que firmó hace dos meses el INVAP con Brasil fue por la venta de ingeniería para el desarrollo de un reactor RMB de investigación de alta tecnología. El costo de ese acuerdo fue de 35 millones de dólares y en la diplomacia de Brasil aseguran que se trata de "tecnología de muy alta calidad".



- Asistencia a Bolivia. La Argentina desarrolló otro proyecto nuclear para Bolivia que se encuentra en proceso y consta de tres centros asistenciales de investigación nuclear. La intención del INVAP en este caso es desarrollar un Centro de Medicina Nuclear y Radioterapia de última tecnología.



 - La compra de Arabia Saudita. En marzo del año que viene se concretará el proyecto de la venta de un reactor pequeño LPRL a Arabia Saudita por un valor estimado en 20 millones de dólares. Se trata de un reactor pequeño de 1 MG de potencia térmica, pero esta iniciativa acordada con los saudíes abre una ventaja de oportunidades para la Argentina ya que Arabia Saudita y el resto de los países de la región están invirtiendo millones de dólares en energía renovable para el largo plazo.


- Planes con Chile. El gobierno esta llevando adelante con Chile ejercicios conjuntos de seguridad nuclear en Picaniyeu. A la vez, hay intenciones del gobierno de Sebastián Piñera de modernizar reactores con tecnología de INVAP.

domingo, 23 de abril de 2017

Desde el gobierno afirman que, con respecto a energía nuclear, "jugamos en primera"


El subsecretario de Energía Nuclear Julián Gadano pone el acento en el proyecto Carem 25, una de las apuestas más fuertes del sector en la Argentina; y en las dos próximas centrales que se construirán en territorio nacional y el salto tecnológico que estas implican.

por  María del Pilar Assefh para El Cronista

El nuclear es, junto al agroindustrial, el clúster tecnológico más importante de la Argentina. Julián Gadano, subsecretario de Energía Nuclear de la Nación, es quien dice estas palabras. Y razones no le faltan para respaldar su opinión. En el sector que lo ocupa, explica, "se dio un proceso de feedback que existe mucho en los países desarrollados, pero se da poco en los emergentes", en el cual "se generan lógicas positivas por las que, a partir de decisiones que por lo general toma el sector público, el privado también invierte", generándose un "ciclo virtuoso" de "continuidades en ese sentido". Esto llevó a que, hoy, la Argentina tenga "un campo tecnológico alrededor de lo nuclear que lo excede plenamente". Es el caso de INVAP, que se incluye entre las cuatro o cinco firmas a nivel mundial que exportan reactores de investigación, al tiempo que vende tecnología espacial y está invirtiendo en cómo hacer palas eólicas más económicas.

Hoy, asimismo, el país no solo cuenta con una alta inversión en la materia, sino, además, con un capital tecnológico muy sofisticado y buenos recursos humanos. Y tiene asiento en "todos los grupos que discuten nuclear policy and politics" en el globo. "No somos los Estados Unidos, China o Rusia, pero estamos entre los 30 actores más importantes. Jugamos en primera", afirma el funcionario. Y, en diálogo con El Cronista, profundiza en el porqué.

- Primero, el Carem 25...
Con el Carem, estamos invirtiendo muchos recursos públicos, $ 2.140 millones en este año, para dar un salto de calidad muy grande, que es participar de un mercado de exportación mucho más sofisticado: los reactores de potencia, en los que la Argentina hoy no está. Eso implica trabajar bajo condiciones de presión y temperatura que no tienen nada que ver con los reactores de investigación.

Este es un reactor de diseño nuevo, que se llama SMR (siglas en inglés de Reactor Modular Pequeño), de entre 300 y 500MW, modulares, que se pueden instalar de uno, dos, tres… son flexibles. No hay ninguno todavía. Es un mercado que se está gestando, madurando, en el que estamos corriendo nosotros, Corea del Sur, los Estados Unidos, Rusia y no sabemos si China. Nosotros estamos más avanzados que el resto, somos los únicos que estamos construyendo el prototipo.

- De todos modos, estamos pensando de acá a cinco años…
Como mínimo. De acuerdo al esquema de hoy, el prototipo va a estar puesto a crítico en 2020. Recién el prototipo, que es de 32MW eléctricos y no es lo que nosotros queremos vender. Este nos va a permitir probar que efectivamente esta tecnología funciona, porque es una tecnología de seguridad pasiva, o sea, es un reactor que no necesita bombeo para enfriar y en operación.

- ¿Qué implica esto?
Primero, una operación más simple. Es un reactor vendible a países newcomers. Segundo, mucha seguridad. Los reactores refrigeran por bombeo. En operación normal, el reactor refrigera (o sea, bombea) con la energía eléctrica de la propia central. La segunda fuente es la red. En una parada programada, se invierte el sentido de la electricidad que va por la red. Y, suponte que hubo una crisis, se tuvo que parar el reactor, no hay red, hay diésel. ¿Qué pasó en Fukushima? Se quedó sin reactor, sin red y sin diésel. El reactor y la red, con el terremoto; los diésel, con el tsunami.

El Carem tiene la posibilidad de seguir enfriando sin bomba, o sea, sin energía eléctrica durante 36 horas. Además, es un reactor chico; se lo diseña para ser un módulo de cuatro reactores de 120MW cada uno, independientes. Entonces, una cosa es enfriar un reactor de 120 MW, habiendo tenido 36 horas para traer fuente fría externa, y otra, enfriar uno de 1.500MW. Es otra película.

- ¿Hay alguna proyección numérica de este mercado?
Todos los que analizan esto dicen que el 50% del mercado de reactores dentro de 15 años va a ser SMR. Nadie puede predecir el tamaño del mercado de reactores, pero hablan de trillones de dólares. Nosotros aspiramos a capturar una parte muy humilde de eso. Pero, por más pequeña que sea, si esto es maduro, son u$s 3.000 millones al año. Para eso falta muchísimo igual, pero esa es la idea. El Carem todavía tiene que resolver algunas incógnitas tecnológicas y comerciales.

- ¿En qué estadío se encuentra la cuarta central?
Estamos renegociando los contratos, porque consideramos que los borradores de esos contratos, más por responsabilidad argentina que china, eran muy lesivos de los intereses nacionales. No hemos terminado aún. Pero pensamos que vamos a terminar en un plazo corto. No puedo decir cuánto, pero ya se empieza a medir más en semanas que en meses.

Además de firmar un contrato rápido, queremos firmar uno bueno, que nos garantice que la obra comience y termine en los plazos planteados. El contrato tiene un plazo de ejecución de 83 meses, la idea es que no sea mayor a 90 meses. El crédito es muy bueno, tiene un plazo de gracia de ocho años. Un sine qua non, o sea, no negociable. De ninguna manera es pasarnos de eso. Y la verdad es que estamos trabajando con plazos bastante menores. Eso nos permite una ecuación económica interesante: que la central empiece a generar energía y, por tanto, recursos, antes de tener que empezar a repagar el capital. Cuanto antes la terminamos, antes empieza a facturar. Con lo cual, todo el esquema contractual tiene que estar pensado para poner incentivos en que se termine antes, incentivos tanto en los chinos como en nosotros.

Con todas estas incógnitas, suponemos que vamos a tener firmado el contrato en el primer semestre y eso nos va a permitir empezar la obra en el segundo. Estamos bastante convencidos de que eso va a pasar, de hecho, por eso ya tenemos dinero en el presupuesto para la obra.

- ¿Y la quinta central?
Con la quinta central, que no sabemos dónde va a estar, lo primero que hicimos fue poner un delay. Hemos contractualizado que empieza en 2019. Esto fue toda una discusión con los chinos, porque el gobierno anterior había aceptado empezar las dos obras al mismo tiempo. Les estaban mintiendo a los chinos, porque la Argentina no está en condiciones de hacerlas al mismo tiempo. Además, las iban a hacer las dos en Atucha.

- Ese es otro tema, ¿por qué seguir sumando reactores a Atucha? ¿No hay un riesgo agregado de tener tanto todo junto?
Hay países que tienen ocho en un sitio. Pero tenemos responsabilidad de tener otro sitio, de no tener todo en un mismo lugar. No porque haya tantos juntos, sino porque, cuando se concentran tantos MW en un lugar, en caso de haber un problema allí, se arrastra a toda la red, porque se caen un montón de MW.

De hecho, los estudios que estamos haciendo para el nuevo sitio los hacemos sobre el escenario de un sitio que pueda albergar hasta seis reactores. No porque vayamos a construirlos, sino porque, una vez que vamos a elegirlo, que es un trabajo muy grande, pensemos a futuro.

Nosotros queremos ir a la Costa Atlántica, que es el lugar más razonable para una central nuclear. Ahora hay que hacer un estudio técnico y, después, es un tema político complejo, pero hay que tomar esa decisión.

- ¿Qué diferencias hay entre la cuarta y la quinta central?
Hay dos decisiones muy estratégicas que nosotros estamos tomando. Primero, salir de Atucha, que no sé si lo voy a lograr, te soy sincero: el not in my backyard es muy fuerte. Y, segundo, pasar a uranio enriquecido y agua liviana, que es el gran salto que vamos a hacer. La cuarta central es como la transición. Va a estar en Atucha y va a ser de natural.

El enriquecido tiene mejor performance. El problema es que nosotros no estamos acostumbrados, por lo que necesitamos tiempo para que se adapte la industria. La quinta central va a ser llave en mano. Es un diseño chino, un PWR (Reactor de Agua a Presión, por sus siglas en inglés) de uranio enriquecido de agua liviana.

Los residuos, un problema

"La nuclear tiene tres problemas: el accidente, el residuo y el origen militar. Ese combo genera terror", afirma el subsecretario de Energía Nuclear, Julián Gadano, quien manifiesta: "Los países que no toman riesgos no se desarrollan".

En cuanto a los residuos en particular, define: "No son un riesgo, sino una realidad. Se acumulan en silos sellados, pero cada vez menos, porque las nuevas tecnologías en materia de combustibles hacen que generen cada vez menos". Los silos que menciona son repositorios no permanentes. "Lo que buscan los países es, después, tener un repositorio permanente. En un solo sitio con un responsable que no sea el operador. Hay países que ya lo tienen. En el caso de la Argentina, la CNEA es responsable de los sitios definitivos. No hay uno en el país, porque producimos pocos residuos. Pero lo tenemos en agenda. El problema, de nuevo, es que la gente le tiene miedo, nadie lo quiere", añade.

Ahora bien, el problema de los residuos es que no se ha encontrado, aún, una solución definitiva a ellos. "Tecnológicamente todo es posible, el tema es hacerlo a costos razonables. No hemos encontrado una manera barata y eficiente de reprocesarlos. Están ahí esperando que la tecnología avance para poder hacerlo. De hecho, ya hay una manera, pero es políticamente complicada y, por eso, el mundo no permite que se haga, que es reprocesarlo para generar plutonio a partir de eso. El plutonio es un combustible de alta performance que puede volver a las centrales y genera, a su vez, residuos, pero mucho menos. Ahora, el plutonio permite hacer bombas", acota el sociólogo.

Y concluye: "Entonces, el residuo se acumula, en silos totalmente diseñados para ser herméticos y no tener ninguna fuga. Nunca hubo un accidente en el mundo con los residuos, jamás".

viernes, 6 de enero de 2017

Atucha III, cada vez más cerca de iniciar su construcción

La obra comenzará el primer semestre de 2017 en terrenos aledaños a Atucha I-II. Actualmente, progresa la formalización de los contratos con las empresas chinas.

Nucleoeléctrica Argentina avanza con las tareas para el desarrollo de la cuarta central nuclear del país que se instalará en el Complejo Nuclear Atucha ubicado en Lima, partido de Zárate, con una potencia de aproximadamente 700 megavatios.

En este momento se están consolidando los contratos con las empresas chinas, para dar cumplimiento al Memorándum de Entendimiento firmado con este país que prestará colaboración en el proyecto.

Al respecto, el ingeniero Omar Semmoloni, presidente de la empresa, señaló: “Estamos trabajando para poder concretar este objetivo en el menor tiempo posible. Nos encontramos abocados a la formalización de los contratos con las compañías chinas que se estima tener para el primer trimestre de 2017, lo que permitiría comenzar las obras dentro del primer semestre del próximo año”.

Atucha III pronto contará con los terrenos donde se edificará. En este sentido, Semmoloni comentó: “A la fecha, los trámites para la adquisición de los terrenos donde estará emplazada la futura central nuclear ya fueron concluidos, por lo que se espera contar con las tierras antes de fin de año”.

La tecnología que utilizará será CANDU, modelo que emplea uranio natural y agua pesada presurizada. Este reactor será similar al de la Central Nuclear Embalse.

La nueva central tendrá un impacto socioeconómico positivo en la comunidad. La presencia de las centrales ha sido fundamental en el desarrollo de las comunidades vecinas al Complejo Nuclear Atucha, fundamentalmente con la finalización de Atucha II que ocupó una cantidad muy significativa de mano de obra. “Hoy estamos esperanzados en incrementar esa oferta laboral a partir del lanzamiento de Atucha III en el mismo sitio. La obra demandará alrededor de 5000 personas de forma directa, a lo que se sumarán los empleos generados de forma indirecta”, afirma Semmoloni.

Nucleoeléctrica Argentina encara la operación de las centrales a su cargo y los proyectos con el objetivo de consolidarse como una de las compañías de generación eléctrica más importantes del país, priorizando la eficiencia y seguridad.

En referencia a este tema, Semmoloni señaló: “Tenemos 1750 megavatios instalados, y con los proyectos que pensamos llevar a cabo vamos a tener más importancia como generadores de energía eléctrica en un país que justamente lo que necesita para poder crecer es incrementar la oferta energética”.

Semmoloni consideró muy favorable la posición del sector nuclear en este contexto. “Estamos en un lugar de privilegio, la industria nuclear es una de las pocas actividades que ha tenido continuidad en el país, desde sus inicios ha formado una cantidad importante de profesionales, ha contribuido fuertemente al desarrollo de la industria nacional en áreas muy importantes, generando capacidad exportable. Seguiremos en ese camino, manteniendo y mejorando ese lugar”, afirmó.

miércoles, 19 de octubre de 2016

Vuelve a producir la Planta de Agua Pesada

Tras un año de inactividad, la Planta Industrial de Agua Pesada (PIAP), operada por la Empresa Neuquina de Servicios de Ingeniería, reanuda su producción con el objetivo de abastecer los requerimientos de Atucha III, cuya construcción acaba de confirmarse.

A principios de julio, el ministro de Energía y Minería, Juan José Aranguren, firmó en China un acuerdo para que el gigante asiático financie la construcción de Atucha III y Atucha IV, las dos nuevas centrales nucleares proyectadas en el país.

La primera de ellas funcionará con tecnología “Candu”, similar a la Central Nuclear Embalse, por lo que demandará una carga de 600 toneladas de agua pesada. Su construcción comenzará en 2017,  requerirá seis años de trabajo y una inversión de u$s 5.800 millones.

Sobre la situación de la PIAP, el delegado gremial Adrián Lizzi comentó que “hasta ahora estuvimos haciendo un mantenimiento continuo. Afortunadamente, estamos en proceso de arranque y hay unidades de la PIAP que ya se encuentran en marcha, a la espera de obtener la disponibilidad de consumo de gas y energía”

Por otro lado, Lizzi precisó que inicialmente se abastecerá a la operadora Nucleoeléctrica Argentina (NA-SA) con un stock de entre 30 y 50 toneladas, y luego se dedicarán a producir el agua pesada que demandará la nueva central nuclear argentina.

A futuro, la intención del Gobierno nacional es cubrir las necesidades de agua pesada de Atucha I, Atucha II, Atucha III y Embalse, y exportar los eventuales excedentes que produzca la PIAP, a pesar de que el mercado internacional para el agua pesada es muy acotado.

U-238