Uno de los licitadores que perdieron en el concurso para diseñar la próxima generación de buques de guerra de la marina de Canadá, ha pedido al Tribunal Federal que anule la reciente decisión de adjudicar el contrato de diseño a un grupo de empresas lideradas por Lockheed Martin Canadá.

Alion Science and Technology Corp. y su filial, Alion Canadá, solicitaron una revisión judicial el viernes, un desafío que podría significar más retrasos para el programa de 60.000 millones de dólares.
La compañía había presentado el modelo de la fragata holandesa de clase De Zeven Provinciën (LCF), una fragata de defensa aérea y de mando altamente avanzada, diseñada y probada por los holandeses, como solución para la marina canadiense.

Fragata holandesa clase “De Zeven Provincien” 
Alion Science, está pidiendo a la corte que anule la decisión del 19 de octubre en la que se decide seleccionar a Lockheed Martin Canadá como el candidato preferido y, para evitar que el gobierno federal entable negociaciones con la compañía, que ha ofrecido la fragata Tipo 26 diseñada por BAE Systems.

En su presentación ante el tribunal, los abogados de Alion argumentan que la oferta ganadora es “incapaz de cumplir tres de los requisitos obligatorios críticos” que pide la licitación de diseño.
En particular, los directivos de Alion Canadá, dicen que la fragata Tipo 26 no puede cumplir con los requisitos de velocidad obligatorios establecidos por la marina y que tanto Servicios Públicos y Adquisiciones de Canadá como Irving Shipbuilding, el astillero que supervisa la construcción, deberían haber rechazado la oferta por completo.

Alion señaló que “presentó una oferta totalmente conforme y de conformidad con el gasto previsto” y argumentó que “se le ha negado el trato justo que se le debía”.

La demanda judicial también señala que la licitación de diseño se modificó 88 veces durante los 22 meses que estuvo bajo consideración y que los cambios “diluyeron en la práctica los requisitos pedidos” y por consiguiente, permitieron al gobierno y a Irving Shipbuilding seleccionar “una plataforma de diseño no probada”.

Estimaciones de costes crecientes

Hace más de dos años, el gobierno liberal canadiense dijo que quería seleccionar un “diseño maduro” para las nuevas fragatas, en lugar de diseñar un buque de guerra desde cero. La ex ministra de obras públicas Judy Foote dijo en aquél momento que esta medida sería una solución más rápida y barata.
A diferencia de sus dos competidores, el Tipo 26 aún no ha entrado en servicio con la Marina Real inglesa y los competidores lo han calificado en privado como un “buque de papel”.

La empresa española Navantia, fue el otro licitador descartado que dirigía un equipo formado por las empresas Saab y CEA Technologies, y que había presentado el diseño de la avanzada fragata F-105 Cristóbal Colon, un buque en servicio con la marina española.

 Fragata española clase Álvaro de Bazán F-105 Cristóbal Colón 


El gobierno liberal planea construir 15 nuevos buques de guerra y espera que la construcción se inicie a principios de la década de 2020. El programa, que se ha visto afectado por las demoras y el aumento de los costes estimados, está destinado a reemplazar a las antiguas fragatas de la clase Halifax, la columna vertebral de la fuerza de combate marítima de la nación.

Los funcionarios de adquisiciones federales esperaban conseguir un contrato de diseño completo con Lockheed Martin antes del invierno. La impugnación ante el tribunal pone ahora en duda ese plazo.
También tiene enormes implicaciones para Irving, que ha estado preocupado por una desaceleración en la producción de buques de guerra entre el actual programa de buques de patrulla costeros del Ártico y los sustitutos de las fragatas, que se denominan formalmente ‘Combatientes de superficie canadienses’. (Source/Photo: CBC News)