martes, 9 de agosto de 2016

Vuelve el Jeep a las FFAA de Estados Unidos

Jeep vuelve al campo de batalla militar


Hendrick Dynamics es una empresa que además de tener un equipo de competición en la NASCAR – llamado Hendrick Motorsports – es una contratista del ejército estadounidense. Llevan un tiempo desarrollando un vehículo llamado Hendrick Commando, una versión militar del actual Jeep Wrangler. Partiendo de los mismos Jeep que se pueden adquirir en los concesionarios, quieren que el ejército de los Estados Unidos devuelva a los Jeep al campo de batalla, donde nacieron hace ya 75 años

Los Hendrick Commando son UTV, Ultra-light Tactical Vehicle. Es el vehículo más ligero de un ejército, empleado prácticamente para labores de reconocimiento o incursiones en las que la maniobrabilidad es la clave. No es tan grande como el Oshkosh JLTV y tampoco tiene blindaje. Expone mucho más a sus cuatro ocupantes, pero los puede mover mucho más rápido, por sitios en los que cualquier otro vehículo militar no podría pasar. Se ofrece en versiones de dos, cuatro plazas y con carrocería pick-up en su versión Commando S.

Parte de un Jeep Wrangler de producción, y de su versión europea hereda el motor 2.8 de cuatro cilindros, un turbodiésel de 200 CV desarrollado por VM Motori. Este motor diésel puede funcionar con gasóleo convencional o con combustible de aviación JP-8. Con el objetivo de cumplir el mandato de combustible único dictado por EE.UU. en 2012. El motor va asociado a una caja de cambios automática de cinco relaciones, y su tren de rodaje ha sido reforzado a todos los niveles. Pensado más allá de una preparación off-road.

Pensado más allá de suspensiones y ejes reforzados. Pensado más bien en anclajes extra para remolques, un enganche homologado para remolcar piezas de artillería ligera o subchasis modificados para poder instalar armas fijas en su parte trasera. Sus neumáticos Goodyear están reforzados con kevlar y sus ópticas pueden funcionar con luz infrarroja para incursiones nocturnas. Desde luego no es un Wrangler convencional, y en su interior sólo el volante y partes de la consola central nos dejan ver sus orígenes comerciales.


En los accesorios está la clave del Commando. Puede llevar unidades de radar, ametralladoras pesadas o una pequeña grúa hidráulica. Cabe perfectamente en el interior de un helicóptero Chinook – tiene sujeciones especiales – y en el interior de un avión Hércules C-130 caben varias unidades. Hendrick Dynamics ha construido dos docenas de prototipos, y espera lograr algún contrato gubernamental jugoso. Su principal arma es un precio contenido, muy inferior a los 400.000 dólares de los Oshkosh JLTV.

FCA ha apoyado este proyecto con medios técnicos, como parte interesada. Aunque fabrican más de 200.000 Wrangler al año en su fábrica de Ohio, los contratos gubernamentales suelen ser muy jugosos y abundantes. Hasta el momento, International Automotive Ltd. produce en Israel versiones militares basadas en los Jeep Wrangler, cuya denominación comercial es IAL Storm. No obstante, son adaptaciones mucho más ligeras usadas para fines también civiles. El Hendrick Commando es un todoterreno mucho más adaptado al combate.


Según los informes oficiales, las negociaciones con el Ejército de Estados Unidos están en curso para adaptar el todo terreno icónico americano al medio de transporte y batalla utilizado por los militares.

Los Wranglers servirían como vehículos de bajo costo, peso ligero, sin blindaje que se transportaban fácilmente en avión a lugares remotos, siendo las opciones mas voluminosas más costosas y más pesados. La propuesta no fue enviada por Jeep ni su empresa matriz Fiat Chrysler Automóviles, sino por Hendrick Dinámica.

La rama con sede en Charlotte de NASCAR, el equipo de carreras de Hendrick Motorsports, llama a su Wrangler modificado: Hendrick Commando. En lugar de los 3.6 litros V6 que se encuentra en la mayoría de los Wranglers de Estados Unidos, la versión del Commando emplea el 2.8 litros construido por VM Motori, modificado para funcionar con cualquier tipo de combustible, diesel o el combustible JP-8 jet, para maximizar su versatilidad de despliegue.

También tendrían una variedad de accesorios modulares para trabajos específicos, desde los montajes de ametralladoras y contra-mina de rastrillos para radar y equipos de comunicaciones avanzadas. Y debido a que está basado en una plataforma civil, el Commando también se beneficiaría de los últimos avances introducidos por su fabricante, la red de piezas y servicio en el lugar, y la prueba a fondo que ya ha entrado en el desarrollo del Wrangler de uso civil.

Según los informes de Hendrick se han construido varios prototipos hasta la fecha, entre ellos el Commando 2, de dos puertas (basado en el Wrangler estándar), el Comando 4, cuatro puertas (basado en el Wrangler Unlimited), e incluso una camioneta llamada Commando S. Sin embargo, no es la única empresa adaptando Jeep Wranglers para uso militar. Automotive Industries Ltd, con sede en Israel, ha estado produciendo las sucesivas versiones de la Tormenta, basada en Wrangler, para su uso por las Fuerzas de Defensa Israelíes y otros militares en el extranjero desde 1990.

Fotos: Commando

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