sábado, 21 de febrero de 2015

En menos de tres minutos, comprenderás cómo funciona una pistola por dentro


Por Antonio Manzano

Jacob O’Neal es un diseñador de gráficos que ha decidido explicar a la gente cómo funciona por dentro una pistola semiautomática mediante estas animaciones GIF. O’Neal ha optado por el modelo Colt de calibre .45” (11,25 milímetros de diámetro de la bala), que usó el Ejército estadounidense entre 1911 y 1985.




Montar la pistola
En las animaciones se aprecia cómo el movimiento empieza con la ‘corredera’ -la pieza grande móvil de la parte superior de la pistola-, que realiza su recorrido hacia atrás. En la realidad, para hacer el primer disparo, es el tirador el que ha de hacer a mano este movimiento, debiendo soltar la corredera cuando la ha llevado hasta su tope.



En el movimiento hacia atrás, la corredera ha montado el ‘martillo’, es decir, lo ha dejado ‘montado’, sujeto atrás, listo para que después pueda actuar. Al soltar la corredera, el muelle situado bajo el cañón la empuja hacia adelante. En el recorrido, la corredera arrastra el primer cartucho del ‘cargador’ –que está encajado en la empuñadura de la pistola- y lo mete en la ‘recámara del cañón’ quedando sujeto por una pequeña pieza llamada ‘extractor’, que está situada a la derecha de la corredera, y que actuará más adelante. Ahora está la pistola dispuesta para hacer su primer disparo.






Cuando el tirador aprieta con su dedo índice la cola del disparador -el ‘gatillo’-, este movimiento desplaza una pequeña pieza interna –el ‘fiador’- que sujetaba el martillo y permite que la acción de otro muelle, situado verticalmente en la empuñadura, impulse al martillo. Por la fuerza de este muelle, el martillo golpea el percutor, que es una ‘aguja’ que está en el interior de la parte de atrás de la corredera, y golpea en la parte trasera del ‘cartucho’ provocando su funcionamiento y que la bala salga disparada.

Funcionamiento del cartucho

El disparo es un proceso que comienza, como se ha dicho, con el golpe que da la ‘agujapercutora’ en el centro de la parte posterior del cartucho. En ese lugar, el cartucho tiene una pequeña pieza en cuyo interior hay un explosivo que funciona al ser golpeado –el ‘fulminante’-. Esa pequeña explosión se produce en el interior del cartucho y provoca la combustión de la pólvora contenida en él, generando instantáneamente una gran cantidad de gases que sólo encuentran la salida hacia adelante, empujando la bala por el interior del cañón –en cuyo recorrido adquiere un giro sobre su propio eje longitudinal causado por las ‘rayas’ del ánima y que le dan estabilidad- y saliendo disparada seguida por los gases incandescentes, el ‘fogonazo’.






El retroceso

Pero una parte de la fuerza del disparo provoca el retroceso de la corredera hacia atrás. Este movimiento hace que aquella pieza llamada ‘extractor’ –que había sujetado la vaina en cuanto entró en la recámara- la saque y, en su recorrido hacia atrás, choque con un pequeño resalte interno –llamado ‘expulsor’- lo que provocará que salga despedida fuera de la pistola a través de una ventana que tiene la corredera.

El retroceso que tiene la corredera con este primer disparo hace que el martillo se monte de nuevo y, al ir hacia adelante, meta el segundo cartucho en la recámara, dejando lista la pistola para su segundo disparo.

Todo este proceso es muy rápido, casi instantáneo, y es consecuencia de la acción manual del principio, la potencia del disparo, su combinación con la de los muelles de la pistola y los ajustes de muchas piezas internas que funcionan como un reloj de precisión. Lo que viene después es el mismo proceso ‘semiautomático’. Se da este nombre porque, para cada disparo de la pistola, ha de apretarse la ‘cola del disparador’; es decir, la pistola hace sus disparos uno a uno, no a ráfagas. Disparar a ráfagas sería el tiro ‘automático’, como una ametralladora.

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