viernes, 20 de febrero de 2026

EEUU va a lanzar un vehículo hipersónico a más de 24.000 km/h

Rocket Lab ejecutará su cuarta misión hipersónica para el Pentágono en seis meses, probando un cohete capaz de Mach 20 y un demostrador totalmente impreso en 3D

El lanzador hipersónico DART AE. (Rocket Labs)
Por Omar Kardoudi

La compañía Rocket Lab, uno de los principales competidores de SpaceX en el sector aeroespacial, se prepara para ejecutar su cuarta misión de pruebas hipersónicas en menos de seis meses. El lanzamiento pondrá a prueba su cohete HASTE (siglas de Hypersonic Accelerator Suborbital Test Electron), diseñado específicamente para vuelos suborbitales que testen tecnología hipersónica. El HASTE se lanzará a finales de febrero desde el Complejo de Lanzamiento 2 en la isla de Wallops, Virginia. En su interior transportará el DART AE, un demostrador hipersónico propulsado por un motor scramjet alimentado con hidrógeno, desarrollado por la empresa australiana Hypersonix Launch Systems para la Unidad de Innovación de Defensa (DIU) del Departamento de Defensa estadounidense. Según Rocket Lab, el cohete HASTE permite a los clientes controlar perfiles de vuelo y entornos a velocidades de hasta Mach 20 —veinte veces la velocidad del sonido o más de 24.000 kilómetros por hora—, una capacidad que la compañía afirma no tiene rival comercial. El sistema fue concebido para reducir drásticamente los costes de las pruebas hipersónicas, haciéndolas más accesibles tanto para organizaciones de investigación como para clientes comerciales.

Cómo funciona

El cohete HASTE es una versión modificada del cohete orbital Electron de Rocket Lab, adaptado específicamente para vuelos suborbitales hipersónicos. Puede llevar hasta 700 kilogramos al espacio suborbital, más del doble de la carga útil que el modelo estándar Electron lleva a la órbita terrestre baja (300 kg). El vehículo DART AE de Hypersonix, que viajará a bordo, mide aproximadamente tres metros de largo y pesa unos 300 kilogramos. Este demostrador hipersónico DART AE presume de ser la primera plataforma de lanzamiento hipersónica del mundo con una estructura completamente impresa en 3D, fabricada con aleaciones de alta temperatura. Según la compañía, fundada en 2019, el DART AE tiene un alcance de hasta 1.000 kilómetros y puede alcanzar velocidades de Mach 7, siete veces la velocidad del sonido. Hypersonix anunció recientemente que el DART AE había superado pruebas clave de vibración, allanando el camino para futuros ensayos en vuelo.

La investigación hipersónica se ha puesto de moda en los últimos años debido a la inmensa velocidad a la que pueden volar estos vehículos y armas, que los hacen muy difíciles de parar. Rocket Lab, que voló su cohete HASTE por primera vez en junio de 2023, se ha convertido en un actor clave en este campo, con cuatro misiones hipersónicas en medio año. Su capacidad de llevar a cabo pruebas hipersónicas frecuentes y relativamente económicas podría acelerar el desarrollo de sistemas que, hasta ahora, requerían instalaciones gubernamentales extremadamente costosas. Esta capacidad es clave para que el Pentágono pueda ponerse a la altura de las nuevas armas hipersónicas creadas en China, que le lleva una clara ventaja.

Un serio rival de SpaceX

Rocket Lab se ha consolidado como uno de los rivales más serios de SpaceX fuera de China. La compañía —junto a otras como Astra— ya compite con la empresa de Musk por el dominio del tráfico comercial de pequeños satélites, un segmento cada vez más crucial en la nueva economía espacial. La empresa ya ha logrado poner satélites en órbita de entre 430 y 500 kilómetros de altura y, para finales de 2021, ya había desplegado más de un centenar de ellos con su cohete Electron.

Aunque todavía está lejos del poderío de SpaceX, Rocket Lab ha desarrollado un sistema propio para recuperar sus cohetes. En lugar de usar una pinza para atraparlo en plena caída, Rocket Lab usa un helicóptero Sikorsky S-92 que agarra la etapa que desciende en paracaídas, enganchando la cuerda a casi 2.000 metros de altura. Este método, bautizado ‘There And Back Again’ (allí y de vuelta), ofrece una vía alternativa para abaratar costes mediante reutilización y demuestra que existe más de un modelo viable para hacer competitiva la economía del lanzamiento orbital. Rocket Lab participa en misiones como Victus Haze, donde colabora con la Fuerza Espacial de Estados Unidos en maniobras militares espaciales pioneras. Esto le da el sello de garantía como socio fiable para acceder a otros contratos de defensa, un terreno donde también se mueve SpaceX.

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