Por Silvia Peco - Ámbito

Hay un importante crecimiento de las exportaciones de petróleo pesado que se extrae en el Golfo de San Jorge.

Balanza energética. Es deficitaria y muestra la dependencia con respecto a los combustibles importados.

Entre enero y septiembre, las exportaciones de combustibles fueron de u$s2.226 millones, con un aumento interanual del 129%, mientras las importaciones del mismo tipo sumaron u$s5.355 millones, con un incremento del 26,9% con relación a igual período de 2017. Como consecuencia, el déficit de la balanza energética fue de u$s3.129 millones, lo que representa el 48,4% del saldo negativo del período, según los últimos datos del INDEC.

El dato, que sigue mostrando la dependencia con respecto a los combustibles importados, tiene un costado positivo porque en los nueve primeros meses de 2017, el déficit de la balanza energética había representado el 62% del saldo comercial negativo del período. Sin embargo, también es cierto que el déficit por la energía solo disminuyo u$s132 millones, desde u$s3.260 millones a u$s3.128 millones.

La mejora relativa se debe a que durante 2018 hubo un aumento del 129% en las exportaciones, debido a que el alza del precio del petróleo en el mercado internacional, volvió a convertir en rentable para las empresas extraer más crudo para exportar. Así, las ventas externas solo de petróleo crudo fueron de u$s1.103 millones con un aumento del 316,2%. Este crudo es el que se produce sobre todo en el Golfo de San Jorge que por sus características más pesadas se usa menos en el parque refinador local.

El resto de las exportaciones energéticas subieron más por los precios que por las cantidades como las de carburantes, que ocupan el segundo lugar en orden de importancia, y significaron u$s1.275 millones en los nueve meses, con un incremento interanual del 37,7%.

Según el INDEC, el total de las exportaciones de combustibles y energía aumentó de enero a septiembre un 91,9%, debido en un 27,1% a la mejora en los precios y en un 50,9% al aumento en los volúmenes.

Por otra parte, del lado de las importaciones de productos energéticos en los nueve primeros meses del año se verificó un aumento del 25,6% en dólares, debido en un 27,8% a los mayores precios aun cuando hubo una reducción del 1,7% en los volúmenes.

Sin embargo, resulta llamativo que en relación a septiembre, el INDEC observa que entre los mayores aumentos dentro de las importaciones totales (u$s100 millones más) están las compras principalmente de gasoil, naftas, gasolinas excluidas de aviación, y gas natural, éste en último lugar.

También el organismo indicó que mientras las importaciones de GNL (el que se regasifica en los puertos de Bahía Blanca y Escobar) disminuyeron en septiembre u$s38 millones, las compras de gasoil aumentaron en u$s110 millones.

Esto está indicando que a pesar de que las refinerías locales están operando con capacidad ociosa, a medida que los precios al público de los combustibles se acercan a los internacionales, crece la tendencia a importar gasoil y naftas, debido a la desregulación del mercado.

También muestra el riesgo de que el saldo de la balanza energética no mejore aun cuando, como ocurrió en septiembre, por razones climáticas se necesite importar menos GNL. Según algunas fuentes privadas, como OETEC, entre enero y agosto las importaciones de naftas y gasoil aumentaron un 21%, lo que representó u$s388 millones más que en igual período de 2017.

En cuanto al último trimestre de este año, las importaciones de GNL van a quedar reducidas a un mínimo, porque de hecho en lo que va de octubre sólo se están usando 10 millones de metros cúbicos diarios importados de Bolivia para cubrir los requerimientos internos, lo que se debe tanto a la temperatura como a la recesión de la industria.

En tanto, la balanza energética solo va a mejorar marginalmente en los últimos meses de este año, por las exportaciones de gas natural que se están autorizando a Chile. Eso es debido tanto a las cantidades que se proyectan vender como a los precios pactados por tratarse de gas interrumpible, sujeto a las necesidades del abastecimiento interno.