Rusia anunció ayer que tenía previsto desplegar más unidades de sus avanzados sistemas de misiles tierra-aire S-400 en Crimea a medida que aumentaban las tensiones con Ucrania por la incautación de tres barcos de la marina ucraniana y sus tripulaciones.

Rusia ha introducido constantemente nuevo material militar en Crimea desde que lo anexó de Ucrania en 2014. El anuncio sobre los nuevos misiles llega en el momento en que Kiev y Moscú tratan de culparse mutuamente por la confrontación del domingo.

Un corresponsal de la agencia Reuters en Crimea también observó el martes a un buque dragaminas de la marina rusa, el vicealmirante Zakharin, con rumbo al Mar de Azov, una zona utilizada tanto por Ucrania como por Rusia y que es área de crecientes tensiones en el Mar Negro.

Ucrania ha introducido la ley marcial en algunas partes del país después de la toma de sus naves, diciendo que temía una posible invasión rusa.

Las agencias de noticias rusas en sus noticias de ayer citaron a Vadim Astafyev, portavoz del distrito militar del sur de Rusia, el cual señaló que pronto se desplegaría en Crimea un nuevo batallón de misiles S-400 y que estaría operativo a finales de año.

Es probable que este despliegue haya sido planeado desde hace tiempo, pero el momento del anuncio parece ser el adecuado para enviar un mensaje a Ucrania y a Occidente de que Rusia se toma en serio la defensa de lo que considera su propio territorio y sus aguas.

Crimea ya cuenta con tres batallones de sistemas de misiles antiaéreos con un alcance de hasta 400 km lo que permiten a Rusia controlar grandes franjas de los cielos sobre el Mar Negro.

El nuevo despliegue le permitirá aumentar su área de cobertura de defensa aérea.
Un tribunal de Crimea tenía previsto ordenar la prisión de nueve de los 24 marineros ucranianos capturados, incluidos los oficiales navales de Ucrania y al menos un miembro de la agencia de inteligencia SBU de Ucrania, no más tarde de hoy miércoles.

Un tribunal de Simferopol, la capital de Crimea, ordenó el martes que los otros 15 marineros ucranianos permanezcan detenidos durante dos meses a la espera de un posible juicio.

Todos los marineros se enfrentan a penas de cárcel de hasta seis años si son declarados culpables de lo que Moscú dice que fue un complot para cruzar ilegalmente la frontera rusa tratando de atravesar sin previo aviso el estrecho de Kerch, controlado por Rusia, e ignorar las llamadas para detenerse.

Ucrania dice que sus barcos no hicieron nada malo y que tienen todo el derecho de usar el estrecho, la única puerta de entrada al Mar de Azov desde el Mar Negro, sin el permiso de Rusia.(Source/Photo: Reuters)