La cuenta oficial de La Libertad Avanza difundió este viernes un hilo titulado “El renacer de las FF.AA.” en el que enumera las incorporaciones de equipamiento militar de la actual gestión. Entre las placas publicadas, dos corresponden al componente naval: tres fragatas FREMM multipropósito y dos submarinos Tipo 209 Next Generation. Ninguno de esos dos programas cuenta hasta hoy con una plataforma seleccionada ni con un contrato firmado.
De acuerdo con el proyecto de Presupuesto 2027 remitido al Congreso, las autorizaciones de operaciones de crédito público previstas para la Armada contemplan hasta US$ 2.300 millones destinados a tres submarinos convencionales y hasta US$ 1.200 millones para dos fragatas multipropósito, por un total de US$ 3.500 millones. Las cantidades difundidas en el hilo partidario invierten esa relación: asignan tres unidades al programa de superficie y dos al submarino.
En el caso de las fragatas, la situación sigue siendo de evaluación de ofertas. Como informó Zona Militar la semana pasada, la Armada Argentina continúa analizando alternativas mientras Navantia prepara dos botaduras en España, con propuestas que incluyen distintos diseños. No hay decisión publicada que haya recaído sobre la familia FREMM ni sobre ninguna otra.
Por otro lado, el programa submarino se encuentra en una instancia similar. El 8 de octubre este medio informó que Alemania y Francia ofrecieron financiar el cien por ciento de la operación, lo que mantiene abierta la competencia entre el Scorpène de Naval Group y el Tipo 209NG de TKMS. El ofrecimiento de financiamiento es precisamente el indicio de que la selección todavía no se produjo. La distinción entre una autorización presupuestaria y una compra es el punto central. Este medio ya había advertido en septiembre que presupuestar no es comprar y que la operación depende de una decisión política. Una autorización de crédito habilita al Poder Ejecutivo a endeudarse hasta un monto determinado; no obliga a hacerlo, no fija plazos y no selecciona un proveedor.
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| Tipo 209NG. Créditos: TKMS |
El contexto operativo explica la urgencia. La Armada Argentina carece de capacidad submarina operativa desde la pérdida del ARA “San Juan” en 2017, y su flota de superficie de mayor porte descansa en unidades cuyo reemplazo se discute desde hace más de una década. Las opciones disponibles y sus condicionamientos fueron analizados en detalle por este medio en marzo.
El próximo hito verificable es el tratamiento parlamentario del Presupuesto 2027 y la eventual sanción de las autorizaciones de crédito del artículo correspondiente. Recién después de eso el Poder Ejecutivo estará en condiciones de instrumentar las operaciones, y será entonces cuando la elección de plataforma deba hacerse pública.


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