miércoles, 9 de julio de 2025

La lancha rápida ARA “Intrépida” de la Armada Argentina vuelve a patrullar los mares australes tras dos años fuera de servicio

 
Con el objetivo de fortalecer su presencia en el Atlántico Sur, la Armada Argentina efectuó una patrulla que incluyó el despliegue de la lancha rápida ARA “Intrépida” (P-85), que tras más de dos años fuera de servicio retomó sus actividades operativas en los mares australes. La operación contó además con el apoyo de una aeronave de exploración P-3C “Orión”, la cual llevó a bordo a altas autoridades navales que supervisaron el accionar de las unidades dependientes del Comando del Área Naval Austral.

La actividad fue encabezada por el Jefe del Estado Mayor General de la Armada, Almirante Carlos María Allievi, acompañado por el Vicealmirante Marcelo Ricardo Flamini, el Contraalmirante Gustavo Fabián Lioi Pombo y el Comodoro de Marina Román Enrique Olivero. Desde el P-3C característica 6-P-57 se efectuó un sobrevuelo de vigilancia y control que permitió observar en tiempo real las operaciones desarrolladas por la División Patrullado Austral, responsable de mantener la seguridad y control del extenso espacio marítimo en el extremo sur argentino.

Entre las unidades de superficie involucradas, se destacó la reincorporación de la lancha rápida ARA “Intrépida” (P-85), fuera de servicio durante más de dos años por novedades en su sistema de propulsión. Su vuelta a la actividad representa un paso significativo en el proceso de recuperación de capacidades impulsado por la Armada Argentina, en respuesta a la necesidad de sostener una presencia naval efectiva en un área de alto valor estratégico, tanto geopolítico como operativo para la fuerza.

La unidad, incorporada a la Armada el 2 de agosto de 1974, fue sometida a trabajos de reparación de envergadura en la Base Naval Ushuaia durante los meses de mayo y junio. Las tareas incluyeron el desmontaje y montaje de sus motores principales, con participación del personal del Departamento Talleres y de la dotación del buque. Tras completar una verificación exhaustiva de sus sistemas, la “Intrépida” zarpó nuevamente bajo el comando del Capitán de Corbeta Diego Sebastián Sierra, integrándose a las operaciones conjuntas de la División Patrullado Austral.

Actualmente, la lancha opera junto a su gemela, la ARA “Indómita” (P-86), y a las patrulleras ARA “Clorinda” (P-63) y ARA “Concepción del Uruguay” (P-64). Estas unidades se encuentran desplegadas en el Canal Beagle, donde desarrollan ejercicios tácticos y actividades de adiestramiento orientadas a consolidar la capacidad operativa y reafirmar la soberanía nacional sobre las aguas del sur.

Construida en el astillero Lürssen Werft de Alemania, la ARA “Intrépida” presenta un desplazamiento de 268 toneladas, 44,9 metros de eslora y está propulsada por cuatro motores MTU diesel que le permiten alcanzar velocidades de hasta 38 nudos. Está equipada con dos misiles MM-38 Exocet (uno por banda), integrados en la década de 1990, y posee una autonomía de 1.450 millas náuticas a 20 nudos. Su dotación está compuesta por 39 tripulantes.

A lo largo de su trayectoria, la “Intrépida” ha desempeñado múltiples funciones operativas y de apoyo, destacándose su participación en el Conflicto del Atlántico Sur, operando desde la zona de Isla de los Estados. También ha cumplido tareas de relevo de puestos de control del tráfico marítimo y ha tomado parte en ejercicios conjuntos con los Batallones de Infantería de Marina N.º 4 y 5, así como en maniobras combinadas con la Armada de Chile. Su regreso al servicio activo reafirma el compromiso de la Armada Argentina con la vigilancia de sus espacios marítimos y la preservación de sus capacidades estratégicas en el sur del país.

sábado, 5 de julio de 2025

La Armada Argentina participa en la conferencia final de planeamiento del ejercicio Unitas 2025

La edición 2025 se perfila como una de las más ambiciosas, tanto por la cantidad de países involucrados como por la diversidad de capacidades que se pondrán a prueba
Delegación argentina. Foto: ARA
La Armada Argentina, a través de oficiales del Comando de la Flota de Mar y de la Infantería de Marina, participó esta semana en la conferencia final de planeamiento del ejercicio Unitas 2025 en la ciudad de Jacksonville (Estados Unidos). El encuentro reunió a representantes de numerosas armadas y fuerzas navales del continente americano, así como de países aliados, en el marco de los preparativos para una de las principales maniobras navales conjuntas del hemisferio occidental.

Durante la conferencia, las delegaciones trabajaron en la coordinación de detalles operativos fundamentales para el desarrollo del ejercicio, que se llevará a cabo entre el 15 de septiembre y el 6 de octubre de 2025 en la costa este de Estados Unidos. Las discusiones se centraron en la integración de medios navales, el despliegue de unidades de Infantería de Marina, la participación de fuerzas especiales y la conformación del Estado Mayor multinacional que dirigirá las operaciones combinadas.

Unitas, cuya primera edición se realizó en 1959, es un ejercicio naval patrocinado por la Armada de los Estados Unidos, con el objetivo de mejorar la interoperabilidad entre las fuerzas participantes, fomentar el intercambio de experiencias y afianzar la cooperación internacional ante desafíos comunes en el ámbito marítimo. A lo largo de los años, ha evolucionado para incorporar escenarios cada vez más complejos, incluyendo operaciones anfibias, de superficie, aéreas y de guerra electrónica, entre otras. La edición 2025 se perfila como una de las más ambiciosas, tanto por la cantidad de países involucrados como por la diversidad de capacidades que se pondrán a prueba.

Además de su valor técnico y táctico, el ejercicio Unitas contribuye a consolidar la confianza mutua entre las naciones participantes, promover el entendimiento intercultural dentro del ámbito militar y reforzar las capacidades colectivas de respuesta ante crisis humanitarias, desastres naturales y amenazas a la seguridad marítima.

Helicópteros pesados CH-53G de la Fuerza Aérea de Alemania: ¿una posibilidad para las Fuerzas Armadas argentinas?

La reciente visita oficial del Ministro de Defensa, Luis Petri, a los Estados Unidos, durante la cual se reunió con su par norteamericano, Pete Hegseth, dejó importantes novedades en el plano de la cooperación bilateral en el área, así como también en lo referente al reequipamiento de las Fuerzas Armadas argentinas. Si bien todo el foco de atención se centró en la firma de la Carta de Aceptación de Oferta (LOA) por los VCBR 8×8 Stryker para el Ejército Argentino, otra serie de propuestas fueron presentadas a la cartera de Defensa Nacional por parte de los Estados Unidos.

La más importante, y llamativa por su alcance, se basaría en la posibilidad de transferencia de helicópteros pesados de transporte CH-53G, que la Fuerza Aérea de Alemania estará dando de baja próximamente, como una alternativa para equipar a las Fuerzas Armadas Argentinas.

Tal y como fuera reportado en varias oportunidades, las Fuerzas Armadas poseen importantes requerimientos para la renovación de sus capacidades de ala rotatoria mediante la adopción de nuevas plataformas. De cara al segmento pesado, diversas posibilidades vienen siendo consideradas tanto por la Fuerza Aérea como por el Ejército, con el objetivo de recuperar la capacidad que alguna vez aportaron los Chinook en el pasado.

Si bien el modelo de aeronave buscado y evaluado es el CH-47F, la imposibilidad de contar con unidades de segunda mano disponibles se ha convertido en un limitante a la hora de avanzar en un plan de incorporación. De tal forma, como se informara previamente, incluso llegaron a evaluarse como opción los CH-46 Sea Knight dados de baja por los Estados Unidos, posibilidad que fue finalmente descartada por la Fuerza Aérea Argentina, tal y como lo confirmara el mismo Brigadier Valverde.

Con estos antecedentes, y en el marco de la reunión que tuvo lugar en el Pentágono entre el ministro Petri y el secretario de Defensa Hegseth, trascendió una propuesta orientada a equipar al país con una partida de helicópteros de transporte CH-53. A diferencia de los CH-46 analizados previamente por la Fuerza Aérea, estos aún se encuentran en servicio. En concreto, se trata de los CH-53G que opera la Fuerza Aérea de Alemania, los cuales comenzarán a ser retirados próximamente con la incorporación de los nuevos Boeing CH-47F Block II.

Haciendo un breve repaso, estas aeronaves de importante porte y capacidad cuentan con un dilatado historial de servicio de más de 50 años en las Fuerzas Armadas de Alemania. Originalmente, el Cuerpo de Aviación del Ejército Alemán (Heer) operó una flota de hasta 110 ejemplares de la versión “G”, derivada del CH-53D, de los cuales 108 fueron construidos localmente por VFW-Fokker.

A lo largo de las décadas posteriores, las aeronaves fueron objeto de diversas actualizaciones para responder a los nuevos requisitos alemanes, hasta que, durante la década de 2010, en el marco de la reestructuración de las Fuerzas Armadas germanas, los CH-53G fueron transferidos a la Fuerza Aérea de Alemania, que aún los opera dentro de la orgánica del Ala de Helicópteros 64, con asiento en la base de Laupheim, ubicada en la ciudad homónima del estado de Baden-Württemberg.

Entre las novedades más recientes, se ha confirmado su futuro reemplazo mediante la compra de 60 nuevos helicópteros CH-47F Block II a Boeing, registrándose avances durante 2024 en el entrenamiento y formación de los primeros pilotos y tripulaciones alemanas en los Estados Unidos. Según lo anunciado oficialmente, se espera que las primeras unidades sean entregadas a la Fuerza Aérea de Alemania en 2027.

Por último, esta propuesta debe ser debidamente contextualizada, ya que, al igual que sucediera con la posibilidad de los CH-46 —los cuales ya no estaban en servicio—, los CH-53G son helicópteros con décadas de servicio, y su operación y sostenimiento logístico resultan onerosos.

En el actual contexto de situación, el Ejército Argentino tiene otras prioridades, como el futuro reemplazo de sus actuales Bell UH-1H Huey/Huey II. Recientemente, una licitación para la adquisición de tres UH-60 Black Hawk fue dejada sin efecto, sin que hasta el momento se vislumbre la publicación de una nueva convocatoria que reinicie el proceso.

Por su parte, en lo que respecta a la Armada y Fuerza Aérea Argentina, aún se desconoce cuál será el destino de los helicópteros Mil Mi-171E, los cuales permanecen almacenados a la espera de ser sometidos a las respectivas inspecciones, mientras que el Comando de Aviación Naval aún no ha recibido los primeros AW109 y hace esfuerzos para sostener y operar a su disminuida flota de aeronaves Sea King; vitales para la Campaña Antártica de Verano.

Si bien una potencial incorporación de CH-53G representaría un salto enorme en capacidades, en el actual contexto presupuestario de las Fuerzas Armadas en general, la propuesta acercada por los Estados Unidos se presenta más como una utopía que como una posibilidad concreta.

viernes, 4 de julio de 2025

Sig Sauer ya produce al año 100 millones de balas del calibre 6,8 mm con el que EEUU sustituye al veterano 5,56 de la OTAN

 La planta en Arkanas del fabricante alemán espera doblar la cifra en unos años, mientras la US Amy incorpora sus nuevas armas M7 y M250
Rifle de asalto XM5 de Sig Sauer (posteriormente bautizado como XM7) fotografiada en una feria en París.
El fabricante alemán Sig Sauer ha logrado producir 100 millones de balas del nuevo calibre de 6,8 mm al año en sus instalaciones de la localidad de Jacksonville, en el Estado norteamericano de Arkanas. El hito consolida la estrategia del Ejército estadounidense de reemplazar con esta nueva munición el extendido uso hasta ahora del calibre 5,56 de la OTAN, que lleva empleándose desde mediado de los años 1960.

La empresa informa de que actualmente se encuentra invirtiendo “en incrementos continuos de la capacidad total, allanando el camino para duplicar la producción en los próximos años”.

La adopción del nuevo calibre forma parte del denominado Programa de Armas de Escuadra de Nueva Generación (NGSW) del Ejército de EEUU (US Army), para “equipar a los combatientes estadounidenses con una velocidad y letalidad inigualables”.

Más preciso y letal a largas distancias

El nuevo calibre resulta más preciso y letal a largas distancias, según los responsables militares de su incorporación al Ejército de Estados Unidos. Por el contrario, las actuales armas de 5,56 mm no están funcionando bien a largas distancias en las guerras recientes, y además es dudoso que resulten suficientemente efectivas contra chalecos antibalas de origen chino y ruso, según aducen los responsables en el Ejército de su sustitución,. De ahí el interés por un cambio que ha derivado en el 6,8x51 mm.

Para lograr el notable incremento de producción de estos proyectiles, Sig Sauer, ha aprovechado “la automatización las nuevas técnicas de fabricación”, gracias a que, afirma, “cuenta con algunas de las capacidades de producción de munición más modernas del mundo”.

Mientras que incrementa la producción de los nuevos proyectiles de 6,8 mm, la empresa mantiene la fabricación de los viejos 5,56 mm y 7,62 mm, “además de una línea completa de munición para pistola”.

“Rendimiento inigualable”

El vicepresidente de Operaciones de Munición de la compañía, Sean McGee, esta munición de 6,8 mm, “combinada con los rifles M7 y M250 [que la emplean], ofrece un rendimiento inigualable para satisfacer las demandas del campo de batalla actual”. McGee ha mostrado el orgullo de la empresa por “liderar la modernización de la tecnología de las armas pequeñas y construir el arsenal del futuro”.

Desde que se puso la primera piedra de sus instalaciones en Arkanas, en 2017, la firma de matriz alemana lleva invertidos  más de 225 millones de dólares en este complejo y sus equipos, que ha traído más de 675 puestos de trabajo y un impacto económico al Estado estimado en 300 millones de dólares al año.

Interés de los socios de la Alianza Atlántica

El Ejército de Estados Unidos seleccionó hace algo más de tres años a Sig Sauer para que le suministrase dos nuevas armas: el fusil XM7 (denominada inicialmente como XM5) y la ametralladora XM250. Con ellas se están sustituyendo los viejos fusiles de asalto M4/M4A1 y ametralladoras M246 que se siguen empleando en la actualidad. Pero, sobre todo, implican la sustitución de los ampliamente utilizados cartuchos de 5,56X5 mm, que es la munición estándar de la OTAN, por los nuevos 6,8x51 mm que está introduciendo EEUU, y que puede acabar también en los arsenales de otros países de la Alianza Atlántica, dado el tirón norteamericano en este ámbito.

A través de la adquisición de los F-16 y VCBR 8×8 Stryker, Argentina continúa profundizando su relación de cooperación en materia de Defensa con Estados Unidos

 La alianza estratégica entre la República Argentina y los Estados Unidos ha alcanzado un nuevo hito con la reciente adquisición de equipamiento militar clave para las Fuerzas Armadas argentinas, entre los que destacan los cazas F-16 Fighting Falcon para la Fuerza Aérea y, recientemente, Vehículos de Combate Blindados a Rueda (VCBR) 8×8 Stryker 8×8, consolidando así una etapa de fortalecimiento en materia de cooperación bilateral.

Durante una reunión oficial celebrada el 2 de julio en el Pentágono, el secretario de Defensa estadounidense, Pete Hegseth, recibió con honores al ministro de Defensa argentino, Luis Petri, para avanzar en una agenda conjunta orientada a institucionalizar la relación en defensa y contrarrestar influencias malignas en el hemisferio occidental.

“La paz regional exige la máxima voluntad y tenacidad. Podemos enfrentar juntos estos desafíos de seguridad compartidos, y sé que lo haremos“, afirmó Hegseth, quien destacó el compromiso argentino con la modernización de sus Fuerzas Armadas, reconociendo el reciente avance en adquisiciones estratégicas como los F-16 y los Stryker.

Petri, por su parte, remarcó: “Nuestra relación con Estados Unidos está en su mejor momento, y nuestra asociación continuará creciendo en todas las áreas del gobierno, pero fundamentalmente en defensa“. También elogió el reciente ataque de Estados Unidos contra instalaciones nucleares iraníes, ocurrido el 21 de junio de 2025, al señalar que “contribuyó a aumentar la paz mundial” y reafirmó el compromiso argentino con la lucha contra el terrorismo internacional.

Durante el encuentro también se abordaron otros ejes estratégicos de cooperación, como el desarrollo de capacidades en el espacio, el acceso a minerales críticos, la situación en el Atlántico Sur, y planes para una colaboración más profunda en seguridad regional y defensa mutua.

La adquisición de los F-16 Fighting Falcon, operativos en diversas fuerzas aéreas del mundo, se concretó a través de un acuerdo con Dinamarca, que incluyó la firma de un Memorándum de Entendimiento entre Petri y su par danés, Troels Lund Poulsen, en Copenhague. Este paso permitirá a la Fuerza Aérea Argentina recuperar su capacidad de combate supersónica tras décadas de desinversión, reemplazando a los antiguos interceptores Mirage III/Finger.

El Departamento de Defensa de EE.UU. celebró la “productiva reunión” entre ambos ministros y reafirmó su voluntad de avanzar en una asociación “sólida, profunda y duradera”, en línea con los objetivos trazados por las administraciones de Joe Biden y Javier Milei, en lo que representa una etapa renovada de alineamiento estratégico y cooperación hemisférica.

Mayores vínculos en materia de Defensa con Estados Unidos

Como parte de una ambiciosa agenda de modernización militar y reposicionamiento internacional, la República Argentina ha dado nuevos pasos concretos para consolidar su alianza estratégica con los Estados Unidos en materia de defensa. Este martes 2 de julio, durante su visita oficial a Washington, el ministro de Defensa Luis Petri anunció la firma de la Carta de Aceptación (LOA) para la incorporación de los primeros Vehículos de Combate Blindado a Rueda (VCBR) 8×8 Stryker destinados al Ejército Argentino.

El acto tuvo lugar en el Pentágono, donde Petri fue recibido por su par estadounidense, el secretario de Defensa Pete Hegseth. A través de sus redes sociales, el ministro celebró el acuerdo como parte del proceso de recuperación de capacidades estratégicas para “defender nuestra soberanía y garantizar la paz de todos los argentinos”.

Según la información disponible, la adquisición inicial contempla ocho vehículos Stryker 8×8 sin torre, probablemente de la variante M1126, provenientes de excedentes del Ejército de EE.UU. Estas unidades se encuentran preservadas y en condiciones de servicio, equipadas con afustes para ametralladoras de calibre 12,7 mm como armamento principal.

Además, la cooperación bilateral se profundiza también en el ámbito aéreo. El Jefe del Estado Mayor General de la Fuerza Aérea Argentina, brigadier Gustavo Javier Valverde, confirmó recientemente que se ha iniciado el proceso formal para la adquisición de dos aviones cisterna KC-135R Stratotanker mediante un mecanismo de entrega directa (hot transfer) con la Fuerza Aérea de Estados Unidos. Estas aeronaves cumplirán un rol clave en el apoyo logístico y estratégico de los nuevos cazas F-16 Fighting Falcon, que Argentina incorporará próximamente.

“La Fuerza Aérea Argentina inició el proceso de solicitud (LOR – Letter of Request) de hasta 2 aeronaves KC-135R (…) a la espera de que las aeronaves estén disponibles y se completen los estudios correspondientes”, detalló el brigadier Valverde.

Este robustecimiento del vínculo con Washington se enmarca en una relación de cooperación mutua, en la que Argentina no solo adquiere tecnología militar más moderna, sino que también se posiciona como aliado estratégico regional de Estados Unidos. Este alineamiento va más allá de las compras directas: debido a los requisitos normativos del sistema estadounidense, todo material militar con tecnología norteamericana —aun cuando provenga de terceros países— requiere la autorización de EE.UU. para ser transferido a otros Estados. Así ocurrió, por ejemplo, con los 24 F-16 adquiridos a Dinamarca, cuya entrega debió contar previamente con el visto bueno del Departamento de Estado.

Con estas adquisiciones, la Argentina avanza en su recuperación militar y en su integración estratégica con Occidente, reafirmando su compromiso con la estabilidad regional, la lucha contra el terrorismo y el fortalecimiento de sus capacidades disuasivas, en un contexto geopolítico global cada vez más desafiante.

¿Cuál son los siguientes pasos?

Con todo lo mencionado en los párrafos anteriores, vemos una clara intención de la República Argentina de modernizar sus Fuerzas Armadas, y esta situación no parece cambiar al corto y mediano plazo. Ya que hay otras adquisiciones que el gobierno argentino todavía tiene en mente en concretar. Siendo una de ellas, la compra de helicópteros UH-60 Black Hack usados. Nuevamente, si bien no hay un contrato firmado o un vendedor en concreto, para esta adquisición se deberá contar con la autorización de los Estados Unidos, dada la tecnología de la aeronave.

Otra clase de helicópteros que se busca adquirir para la Fuerza Aérea Argentina son de transporte pesado, como los CH-47 Chinook, donde el Brigadier Valverde expresó que “…Con respecto a las aeronaves de alas rotativas del segmento pesado y mediano-pesado, continuamos trabajando para la incorporación y recuperación de dicha capacidad. […] En relación a los CH-47, EE.UU. no ha puesto a disposición hasta el momento ninguna unidad. Asimismo, para los CH-46, después de una excautiva evaluación, hemos llegado a la conclusión de que no sería conveniente su incorporación debido a que es un sistema que está desprogramado…”

VCBR 8×8 M1126 Stryker para equipar al Ejército Argentino: detalles adicionales de cara a su incorporación

 La reciente firma de la Carta de Aceptación de Oferta (LOA) entre la República Argentina y los Estados Unidos, rubricada por el Ministro de Defensa, Luis Petri, y su par norteamericano, Pete Hegseth, parece poner punto final a una dilatada etapa del programa VCBR 8×8 del Ejército Argentino, en la cual el M1126 Stryker se ha impuesto. A lo largo de los últimos años —por no decir décadas— la Fuerza ha evaluado y estudiado diversas propuestas para incorporar un Vehículo Blindado de Combate a Ruedas, en sintonía con los requerimientos operacionales para su despliegue en el territorio nacional. No obstante, la firma de este importante documento forma parte de un proceso más ambicioso y relevante que deberá ser encarado por la Fuerza.

Para ponerlo en perspectiva: ¿cuándo fue la última vez que la Fuerza incorporó, más allá de los necesarios vehículos de transporte, una nueva plataforma de vehículos blindados? La respuesta pone de manifiesto que, desde la incorporación de los últimos VC y VCTP de la familia TAM, este tipo de vehículo de combate ha escaseado en las últimas décadas, independientemente de si son a orugas o ruedas.

La reciente firma de la LOA, en la cual el Stryker se ha impuesto finalmente sobre otras opciones —entre las que destacaron los VBTP-MR 6×6 Guaraní (inclusive habiéndose firmado una Carta de Intención por parte de la pasada administración con Brasil), los Pandur II propuestos por empresas israelíes, e incluso los LAV III provenientes de los stocks del Ejército de Nueva Zelanda— viene precedida por diversos aspectos.

El primero de ellos, dado a conocer por fuentes consultadas por Zona Militar, fue la reciente visita a los Estados Unidos de una pequeña delegación encabezada por personal de la Delegación de Material del Ejército Argentino, con el objetivo de evaluar los Stryker seleccionados para conformar esta primera tanda de ocho (8) unidades, además de interiorizarse en diversos aspectos de la plataforma de cara a su entonces potencial incorporación.

Esto no es un dato menor, ya que el Ejército Argentino ha resaltado y recalcado en diversos documentos, tanto oficiales como reservados, su intención de incorporar una importante flota de vehículos blindados a rueda en distintas configuraciones.

La firma en el pasado de la Carta de Intención por los Guaraní 6×6, más allá de que esta propuesta haya quedado en el camino, permitió dimensionar estos planes. A modo de ejemplo, dicha carta contemplaba la incorporación de 156 ejemplares, englobando a 120 vehículos de transporte de personal, 27 vehículos de combate de infantería y 9 vehículos puesto comando.

A su vez, tal y como detalla en sus redes sociales el titular de la cartera de Defensa, la firma de la LOA por los primeros ocho Stryker en su variante M1126 forma parte de “…la primera de tres etapas para la adquisición de vehículos de combate Stryker” para el Ejército Argentino.

Tal como señaláramos previamente desde Zona Militar, la propuesta presentada por los Estados Unidos, tanto durante la pasada gestión al frente del Pentágono como la actual, también comprendería la provisión de variantes especializadas de la familia Stryker, con el objetivo de cumplir los requisitos previamente señalados.

En detalle, y como quedó plasmado en el Proyecto de Inversión surgido del Proyecto de Ley de Presupuesto 2024 —el cual contempla una inversión de US$ 320 millones—, la iniciativa incluye finalmente una cifra superior a la expresada anteriormente en la Carta de Intención firmada por los Guaraní.

Según señaláramos: “…se contempla incorporar 209 VCBR en las siguientes versiones: 120 Vehículos de Transporte de Personal armados con una ametralladora M2 12,7 mm; 27 Vehículos de Combate de Infantería armados con un cañón de 30 mm; 14 Vehículos Cazatanques; 12 Vehículos Portamorteros; 9 Vehículos Ambulancia; 9 Vehículos Puesto Comando; 8 Vehículos Recuperadores; 6 Vehículos Lanzapuente y 4 Vehículos para Apertura de Brechas”.

Regresando a los primeros 8 VCBR Stryker que serán incorporados, no debe dejarse de señalar que esta primera tanda servirá como una toma de contacto inicial para el personal del Ejército Argentino, que deberá adquirir toda una serie de conocimientos para operar, sostener y mantener los Vehículos Blindados a Rueda.

A su vez, es necesario aclarar algunos aspectos para evitar malos entendidos. Los futuros VCBR Stryker llegarán al país sin armamento, ya que el Ejército Argentino cuenta en su dotación con las ametralladoras Browning M2 de 12,7 mm que los equipan. Además, los blindados serán provistos con nuevas radios suministradas por la empresa israelí Elbit Systems, dato relevante considerando que esta firma también está a cargo del suministro de los equipos y kits de modernización de los tanques VC TAM actualizados al estándar TAM 2C-A2.

En cuanto al proceso de evaluación y selección realizado por la delegación argentina en Estados Unidos, los integrantes participaron de demostraciones tanto de los vehículos en operaciones como de sus capacidades de mantenimiento y sostenimiento. También se llevaron a cabo las necesarias inspecciones a fin de seleccionar las mejores unidades para su incorporación.

La realización de estas demostraciones e inspecciones permitió constatar el buen estado del material, que se encontraba en condición FMC (Fully Mission Capable), verificándose los sistemas de motorización, frenos, suspensión y comunicaciones. Asimismo, se puso a disposición del Ejército Argentino toda la documentación técnica de los vehículos, con el fin de verificar los registros de mantenimiento de cada unidad, así como la trazabilidad de sus componentes.

Otro aspecto a destacar es que la delegación argentina fue invitada a presenciar ejercicios realizados por personal y medios de una de las Brigadas de Combate Stryker del Ejército estadounidense, permitiendo apreciar y validar sus capacidades en términos de movilidad, potencia de fuego y protección para la tripulación y ocupantes.

Por último, y de acuerdo con fuentes consultadas del Ejército Argentino, en sintonía con lo expresado por el Ministro de Defensa, el inicio del proceso de incorporación de los VCBR 8×8 Stryker no constituye una compra puntual, sino que forma parte de la adquisición de una nueva familia de vehículos de combate blindado, destinada a dinamizar tanto a la Fuerza de Despliegue Rápido como a otras unidades del Ejército, y a satisfacer —de una vez por todas— un requerimiento de décadas.

jueves, 3 de julio de 2025

Argentina se reintegra a la Junta Interamericana de Defensa y acuerda una compra de blindados con EEUU

Ambos países firmaron una carta de aceptación de oferta para la adquisición de vehículos Stryker 8x8 destinados al Ejército Argentino
El ministro de Defensa argentino Luis Petri y el secretario de Defensa estadounidense Pete Hegseth. Foto: Min Def.
El ministro de Defensa argentino, Luis Petri, realizó una visita a Washington con el propósito de fortalecer la cooperación militar entre Argentina y Estados Unidos. Durante su estadía, en momentos en los que el país busca reposicionarse como un actor relevante en el hemisferio occidental, el funcionario mantuvo encuentros con figuras clave del ámbito de defensa estadounidense, incluyendo al secretario de Defensa, Pete Hegseth; al director del Centro Allison para la Seguridad Nacional, Robert Greenway; y al presidente del Consejo de Delegados de la Junta Interamericana de Defensa (JID), mayor general César Augusto Macedo García. 

Las reuniones se llevaron a cabo en la Fundación Heritage, la sede de la JID y el Pentágono, donde se abordaron los desafíos actuales en materia de defensa y seguridad regional, en un contexto marcado por conflictos híbridos y amenazas transnacionales. Como resultado concreto, Petri y Hegseth firmaron una carta de aceptación de oferta para la adquisición de vehículos blindados Stryker 8x8 destinados al Ejército Argentino, una medida que mejorará la movilidad, protección y capacidad operativa de las fuerzas terrestres. Además, se formalizó la reincorporación de Argentina a la JID, organismo multilateral del que el país había estado ausente durante varios años.

Visita al JID. Foto: Min Def.
La visita forma parte de una estrategia más amplia de modernización de las Fuerzas Armadas argentinas, que busca incrementar la interoperabilidad con fuerzas aliadas y reforzar capacidades en áreas críticas como la ciberdefensa, el control de fronteras y la logística militar. La propuesta oficial apunta a desarrollar una doctrina proactiva y disuasiva, alineada con los estándares operacionales de países socios como Estados Unidos, en respuesta a un escenario geopolítico de creciente complejidad.

Ambos gobiernos reafirmaron su compromiso con la defensa de los valores democráticos en un contexto de tensiones globales. La colaboración incluye capacitaciones, ejercicios conjuntos y desarrollo de capacidades tecnológicas para responder a amenazas emergentes.

Luis Petri, Robert Greenway. Foto: Min Def.
El alineamiento político y operativo con la administración Trump se refleja en decisiones concretas, como la próxima adquisición de aviones de combate F-16, cuya llegada está programada para diciembre, en el marco del reequipamiento integral de las Fuerzas Armadas.

miércoles, 2 de julio de 2025

A través de la firma de una LOA con los EE.UU., Argentina da el primer paso para equipar al Ejército con los VCBR 8×8 Stryker

Durante la jornada hoy, martes 2 de julio, el ministro de Defensa de la República Argentina, Luis Petri, anunció la firma de la Carta de Aceptación (LOA, por sus siglas en inglés) para la incorporación de los primeros Vehículos de Combate Blindado a Rueda (VCBR) 8×8 para equipar al Ejército Ejército Argentino. El acto tuvo lugar en el Pentágono, en el marco de su visita oficial a Washington, donde fue recibido por el secretario de Defensa de los Estados Unidos, Pete Hegseth.

El anuncio, realizado por el propio ministro a través de sus redes sociales, fue presentado como parte del proceso de incorporación de nuevas capacidades militares impulsado por el gobierno nacional, con el objetivo de modernizar a las Fuerzas Armadas argentinas y reforzar los vínculos bilaterales con Estados Unidos. “Seguimos recuperando capacidades estratégicas, para defender nuestra soberanía y garantizar la paz de todos los argentinos”, señaló Petri tras el encuentro.

De acuerdo con la información disponible hasta el momento, esta primera tanda incluiría ocho vehículos blindados 8×8 Stryker sin torre, presumiblemente de la variante M1126, provenientes de excedentes del Ejército de los EE.UU. Los ejemplares se encontrarían en condición preservada, sin haber sido sometidos a recorridas generales, y contarían con afuste para ametralladora de 12,7mm como sistema de armamento principal.

Si bien aún no se ha difundido la letra fina de la LOA firmada, trascendió que los blindados a rueda podrían llegar acompañados por repuestos, herramientas de apoyo y ciertos elementos logísticos para garantizar su sostenimiento. El carácter condicional de esta información remite a que los términos definitivos se establecerán en la ejecución de la carta de aceptación, etapa que será clave para asegurar la concreción del proyecto.

La incorporación de un Vehículo de Combate Blindado a Ruedas (VCBR) para el Ejército Argentino es un requerimiento de larga data, planteado como parte de una estrategia de reequipamiento que busca dotar a la Fuerza de un medio con movilidad táctica, protección balística y capacidad de despliegue rápido. El proyecto original, trabajado desde hace años, contempla la necesidad de contar con un número significativo de unidades que permita su operación a nivel sección y compañía, en condiciones sostenidas y con estructura logística propia.

Se puede considerar que esta primera tanda de ocho unidades debería ser entendida como un paso inicial hacia un programa más amplio, que requiera continuidad presupuestaria y voluntad política para evitar la repetición de experiencias previas donde la baja escala del material incorporado limitó su impacto operativo.

En este sentido, la importancia de ejecutar la LOA en plazos razonables y avanzar con futuras compras que alcancen los volúmenes originalmente contemplados por el Ejército Argentino será determinante para consolidar el proceso de modernización. La adquisición de los Stryker 8×8 —vehículos que han sido desplegados ampliamente por el Ejército de los Estados Unidos en diversos escenarios— representa un paso superador para empezar a satisfacer ciertas necesidades del Ejército Argentino que son de larga data.

lunes, 30 de junio de 2025

La Fuerza Aérea Paraguaya recibió sus primeros cuatro Embraer Super Tucano

En una ceremonia realizada hoy, 30 de junio, en la sede de la I Brigada Aérea en el Aeropuerto Internacional Silvio Petirossi, la Fuerza Aérea Paraguaya recibió sus primeros cuatro Embraer EMB-314 Super Tucano (A-29) de un lote de seis comprados nuevos en Brasil, iniciándose así una nueva era para la fuerza, que recibe sus primeros aviones de combate comprados nuevos desde que en 1987 se recibieron seis Embraer EMB-312 Tucano.

La versión del Super Tucano adquirida por Paraguay es un modelo de exportación que cuenta con paneles de instrumentos totalmente digitales con dos pantallas multifuncionales de cristal líquido a color de 15,24x20,32cm y una pantalla de 13,76x17,52cm; paquete sintético que amplía las capacidades de formación a bordo; lanzadores de chaff/bengalas; blindaje externo; telémetro láser; capacidad para emplear bombas guiadas por láser; cámara que proporciona imágenes convencionales y térmicas MX-15; y anteojos de visión nocturna. Inicialmente, la flota utilizará armas convencionales, habiendo adquirido 12 lanzadores para siete cohetes LAU-32 de 70 mm cada uno; además de bombas de uso general.

El contrato incluye apoyo logístico con repuestos y mantenimiento programado, así como estaciones para la planificación de misiones, instrucciones y de briefing.

Con el Super Tucano, la Fuerza Aérea Paraguaya (FAP) entró al siglo XXI porque, además de ser el mejor turbohélice de su categoría, el avión está equipado con sistemas avanzados y muy modernos que se ven en los cazas de 4º generación como head up display; sistema hands on throttle and stick, que concentra los controles principales en el acelerador y el joystick del avión; datalink; comunicación cifrada y segura e incluso la arquitectura de la cabina que es compatible con estos aviones de combate supersónicos.

Con el Super Tucano, la FAP dará un salto cualitativo en la protección del espacio aéreo del país, especialmente contra vuelos ilícitos que transportan drogas, armas o contrabando, aumentando así la seguridad interna del país. A través de los sistemas Super Tucano, la FAP comenzará a desarrollar nuevas doctrinas y ampliar sus capacidades operativas.

Las aeronaves tienen las matrículas FAP 1101 al FAP 1106 y equiparán al Grupo Aerotáctico FAP de la Brigada Aérea 1. La misión principal de estos aviones será la vigilancia del espacio aéreo contra aeronaves en vuelos ilegales, asistencia en vuelo y patrullaje. En segundo lugar, realizarán ataques, apoyo aéreo cercano y reconocimiento.

La Armada Argentina se alista para los ejercicios Fraterno y Unitas

Durante las maniobras se realizaron formaciones tácticas que incluyeron defensa antiaérea, antisuperficie y antisubmarina
Adiestramiento naval integrado. Foto: ARA
La Armada Argentina finalizó una etapa de adiestramiento en el litoral de la provincia de Chubut (sur del país), integrando unidades de superficie de la Flota de Mar, Infantería de Marina, aviación naval y el Comando de Fuerzas de Operaciones Navales Especiales (COFE).

El ejercicio tuvo como objetivo evaluar las capacidades operativas de los componentes navales, reforzar la interoperabilidad entre medios aéreos, navales y de fuerzas especiales, y preparar la participación argentina en los ejercicios internacionales Fraterno, con Brasil; y Unitas, liderado por Estados Unidos, previstos para el segundo semestre.

Adiestramiento naval integrado. Foto: ARA
Durante las maniobras se realizaron formaciones tácticas que incluyeron defensa antiaérea, antisuperficie y antisubmarina. Helicópteros Fennec y Sea King de la Primera y Segunda Escuadrilla Aeronaval de Helicópteros operaron junto a aviones P-3C Orion y Beechcraft B-200 M en ejercicios de lanzamiento y recuperación, exploración, cross deck (cubiertas cruzadas), PAYD (anavizaje y despegue), y reabastecimiento de combustible. 

Estas acciones permitieron evaluar la coordinación entre distintas plataformas en condiciones operativas reales. El grupo naval estuvo conformado por los buques ARA Sarandí, ARA Espora, ARA Rosales, ARA Almirante Irízar y ARA Canal Beagle.

Adiestramiento naval integrado. Foto: ARA
Las fuerzas especiales participaron en descensos fast rope desde helicópteros, operaciones vertrep y desembarcos anfibios, en los que intervinieron batallones de Infantería de Marina y comandos del COFE.

En Puerto Madryn se realizaron jornadas de puertas abiertas que recibieron a más de 40.000 visitantes, quienes pudieron conocer de cerca las unidades navales en el marco de las celebraciones por el Día de la Bandera y los actos conmemorativos locales.

Adiestramiento naval integrado. Foto: ARA