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martes, 5 de julio de 2016

Chamical: hace 70 años nacía el sueño de lanzar cohetes al espacio


Se cumplió un nuevo aniversario del Centro de Experimentación y Lanzamiento de Proyectiles Autopropulsados.

En el año 1944, por iniciativa del Brigadier Bartolomé De La Colina, primer Secretario de Aeronáutica, el Poder Ejecutivo ordenó que se inicien las tareas de construcción de instalaciones destinadas a la Aeronáutica Argentina, en el por entonces departamento Gobernador Gordillo, en Los Llanos Riojanos. 

Finalizadas las tareas, en 1946, el Poder Ejecutivo Nacional y el Comando en Jefe de Aeronáutica crean, en la ciudad de Chamical un Centro de Tiro y Bombardeo, operando en aviones Avro Lincoln b-021 y b-029 de la V Brigada Aérea.

Éste fue el indicio claro del nacimiento de lo que hoy es el Centro de Experimentación y Lanzamiento de Proyectiles Autopropulsados I Chamical (CELPA), una entidad que forma parte de la fisonomía del lugar y que comparte asiduamente sus actividades con la comunidad local.

La historia por recorrer es aún más rica: entre los años 1950 y 1959 funcionó como Destacamento Aeronáutico Militar, contando con un reducido staff de personal militar, civil y soldados, proveniente de ciudades vecinas.

A principios de 1960 cambió su denominación por el de Centro de Producción, con el objetivo de autoabastecerse y beneficiar a la comunidad con la venta de excedentes.

Acciones

El 27 de junio de 1961, basándose en exitosos lanzamientos de cohetes Zonda en Pampa de Achala, el poder Ejecutivo Nacional determinó la creación de un Centro de Experimentación de Lanzamiento de Proyectiles Autopropulsados.

Con el lanzamiento exitoso del cohete Alfa Centauro, momento en el que se contó con la participación de técnicos de la NASA y Francia, Chamical se convirtió en la primera ciudad de América Latina desde donde se elevó un cohete para investigación de la alta atmósfera.

La actividad de lanzamiento continuó con otras operaciones. El 16 de diciembre de 1981 el Comando en Jefe de la Fuerza Aérea cambió el nivel orgánico de la unidad por el de Base Aérea Militar, con la zona de lanzamiento como unidad alojada, donde se llevó a cabo con éxito experimentos tales como BIGUA y FAS-320 CONDOR.

Desde diciembre de 1990 y hasta 1997 funcionó como Destacamento Aeronáutico Militar Chamical, siendo su tarea brindar apoyo a unidades que eventualmente desplieguen a sus instalaciones.
La historia continúa. En 1997 se creó el Escuadrón de Apoyo Operativo Chamical, cuya tarea fue “proporcionar un adecuado apoyo operativo y sostén logístico a las unidades de la Fuerza Aérea u otras que se ordenen y que desplieguen a sus instalaciones en cumplimiento de los planes u órdenes vigentes”.

Más cohetes

Luego de 22 años de la última operación se lanzó, el día 11 de julio de 2011, con singular éxito el cohete GRADICOM II que estuvo a cargo del Instituto de Investigaciones Científicas y Técnicas para la Defensa.

En el 2013 se efectuó un nuevo lanzamiento del Vector “CENTENARIO” perteneciente a la Fuerza Aérea Argentina, en la que el personal de la unidad puso nuevamente de manifiesto el alto grado de profesionalismo, sacrificio y eficiencia para cumplir la tarea asignada.

Finalmente, por disposición del Jefe de Estado Mayor de la Fuerza Aérea el 1 de enero de 2014 el lugar tomó la denominación de Centro de Experimentación y Lanzamiento de Proyectiles Autopropulsados I Chamical donde se realizan pruebas de proyectos varios, como los prototipos de vehículos no tripulados Vigía II y Aukan I.

Vice comodoro Héctor Alejandro López

Actualidad: “en estos últimos tres años se ha trabajado más que en los últimos 10 anteriores”
El vice comodoro Héctor Alejandro López es en la actualidad el responsable del Centro de Experimentación y Lanzamiento de Proyectiles Autopropulsados I Chamical.

“Desde su creación la base cumplió una función social. La mayoría del personal, tanto civil como de soldados, son gente de la ciudad de Chamical. Desde sus comienzos la base integró a la sociedad desde sus funciones, no solamente castrenses sino a las funciones en cuanto a compartir con la comunidad las actividades de toda ciudad. Nuestra gente no solamente va al centro a hacer sus compras, sino que tienen sus familias, se han educado acá desde la escuela primaria hasta la universidad, así que digamos que somos parte integrante de la comunidad de Chamical”, manifestó la autoridad.

Asimismo, López habló de los momentos de apogeo de la entidad, así como de las épocas de crisis.
“La unidad tuvo sus grandes momentos desde sus comienzos hasta que por diferentes motivos se aletargó y existía la posibilidad del cierre. Pero el esfuerzo del personal y más que todo de la gente de La Rioja y de Chamical, que siempre estuvo apoyando nuestras tareas y ayudándonos como vecinos, hizo que el destino cambiara”, indicó el vice comodoro.

En este sentido, Héctor Alejandro López destacó que “la voluntad, el empeño y el coraje que ha tenido el personal civil, el personal militar que ha estado acá desde hace muchos años, ha hecho que esta Base vuelva a estar en funciones”.

“En estos últimos tres años se ha trabajado más que en los últimos 10 anteriores y, pese a que estuvo mucho tiempo dormida, el despertar es como el del Ave Fénix que ha salido desde sus cenizas para volver a volar y eso es gracias al personal que es oriundo de nuestra patria y más que todo el esfuerzo de la gente de La Rioja y de Chamical. Creo que como muestra el personal del CELPA 1 ha hecho honor de ese coraje de esa energía que tiene los riojanos”, indicó la autoridad de la entidad que hoy celebra su 70 aniversario de trabajo continuo en la ciudad de Los Llanos.

Fuente: Nueva Rioja

martes, 29 de septiembre de 2015

El MINDEF exhibió un mockup del GRADICOM III en la muestra Defensa de la Industria

viernes, 7 de agosto de 2015

Proyectos de cohetería en Argentina

Por Javier García, AgentinaEnElEspacio

En más de una oportunidad hemos recibido de nuestros lectores solicitudes pidiendo que publiquemos un artículo explicando cuales son las diferencias entre los distintos proyectos en materia de cohetería que se están llevando a cabo en nuestro país, y principalmente, pidiendo que expliquemos cuáles son las diferencia entre cada uno de ellos, algo que a veces se presta a confusión para el público no especializado en el tema. Accediendo a esta solicitud es que finalmente publicamos un breve informe titulado “Proyectos de Cohetería en Argentina”, en un intento de satisfacer la inquietud de nuestros lectores.

Cohetes argentinos, 1961 - 2014.

Actualmente el país lleva adelante en forma paralela tres proyectos en materia de cohetería; El Programa de Inyector Satelital para Cargas Útiles Livianas (ISCUL), El proyecto Grandes Dimensiones Propulsante Compuesto (GRADICOM), y el Programa de Acceso al Espacio para la Defensa. Veamos entonces cuales son las características principales de cada uno de ellos.

Proyecto GRADICOM

El proyecto Grandes Dimensiones Propulsante Compuesto (GRADICOM) es de carácter dual (civil y militar), y se desarrolla bajo la órbita del Ministerio de Defensa (MINDEF). La institución encargada de liderarlo es el Instituto de Investigaciones Científicas y Técnicas para la Defensa (CITEDEF).

El programa tiene como objetivo principal el desarrollo de motores cohete de combustible sólido, con miras a su utilización en cohetes sonda, lanzadores satelitales, cohetes de artillería, y misiles.

Argentina alcanzó un importante grado de avance en el desarrollo de motores de combustible sólido hacia fines de los 80, el cual se vio forzado a abandonar como consecuencia de las fuertes presiones políticas y económicas ejercidas por parte de Estados Unidos, que actuando en complicidad con el gobierno de Carlos Menem –este último oficiando de entreguista-, logró la cancelación del proyecto y la imposición al país de abandonar las actividades en materia de cohetería. El país abandonó de esta manera durante más de veinte años el desarrollo tecnológico en materia de vectores, y en cierta manera, podría decirse que el proyecto GRADICOM surge como un intento de recuperar el terreno perdido en la materia.

El proyecto busca recuperar y desarrollar conocimientos y capacidades en materia de cohetería, como ser diseño estructural, electrónica, química de propulsantes, aerodinámica, hidráulica, energía térmica y rampas de lanzamiento, de manera que puedan ser transferidas luego al ámbito civil -cohetes sonda e inyectores satelitales-, y al militar -misiles y cohetes de artillería-.

Junto a CITEDEF participan en este proyecto otras instituciones del sector científico y tecnológico nacional, como el Instituto Universitario Aeronáutico (IUA) y el Centro de Investigaciones Aplicadas de la Fuerza Aérea Argentina.

Es en el marco de este proyecto que se efectúa en el año 2009 el lanzamiento del cohete sonda GRADICOM I, un vector de una sola etapa cuya finalidad era la homologación del motor Gradicom, y con el cual se esperaba alcanzar una altura máxima -apogeo- de entre 40 y 60 km.

Posteriormente en 2011, en un intento de lograr un mayor alcance -un apogeo de entre 90 y 100 km- se llevó a cabo el lanzamiento del cohete GRADICOM II, un vector de mayor complejidad que su antecesor que constaba de dos etapas y módulo de carga útil conteniendo un GPS y diversos sensores encargados de medir parámetros de vuelo, temperatura, presión, etc.

Actualmente se encuentra en desarrollo el GRADICOM III, vector de dos etapas, mayor diámetro, y que incluirá además la recuperación de carga útil. Con el GRADICOM III se espera alcanzar los 350 km de altura. El lanzamiento del mismo fue anunciado por el MIDEF para ocurrir durante el año 2014, pero finalmente el año transcurrió sin que hubiera novedades al respecto. De momento, se desconoce cuál sería la fecha tentativa para el lanzamiento, aunque se especula que podría acontecer durante el primer semestre del año en curso.

Programa de Acceso al Espacio para la Defensa

Este proyecto se desarrolla en el ámbito militar, bajo la órbita del Ministerio de Defensa (MINDEF), y es liderado por la Dirección General de Investigación y Desarrollo (DGID) de la Fuerza Aérea Argentina con participación del CITEDEF y Fabricaciones Militares (FM).

El proyecto persigue el objetivo de poder realizar en el espacio ultraterrestre acciones tendientes a garantizar la defensa nacional; Observación terrestre, comunicaciones, control de fronteras y del Área Económica Exclusiva del Mar Argentino.

En dicho marco se realiza en el año 2013 -haciendo uso de algunas tecnologías desarrolladas a través del Proyecto Gradicom-, el lanzamiento del vector Centenario, un cohete de una sola etapa, módulo de carga útil, propulsado por un motor de combustible sólido. Este lanzamiento incluyó además la recuperación del módulo de carga útil que llevaba a bordo diversos experimentos, por ejemplo, para efectuar análisis meteorológicos y de vibraciones.

Diversas instituciones participaron con sus experimentos en el módulo de carga útil; El Instituto Universitario Aeronáutico (IUA), La Universidad Nacional de La Plata (UNLP), la Universidad Tecnológica Nacional (UTN), la Universidad Nacional del Comahue (UNCOMA), y la Asociación Argentina de Tecnología Espacial (AATE).

La próxima etapa del proyecto contempla el lanzamiento de un vector de dos etapas denominado FAS 1500, cuyo lanzamiento fue anunciado por el MINDEF para ocurrir durante el año en curso.

Uno de los objetivos del Programa de Acceso al Espacio para la Defensa es el desarrollo de una familia de cohetes sonda que puedan, a través del tiempo, escalar en tamaño y capacidad, finalizando posiblemente en el desarrollo de un inyector satelital de nano y microsatélites.

Programa de Inyector Satelital para Cargas Útiles Livianas (ISCUL)

Este proyecto se desarrolla en el ámbito civil, bajo la órbita del Ministerio de Planificación Federal, Inversión Pública y Servicios (MINPLAN). La institución encargada de liderarlo es la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE).

El ISCUL tiene como finalidad la elaboración de todas las etapas necesarias para que el país disponga de un lanzador satelital -denominado Tronador- con capacidad de poner en órbita polar a una altura de 600 km, satélites de hasta 250 kg de peso -serie SARE-, dentro de una estrategia de desarrollo satelital conocida como arquitectura segmentada. De esta manera el país busca poder efectuar varios lanzamientos de la serie SARE por año, y realizar además el lanzamiento de pequeños satélites pertenecientes a otros países de la región.

Participan asimismo del proyecto ISCUL un importante número de instituciones del sistema científico y tecnológico nacional; el Centro de Investigaciones Ópticas (CIOp), el Instituto de Investigaciones en Ciencia y Tecnología de Materiales (INTEMA), el Instituto Argentino de Radioastronomía (IAR), el Instituto Universitario Aeronáutico (IUA), el Departamento de Electrotecnia y el Grupo de Ensayos Mecánicos Aplicados (GEMA) de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP), el Grupo de Procesamiento de Señales, Identificación y Control (GPSIC) de la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Buenos Aires (UBA).

Diversas empresas del sector público y privado tienen también participación en el proyecto, ya sea en el desarrollo de componentes para el lanzador o de aquellos destinados a la construcción de las facilidades auxiliares del mismo -área de ensayos de motores, área de integración final del lanzador con el satélite, plataforma de lanzamiento, planta de producción de propelentes-.

Una etapa posterior del proyecto ISCUL contempla el desarrollo de un inyector satelital de mayor porte y mayor capacidad de carga -hasta 1000 kg en órbita LEO-, denominado Tronador III. Si bien la información oficial al respecto es muy escasa –por no decir nula-, se especula que se trataría de un vector híbrido con aceleradores –conocidos como “boosters”- de combustible sólido en la primera etapa, mientras que utilizaría combustible líquido en las etapas superiores. En este punto -boosters de combustible sólido- es donde el proyecto ISCUL se estaría beneficiando de una capacidad desarrollada mediante el proyecto GRADICOM.

En el marco del proyecto ISCUL se realizaron diversos lanzamientos de vectores que han ido escalando en tamaño y capacidad. En el año 2007 se lanza el Tronador I, un pequeño cohete que apenas superaba los 3 metros de longitud con motor de combustible líquido, que si bien no fue el primer motor cohete de este tipo desarrollado en el país, si fue el primero en ser utilizado para impulsar un cohete sonda.

Con diferentes grados de éxito –lanzamientos exitosos y fallidos- se llevaron a cabo luego diversos lanzamientos; Tronador 1b, T4000, Vex-1A y Vex-1B, estimándose el próximo -Vex-5A- para acontecer durante el primer semestre de este año.

El Tronador ha alcanzado en la actualidad un importante grado de madurez mediante el cual el país ha logrado desarrollar y dominar tecnologías que resultan fundamentales para el éxito del proyecto ISCUL. De no mediar una decisión política en sentido contrario, el proyecto ISCUL debiera poder colocar su primera carga en órbita en el mediano plazo.

Proyectos Complementarios

Los tres proyectos en curso son complementarios y cada una de ellos responde a necesidades específicas -ya sea del ámbito civil o militar-, de distintos organismos e instituciones del Estado. Valiéndose de los productos y desarrollos tecnológicos resultantes de los proyectos de cohetería, éstos confían en poder cumplir con ambiciosos programas –algunos de los cuales son política de Estado- haciendo uso de tecnologías desarrolladas localmente.

CITEDEF prueba el motor del GRADICOM III

Sigue a continuación una noticia difundida hoy por la Secretaría de Ciencia, Tecnología y Producción para la Defensa (CTP) -a través de su cuenta de Twiter-, destacando la realización de nuevas pruebas en banco del motor del cohete Gradicom III por parte del CITEDEF.

AVANCES EN EL PROYECTO GRADICOM

Exitoso ensayo de CITEDEF para la optimización de motores del cohete sonda GRADICOM III. El equipo de CITEDEF realizó nuevas pruebas de banco con un motor similar al que usará la segunda etapa del GRADICOM III.

El testeo verificó con éxito las condiciones de funcionamiento del motor, a través de mediciones de presión, empuje y temperatura. Este desarrollo implica la optimización de la estructura del motor del último GRADICOM adaptada a las necesidades de su nueva versión.


Fuente: CTP