lunes, 5 de junio de 2017

El Estado Islámico ISIS y los separatistas suníes tienen a Irán en el punto de mira

El 26 de marzo de 2017, la oficina de información del ISIS en la provincia de Diala, Irak, publica un video de 37 minutos en Farsi, con algunas partes en dialecto Baluchi, titulado Persia, entre ayer y hoy. El video acusa a los chiitas iraníes de cometer numerosos crímenes en contra de los suníes y de oprimir a la población suní de Irán, "exportando la revolución", expandiendo el chiismo y colaborando en secreto con Estados Unidos e Israel.

Los principales portavoces del video son Abu Faruq al-Farisi, quien habla en Farsi, Abu Mujahid al-Baluchi, hablando Baluchi, y Abu Sa'd al-Ahwazi (de la región de Ahwaz). Los tres llaman a los suníes iraníes a levantarse en contra del actual régimen iraní y a "unirse al sendero de la yihad". El grupo está compuesto por combatientes "persas", pertenecientes a la Brigada Salman Al-Farisi, entrenando en combate urbano y disparando a objetivos con imágenes de Khomeini, Khamenei y otros líderes iraníes.

Siguiendo las prácticas del ISIS, el video documenta la ejecución de cuatro miembros de las milicias chiitas apoyadas por Irán en Irak. El video termina con una declaración de al Baluchi: "Os decimos, oh rafidas zoroastristas: nuestras manos no están lejos de vosotros. Así como probasteis nuestro poder en Irak y Siria, si Allah así lo quiere, conquistaremos Persia y haremos que vuelva a ser un país suní".

Desde que el ISIS se hizo con el control de Mosul, la segunda ciudad más grande de Irak, en junio de 2014, asaltó la mayor parte de ciudades suníes en las provincias de Nínive y Ámbar y se aproximó a Bagdad amenazando con atacar los lugares sagrados chiitas en Karbala y Najaf, los líderes militares iraníes han hecho numerosas declaraciones, dejándose la piel para intentar convencer a su público de que el territorio iraní no está bajo amenaza.

A finales de junio de 2014, el comandante de los Guardias Fronterizos iraníes, el general Hossein Zolfaqari, dijo que "el grupo terrorista ISIS, que había causado el caos en el Norte y el Noroeste de Irak en las dos últimas semanas" no se había acercado a las fronteras iraníes del oeste. El portavoz del Ministerio de Interior iraní señaló que no existían vacíos de seguridad en las fronteras de Irán con sus vecinos, ni ningún problema notable en relación con la frontera con Irak. El comandante de las Fuerzas Terrestres, el general de Brigada Kioumars Heidari, reiteró el completo control del régimen sobre las fronteras del país y dijo que los terroristas activos en Irak no suponían una amenaza para Irán.

A principios de julio, el jefe de la Policía de Irán, el general de Brigada Esmayeel Ahmadi Moqaddam subrayó la preparación de las fuerzas militares, de seguridad y de inteligencia del país a la hora de "desmantelar cualquier amenaza desestabilizadora para las fronteras de Irán, especialmente en el Oeste". Según él, algunos partidarios del ISIS podían haber sido arrestados en las fronteras occidentales, pero ningún comando del ISIS había entrado a Irán y "no había preocupaciones en cuanto al terrorismo".

Ahmad-Reza Pourdastan, comandante de las fuerzas terrestres del Ejército iraní, dijo en mayo de 2016 que se había designado una zona disuasoria de 40 kilómetros alrededor de las fronteras iraníes. Esta distancia sería lo más cerca que permitiría Irán acercarse a los grupos terroristas operando en Irak. Penetrar la franja de 40 kilómetros tendría como consecuencia una respuesta militar por parte de Irán. Dijo aquello durante 2014 y en 2015 el ISIS, operando desde la provincia iraquí de Ámbar, intentó acercarse 12 kilómetros en dirección hacia la frontera oeste de Irán. En respuesta, cinco brigadas terrestres armadas iraníes con un helicóptero proporcionando cobertura aérea y apoyo de inteligencia fueron puestas en alerta, preparadas para iniciar una campaña militar en el caso de que el ISIS intentara acercarse a menos de 40 kilómetros de la frontera iraní.

Los comandos del ISIS han tenido éxito no obstante penetrando el territorio iraní y varias células locales han intentado desarrollar ataques terroristas en Teherán.

En mayo de 2015, el ministro de Inteligencia iraní, Seyed Mahmoud Alavi, anunció que las fuerzas de seguridad y de inteligencia del país habían arrestado a miembros de diversas células terroristas afiliadas al ISIS y que todo su equipamiento había sido reducido. "Se puede ver que pese a toda la asistencia que reciben (los grupos terroristas) por parte de los servicios (espías) enemigos para crear inseguridad en parte de Irán, han fracasado", dijo Alavi. "No pasa una sola semana sin que una operación contra la seguridad sea descubierta y desmantelada en el país", añadió.

Se refirió a la captura de los asesinos que mataron a varios profesores en el sudeste de Irán y al descubrimiento y la frustración de diferentes planes para poner bombas en las ciudades de Mashhad, Zahedán y Shiraz. Alertó de que estos actos eran producto de los planes de los Estados occidentales para crear inseguridad en el país y debilitar la posición de los negociadores iraníes en las conversaciones sobre la cuestión nuclear mantenidas con las potencias mundiales. Sus comentarios llegaron después de que las fuerzas policiales mataran al líder de Ansar al-Forqan, Hesham Azizi, y a otros miembros del grupo terrorista en la provincia sudeste de Sistán y Baluchistán en abril. Las fuerzas terrestres Quds del Cuerpo de la Guardia Islámica Revolucionaria (IRGC) informaron de que habían "desmantelado un grupo terrorista afiliado a las agencias extranjeras espías en las regiones de Qasr-e Qand y Nikshahr, en el Sudeste de Irán, y matado a todos los miembros que intentaron llevar a cabo ataques suicidas" en la provincia.

En noviembre de 2015, tras los ataques del ISIS en Francia, el comandante del IRGC, el general Mohammad Ali Jafari anunció que había escasas posibilidades de un ataque terrorista similar al de París en Irán. Las autoridades iraníes arrestaron a los miembros de una célula terrorista relacionada con el ISIS en la región occidental de Kermanshah un día antes de la visita del presidente ruso Vladimir Putin a Irán. El 21 de noviembre de 2015, otras dos células terroristas en la provincia sudeste de Sistán y Baluchistán fueron descubiertas en posesión de 10 bombas y más de 150 kilos de explosivos y otra célula fue descubierta en la provincia oeste de Azerbaiyán.

En febrero de 2016, las fuerzas de inteligencia descubrieron y desmantelaron un concurrido seminario para aprender a fabricar bombas dos días antes de las elecciones parlamentarias y el día de las elecciones, el 26 de febrero, las fuerzas de seguridad nacionales detuvieron a dos "terroristas Takfiri" en la provincia oeste de Hamedan "que planeaban llevar a cabo sus operaciones en Teherán en mayo de 2016".

El comandante de las fuerzas terrestres iraníes, el general Ahmad Reza Pourdastan, dijo en abril de 2016 que el ISIS no era una fuerza lo suficientemente numerosa como para amenazar a Irán. Khalid Azizi, el secretario general del rebelde Partido Democrático del Kurdistán Iraní (KDPI) estuvo de acuerdo: "las células durmientes del Daesh no están activas en el territorio iraní y no son una amenaza para las fronteras de Irán, no necesariamente porque Irán sea tan fuerte, sino porque los planes del ISIS están ahora enfocados a objetivos en Irak y Siria."

Las fuerzas de seguridad iraní han destruido más de 20 grupos terroristas que habían planeado cometer un ataque terrorista en el país durante el año pasado, según el ministro de Inteligencia de Irán, Mahmoud Alavi. "No hay razón para preocuparse, puesto que hay un completo dominio de la inteligencia sobre las fuerzas Takfiri en la región", anunció el general de Brigada Ahmad Reza Pourdastan.

En julio de 2016 las fuerzas de seguridad iraníes arrestaron a 40 miembros de un grupo terrorista en el este del país. Los terroristas habían cavado un túnel de 40 metros de largo a una profundidad de 20 metros bajo tierra, debajo de una casa, para poder llevar a cabo explosiones y ataques terroristas.

Un artículo en la revista The National Interest, que estudiaba la amenaza que suponía el ISIS para Irán, argumentaba que Teherán está preocupado por el aumento del extremismo suní en toda la región, incluyendo en el interior de Irán, pero también lanzaba una importante pregunta: ¿ha llevado a cabo Irán "pasos significativos para vacunar a la minoría suní de Irán frente al dogma del ISIS?".

Los autores consideraban que Teherán no había reconocido el papel de sus propias políticas, a menudo discriminatorias, en contra de la minoría suní. La opinión dominante en Teherán es que el asunto del extremismo suní será resuelto una vez que el ISIS sea derrotado militarmente en Irak y Siria.

La amenaza del ISIS incluye actividades en las provincias de mayoría suní, como son Baluchistán y Kurdistán, que bordean Afganistán y Pakistán e Irak, respectivamente, así como actividades en el vecino Kurdistán iraquí. Los grupos salafistas con una presencia activa en la región incluyen Ansar al-Islam, el Emirato Islámico del Kurdistán, Kataib Qaed fi Kurdistan y Jaish Sahabeh. Los grupos combatientes pakistaníes y afganos han jurado lealtad al ISIS, incluyendo algunos comandantes del Tehreek-i-Taliban Pakistán y algunas facciones de Jamaat-ul-Ahrar y de Jamaat-ud-Dawa. Un número de incidentes en Afganistán, incluyendo el secuestro y la decapitación de varios Hazara (grupo étnico chiita) cuando volvían de peregrinar en Irán, ha suscitado temores de que el ISIS sea más peligroso que los talibanes afganos. El temor de un atractivo creciente del ISIS en el interior de las fronteras iraníes parece ser una justificación clave para la intervención de Teherán en Siria e Irak.

Los problemas domésticos de Irán

Las fronteras de Irán y su estabilidad están amenazadas no solo por fuerzas radicales suníes externas como el ISIS, sino también por amenazas internas, étnicas y sectarias que pueden surgir bajo ciertas condiciones cuanto más profundamente se involucre Irán en el conflicto iraquí y sirio.

Irán no es diferente de Irak y podría incluso ser comparado con Siria. Según la Enciclopedia del Islam (Leiden), los persas representan tan solo un 65% de la población (55% según otras fuentes), los azeríes un 16%, los kurdos un 7%, los luros un 6%, los árabes un 2%, los baluchis otro 2%, los turkmenos un 1%, y otros, menos del 1%. La mayoría de las minorías de Irán vive en provincias adyacentes a sus fronteras, los kurdos y los árabes cerca de Irak y los baluchis a ambos lados de la frontera con Pakistán. Al contrario de la diversidad étnica de su territorio, Irán es relativamente homogéneo en términos religiosos, con el 89 % de la población chiita. Los musulmanes suníes se encuentran sobre todo entre las poblaciones de kurdos, baluchis y turkmenos.

Conclusión

La opinión dominante en Teherán es que el problema del extremismo suní se resolverá una vez el ISIS sea derrotado militarmente en Irak y en Siria.

En opinión del autor, la amenaza que constituye el ISIS, o lo que quedará como su red terrorista encubierta, aumentará para el territorio iraní y sus intereses una vez que el ISIS haya sido derrotado militarmente. El papel de Irán y sus proxies, Hezbollah y las numerosas milicias chiitas en Siria e Irak, luchando contra los yihadistas suníes y las organizaciones islamistas y extendiendo su control sobre partes del territorio sirio e iraquí, solo incrementará la motivación de estos elementos para desafiar a Teherán.

Las células del ISIS y los terroristas podrían también cooperar o unirse a los movimientos separatistas suníes en Ahwaz, Kurdistán o Baluchistán y por lo tanto, incrementar la eficacia y letalidad de los ataques en el interior de Irán y posiblemente en Teherán.

Además, en el pulso geopolítico de Oriente Próximo, los Estados árabes suníes, sobre todo Arabia Saudita y algunos países del Golfo, podrían apoyar estos movimientos, incluyendo al ISIS, política, financiera y posiblemente militarmente.

Fuente: http://www.infobae.com

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