lunes, 7 de agosto de 2017

Francia empezará recibir sus nuevos aviones de inteligencia en 2018

Por Julio Maíz Sanz para defensa.com
Según anunció el Ministerio de los Ejércitos de Francia (nuevo nombre del hasta ahora Ministerio de Defensa galo) el próximo año llegará el primero de los aviones ligeros de inteligencia o ISR encargados en junio de 2016 a las empresas francesas Thales y Sabena Thecnics. La recepción del primer avión ligero Intelligence, Surveillance, Reconnaissance (ISR), que la institución francesa denomina como Avion Léger de Surveillance et de Reconnaissance (ALSR), se hará en la base aérea (BA) número 105 sita en Évreux.

La Ley de Programación Militar francesa 2014-2019 prevé la adquisición de tres de estos ALRS,  y aunque serán operados por el Ejército del Aire francés los datos que capten alimentarán la Renseignement (inteligencia) de las Fuerzas Armadas francesas, en concreto su Direction du Renseignement Militaire. Además las aeronaves estarán a disposición del principal organismo estatal de inteligencia, la Dirección General de Seguridad Exterior (DGSE), la CIA francesa.

Estamos ante un sistema esencial en el actual entorno de ataques de terrorismo islamista, que Francia combate tanto en su territorio, como en el Sahel, donde operan con aparatos (ISR) con los veteranos Transall C-160G Gabriel y medios de la DGSE. Muy recientemente, con motivo de la tormenta que afectó a Yamena y destruyó parte de la Fuerza Aérea de Chad, se pudo ver en una foto de un avión de la empresa CAE Aviation, en concreto un Fairchild-Swearingen SA227 que opera desde la capital chadiana en el amplio Sahel a las órdenes de la DGSE.

Actualmente estaría en marcha la fabricación de los sistemas, mediante un programa que gestiona la Direction Générale de l’Armement (DGA) , que encargó a Thales y Sabena Technics dos ALRS, más una opción de adquisición de un tercero. La plataforma elegida para llevar el sistema sería el fiable biturbohélice estadounidense Beechcraft (filial de Textrton Aviation) 350 King Air, un sistema relativamente económico de operar.  Este aparato ya lo utiliza el departamento de Aduanas francesas como informó defensa.com, para tareas de vigilancia, equipados con una compleja aviónica de vigilancia. Los avanzados sensores, tanto de Thales como de otras empresas, que dotarán a los ALRS estarán compuesto principalmente por un captador de señales electromagnéticas, más sistemas de captación de imágenes y videos, en todo tiempo, incluido de noche o sin visibilidad mediante infrarrojos.

No es de extrañar que los nuevos ALRS, tengan sede en la base Évreux-Fauville, donde está el Escadron 00.054 “Dunkerque”, que utiliza los Gabriel, que se darán de baja por lo que es posible que se reequipe con los nuevos sistemas. Además desde esta instalación del Armée de l´Air, que apenas dista 100 kilómetros de París, opera el  Grupo Aéreo Mixto 56 Vaucluse, que facilita principalmente transporte aéreo a la DGSE.

Foto: Uno de los King Air británicos « Shadow R1 », que la RAF utiliza como aparatos ISR. Foto: Jerry Gunner.

Darpa protege los convoyes de los Drones

Por Graham Warwick para Aviation Week.
Trad. Jorge Giménez

Concepto artístico de MFP: Darpa
Darpa ha seleccionado tres equipos para la primera fase de un programa para crear un sistema de protección a los convoyes contra los pequeños sistemas de aviones no tripulados (UAS).

La agencia está buscando un sistema de defensa modular, escalable y estratificado que se pueda desplegar dentro de tres a cuatro años.

Los contratos de Fase 1 para el programa de Protección de Fuerza Móvil (MFP) han sido adjudicados a Dynetics, Saab Defence and Security y SRC. Cada una de las tres fases planificadas del programa incluirá demostraciones al aire libre que impliquen amenazas cada vez más sofisticadas.

"Cada equipo trabajará ahora para integrar nuevas ideas en sensores avanzados y enfoques de neutralización en un marco común enfatizando la seguridad para los transeúntes civiles, facilidad de operación, y  bajo tamaño, peso, potencia y costo", dijo el gerente de programa Jean-Charles Lede.

La arquitectura orientada al servicio de la Mafia (Manejo de Aviación e Incendios) del Ejército de los Estados Unidos proporcionará el marco común para el motor de fusión de datos, algoritmos de ayuda a la toma de decisiones , interfaz de usuario y la columna vertebral del software de mando y control.

La Fase 3 culminará en la demostración de la capacidad total contra múltiples UAS pequeños en un vehículo terrestre táctico en movimiento o buque marítimo. Darpa tiene la intención de desarrollar versiones provisionales a través del tiempo que estarán disponibles para el gobierno de EE.UU. y usuarios comerciales.

La agencia dice que está trabajando de cerca en el MFP con el Departamento de Seguridad Nacional de los Estados Unidos y la Guardia Costera de los Estados Unidos.

domingo, 6 de agosto de 2017

Corea del Norte amenaza con responder a las sanciones con un “mar de fuego” en EE UU

China urge a Pyongyang a cumplir con la ONU y detener las pruebas de misiles balísticos

Por XAVIER FONTDEGLÒRIA - El País - Pekín

El ministro de Exteriores de Corea del Norte, 
Ri Yong-ho, junto a su homólogo chino, Wang Yi.
BULLIT MARQUEZ AP
Corea del Norte usó su habitual retórica belicista para condenar las sanciones económicas contra el país. Lo hizo a modo de advertencia, antes incluso de que Naciones Unidas aprobara formalmente el sábado por unanimidad un endurecimiento del castigo a Pyongyang por no desistir en el desarrollo de su programa nuclear y de misiles balísticos. Un editorial del periódico estatal norcoreano Rodong Sinmun, publicado este domingo pero escrito antes de la reunión del Consejo de Seguridad, promete convertir Estados Unidos "en un mar de fuego inimaginable" en caso de que se aprueben nuevas sanciones y Washington opte por la vía militar.

"El día en que Estados Unidos se atreva a molestar a nuestra nación con armas nucleares y sanciones, su territorio continental será catapultado a un mar de fuego inimaginable", dice el texto. No son palabras nuevas para la propaganda del régimen norcoreano, que dice sentirse amenazado por Washington e insiste en que no renunciará a sus ambiciones nucleares a pesar de los castigos económicos impuestos por la comunidad internacional. "La capacidad de emprender una potente guerra disuasoria es una elección estratégica de defensa para nuestro pueblo", dice el editorial, según la agencia surcoreana Yonhap.

El Consejo de Seguridad de Naciones Unidas aprobó el sábado una nueva ronda de sanciones económicas contra Corea del Norte que, sobre el papel, bloquea las compras a Pyongyang de minerales como el carbón, el hierro o el plomo, además de otros productos como marisco. Según los cálculos de la ONU, su entrada en vigor reducirá en 1.000 millones de dólares al año los ingresos que el régimen se embolsa a través del comercio exterior. La efectividad de estas medidas depende casi en su totalidad de China, origen y destino del 90% de los intercambios de Corea del Norte. Pyongyang lleva sujeto a sanciones económicas desde el año 2006 y su programa nuclear, lejos de haberse parado, ha experimentado un acelerón especialmente desde que el joven Kim Jong-un llegó al poder.

Washington, Seúl y Pekín cerraron filas este domingo en torno al endurecimiento de las sanciones, aunque China matizó su apoyo asegurando que castigar a Pyongyang "no debería ser el objetivo último". Los jefes de la diplomacia de estos tres países, junto a una veintena más, se han reunido este fin de semana en Manila en el marco de la encuentro anual de ministros de Asuntos Exteriores de la Asociación de Países del Sureste Asiático (ASEAN), donde también han sido invitados los representantes de China, Corea del Norte, Corea del Sur, Estados Unidos, Japón y Rusia. Es, de hecho, el único encuentro multilateral en el que participan todos los miembros de las conversaciones a seis bandas, suspendidas desde 2009 y que tenían por objetivo sentar las bases para una resolución pacífica del conflicto norcoreano.

La presencia del titular de exteriores norcoreano, Ri Yong-ho, ha despertado expectación por ocurrir a los pocos días de un segundo lanzamiento de un cohete de alcance intercontinental e inmediatamente después de la nueva ronda de sanciones. Ri se reunió con Wang Yi, su homólogo chino, que le instó a detener las pruebas de misiles balísticos y a "no violar las resoluciones del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas", informa Reuters. Wang no quiso hablar sobre si Ri se había comprometido a algo al respecto, mientras que el enviado norcoreano evitó la prensa.
Los diplomáticos estadounidenses han descartado que el secretario de Estado, Rex Tillerson, también presente en el encuentro, se reúna con Ri. Tampoco está previsto que haya contactos, al menos directos, entre los representantes de las dos Coreas. Pero todos ellos han coincidido en la misma sala durante las discusiones, que han girado en torno a los problemas de seguridad derivados del programa nuclear norcoreano.

Para el titular chino, el único que ha podido reunirse directamente con todas las partes implicadas, la situación en la península coreana "se encuentra en una coyuntura crítica". Wang defendió la opción china, basada en una suspensión de las pruebas nucleares y de misiles por parte de Corea del Norte y de las maniobras militares conjuntas de Estados Unidas y Corea del Sur. "Actualmente es la solución más realista y plausible", sostuvo.

Sueño blanco: cómo sobrevivir 365 días en la Antártida

A 8 días del rescate histórico del marino accidentado

Clarín habló con el cocinero, la experta en geomagnetismo y el jefe de la Base Orcadas a 7 meses de haber anevizado en el fin del mundo.

Un operativo inédito de la Armada y la Fuerza Aérea Argentina en la Base Orcadas de la Antártida.


Por Emilia Vexler para Clarín

Es su cuarta vez en la Antártida pero su primera invernación.

Anevizó el 16 de diciembre de 2016 en un grupo de 17 personas. Hoy quedan 16.

A 1.100 kilómetros del Polo Sur, está lejos de Villa del Parque, de su segunda esposa y de sus 3 hijos, pero cumplirá con sus compañeros un "sueño blanco" que se da una sola vez en la vida. O que él no va a poder repetir.

No es un eufemismo.

El clima, la comida, la convivencia y un rescate de vida o muerte en los primeros 7 meses de una odisea que arranca la cuenta regresiva en 365 días sobre un continente helado.

Volverán al calor el 16 de diciembre próximo. Si el clima lo permite. Si no, el repliegue será los primeros días de enero.

Marcelo Palacios, jefe de la base.
Marcelo Palacios habla con Clarín desde un teléfono fijo que tiene los mismos dígitos y costo de llamada que uno de Buenos Aires pero se conecta a la ficha en la pared de un módulo en el fin del mundo.

Es capitán de corbeta, tiene 45 años, y una disciplina militar en el detalle que hace que el frío -llega a los -54ºC- se sienta hasta Capital pero no congele su historia.

Es el jefe de la Base Orcadas, la estación ubicada en la Isla Laurie de las islas Orcadas del Sur que da el apoyo logístico a las tareas científicas organizadas por la Dirección Nacional del Antártico y el Instituto Antártico Argentino. Es la más antigua de las 13 bases antárticas de Argentina.


Las bases antárticas argentinas.

La Armada la mantiene activa todo el año pero este sábado fue noticia por el rescate histórico del suboficial electricista Héctor Bulacio.

Una semana antes, el domingo, el hombre de 38 años sufrió la fractura expuesta del fémur de su pierna derecha y otra fractura en la pierna izquierda.

Cayó en una grieta mientras hacía snowboard y requirió cerca de 3.000 kilómetros de vuelo en las condiciones climáticas más que extremas sobre el mar y el aterrizaje de un avión en una pista improvisada sobre un glaciar adyacente.

Algo que no se había hecho jamás en los 113 años de presencia argentina.

La Antártida es el continente más frío, más seco, más ventoso y con mayor altura media del planeta. Y es el peor lugar para sufrir un accidente en pleno inverno polar.


Bulacio fue operado 2 veces y hoy se recupera de las lesiones en el Hospital Regional de Ushuaia. Pero el teniente de fragata y médico Pablo Florenciañez -el único en toda la base y quien junto al enfermero lo atendió durante 6 días porque el clima abortó un rescate que estaba listo a las 24 horas- no habla en esta nota.

Se está recuperando del estrés de mantener con vida y sin dolor a un hombre al que ya le faltaba el oxígeno y podía haber muerto en esa Casa de Emergencia de la base.

“Cuando se sale de la seguridad de la base todos deben ir acompañados de al menos una persona y hay puntos de comunicación fijos para notificar dónde se está todo el tiempo. Bulacio estaba con un compañero disfrutando del domingo libre, pero le podría haber pasado durante una patrulla o llevando a los guardiaparques a buscar datos de los pingüinos", explica Palacios sobre el momento previo a recibir el pedido de auxilio en uno de los 2 handies que carga en su cintura las 24 horas.

El avión Twin Otter de la Fuerza Aérea que anevizó en la Base Orcadas sobre el glaciar adyacente.


"Los 16 sabíamos qué teníamos que hacer ante una emergencia. Colocar un collar para inmobilizar al herido, abrigarlo, darle los primeros auxilios y atarlo a una tabla rígida. Estuvimos ahí a los 5 minutos", detalla.

Los elegidos

Los seleccionados de la Armada para ir a la Antártida tienen casi un año de entrenamiento de esquí, moto de nieve, bote, evacuación, lucha contra incendios, patrulla, caminatas, escaladas y rescate junto al Ejército Argentino en la Escuela de Capacitación Antártica. Luego llega el "mes de supervivencia" en Caviahue, Neuquén, para empezar a templar el espíritu al sentir el frío de la nieve estando en una carpa especial.

"La mayoría de los preseleccionados para invernar un año ya hicieron alguna campaña de días en verano en la Antártida. Este año, de los 17 hay 4 que vienen por primera vez."

Arranca a principios de febrero, un verano antes de vivir en el hielo. Pasan por preselecciones, exhaustivos exámenes psicológicos, físicos y rondas médicas de 2 meses de estudios que incluyen de 2 a 3 visitas al hospital naval por semana.

Un diabético tipo 2 -la más común de las diabetes- no puede someterse al aislamiento de un año. Tampoco quien tenga presión baja, cataratas ni otras afecciones que no serían inhabilitantes más que en ese lugar donde sólo se pisa hielo.

Charla sobre primeros auxilios a cargo del teniente de fragata y médico Pablo Florenciañez.


Aparte del entrenamiento de sus compañeros, el médico recibió una capacitación especial de tres meses en el Hospital Naval Pedro Mallo de Buenos Aires. Rotó por odontología (al momento sólo tuvo que arreglar una amalgama que se salió), cirugía, cardiología, traumatología, kinesiología y oftalmología para adecuarse a cada emergencia.

Él administra los remedios: desde el ibuprofeno hasta los de infecciones urinarias producto del frío o el roce con la vestimenta.
Para no morir en la nieve.
Uno de los grandes mitos del continente blanco es que está lleno de solteros. Ideales para estar concentrados sin extrañar a nadie.

"No es así ya. Acá tenemos nada más 4 sin pareja, el resto casados con hijos", señala Palacios, que se declara el más "viejo" de la base. "Se busca a quienes estén es su plenitud física y mental. Entre los 25 y 35 años."

Pero hay una curiosidad que no es mito.

A todos los que invernan en la Antártida antes les quitan el apéndice. No hay lugar para una muerte por peritonitis. En marzo ya todos estaban operados.

De los 14 militares que quedaron, 12 son de la Marina y 2 de la Fuerza Aérea.


Desayuno especial por el Día Internacional de la Mujer.


Pero este año, por primera vez en la historia de la Base Orcadas, invernan a 2 mujeres civiles: la técnica en geomagnetismo y la jefa científica o guardiaparque, Catalina Martínez.

"Hago observaciones de lunes a lunes con un instrumento que se llama teodolito. Con eso obtengo mediciones de la inclinación y la declinación del campo magnético terrestre", dice Sabrina Juarez, de Saavedra, soltera y de 34 años, que 2 veces por día camina 100 metros desde la casa central hacia las 2 "casitas de geomagnetismo".

Desde ahí toma los valores y los carga en un sistema que remite mensualmente al Servicio Meteorológico Nacional.

Parece algo muy alejado a nuestro día a día pero Sabrina explica por qué es importante ver esas variaciones: "A menor magnetismo, mayor radiación solar ingresando a la atmósfera terrestre. De esa protección del campo magnético depende la fauna y flora".

El aislamiento

No hay posibilidad de arrepentirse. ​Cuando llegan en rompehielos a la base, los 17 elegidos quedan solos hasta que se descongela totalmente la Bahía Scotia, al sur.

La bases Marambio, Carlini y Esperanza -la más grande, con 54 personas- son las que más contacto tienen ya que realizan vuelos entre sí. No es el caso de Orcadas donde no se ve el espectáculo natural de luces de las auroras australes.

Aurora austral sobre la Base Belgrano II, Antártida, el sábado 
27 de mayo de 2017 (Servicio Meteorológico Nacional)

Junto a las otras dos del Ejército, la San Martín y la Belgrano II -la más austral de todas, con 4 meses de noche total y 4 de intenso día-, es la que queda más aislada en el fin del mundo durante el invierno polar.

"La bahía norte tiene enormes placas de hielo. Un viaje desde acá hasta Buenos Aires duraría más de 10 días", ejemplifica Palacios.

"Lo más difícil de estar acá es el comportamiento humano. Si bien pasamos casi un año juntos en todo el entrenamiento y los estudios, esto es como una gran familia y hay que saber respetar los momentos del otro."

En esta época la noche ya se está haciendo de día. "Por suerte, a las 7:30 ya tenemos luz y a las 16:30 es de noche. De a poquito vamos a recuperar la normalidad."

Colocan una veleta para obtener la dirección 
del viento sobre el Monte Mossman

En julio, Palacios veía el sol recién a las 8:30 y su cuerpo se tenía que adaptar a un ritmo cicardiano -los cambios físicos, mentales y conductuales que siguen un ciclo de luz y oscuridad dentro de 24 horas- donde para las 15:30 afuera ya nada se veía.

"Al haber tantas horas de noche el cuerpo baja tu nivel de actividad. Te levantás de noche y te acostás de noche. Te acostás a las 5 de la tarde y podés dormir hasta el otro día a las 8 de la mañana", advierte.

"Es la oscuridad misma."

Por eso es vital estar activo y mantener horarios estrictos. "El cuerpo tiende a querer acostarse en pleno día. Porque es de noche."

En Orcadas todo está programado: la hora para levantarse (6:30), el desayuno (de 7 a 8, luego llega la formación general donde se dan las directivas de las actividades diarias), el almuerzo (a las 13), la merienda (a las 17), la cena (a las 20:30). Todo "sí o sí".

Cronometrados "hasta los momentos de esparcimiento a la tarde -donde los 16 aprovechan la lenta internet de la base para hablar por WhatsApp con sus familiares- antes o después de la labor".

Los militares y las dos civiles hacen turnos de día y noche -porque no siguen las horas sol del resto del mundo-, incluso los sábados a la tarde.

Ese día -también sí o sí- hay pizza. Los domingos ven la nueva temporada de Game of Thrones y, de vez en cuando, hay torneos de pool y metegol.

Está la cocina, el comedor, la sala de estar, la enfermería, y el gabinete de los guardiaparques. Los suboficiales y las civiles viven en módulos individuales -los llaman camarotes- intercomunicados por pasillos. Palacios, el subjefe de la base, el teniente de navío Santos López y el médico viven en otro sector de módulos.

Hay tres baños compartidos. Uno es exclusivo para las mujeres. En las duchas se gira un cartelito con un pingüino para indicar que adentro se está bañando un hombre o una mujer. "No es que hay cola. A la semana ya estábamos organizados. En eso es todo armonioso."

Cada uno es responsable de la higiene de su camarote y dos veces por semana está estipulada la limpieza general de la base. Se asigna un sector y se va rotando "para que el baño no le toque siempre al mismo".

La comida
El hielo y la vida saludable en condiciones extremas no hace que los 16 dejen a un lado el paladar argento.​Chizitos, papas fritas, fiambre, turrones y fernet -todo en su justa medida- se pueden encontrar en el depósito de comida de Orcadas junto a las carnes, frutas y verduras congeladas y en lata.

Pero eso sólo es "picoteo". El clima obliga a consumir casi el doble de calorías que en el continente: unas 3.500 diarias, especialmente si se se hace algún desplazamiento a la intemperie.

Se quedan un año pero, ante cualquier eventualidad en las heladeras o conservas que los pueda lleva a la muerte por inanición, tienen comida para 1 año y medio racionalizada por mes.

La despensa de la casa principal. Ahí se guarda la mayor cantidad de víveres.


El más chico de la base a la vez es el cocinero. Un miembro fundamental para todos. Y esa es la gran diferencia para quienes comparan el estilo de vida de los invernantes de la Antártida con los astronautas.

Les hace hasta milanesas napolitanas. Además de los platos preferidos de cada cumpleañero. Ya sabe que Sabrina quiere asado para su festejo, en octubre.

"Hacemos un menú semanal con el doctor para respetar las vitaminas y energías necesarias y vamos evaluando los gustos de todos. Por ejemplo, a Palacios no le gusta el morrón y a otros no les gusta el pescado, y tengo en cuenta eso en los platos de cada uno", dice a Clarín Matías Bonfigli, de 25 años y de Puerto Belgrano en Punta Alta, que cocina de lunes a sábado y descansa los domingos, cuando el jefe de la base toma su lugar. ​

Es la primera vez que pisa la Antártida. Hace el pan y las facturas. Soltero y sin hijos, este jueves hizo milanesas de pescado con guarnición de remolachas que descongeló para el almuerzo.

"Preparo un mediodía fuerte y una cena liviana. Necesitan mucha energía para estar afuera. Los fines de semana puedo llegar a hacer tacos o rabas. Las cenas grupales de los sábados son parte de la integración del grupo. Que a veces se pone muy duro esto de estar aislado."

Durante el verano toman el agua directamente de un pozo que​ se llena del deshielo. Son dos tanques de 9.000 litros cada uno. "Para cuando comienza el invierno tenemos un derretidor de nieve", dice Palacios. Es una enorme pileta de acero inoxidable con un serpentín de aceite caliente que derrite las bateas con nieve.

La temperatura es tan tenaz que salir sin guantes es sinónimo a perder dedos por hipotermia. Así y todo, lo que los 16 elegidos más extrañan en estos 7 meses de invernación, justamente, son "los frescos".

Con ellos llega la carga de acelga, berenjena, zapallo, papa, zanahoria, manzana y naranja. Se deben consumir lo antes posible para que no se echen a perder.

"¡Lo que daría hoy por comer una ensalada de lechuga y tomate o una de rúcula!", bromea el capitán Palacios, que en su carrera también hizo campañas de 4 meses en el rompehielos Irízar.

Es que -también a diferencia de los astronautas- no pueden crear una huerta. Argentina firmó el Tratado Antártico el 1° de diciembre de 1959 y con eso aceptó que no puede hacer nada que modifique el medio ambiente del fin del mundo. Por ejemplo, se prohíbe llevar animales o semillas.

Ceremonia del 9 de julio


La basura vuelve con ellos, no se deja nada. "Nada puede quedar al alcance de las aves predadoras, como los cormoranes. Si se nos cae algo en el camino y lo agarra un ave, puede generar una variación en la cadena alimenticia."

Los desechos se clasifican en 4 tachos: latas, vidrios, plásticos y orgánicos. También se hace un tratamiento de los residuos peligrosos: combustible, grasa, aceite, que surgen del mantenimiento y la reparación de los equipos.

Todo se guarda en tambores de 200 litros, sellados y codificados. Se pasa un parte mensual de lo que se acumula para el estudio de cómo trasladar la basura a Buenos Aires ya clasificada.

La energía la genera el gasoil antártico de YPF, con un aditivo anticongelante.

El sueño blanco

"Te levantás a la mañana, salís y ves la Bahía Scotia. El blanco no termina nunca. Es de una inmensidad que te deja sin palabras. Si bien es todo del mismo color, blanco, ves día a día cómo va cambiando el paisaje, un viento norte puede despejar la bahía o uno sur puede acumular el hielo. Ya cuando ves el 'viento blanco' no la podés creer", relata Palacios.

Durante 2 días seguidos fue testigo de vientos de 110 km por hora que hacen que nada sea visible 10 metros después de las pupilas.

Eso podría representarse como una habitación inmaculada, sin bordes ni vértices, que a una persona sin preparación podría llevar a la locura.

A él lo hunde en un sueño blanco en el que hoy quedan 16 argentinos.

Video: Imponente desfile militar del Ejército de Liberación del Pueblo Chino (PLA)


sábado, 5 de agosto de 2017

Los aviones de la Guerra Fría desde los que Trump puede desatar un ataque nuclear

ASÍ SON LOS BOEING E-4B

Hay un avión casi desconocido que está diseñado para llevar al Presidente de EEUU y, a la vez, ordenar el lanzamiento de misiles nucleares. Se trata de los Boeing E-4B de los años 70


Por Pepe Cervera para El Confidencial

Su apodo es ‘Air Force One cuando importa’, ya que se diseñaron para servir como puesto de mando volante para la guerra nuclear. Sólo hay cuatro ejemplares, y dos de ellos quedaron dañados recientemente por un tornado en su base de Offutt, Nebraska. Fueron creados durante la Guerra Fría para servir como último refugio del Presidente de EEUU o de su sucesor en caso de apocalipsis atómico, con la capacidad no sólo de sobrevivir, sino de ordenar una represalia nuclear con el potencial de acabar con la vida en nuestro planeta. Son los E-4B Advanced Command Post (National Airborne Operations Center) y aún hoy, con sólo dos operativos, uno de ellos está disponible 24/7/365 siempre cerca del presidente, incluso cuando viaja.

Aunque técnicamente ‘Air Force One’ es cualquier avión que transporte al presidente de Estados Unidos todo el mundo conoce los Jumbos modificados que suelen cumplir esta función en viajes internacionales llamados VC-25, que están equipados con sistemas especiales de comunicación para asegurar la conectividad. También son conocidos, aunque menos, los Boeing E-6 TACAMO que garantizan la comunicación entre la autoridad de mando estadounidense y sus fuerzas nucleares, incluyendo submarinos de misiles balísticos sumergidos en la otra punta del planeta.

Pero hay un aparato casi desconocido que está diseñado para cumplir ambas misiones a la vez: llevar al Presidente (o a la mayor autoridad civil que todavía quede) y ordenar el lanzamiento de misiles a cualquier componente de la tríada nuclear estadounidense tras un ataque contra el país. Están diseñados para sobrevivir al pulso electromagnético de una explosión nuclear, pueden volar sin tener que aterrizar hasta una semana (repostando en el aire) y son los verdaderos aviones del apocalipsis, ya que reúnen la autoridad y la capacidad de causar el fin del mundo. Son los 4 E-4B de la USAF, y aunque tres de ellos fueron construidos en la década de los 1970 siguen cumpliendo su misión.

La historia de estos aparatos comienza en los años 70 del pasado siglo, cuando Boeing ofreció a la USAF dos ejemplares de su Boeing B-747-200 construidos para una aerolínea que había cancelado el pedido. El ejército del aire estadounidense adquirió estos dos ejemplares, seguidos de un tercero, para reemplazar los Boeing EC-135 que por aquel entonces se encargaban de la misión Looking Glass: asegurar el contacto entre el mando y las fuerzas nucleares en caso de guerra atómica.

Los aparatos que cubren esta misión llevan a bordo un oficial de rango general con la autoridad y la capacidad de dar las órdenes de lanzamiento de misiles nucleares en caso de que los centros de mando hayan sido destruidos. Los 747-200 fueron modificados para ello, recibiendo las adecuadas infraestructuras de comunicación, y entraron en servicio entre 1974 y 1975 con la designación E-4A y motores más avanzados que los de los 747-200 comerciales. Respecto a los EC-135, los E-4A ofrecían mayor espacio para tripulantes y equipo y la posibilidad de mantenerse en vuelo durante más tiempo.

Hasta finales de noviembre de 1979 no llegó el primero de los modelos E-4B, que se distinguía de sus predecesores al incluir un gran radomo por detrás de la característica ‘joroba’ de los Jumbo. Este dispositivo protege una antena de comunicaciones vía satélite y se instaló también en los E-4A a principios de los 80.

Estos aviones disponen de comunicaciones vía satélite y de radio incluso con submarinos sumergidos vía una antena colgante de 8 km

En 1985 los cuatro ejemplares habían sido remodelados al estándar más avanzado y disponen de sistemas electrónicos ‘endurecidos’ contra pulsos electromagnéticos (EMP, en sus siglas en inglés), sistemas de defensa activos, comunicaciones vía satélite y de radio incluso con submarinos sumergidos vía una antena colgante de ocho kilómetros, capacidad de repostaje en vuelo y el potencial de mantenerse en el aire mientras dure el lubricante de los motores, hasta una semana. Su tripulación máxima de 112 personas lo convierte en el avión con más personal de toda la USAF.

Los sistemas electrónicos están especialmente protegidos del pulso electromagnético mediante apantallamiento del cableado, que incluye redes metálicas como las de las puertas de los microondas en las ventanillas que protegen la electrónica de la cabina; para aumentar su capacidad de supervivencia los aviones conservan el instrumental de vuelo analógico de sus antepasados.
Especialmente complicado resultó proteger del EMP el carrete de la antena colgante, muy sensible a estos efectos. Se calcula que cada uno de los cuatro ejemplares costó alrededor de 250 millones de dólares de la época; más recientemente (en 2005) Boeing recibió un contrato de mantenimiento y mejoras de 5 años por valor de 2.000 millones. Se calcula que el coste de la hora de vuelo de cada E-4B supera los 160.000 dólares (136.500 euros). No se ha publicado si se repararán los dos ejemplares dañados hace poco en Offutt por un tornado o cuál puede ser el coste; la USAF afirma que con dos basta para cumplir las misiones encomendadas. En 2006 se anunció un plan para retirar el modelo del servicio, pero se canceló en 2007; se consideró que las capacidades del aparato no tienen recambio.

Su apodo es ‘Air Force One cuando importa’, ya que se diseñaron para servir como puesto de mando volante para la guerra nuclear. Sólo hay cuatro ejemplares, y dos de ellos quedaron dañados recientemente por un tornado en su base de Offutt, Nebraska. Fueron creados durante la Guerra Fría para servir como último refugio del Presidente de EEUU o de su sucesor en caso de apocalipsis atómico, con la capacidad no sólo de sobrevivir, sino de ordenar una represalia nuclear con el potencial de acabar con la vida en nuestro planeta. Son los E-4B Advanced Command Post (National Airborne Operations Center) y aún hoy, con sólo dos operativos, uno de ellos está disponible 24/7/365 siempre cerca del presidente, incluso cuando viaja.

Los aviones de pasajeros capaces de superar la velocidad del sonido dejaron de volar hace años, pero la NASA trabaja para que sean una realidad a muy corto plazo

Aunque técnicamente ‘Air Force One’ es cualquier avión que transporte al presidente de Estados Unidos todo el mundo conoce los Jumbos modificados que suelen cumplir esta función en viajes internacionales llamados VC-25, que están equipados con sistemas especiales de comunicación para asegurar la conectividad. También son conocidos, aunque menos, los Boeing E-6 TACAMO que garantizan la comunicación entre la autoridad de mando estadounidense y sus fuerzas nucleares, incluyendo submarinos de misiles balísticos sumergidos en la otra punta del planeta.

Pero hay un aparato casi desconocido que está diseñado para cumplir ambas misiones a la vez: llevar al Presidente (o a la mayor autoridad civil que todavía quede) y ordenar el lanzamiento de misiles a cualquier componente de la tríada nuclear estadounidense tras un ataque contra el país. Están diseñados para sobrevivir al pulso electromagnético de una explosión nuclear, pueden volar sin tener que aterrizar hasta una semana (repostando en el aire) y son los verdaderos aviones del apocalipsis, ya que reúnen la autoridad y la capacidad de causar el fin del mundo. Son los 4 E-4B de la USAF, y aunque tres de ellos fueron construidos en la década de los 1970 siguen cumpliendo su misión.

La historia de estos aparatos comienza en los años 70 del pasado siglo, cuando Boeing ofreció a la USAF dos ejemplares de su Boeing B-747-200 construidos para una aerolínea que había cancelado el pedido. El ejército del aire estadounidense adquirió estos dos ejemplares, seguidos de un tercero, para reemplazar los Boeing EC-135 que por aquel entonces se encargaban de la misión Looking Glass: asegurar el contacto entre el mando y las fuerzas nucleares en caso de guerra atómica.

Los aparatos que cubren esta misión llevan a bordo un oficial de rango general con la autoridad y la capacidad de dar las órdenes de lanzamiento de misiles nucleares en caso de que los centros de mando hayan sido destruidos. Los 747-200 fueron modificados para ello, recibiendo las adecuadas infraestructuras de comunicación, y entraron en servicio entre 1974 y 1975 con la designación E-4A y motores más avanzados que los de los 747-200 comerciales. Respecto a los EC-135, los E-4A ofrecían mayor espacio para tripulantes y equipo y la posibilidad de mantenerse en vuelo durante más tiempo.

Hasta finales de noviembre de 1979 no llegó el primero de los modelos E-4B, que se distinguía de sus predecesores al incluir un gran radomo por detrás de la característica ‘joroba’ de los Jumbo. Este dispositivo protege una antena de comunicaciones vía satélite y se instaló también en los E-4A a principios de los 80.
Estos aviones disponen de comunicaciones vía satélite y de radio incluso con submarinos sumergidos vía una antena colgante de 8 km

En 1985 los cuatro ejemplares habían sido remodelados al estándar más avanzado y disponen de sistemas electrónicos ‘endurecidos’ contra pulsos electromagnéticos (EMP, en sus siglas en inglés), sistemas de defensa activos, comunicaciones vía satélite y de radio incluso con submarinos sumergidos vía una antena colgante de ocho kilómetros, capacidad de repostaje en vuelo y el potencial de mantenerse en el aire mientras dure el lubricante de los motores, hasta una semana. Su tripulación máxima de 112 personas lo convierte en el avión con más personal de toda la USAF.

Los sistemas electrónicos están especialmente protegidos del pulso electromagnético mediante apantallamiento del cableado, que incluye redes metálicas como las de las puertas de los microondas en las ventanillas que protegen la electrónica de la cabina; para aumentar su capacidad de supervivencia los aviones conservan el instrumental de vuelo analógico de sus antepasados.

Especialmente complicado resultó proteger del EMP el carrete de la antena colgante, muy sensible a estos efectos. Se calcula que cada uno de los cuatro ejemplares costó alrededor de 250 millones de dólares de la época; más recientemente (en 2005) Boeing recibió un contrato de mantenimiento y mejoras de 5 años por valor de 2.000 millones. Se calcula que el coste de la hora de vuelo de cada E-4B supera los 160.000 dólares (136.500 euros). No se ha publicado si se repararán los dos ejemplares dañados hace poco en Offutt por un tornado o cuál puede ser el coste; la USAF afirma que con dos basta para cumplir las misiones encomendadas. En 2006 se anunció un plan para retirar el modelo del servicio, pero se canceló en 2007; se consideró que las capacidades del aparato no tienen recambio.

El Boeing E-4B en pleno vuelo

La misión original de estos aparatos era la conocida como National Emergency Airborne Command Post (NEACP, puesto de mando aerotransportado para emergencias nacionales), con la capacidad secundaria de cubrir las Looking Glass; para su misión primaria se encontraban estacionados en la base aérea de Andrews, en Maryland, cerca de Washington, de modo que el presidente y/o el secretario de defensa pudiesen abordarlos con rapidez en caso de emergencia. Los E-4B también son el avión que suele usar el secretario de defensa en sus viajes internacionales.

Tras la introducción de los VC-25 y el fin de la Guerra Fría los E-4B cambiaron de misión y empezaron a ser usados como puestos de mando aerotransportados utilizados por FEMA (federal emergency management agency, agencia federal de gestión de emergencias) en caso de emergencias civiles. La nueva misión se conoce como National Airborne Operations Center (NAOC, centro nacional de emergencias aerotransportado). Uno de estos aparatos acompaña al presidente en sus viajes al extranjero, aterrizando habitualmente en una ciudad próxima a donde se encuentra la autoridad máxima. Posteriormente se decidió trasladar la base de esta unidad, apodada ‘Nigthwatch’ (guardia nocturna, a Offutt, Nebraska, aunque hasta 1994 siempre se mantuvo un aparato de guardia en Andrews.


Cuentan con 29 consolas informáticas en las que trabajan controladores, oficiales de lanzamiento, un experto meteorológico y un jefe de combate

Loa aviones tienen tres cubiertas: nivel de vuelo, intermedio e inferior. En la cubierta de vuelo está la carlinga, con espacio para piloto, copiloto, navegante e ingeniero de vuelo; incluye un compartimento de navegación extra con respecto a los 747 civiles y un área de descanso para la tripulación. El nivel intermedio tiene en la parte delantera tiene una pequeña cocina con capacidad para preparar 100 comidas calientes así como asientos para escoltas y guardaespaldas; tras la puerta de entrada está el área reservada a la NCA que consiste en una suite ejecutiva con una oficina, un vestíbulo con sillones, un dormitorio y un vestidor, todo ello equipado con sistemas de comunicaciones seguros. Además hay una sala de conferencias, con una mesa con nueve plazas, y una sala de proyecciones con pantallas planas que tiene 3 plazas ejecutivas y 18 asientos más.

Detrás está la zona de operaciones con 29 consolas informáticas en las que trabajan controladores, oficiales de lanzamiento, un experto meteorológico, personal administrativo y un jefe de combate. En las misiones Looking Glass siempre hay un oficial con rango de general con sus dos ayudantes; en las NAOC puede embarcar algún miembro de la Autoridad Nacional de Mando (NCA).

Más atrás está el centro de control técnico, que con seis consolas se encarga de mantener abiertas las múltiples líneas de comunicaciones a que tiene acceso el aparato; uno de los técnicos se encarga del vital enlace SHF de satélite a través de la gran antena dorsal bajo el radomo. La parte posterior contiene un área de descanso para los técnicos y contiene almacenamiento para provisiones de boca; también se usa para potenciales ceremonias religiosas.

En el piso inferior están los equipos eléctricos y electrónicos, depósitos de agua, los transmisores y la electrónica de los vínculos de satélite. También hay una escalera retráctil (que puede ser ejectada en caso de emergencia), las consolas de mantenimiento y el equipo especializado; detrás está el sistema de la antena colgante (TWA: trailing wire antenna) de 8 km que se puede usar entre otras muchas cosas para comunicaciones con submarinos sumergidos. Los aparatos pueden recibir combustible en vuelo; hacen falta dos aviones cisterna KC-135 para rellenar por completo sus tanques. Al menos en una ocasión uno de los aviones voló durante más de 35 horas seguidas para poner a prueba su capacidad de vuelo prolongado.

En suma: se trata de aviones muy especializados, capaces de mantener a salvo al mando supremo estadounidense y de proporcionarle la posibilidad de emplear toda su capacidad de respuesta incluso en condiciones de guerra nuclear. Una capacidad única para unos aparatos que no tienen rival, y que sin embargo siguen siendo vulnerables a los ataques de la madre naturaleza.

Video: Entrenamientos de un Hércules C-130J apagafuegos

Preparando la época de fuegos en un Hércules C-130J apagafuegos norteamericano. (Vídeo: Daily Military Defense)

Lanzacohetes anti tanque descartable MARA (Argentina)


El MARA es un lanza cohete antitanques desechable diseñado por CITEFA y fabricado por la fábrica de municiones Fray Luis Beltrán. Tiene la distinción de ser diseñado, desarrollado, financiado y producido íntegramente en la Argentina.


Los orígenes exactos del MARA no están claros a partir de la literatura publicada, pero el programa se inició a mediados de los años noventa y los primeros ensayos operativos del arma se realizaron en 2005. Los requisitos de diseño eran que el arma debía fabricarse con Materiales y tecnologías sencillos y disponibles, incorporan capacidades de I + D que Argentina ya tenía disponibles, tienen un costo unitario menor que las armas extranjeras comparables, tienen un alto costo-efectividad y proporcionan una capacidad antitanque personal a cada soldado en el campo. Algunas fuentes indican que el MARA también entró en servicio más adelante en 2005, pero dado el tiempo que tomó el programa para pasar de la aprobación al primer lanzamiento, el alcanzar estado completamente operacional durante el mismo año es altamente inverosímil; Es más probable que el MARA haya alcanzado el estado operativo entre 2005 y 2010.


El MARA es extremadamente similar en apariencia a la M72 LAW, aunque sus proporciones difieren ligeramente. Aunque a diferencia del M72 LAW, los tirantes de la eslinga en el MARA están montados en la parte inferior del tubo exterior, eliminando la necesidad de que el usuario desprenda el cabestrillo de la cubierta del bozal al preparar el fuego. La mayoría de los MARAs están pintados de color verde oliva o arena, o en un patrón de camuflaje de las tierras secas, y tienen graficas blancos y calcomanías que incluyen guías de seguridad y el procedimiento de disparo.

La composición del MARA es comparable a la mayoría de las otras armas de cohetes antitanques desechables, con un tubo de fibra de vidrio reforzado, bozal de acero y gorras de venturi y puntos de mira, y varios componentes menores hechos de metal ligero o plástico.


Las miras usadas en el MARA consisten en un poste delantero similar y una escalera trasera a ésos usados ​​en la M72 LAW. El rango de observación es inédito, pero probablemente similar al de la M72 LAW (350 metros), debido al desempeño similar del cohete del MARA.

El cohete de 73 mm utilizado en el MARA es similar al cohete de 66 mm utilizado en el M72 LAW. La ojiva también penetra los mismos 300 mm de armadura homogénea laminada (RHA) como el cohete LAW, a pesar de la ojiva más grande del MARA. El cohete tiene una forma similar a la utilizada en el M72 LAW, y tiene 6 aletas plegables que saltan en un racimo radial cuando el proyectil sale del tubo. Según los informes, el proyectil es bastante preciso y puede alcanzar constantemente un objetivo de un metro cuadrado a una distancia de 200 m. También se proporciona una ronda de entrenamiento para el MARA, y un tubo vacío puede ser cargado con un proyectil de entrenamiento, supuestamente hasta cinco veces.

El funcionamiento del MARA también parece ser el mismo que el del M72 LAW, aunque la eslinga permanece fijada al arma. Según el fabricante, el MARA puede funcionar dentro de un rango de temperatura de -20 ° C a +50 ° C.

El MARA nunca ha sido usado en combate, y debido a la relativamente estable atmósfera política actual en América del Sur, es poco probable que vea el uso de combate en cualquier momento en el futuro previsible. El único operador en la actualidad es Argentina, y debido al bajo desempeño del MARA (y el tamaño y peso excepcionalmente grande para un arma de ese nivel de desempeño), tampoco es probable que logre ventas de exportación. El mercado está inundado con muchas otras armas de la misma clase que tienen una capacidad mucho mayor, la mayoría de los cuales probablemente cuestan menos también, debido a que se utiliza excedente.

Su producción tambien se cree que fue de baja escala. Argentina ha adquirido de Suecia Lanzacohetes Carl Gustav y AT4. Por esto mismo se cree que no entrara en servicio masivamente



Caracteristicas Generales
País de origen: Argentina
Servicio entrado: 2005 aproximadamente
Calibre: 78 mm
Peso del cohete: 2 kg
Peso total: 4,2 kg
Longitud (extendida): 1 m
Longitud (colapsado): 0,7 m
Velocidad de boca: 170 m / s
Alcance de observación: 350 m
Rango de fuego efectivo (contra tanques): 200 m
Penetración de armadura: 300 mm RHAe

Fuente: MilitaryToday//Traducido y modificado Cervero2012

Invap terminó la presentación para la licitación de un reactor en Holanda y la presenta el miércoles

La empresa estatal anunció que finalizó la presentación en la licitación internacional para la construcción de un reactor de investigación, en el que invertirán entre 350 y 400 millones de euros.


El anuncio fue realizado por el CEO y gerente General de Invap, Héctor Otheguy, a quien acompañó el gobernador de Río Negro, Alberto Weretilneck, y ambos destacaron el compromiso de la provincia que garantizó avales internacionales por 100 millones de dólares, y del presidente Mauricio Macri, quien brindó un fuerte respaldo a la presentación ante las máximas autoridades holandesas.

Se trata del reemplazo del reactor Pallas, de 50 años de antigüedad, concurso en el que Invap compite con la francesa Tecnicatrom, la más grande del mundo en la especialidad, y la coreana Kaeri, por la concesión del diseño, construcción y entrega “llave en mano” de un reactor experimental y de fabricación de radioisótopos.

Otheguy recordó que Invap ya había ganado la misma licitación en 2009, pero el concurso fue anulado por la crisis financiera internacional, y con ese antecedente y la construcción del reactor Opal en Australia, entregado en 2006, que significó un negocio para la empresa barilochense de 200 millones de dólares, tienen grandes expectativas de imponerse de nuevo.

La última visita del presidente Mauricio Macri a Holanda significó un espaldarazo para el proyecto que presentó Invap en ese país. La estatal rionegrina espera quedarse con un plan que prevé la entrega de un equipo de investigación por un monto cercano a los 350 millones de euros.

Será la segunda oportunidad en la que Invap ofrezca sus servicios en ese país, luego de que en 2009 se suspendiera un concurso similar por la crisis financiera internacional. En esta ocasión la empresa competirá con la firma francesa Tecnicatom y la surcoreana Kaeri.
El subgerente general de Invap, Juan Pablo Ordóñez, se mostró optimista con la resolución del concurso. En declaraciones reproducidas por la agencia Télam explicó que, de acuerdo a los primeros resultados, el resultado podría ser favorable aunque las competidoras conocen la presentación de la empresa riongrina “y sus fortalezas tecnológicas, que nos dieron la ventaja”.

El siguiente paso será participar de una ronda de negocios en Holanda para terminar de definir las propuestas. Luego habrá una revisión de los pliegos, para presentar la oferta definitiva en julio.

El proyecto en cuestión es el reactor Pallas, a emplazar en Petten, en el norte de Holanda, en reemplazo del actual del mismo nombre que tiene 50 años de antigüedad y dejará de funcionar en 10 años. El nuevo reactor se usará principalmente para la producción de radioisótopos, con fines medicinales e industriales, y ensayos de materiales.

Más allá del pronunciado optimismo, Ordóñez dijo que el concurso “volvió a foja cero”, y a partir de la presentación habrá un lapso de análisis que se expediría antes de fin de año, a partir de septiembre, con el nuevo ganador.

“Luego sigue una fase de Ingeniería, junto al cliente, y la firma del contrato de concesión, entre 18 meses y tres años después”, señaló el científico y directivo.

La amplia trayectoria de INVAP en la fabricación de reactores nucleares de investigación, coloca a Argentina en primera línea en materia de proveedores nucleares. Así lo demuestra el perfecto funcionamiento, luego de diez años, de la operación del reactor OPAL construido en Australia y la distinción otorgada a la empresa rionegrina, por parte del Nuclear Energy Institute, destacando los logros obtenidos en materia de seguridad nuclear en la cuarta edición de la Cumbre sobre Seguridad Nuclear en el año 2016.

En 1978 colaboró en la primera exportación de un reactor, hecha a Perú por la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA). La CNEA exportó otro reactor a Perú en 1988 y finalmente depositó ese papel en INVAP, que construyó y vendió tres reactores más: a Argelia (1989), a Egipto (1998) y a Australia (2006).

Fuente: Télam y otras fuentes

V Central Nuclear: Una comitiva de expertos chinos y argentinos visitó las costas rionegrinas

Una delegación de especialistas de la Corporación Nuclear Nacional de China (CNNC), junto a expertos de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), Nucleoeléctrica Argentina (NASA) e INVAP, recorrieron algunas zonas de la costa atlántica de Río Negro para determinar el posible emplazamiento de la quinta central nuclear.

La comitiva, que según trascendió estuvo integrada por más de 30 especialistas chinos y argentinos, recorrieron a pie algunas áreas de la costa de Sierra Grande, precisamente a unos 40 kilómetros al norte de Playas Doradas. También visitaron Bahía Rosas, Bajada de Echandi y Bahía Creek, ubicadas entre 80 y 120 kilómetros de la capital rionegrina.

En mayo pasado Argentina y China firmaron un acuerdo para la construcción de dos centrales nucleares. La primera, quedará en la provincia de Buenos Aires y los trabajos se iniciarán el próximo año. La segunda, se perfila entre Viedma y Sierra Grande, y arrancará en 2020. La inversión total alcanza los US$ 14.000 millones.