miércoles, 25 de mayo de 2016

El U.S. Army prueba un sistema “sense and avoid” (GBSAA) basado en tierra

AAI RQ-7 Shadow

Fuente: Army.mil

Se espera que pronto, un sistema basado en radares terrestres, permita que los UAVs militares vuelen dentro del National Airspace System (NAS), con objeto de que sus operadores se puedan adiestrar y  mantener su grado de eficacia en los periodos entre operaciones. El sistema “Ground Based Sense And Avoid (GBSAA)” es el único que cumple las exigencias federales de ser capaces de detectar y evitar a otros aviones en vuelo, según John Innes director de pruebas en el campo de pruebas de Dugway.

“El GBSAA se ha estado probando en Dugway desde 2012”, dijo Innes. Las pruebas las ha realizado el Army’s Project Manager, Unmanned Aircraft Systems of Redstone Arsenal.

Hasta el desarrollo del GBSAA, volar aviones no tripulados dentro del NAS requería un avión de seguimiento o un observador en tierra. El nuevo sistema elimina este requisito, pues no solamente muestra con precisión la presencia y situación de otros aviones cercanos, sino que notifica a su operador de los peligros potenciales.

El sistema GBSAA fue creado exclusivamente para las Fuerzas Armadas, para permitir que los operadores de aeronaves no tripuladas  vuelen de forma segura dentro del NAS sin necesidad de observadores. No hay planes para comercializar el GBSAA, dijo Innes.

El NAS es una de las jurisdicciones de aviación más complejas del mundo, pues incluye el espacio aéreo, aeropuertos e instalaciones de navegación de EE.UU. Y parte de los océanos. Operadores militares de UAVs de países vecinos, a menudo, tienen que entrar en el NAS para llegar a otros lugares o instalaciones de adiestramiento militar.

“Hoy en día, existe un creciente número de unidades de UAS en E.E.U.U. que retornan de zonas de operaciones que tienen que mantener al día su nivel de adiestramiento con  seguridad”, dijo Innes. “El GBSAA proporcionará esa capacidad de volar dentro del espacio aéreo nacional.”

La entrada de datos al GBSAA Traffic Display proviene de radares con base en tierra y de los transmisores  a bordo de aeronaves en vuelo que emiten continuamente su posición.

Para garantizar la precisión de los datos se fusionan los procedentes de tres radares diferentes y se comparan continuamente con los procedentes del UAV. Un operador terrestre humano (Ground Based Operator) (GBO) – un ex piloto o controlador de tráfico aéreo – supervisa el Traffic Display para comprobar su funcionamiento, las alertas y las posiciones de las aeronaves.

Una Alert Display independiente proporciona un cuadro similar y notifica al GBO de potenciales conflictos monitorizados por el sistema GBSAA. El GBO, situado en una estación de trabajo en tierra, se comunica directamente con el operador de la aeronave.

El Trafic Desplay presenta una serie de anillos concéntricos, que indican distancias de 2, 4 y 6 millas hacia el exterior, con el operador del UAV en el centro. Las aeronaves dentro del anillo de 4 millas, cuyas aeronaves cuyas  trayectorias presenten una amenaza, son de color amarillo y priorizadas en el Alert Display, según la amenaza que supongan para los UAVs que reciben servicios del GBSAA. En el anillo de 2 millas, si la amenaza aumenta, la etiqueta se convierte en roja, las alarmas suenan y la Alert Display se hace más urgente.

General Atomics MQ-1C Grey Eagle
“El sistema de alerta permite, como mínimo, un minuto para tomar medidas correctivas”, dijo Innes. “En la práctica real, los operadores tendrían más tiempo para tomar medidas.”

Los operadores GBO y de UAVs tienen  gran experiencia y el sistema GBSAA contiene todos los escenarios imaginables para el reconocimiento de posibles amenazas, señaló Innes. Los desarrolladores esperan que la próxima generación de GBSAA advierta verbalmente a los operadores de UAV, y sugieran cómo evitar colisiones en el aire.

Hace cuatro años, se probó el  GBSAA con el vuelo de dos UAVs Shadow, según Innes. El GBSAA reconoció la amenaza y notificó a los servicios de operador del Shadow y del GBSAA, que desviaron a la aeronave con tiempo suficiente. Recientemente, se llevó a cabo la misma prueba con dos Gray Eagles (en juego estaban por lo menos 42 millones de dólares). Una vez más, el GBSAA advirtió a los operadores, que pudieron mantener más de una milla náutica de separación con el intruso.

Si bien el sistema puede parecer complicado, el aprendizaje para proporcionar servicios GBSAA a un operador de UAVs requiere dos semanas de entrenamiento para los pilotos y para los controladores de tráfico aéreo, dijo Innes.

Para disponer de una experiencia realista para los educandos, se grabó el tráfico aéreo alrededor de la zona NAS de Boston. Un ingeniero, no un piloto, voló su maqueta de UAV en el  escenario grabado con la ayuda de un GBO sin incidentes.

Las pruebas del GBSAA han sido tan satisfactorias que el Ejército lo instalará en cinco sitios.

Dugway colinda con el Campo de Pruebas y Entrenamiento de Utah (UTTR) de la Fuerza Aérea, donde se ponen a prueba los sistemas de formación de pilotos y de armas. Juntos, Dugway y el UTTR disponen de 43.500 km2 restringidos hasta 9.000 m. de altura.

Con el tiempo, la adopción generalizada del sistema GBSAA  facilitará el adiestramiento continuo de los pilotos militares.

No hay comentarios:

Publicar un comentario