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| Maqueta del avión de combate turco de 5ª generación TF-X, presentada en 2019 en el Paris Air Show. (foto JohnNewton8) |
Tras el desafió del mandatario turco Erdogan a los Estados Unidos que conllevó la expulsión del país de la OTAN del programa del avión de combate F-35, la industria de defensa turca está aunando sus capacidades para intentar fabricar un caza furtivo o stealth autóctono de 5ª generación.
El proyecto tecnológico de un avión de combate nacional o Milli Muharip Uçak (MMU), es uno de los retos más importantes de la importante y pujante de la industria de defensa turca, que se enfrentará a innumerables problemas y riesgos tecnológicos. Fabricar un caza de 5ª generación es un reto al alcance de muy pocos países, y en todo caso dependerá de la transferencia de tecnología, como podría ser la acordada con la multinacional británica BAE Systems. En todo caso, esa asistencia dependerá en última instancia de las relaciones de Ankara con sus socios de la OTAN; especialmente con Washington, de hecho en la presente cumbre de la Alianza en Bruselas, Erdogan se ha reunido con su colega norteamericano Biden, cuya administración no parece que se aparte de los parámetros de la anterior en la exigencia de que los turcos renuncien a su sistema antiaéreo S-400.