domingo, 2 de junio de 2024

Ucrania tiene luz verde para atacar en suelo ruso: qué significa este giro en la guerra

  • Los países occidentales autorizaron a Kiev a usar allí las armas que le envían.
  • Un cambio que podría volver a dar impulso a la contraofensiva, debilitada y en retroceso ante el avance de Rusia.
Militares ucranianos disparan contra posiciones rusas en la región de Kharkiv, en Ucrania, en abril. Foto: AFP
La guerra en Ucrania puede dar un giro. Desde la agresión militar rusa, iniciada el 24 de febrero de 2022, las Fuerzas Armadas ucranianas peleaban con una mano atada a la espalda. Primero porque el poco material militar que tenían era inferior al ruso. Sus aviones de combate apenas podían despegar sin ser derribados, pronto se quedó sin helicópteros de ataque, su misilería tenía menos alcance que la rusa y era menos numerosa. Ucrania era un enano militar en comparación con su enemiga.
La ayuda occidental empezó a llegar poco a poco y primero llegaron armas personales que no pasaban de lanzacohetes y armas antitanques que cargan los soldados. Poco a poco, los gobiernos europeos, el estadounidense, el turco o el canadiense fueron aumentando el número, la potencia y la calidad de las armas que ponían a disposición de Kiev.

Llegaron piezas de artillería, drones, misiles antibuque con los que Ucrania pudo alejar a la flota rusa del puerto de Odesa. Tras una larga discusión empezaron a llegar los tanques pesados, principalmente los Leopard alemanes que tienen buena parte de los países de la OTAN.

Pero Ucrania seguía a merced de los bombardeos y la misilería rusa. Rusia lanzaba misiles de medio alcance desde poco detrás de la frontera que llegaban a cualquier objetivo en territorio ucraniano. Sus aviones volaban casi sin oposición despegando desde bases a pocas decenas de kilómetros de la frontera.

Rusia concentraba ingentes cantidades de carburante para equipamiento militar, centros de logística y reunía a decenas de miles de soldados sin que Ucrania pudiera atacarlos porque los gobiernos noroccidentales, por miedo a que el conflicto escalara, sólo cedían las armas a Kiev con la condición de que no fueran usadas para atacar suelo ruso.

Cuando las Fuerzas Armadas ucranianas, el año pasado, derribaron un caza ruso en el espacio aéreo ruso con un misil lanzado desde suelo ucraniano los estadounidenses amenazaron con cortar el suministro de armas.
Un edificio en llamas tras un bombardeo de Rusia en Kharkiv, Ucrania, días atrás. Foto: EFE
Mientras el presidente ruso Vladimir Putin ha sacado a pasear la amenaza nuclear con cada paso delante de los gobiernos occidentales, una amenaza que las cancillerías europeas parecen no tomar en serio, estos decidieron esta semana romper el tabú y permitirán a partir de ahora, salvo unos pocos de los 27 Estados miembros de la Unión Europea, que las Fuerzas Armadas ucranianas usen sus armas como crean convenientes con la única limitación de no atacar objetivos simplemente civiles.
A pesar de que Rusia lanza misiles contra bloques de viviendas en la ciudad de Kharkiv, segunda urbe de Ucrania y a pocas decenas de kilómetros de la frontera.
Objetivos en Rusia

Los ucranianos podrán ahora golpear las bases rusas desde donde despegan sus aviones que van hacia Ucrania, también las lanzaderas de misiles si las localizan (tienen ayuda de satélites occidentales), concentraciones de tropas, depósitos de carburante, nudos de comunicaciones y cualquier infraestructura que pueda servir al esfuerzo de guerra ruso.
Un edificio de viviendas destruido y en llamas por un misil ruso, en Kharkiv, Ucrania. Foto: EFE
Ese permiso llega a la vez que las baterías de misiles Patriot, que pueden disparar desde Ucrania a aviones a decenas de kilómetros, en cielo ruso. O de los primeros aviones de combate F16 que los gobiernos europeos empezarán a hacer llegar a Ucrania en las próximas semanas. Daneses y holandeses enviarán los primeros y de aquí a finales de año Ucrania debería contar con cerca de 100 unidades. Aviones que podría usar para lanzar ataques contra la Fuerza Aérea rusa antes de que esta llegara a cielo ucraniano y para atacar bases rusas en suelo ruso.

Todo este cambio obligará a Moscú a retirar tropas, combustible, material militar y armas a centenares de kilómetros de la frontera o a exponerlas a ataques. Y si las retira sus ataques sobre Ucrania serán más complejos. Y sobre todo abre un nuevo frente en Crimea, la pequeña península ucraniana que Rusia ocupa desde 2014.

Los aviones de combate podrán atacar objetivos en Crimea, bases militares y buques en su puerto de Sebastopol. Rusia, que sólo puede conectar Crimea por ahora por un puente, puede ver cómo ese trozo de territorio ucraniano queda aislado. Sus suministros continuos las fuerzas rusas en esa región no podrán soportar un asedio de meses.

La guerra da un giro que se sostendrá si los gobiernos occidentales van cumpliendo a partir de ahora con el calendario de entrega de armas que han prometido. Y que también afectará al frente gracias a una iniciativa de la República Checa. Los checos se dedicaron los últimos meses a buscar por todo el planeta obuses de artillería de calibre 155 milímetros, el estándar de los países de la OTAN, que muchos de ellos producen y venden. (Source/Photo: CB)

sábado, 1 de junio de 2024

Argentina evalúa incorporar aeronaves KC-135 Stratotanker para apoyar a los recientemente adquiridos F-16

KC-135 Stratotanker
Según informó el jefe de Gabinete de Ministros de la Nación, Nicolás Posse, se están realizando procesos administrativos para evaluar diferentes alternativas

En su primer informe de gestión presentado ante el Senado argentino, el jefe de Gabinete de Ministros de la Nación, Nicolás Posse, mencionó que se está evaluando la incorporación de aeronaves KC-135 Stratotanker para apoyar la operatividad de los recientemente adquiridos F-16 para la Fuerza Aérea Argentina (FAA).

Posse informó sobre la futura incorporación de aeronaves KC-135 Stratotanker bajo la modalidad 'Ramp to Ramp' . La extensión del territorio argentino y la incompatibilidad de los F-16 con el sistema de reabastecimiento en vuelo de los Hercules actualmente en uso por la FAA hacen necesaria esta adquisición. Según se informó, se están realizando los procesos administrativos para evaluar diferentes alternativas.

Justificación de los F-16

El jefe de Gabinete explicó que desde la desprogramación del sistema de armas Mirage en 2015, las FAA han perdido la capacidad supersónica, lo que limita significativamente el control del espacio aéreo y la capacidad de interceptar aeronaves en vuelo. Esta deficiencia fue señalada como prioritaria por el Honorable Congreso de la Nación, que desde el presupuesto de 2021 incluyó fondos para la adquisición de aviones caza supersónicos.

Durante el ciclo de planeamiento estratégico militar desarrollado entre 2022 y 2023, se identificó la necesidad de contar con un sistema de armas supersónico que incluyera capacidades de armamento aire-aire de corto y mediano alcance, armamento inteligente aire-superficie, y capacidades de guerra electrónica, seguimiento y señalamiento de objetivos.

Posse manifestó que los F-16 MLU cumplen con los criterios establecidos por el Planeamiento Estratégico Militar, no está sujeto a embargos o vetos del Reino Unido y que han recibido actualizaciones de media vida que le darán un mínimo de 25 años de vida operativa.

Ante las críticas de la oposición sobre la obsolescencia de los aviones adquiridos destacó que las 24 aeronaves —16 monoplazas y 8 biplazas— están actualmente en servicio activo en la Real Fuerza Aérea de Dinamarca y —gracias a las actualizaciones realizadas— cumplen con los estándares operativos de la OTAN.

En cuanto a la preparación del personal que operará las aeronaves, Posee informó que el proceso de capacitación para la recepción, operación y mantenimiento de las aeronaves comenzó en marzo de este año. Esta capacitación se divide en dos etapas: la primera consiste en cursos de idioma inglés para el personal técnico y los pilotos; y la segunda, la capacitación operativa, se realizará a lo largo del año en Dinamarca, Estados Unidos y Argentina.(Source/Photo: Various Media)

Más equipos de la israelí Elbit para el Ejército Argentino


El Ejército Argentino sigue incorporando material de comunicaciones, en este caso, E-LynX, de la compañía israelí Elbit. Con la asistencia de especialistas de la marca, personal de unidades con jurisdicción y teatro de operación en Montaña, del Regimiento de Infantería de Montaña 16 y de la Compañía de Cazadores de Montaña 8, se realizó un curso intensivo sobre la utilización de los dispositivos recientemente suministrados.
La MCTR 7200 HH, de la familia E-Lynx (Elbit Systems)
En un entorno claramente montañoso, las materiales permitieron establecer transmisiones seguras y rápidas, acordes a los requerimientos del momento. (Luis Piñeiro / Foto Ejército Argentino)

Petri dispara con un cañón de 105 mm desde un TAM 2CA2 del Ejército Argentino


Al visitar las instalaciones del polígono de tiro del Regimiento de Caballería de Tanques 8 del Ejército Argentino, a poco más de cien kilómetros de la ciudad capital, el ministro de Defensa de Argentina, Luis Petri, observó demostraciones prácticas en el terreno de maniobras y los disparos de comprobación con cañón de 105 MM. 
Él mismo disparó una de estas piezas pertenecientes a un remozado carro de combate TAM 2CA2. Según la Información emanada en este evento por el titular de la cartera, en este año 2024 serán provistos al Ejército Argentino una decena de carros de combate TAM 2CA2 de la versión actualizada. (Fotos MINDEF)

Así operó la Armada Argentina junto al portaaviones USS George Washington de EE.UU. durante el Ejercicio “Gringo-Gaucho II


En el día de hoy, 1 de junio de 2024, se dio cierre al Ejercicio Naval Combinado PASSEX “Gringo-Gaucho II” entre las Armadas de Argentina y los Estados Unidos. Este importante hito de relacionamiento entre las fuerzas navales de ambos países tuvo un desarrollo a 150 millas de las costas de Mar del Plata e involucró a una numerosa cantidad de medios aeronavales, además de un importante contingente de personal. En este sentido, la Flota de Mar de la Armada Argentina logró movilizar un número de embarcaciones como hacia mucho tiempo el país no lo hacia, desplegando en el área de operaciones diversos tipos de buques, entre destructores, corbetas y patrulleros oceánicos, sumado a embarcaciones rápidas, helicópteros y aviones de patrulla.  


La actividad, que duró tres intensos días, contó con la participación de los siguientes medios por parte de la Armada Argentina pertenecientes a la División de Destructores, División de Corbetas y División de Patrullado Marítimo: 
 ARA La Argentina (D-11) 
ARA Sarandí (D-13) 
ARA Rosales (P-42) 
ARA Espora (P-41) 
ARA Contraalmirante Cordero (P-54) 
ARA Piedrabuena (P-53) 
ARA Almirante Storni (P-52) 
Por el lado de la Armada de los Estados Unidos se desplegaron los siguientes medios: 
  1. UgtSS George Washinon (CVN-73) 
  2. USS Porter (DDG-78) 
  3. USNS John Lenthall (T-AO-189) 
Las embarcaciones también se apoyaron en la labor de sus componentes aeronavales, como ser elementos de la 1era. Escuadrilla Aeronaval de Helicopteros con un sistema AS-555 Fennec y dos Sea King de la 2da. Escuadrilla Aeronaval de Helicopteros. Por su parte, los Estados Unidos desplegaron a sus cazas de quinta generación F-35C Lightning II del escuadrón VFA-147 “Argonauts”, cazabombarderos F-18E/F Super Hornet del escuadrón VFA-103 “Jolly Rogers”, aviones de alerta temprana E-2C Hawkeye asignados al escuadrón VAW-116 “Sun Kings”, aviones de guerra electrónica EA-18G Growler del escuadrón VAQ-140 “Patriots”, helicópteros multipropósito MH-60R Seahawk del escuadrón HSM-46 “Grandmasters” y MH-60S del HSC-5 “Nightdippers”. 
 El imponente despliegue de la Armada Argentina, con sus siete medios de superficie, demandó una extraordinaria labor de alistamiento durante las semanas previas al inicio de las actividades acordadas entre ambas marinas con el objetivo de disponer de la mayor cantidad de medios en condiciones operativas con su personal embarcado, que superó el millar de hombres y mujeres. 
 Las actividades aeronavales, comenzaron con un ejercicio SAR (Search and Rescue) luego de zarpar desde la zona de fondeo frente a la ciudad de Mar del Plata. En esta etapa de actividades los patrulleros oceánicos ejecutaron ejercicios de VRC (Visita, Registro y Captura) con una de las corbetas MEKO 140. Ese mismo miércoles, con la zarpada al área de reunión con las embarcaciones estadounidenses, el transito que se realizó fue simulando un escenario de amenaza submarina. 
 Ya para el jueves, día previsto para el inicio de la actividad combinada, y durante las primeras horas, los 7 buques argentinos hicieron maniobras de rendezvous con el grupo estadounidense encabezado por el portaaviones USS George Washington, disponiéndose en una formación general para el Ejercicio PHOTOEX (Ejercicio de Fotografías), disponiendo los medios estadounidenses en el centro y los buques argentinos como escoltas.  
Finalizada la sesión de imágenes aéreas, se avanzó con ejercicios de defensa aérea con el sobrevuelo de aeronaves F/A-18 Super Hornet y F-35C, sistemas que simularon el ataque a los medios de superficie. En este caso, los medios principales argentinos, con la coordinación de sus CIC (Centro de Información de Combate), simularon el rastreo y la defensa antiaérea con sus sistemas integrados, como ser tanto misiles Aspide, cañones Bofors 40mm y 127mm. A su vez, durante este día, se dieron los primeros intercambios institucionales, con el arribo de una comitiva de poco mas de 30 personas al portaaviones USS George Washington por medio de helicópteros Sea King y MH-60.
 El tercer día de actividades inicio con operaciones de vuelo de los helicopteros de la Aviación Naval y de la Armada de Estados Unidos, sistemas que realizaron el traslado e intercambio de personal entre las fuerzas, asi como también el traslado de autoridades. Posteriormente el buque logístico USNS John Lenthall realizó actividad light line con los destructores argentinos, posteriormente efectuándose distintas configuraciones y maniobras, una de ellas siendo la de ejercitaciones antisubmarinas. 
 En esta misma fecha la formación se dividió, cuando los tres OPV argentinos operaron con el USS Porter, llevaron a cabo una ejercitación de visita, registro y captura a bordo del destructor de misiles guiados. En esta actividad participaron elementos de la Agrupación Buzos Tácticos y el grupo VRC embebido en los patrulleros argentinos. 
 Un punto muy interesante  fue la de un traslado nocturno en RHIB desde el destructor ARA Sarandí hacia el patrullero ARA Contraalmirante Cordero, situación que se dio con las mayores estándares de seguridad y profesionalismo por parte del personal de la institución. (Source/Photo:Zona Militar).

La Armada Argentina busca recuperar su capacidad de desembarco anfibio


Con motivo de realizarse el último adiestramiento naval integrado “Miaplácidus III”, el Comandante de la Flota de Mar, Contraalmirante Carlos María Allievi realizó una serie de declaraciones sobre la actualidad y futuro de la Armada Argentina. Tal como fuera abordado en su momento, la recuperación de la capacidad de desembarco es una de las prioridades a mediano plazo. 
 Al respecto el Contraalmirante Allievi expresó “en adelante vienen nuevos desafíos. En el mediano y largo plazo la Armada Argentina tiene planificada la incorporación de buques anfibios –el último fue el ARA ‘Cabo San Antonio’, radiado a principios del siglo XXI—construidos en el país, uno de asalto y otro de desembarco. Todo proceso lleva su tiempo y su gestión, pero existe la firme decisión de que la Armada y el país necesitan esta capacidad que, además, permitiría servir de apoyo ante, por ejemplo, una catástrofe natural”. 

A finales del año pasado, según fuera expresado en distintas reuniones realizadas entre autoridades de la Armada Argentina y el Astillero Rio Santiago, se analizaba la posibilidad inciar el proceso de construccion de un buque de desembarco del tipo LST en asociación con el astillero Damen de los Países Bajos. En dicha oportunidad se había expresado que “…Las dimensiones proyectadas (del buque) tendrían unos 100 metros de eslora, 16 metros de manga y de puntal 7,75 metros, velocidad 16 nudos, una autonomía de 4000 millas náuticas o bien 15 días de operación…” El proyecto LST 100 del astillero DAMEN coincide con los requerimientos informados oportunamente, no siendo a la fecha esta propuesta confirmada por el Ministerio de Defensa, mientras se mantenia la posibilidad que el diseño seleccionado sea del tipo LPD. 

Dos buques ¿LST y LPD?
Un buque que permita la proyección de las distintas unidades de la Infantería de Marina resulta fundamental a la hora de dotar a la Armada de medios adecuados para cumplir con su misión sobre el extenso litoral marítimo. 
 De las declaraciones efectuadas por Comandante de la Flota de Mar, se trabaja el proyecto de incorporación de dos buques, con el agregado que los mismos serian construidos en la Argentina. Cabe recordar que dicha decisión fue tomada hace medio siglo con el buque de desembarco de tanques ARA “Cabo San Antonio” (Q-42) construido en el Astillero Rio Santiago (en su momento AFNE – Astilleros y Fabricas Navales del Estado). 

 Contar además de un LST con un LPD como buque de proyección posicionaría a la Armada Argentina regionalmente a la par de las Armadas de Brasil, Chile y Perú, que cuentan con unidades de este tipo. 
 En particular, los LPD de la clase Makassar fue una propuesta que tenida en cuenta, considerando las características del buque. La Marina de Guerra del Perú eligió el modelo de Daewoo para construir dos buques en asociación con el astillero SIMA, siendo a la fecha las dos unidades botadas, encontrándose una en servicio. 
 Un LPD resultaría fundamental a la hora de realizar misiones que requieran la proyección de fuerzas anfibias hacia las costas, contando con la posibilidad de realizar operaciones helitransportadas, transporte de carga, como buque hospital, de apoyo a la comunidad, entre otras. 
 Junto al proyecto de recuperación de capacidad submarina, junto al reemplazo de los destructores tipo 42 (ARA “Santísima Trinidad” y ARA “Hércules”) y la modernización de dos destructores Meko 360 y Meko 140, contar con un buque especifico da la pauta de la necesidad de contar con unidades de este tipo, destacándose la participación de la industria local. 
 A diferencia de proyectos como la construcción de remolcadores o el diseño de un buque polar, un LST junto a un LPD representan la incorporación de nuevas capacidades militares, anhelo ponderado desde hace varios años por la fuerza.(Source/Photo: Zona Militar)

La variante terrestre del caza furtivo naval de China J-35 tiene sentido.


Han aparecido las mejores pruebas de que se está trabajando de nuevo en una versión terrestre del caza furtivo FC-31/J-35 de China. Fotos cada vez más nítidas de uno de los prototipos de Shenyang parecen revelar características clave distintas de las del J-35, basado en portaaviones y cuyo desarrollo se había centrado más recientemente. Esto podría encajar con los planes oficiales pakistaníes de adquirir una versión del caza, pero plantea dudas sobre los planes de China para una posible variante terrestre. 
 Los dos primeros prototipos del FC-31 eran cazas con base en tierra, pero los trabajos en ellos se redujeron debido a la falta de interés oficial, antes de que el diseño se adaptara a las operaciones en portaaviones. Ahora, parece que se está trabajando en una versión terrestre, una vez más, en paralelo al J-35. 

 Una comparación de las plataformas de las alas de los dos primeros prototipos FC-31 terrestres, un prototipo naval J-35 y el potencial J-31 terrestre. Una foto de reciente aparición nos ofrece la mejor vista hasta ahora del misterioso prototipo de una aparente nueva versión terrestre del reactor, denominada provisionalmente J-31. La foto muestra probablemente el prototipo que se sabe que realizó su primer vuelo alrededor del 26 de septiembre de 2023. Fotos anteriores de este reactor aparecieron poco después de que despegara, lo que dio lugar a rumores de que podría tratarse de un prototipo con base en tierra, lo que ahora parece mucho más probable. 
 Los principales indicadores de que probablemente no se trate de otro prototipo del J-35 basado en portaaviones incluyen una superficie alar total menor. Mientras que en el J-35 las superficies horizontales de la cola «cortan» el ala, en el aparente J-31 hay claramente un pequeño hueco entre las superficies. Al mismo tiempo, esta superficie es diferente de la de los dos demostradores del FC-31. 
 Un ala más pequeña en el J-31 seguiría el mismo patrón que en la serie de cazas furtivos F-35, en la que la versión F-35C con base en portaaviones tiene una superficie alar mayor que el F-35A con base en tierra. Un ala más grande para un caza naval ofrece un mejor manejo a bajas velocidades y velocidades de aproximación más lentas, especialmente importantes en la aproximación a la cubierta de vuelo del portaaviones. 
 El J-31 también parece tener un tren de aterrizaje diferente, con una sola rueda en el morro, en lugar de las ruedas gemelas del J-35. El tren de aterrizaje es más robusto y pesado. Un tren de aterrizaje más robusto y pesado es una característica familiar de una serie de aviones basados en portaaviones. En el J-31 tampoco hay rastro de la barra de lanzamiento de la catapulta que sí se encuentra en el J-35, aunque la foto no es de la mejor calidad, por lo que no se pueden distinguir todos los detalles. 
 Siempre que el J-31 sea lo que parece, hay varias razones por las que Shenyang podría estar desarrollando una nueva versión terrestre del caza. 
 En primer lugar, sabemos que hay interés extranjero en una versión terrestre, y que la versión de exportación del avión se conoce como FC-31. Como informamos en su momento, en enero de este año el jefe de la Fuerza Aérea de Pakistán anunció planes para adquirir un número no revelado de FC-31. 
 Desde el primer demostrador del FC-31, el diseño del avión se ha ido perfeccionando, y el siguiente prototipo presentaba una serie de cambios, como se puede leer aquí. A continuación, la atención se centró, al parecer, en la variante J-35 basada en portaaviones, que volvió a introducir nuevas características, algunas de ellas obviamente dictadas por su función. 
El segundo prototipo volador del J-35 con base en portaaviones. 
Se esperaría que una versión de exportación terrestre reflejara esta trayectoria de desarrollo, por lo que el prototipo en cuestión podría ser un FC-31 mejorado, destinado a la exportación a Pakistán y otros clientes. 
 El mercado de aviones de combate de peso medio con características furtivas o al menos con algunas medidas importantes de reducción de firmas parece boyante en estos momentos.  El KF-21 Boramae surcoreano y el TF Kaan turco son ejemplos de este tipo de programas, y muchas fuerzas aéreas de todo el mundo podrían estar pensando en sustituir sus cazas de cuarta generación por aviones de combate con un alto nivel de rendimiento y aviónica avanzada combinados con un diseño furtivo. Esto es especialmente cierto para los países que no pueden adquirir el F-35 o que simplemente quieren evitar las estrictas restricciones a la exportación que suelen acompañarlo. 
KF-21 Boramae. 
TF Kaan.
Si China puede ofrecer un FC-31 perfeccionado a un coste significativamente inferior al de los diseños de la competencia, el caza de Shenyang podría encontrar clientes más allá de las Fuerzas Aéreas de Pakistán. 
 También existe la posibilidad de que las Fuerzas Aéreas del Ejército Popular de Liberación (PLAAF), y posiblemente también la Armada del Ejército Popular de Liberación (PLA), estén interesadas en disponer de una versión terrestre del caza, el llamado J-31. 
 Hasta ahora, sólo conocemos el interés oficial de China por el J-35, para equipar su flota de portaaviones en rápido crecimiento, en particular el último portaaviones Fujian con su sistema de lanzamiento por catapulta electromagnética, pero potencialmente también los dos portaaviones anteriores, el Liaoning y el Shenyang, que disponen de rampas de despegue «ski-jump». 
Maquetas del J-35 (derecha) y una variante del J-15 (izquierda) en la parte trasera de la cubierta del Liaoning mientras se dirige al mar para realizar pruebas. 
Aunque la PLAAF se ha centrado hasta ahora en introducir el caza furtivo Chengdu J-20, aparentemente a expensas del diseño más pequeño Shenyang, hay algunas razones de peso para que el servicio introduzca también el J-31. 
Un caza furtivo J-20 ensaya para el Salón Aeronáutico de Changchun en la provincia china de Jilin, en julio de 2023. 
La espectacular modernización de todas las ramas del EPL suele dar la impresión de que los fondos y recursos para nuevos equipos avanzados son ilimitados. Aunque los avances logrados por el ejército chino indican que los bolsillos están llenos, sigue existiendo el argumento a favor de un caza menos costoso que pueda adquirirse en mayor número y que sea menos caro de operar. El J-31 podría encajar en ese perfil, sin dejar de ofrecer ventajas significativas sobre los equipos anteriores. 
 En la actualidad, China produce J-20 y J-16, el último de los cuales es un caza polivalente basado en el diseño de la serie rusa Flanker. Es muy probable que la PLAAF no pueda pasar a una fuerza de cazas de primera línea compuesta exclusivamente por J-20 y J-16 debido a los costes que ello implica.  
Un par de cazas PLAAF J-16
Al mismo tiempo, el J-10 de la PLAAF está envejeciendo y los primeros modelos de este caza monomotor tendrán que ser reemplazados en breve. Lo mismo puede decirse de los J-11, basados en el Su-27 Flanker de la era soviética y sometidos a diversas mejoras chinas, pero que probablemente también deban ser reemplazados en la próxima década. 
 Un PLAAF J-10A, representativo de los primeros modelos del caza Chengdu. 

Un PLAAF J-11 armado con cohetes aire-tierra no guiados.
La oportunidad de adquirir un segundo caza furtivo, a un coste menor, sería probablemente atractiva para la PLAAF, que prosigue su modernización. El resultado no sería muy distinto de la estructura prevista para las fuerzas aéreas estadounidenses, con un menor número de F-22 (y, en el futuro, NGAD), complementados por un mayor número de F-35, además de tipos modernizados de cuarta generación y drones colaborativos de combate aéreo. 
 Al mismo tiempo, garantizaría la permanencia de Shenyang en el negocio de los cazas, mientras que su introducción por la PLAAF impulsaría aún más las posibilidades de exportación del caza. 
 Muchas de estas decisiones dependerán también de los planes de la PLAAF de introducir drones capaces de formar equipo con los cazas. Estos ofrecen la posibilidad de aumentar el tamaño de la fuerza -e introducir más plataformas furtivas- a un coste inferior en comparación con los cazas tripulados. Hay muchos indicios de que la PLAAF se está inclinando cada vez más por el uso de drones de combate aéreo avanzados dotados de inteligencia artificial, incluido su funcionamiento mediante una versión del J-20 con «controlador de drones», probablemente basada en una versión biplaza. 
 Sin duda, corren tiempos interesantes para el sector aeroespacial militar chino, que ha demostrado en repetidas ocasiones ser capaz de dar sorpresas. Aunque todavía no se sabe con certeza qué es este prototipo «J-31», cada vez parece más probable que, después de todo, esté destinado a operaciones terrestres. No está claro si este tipo de avión forma parte de los planes de la PLAAF en este momento, pero mientras tanto parece al menos más probable. (Source/Photo: Thomas Newdick/The War Zone)

Francia y Alemania se proponen cooperar en ataques de largo alcance

Alemania planea encargar los sistemas EuroPULS propuestos por el tándem KNDS Alemania (anteriormente Krauss Maffei)
Francia y Alemania están estudiando reforzar su colaboración en el ámbito de los ataques a larga distancia. Esta iniciativa sigue a una serie de esfuerzos europeos compartidos en materia de defensa, a pesar de las recientes críticas sobre la eficacia de las asociaciones franco-alemanas en este sector. En un informe titulado «La industria de defensa, ¿proveedora de autonomía estratégica en Europa?», dos diputados franceses argumentaban que Francia había dependido demasiado de la cooperación con Alemania durante la última década. Abogaban por diversificar las asociaciones con otros países europeos, como Suecia y Polonia.

Los parlamentarios destacaron que tres de los cinco grandes programas lanzados en 2017 por el presidente Macron y la canciller Merkel han sido abandonados o suspendidos. El futuro programa de aviones de patrulla marítima (MAWS) fue efectivamente abandonado después de que Alemania adquiriera cinco P-8A Poseidon de Boeing. Además, los alemanes se retiraron del programa de modernización del helicóptero Tigre a la norma 3, y el futuro programa de artillería «Sistema Común de Fuego Indirecto» (CIFS) se pospuso indefinidamente, no esperándose su realización antes de 2045. style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em; padding-right: 20px;">Sin embargo, las industrias francesa y alemana siguen colaborando en proyectos financiados por la Comisión Europea, en particular FIRES (Future Indirect fiRes European Solutions) y E-COLORSS (European COmmon LOng Range indirect Fire Support System). Este último tiene por objeto preparar una solución europea para un nuevo sistema de cohetes de lanzamiento múltiple.
 
Paralelamente, Francia y Alemania han emprendido sendas iniciativas para renovar sus capacidades de ataque profundo desde tierra. La Dirección General de Armamento (DGA) francesa anunció el lanzamiento de una asociación de innovación para desarrollar una capacidad de «ataque de largo alcance» y adquirir al menos 13 sistemas para 2030. Para este proyecto, Safran se ha asociado con MBDA, mientras que Thales ha colaborado con ArianeGroup, con el objetivo de atacar objetivos situados entre 150 y 500 km de distancia.
 
Por parte alemana, según documentos del Bundestag, Alemania tiene previsto encargar sistemas EuroPULS propuestos por el tándem KNDS Germany (antes Krauss Maffei Wegmann) y Elbit Systems. MBDA Deutschland también ha desarrollado el Joint Fire Support Missile (JFS-M), con un alcance de más de 300 km y apto para redes.


Durante el reciente Consejo de Defensa y Seguridad franco-alemán, con el que concluyó la visita de Estado del presidente Macron a Alemania, París y Berlín expresaron su intención de reforzar la seguridad europea y euroatlántica con unas capacidades de defensa europeas sólidas y creíbles. La declaración conjunta del Elíseo subrayó que Francia y Alemania seguirán contribuyendo a los debates sobre el desarrollo de la industria europea de defensa, abordando las lagunas estratégicas y reduciendo las dependencias tecnológicas e industriales. Los dos países anunciaron su intención de lanzar una cooperación general e inclusiva a largo plazo en el ámbito de los ataques de largo alcance, con el objetivo de reforzar la base industrial y de defensa europea para mejorar sus capacidades militares.
 
El ministro de Defensa, Sébastien Lecornu, dio pocos detalles sobre esta cooperación, a pesar de que suele transmitir las intenciones presidenciales. Su homólogo alemán, Boris Pistorius, mencionó en una rueda de prensa conjunta en marzo en relación con el Sistema Principal de Combate Terrestre (MGCS) que había recibido el mandato de avanzar en el desarrollo de misiles de ataque de largo alcance, pero el Ministerio de Defensa alemán no dio más detalles cuando se le preguntó.
 
Por último, Francia y Alemania reafirmaron el papel esencial de la disuasión nuclear en la seguridad de Europa y de la OTAN, así como la importante contribución de las fuerzas nucleares estratégicas independientes francesas a la seguridad global de la Alianza. También está prevista la integración de la brigada franco-alemana en los planes de la OTAN. (Source/Photo: Army Recognition)

Turquía inicia la producción en serie de los carros de combate principales Altay.


La industria de defensa turca ha iniciado la producción en serie del carro de combate Altay, un vehículo de nueva generación diseñado para satisfacer las exigencias de la guerra moderna. Este anuncio fue realizado por el presidente de Industrias de Defensa de Turquía, Haluk Gorgun, el 30 de mayo de 2024.
 
El presidente de Industrias de Defensa turcas, Haluk Gorgun, anunció el inicio de la producción en serie del tanque Altay. «Hemos lanzado la producción en serie de nuestro tanque nacional», declaró Gorgun. «Varios países están interesados en colaborar con nosotros en este proyecto, y estamos negociando activamente con ellos».
 
Producido por BMC Defence bajo los auspicios de la Presidencia de Industrias de Defensa, el tanque Altay ha sido objeto de importantes actualizaciones para adaptarlo a los requisitos de combate contemporáneos. «Se han localizado muchos subsistemas y se han incorporado las últimas tecnologías e innovaciones para mejorar sus capacidades de combate», explicó Gorgun.
 
Basándose en las recientes experiencias operativas de las Fuerzas Armadas turcas, el tanque Altay está equipado con características adicionales. «Las tecnologías digitales se han integrado cada vez más en el Altay, lo que permite detectar, apuntar y enfrentarse a elementos enemigos con mayor precisión y rapidez», añadió Gorgun.
 
Destacando la experiencia de Turquía en vehículos terrestres, Gorgun dijo: «Nuestro país destaca en el campo de los vehículos terrestres, con numerosas empresas que exportan internacionalmente. Sus productos ofrecen ventajas competitivas en la escena mundial».

El Altay es un moderno tanque de batalla turco equipado con un potente armamento. El Altay es un carro de combate moderno equipado con un potente armamento, que incluye un cañón principal de 120 mm y calibre 55, una estación de armas remota con una ametralladora de 7,62 mm o 12,7 mm y una ametralladora coaxial de 7,62 mm. Su protección se basa en un blindaje compuesto modular que le permite resistir eficazmente las amenazas del campo de batalla.
 
Diseñado en Turquía y utilizado en ese país, el Altay pesa 65.000 kg. Puede alcanzar una velocidad máxima de 70 km/h y tiene un alcance operativo de 500 km, gracias a su sistema de control de tiro, sistema C3I (mando, control, comunicaciones e inteligencia), sistema de alerta láser, sistema de identificación de objetivos en el campo de batalla, protección QBRN (química, biológica, radiológica y nuclear), sistema de extinción de incendios y de supresión de explosiones. También está equipado con un sistema de conocimiento de la situación de 360 grados, que proporciona una visión completa y detallada de su entorno.
 
El Altay es operado por una tripulación de cuatro personas y tiene unas dimensiones de 7,3 metros de longitud, 3,9 metros de anchura y 2,6 metros de altura. Estas características lo convierten en un carro de combate fuertemente armado y bien protegido, capaz de desplazarse rápidamente por diversos terrenos.

La historia del tanque de batalla principal Altay comenzó en Türkiye, en 1996. La historia del carro de combate Altay comenzó en 1996, cuando la necesidad de un nuevo carro de combate principal para las Fuerzas Terrestres turcas llevó a tomar la decisión de desarrollar y producir dicho carro en el país. En 1999, esta decisión se concretó en un proyecto específico.
 
En 2000, a petición del Estado Mayor turco, se convocó un concurso para la producción nacional de un carro de origen extranjero. Las empresas competidoras importaron tanques a Turquía para someterlos a rigurosas pruebas durante dos años. En 2004, en respuesta a una petición de la Presidencia de Industrias de Defensa, tres empresas turcas crearon BOF A.Ş. para realizar un estudio de viabilidad sobre la producción de un carro de combate principal original en Turquía.
 
El proyecto dio un paso importante en 2007 con el lanzamiento de la licitación de la Fase I para el diseño y la producción de prototipos del tanque Altay por parte de la Presidencia de Industrias de Defensa.
 
Diez años después, en 2017, los prototipos del tanque Altay completaron sus pruebas y fueron entregados a la Presidencia de Industrias de Defensa. En 2018, la licitación de la Fase II del proyecto, dedicada a la producción en serie del tanque Altay, fue lanzada y ganada por BMC. En 2023, BMC entregó a las Fuerzas Armadas turcas el carro de combate principal «NEW ALTAY», una versión mejorada con sistemas modernizados y localizados, incluido un nuevo grupo motopropulsor, para las pruebas de producción en serie.
 
Gorgun también mencionó una importante adquisición reciente e insinuó próximas adquisiciones. Destacó que los países de la OTAN en Europa han optado por sus productos e insinuó nuevos avances en vehículos de transporte de personal y blindados. (Source/Photo: Alain Henry de Frahan)
El tanque de batalla principal de Altay.

NGAD: el caza de sexta generación que sustituirá al F-22 Raptor.

Infografía NGAD
Las Fuerzas Aéreas de Estados Unidos están mejorando sus capacidades de poder aéreo con el programa Next Generation Air Dominance (NGAD), destinado a desarrollar cazas furtivos de sexta generación, tripulados y no tripulados, para sustituir al vetusto F-22 Raptor.
El F-22, el primer caza furtivo operativo, se está quedando anticuado y quedan menos de 100 unidades en servicio. El NGAD garantizará la superioridad aérea de Estados Unidos mediante la incorporación de avanzados sistemas furtivos y no tripulados.
El programa subraya el compromiso de las Fuerzas Aéreas de mantener una ventaja en el poder aéreo en medio del rápido avance de la tecnología y los sistemas de defensa aérea.
Desde el primer momento en que se colocaron armas en un avión, el poder aéreo ha sido la clave para ganar guerras. Desde la Segunda Guerra Mundial hasta la invasión de Irak, la balanza se ha inclinado hacia el ejército con mayores capacidades en el aire.
La tecnología sigue avanzando a un ritmo vertiginoso. Cada vez hay más aviones furtivos de quinta generación, como el caza F-35 Lightning II, y más ejércitos de todo el mundo están interesados en incorporar este tipo de aeronaves a sus arsenales.Las Fuerzas Aéreas estadounidenses no se detienen ahí. Está gastando miles de millones de dólares en nuevos proyectos. El programa Next Generation Air Dominance (NGAD) es el ejemplo perfecto de la intención de las Fuerzas Aéreas de seguir invirtiendo en la última tecnología de cazas furtivos.
En desarrollo desde hace varios años, el NGAD pretende crear una sexta generación de cazas furtivos tripulados y no tripulados para las Fuerzas Aéreas estadounidenses. No se sabe mucho sobre el futuro avión, aparte del hecho de que incluirá versiones tripuladas y no tripuladas, será sigiloso y la versión tripulada podrá operar junto con vehículos aéreos no tripulados.
La tecnología de defensa aérea también ha ido mejorando. Pero el Ejército del Aire no dejará de desarrollar y probar aviones para derrotar a las defensas aéreas enemigas sólo por los avances en la tecnología antiaérea. De hecho, los aviones furtivos son y probablemente seguirán siendo eficaces contra los sensores enemigos, lo que les permite ganar un tiempo precioso para lanzar sus municiones antes de que el enemigo los detecte.

Sustitución del F-22 Raptor.
A través del NGAD, las Fuerzas Aéreas buscan un caza furtivo de superioridad aérea que sustituya al envejecido F-22 Raptor de quinta generación.
El F-22 es un avión de superioridad aérea extremadamente capaz. De hecho, fue el primer caza furtivo operativo del mundo. Sin embargo, a medida que pasan los años, va perdiendo relevancia.
El Raptor alcanzó su capacidad operativa inicial en 2005, y el fabricante Lockheed Martin cesó su producción en 2011. Aunque el Congreso está obligando a la Fuerza Aérea a mantener el F-22 en servicio, el número de aviones disponibles se está reduciendo debido a la falta de una línea de producción abierta que pueda dar servicio a los aviones más antiguos o dañados. De los 186 aviones que recibió la Fuerza Aérea, menos de 100 siguen operativos.
Las Fuerzas Aéreas tienen previsto adquirir unos 200 cazas furtivos NGAD para sustituir a los F-22 y garantizar que, en un futuro conflicto, el ejército estadounidense opere en un entorno de superioridad aérea, si no de dominio aéreo.
La tecnología avanza rápidamente, y un caza no tripulado operativo no está demasiado lejos en el futuro. Las Fuerzas Aéreas no dejarán de desarrollar y probar nuevos conceptos para garantizar que el ejército estadounidense conserve la importantísima ventaja del poder aéreo. (Source/Photo:Stavros Atlamazoglou/The National Interest)